Petro no va a fortalecer la descentralización en la ciudad - Razón Pública
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Petro no va a fortalecer la descentralización en la ciudad

Escrito por Alberto Maldonado
Alberto Maldonado

Alberto MaldonadoUna revisión del tema a la luz del Plan de Desarrollo próximo a ser debatido en el Concejo arroja resultados frustrantes: no hay metas, ni políticas ni compromisos, pero eso sí, se asignan 2,7 billones a las localidades. ¿Para qué?

Alberto Maldonado *

La descentralización ¿prioridad para Petro?

En la propuesta de Plan de Desarrollo para Bogotá de la administración de Gustavo Petro se presentan los proyectos prioritarios, dentro de los cuales se destacan por su valor el de movilidad humana por 8,4 billones de pesos para el período 2012-2016, el de atención de la primera infancia por 3,9 billones de pesos, y el de construcción de saberes y jornada extendida por 2,6 billones de pesos.

En un cuadro anterior del mismo documento se informa que la inversión de las localidades de Bogotá, durante el mismo período será de 2,7 billones: en función de la magnitud de recursos, sería el tercer proyecto de inversión más grande de la ciudad.

Ideas vagas, pero mucha plata

 

Sin embargo, a pesar de este volumen de recursos, la propuesta del Plan se destaca por su pobreza y falta de rigor técnico. Dice así el articulado:

Artículo 34. Objetivo 2. Fortalecer la gobernabilidad democrática local. Ampliar las capacidades de provisión eficiente y eficaz de servicios y acciones de inspección, vigilancia y control entre las localidades y el nivel central.

Artículo 35. Estrategia C. Ampliar las capacidades de provisión eficiente y eficaz de servicios y acciones de inspección, vigilancia y control entre las localidades y el nivel central

Alberto Maldonado Petro Concejo Bogota
El Alcalde en el discurso ha dado importancia a la participación ciudadana.   Foto: Alcaldía.

Artículo 38. Programa Fortalecer las capacidades de gestión y coordinación del nivel central y las localidades desde los territorios.‐ Precisar los modelos de apoyo técnico y operativo del nivel central a las localidades; formalizando la vinculación laboral de los las servidoras y servidores públicos, al tiempo que se eleva su nivel técnico y profesional; habilitando las localidades como territorios que facilitan la identidad y apropiación por parte de la ciudadanía, así como procesos de planeación, gestión y control social, de igual forma se evaluará las funciones y el número y tamaño de las localidades.

Los proyectos prioritarios de este programa son: ‐ Revisión de las competencias y funciones locales (incluido el decreto 101), y del número de localidades.

El objetivo incluido en el artículo 34 y la estrategia presentada en el artículo 35, son iguales y aunque no se encuentra una explicación de esta repetición de los textos, parecería que el propósito es ampliar la capacidad de gobierno y de administración de las localidades, especialmente en materia de recurso humano.

La redacción de la estrategia en el artículo 38 es confusa y parecería que se mezclan medios como la asistencia técnica a las localidades con fines como lograr la identidad y apropiación por parte de la ciudadanía.

De la lectura de estos textos, no queda claro cuál es el impacto que quiere lograr la administración, ni mucho menos cuáles son los productos (bienes y servicios) que se elaborarán para alcanzarlo. Todo parece indicar que no se sabe todavía muy bien lo que se quiere hacer.

Esta impresión se ratifica al plantear que el proyecto prioritario es revisar las competencias y las funciones locales, así como el número de las localidades. Si se entiende por revisar, “someter algo a nuevo examen para corregirlo, enmendarlo o repararlo”, queda claro que la administración no sabe todavía cuál es la situación ni tiene una posición clara sobre la descentralización y las localidades.

Esto se ratifica aún más al leer las tres metas que se ofrecen para el proyecto prioritario: i) Implementar en las 20 Alcaldías Locales el modelo de gestión pública que les permita desarrollar la desconcentración; ii) Realizar e1 proceso de evaluación para modificar la división político–administrativa de las localidades; iii) Implementar ocho sistemas de mejoramiento de la gestión en las entidades del Distrito Capital. Resulta ahora que no se trata de profundizar la descentralización, como ofreció el Alcalde Petro en su programa de gobierno, sino de desarrollar la desconcentración; y no se entiende por qué en un programa sobre las localidades se ofrecen ocho sistemas de mejoramiento de entidades del Distrito Capital.

Si el objetivo fuera mejorar de veras las capacidades, habría que definir metas en cuanto a cantidad y calidad del recurso humano, procesos técnicos de planeación y formulación de proyectos y otras capacidades con debilidades identificadas en el diagnóstico, pero tampoco hay un compromiso sobre esto.

En conclusión, la parte estratégica del plan en materia de descentralización y localidades es un conjunto de ideas vagas. No hay objetivos claros, no hay metas precisas, la estrategia es lo mismo que el objetivo, los proyectos se refieren a la desconcentración y no a la descentralización. ¡Pero se van a ejecutar 2,7 billones de pesos!

Diagnóstico pobre

La falta de claridad y coherencia de este capítulo del Plan Distrital de Desarrollo se deriva de la falta de coherencia y claridad en el diagnóstico que se presenta en sus bases: allí se despacha el tema en apenas dos o tres párrafos y el lector tiene que hacer un extraordinario esfuerzo para entender el texto, dado que no hay una clara definición de los problemas ni una medición con respecto a una línea de base.

Pero peor aún, no hay un análisis de causas que explique el por qué de la situación ni vincule este análisis con los enfoques políticos del programa de gobierno.

Los problemas existentes, deducidos de la lectura de las bases del plan, son los siguientes:

  1. No se avanzó en la transformación de las alcaldías locales, pero no se explica en qué sentido debería haber sido esta transformación;
  2. Hay una asimetría entre el tamaño de las localidades y el poco margen de maniobra de los alcaldes, pero no se explica en qué consiste este poco margen de maniobra;
  3. El aparato administrativo es débil para la magnitud y complejidad de las funciones de las localidades; casi no cuentan con personal técnico;
  4. No hay una definición de competencias que distribuya responsabilidades entre el nivel central y las localidades, pero no se explica esta situación;
  5. No se promueve la participación ciudadana.

Para ninguno de estos problemas se presenta un dato o una cifra.

 

Ni voluntad política ni calidad técnica

 

De otra parte, las localidades cuentan con más de 500 mil millones al año para inversión, pero el documento no dice una palabra sobre la eficacia y eficiencia de este gasto; menciona la participación ciudadana, pero no presenta un dato sobre los niveles y tipo de participación. Si el problema no está bien formulado, no es fácil examinar sus causas; el documento de bases del plan no presenta una interpretación de la situación.

Posiblemente el poco tiempo para elaborar el plan sea uno de los factores que contribuye a esta pobreza en la planeación de este tema. Sin embargo, aunque hay vacíos, el Distrito cuenta con bastante información sobre la gestión de las localidades, con diversos documentos de análisis, con un documento de política de las anteriores administraciones y con un informe detallado de balance de lo ocurrido durante los últimos cuatro años. ¿Por qué no se utiliza todo este material?

Alberto Maldonado Gustavo Petro Bogota
El primer cabildo con habitantes de la calle.  Foto: Alcaldía

Todo parece indicar que al gobierno de izquierda no le interesa la descentralización de verdad. El anterior Secretario de Gobierno, Antonio Navarro, no hizo esfuerzo alguno por avanzar en resolver los problemas de la descentralización de la ciudad que hemos planteado en artículos anteriores de Razón Pública, como la extraordinaria dispersión de los recursos en actividades cuyos efectos sobre la calidad de vida de la población no se miden , o la vigencia de un modelo de descentralización distorsionado que no genera incentivos para una buena gestión, entre otros.

Aunque la descentralización puede ser uno de los medios más importantes para promover la distribución de poder y la democracia política, que permiten que distinguidos representantes de la izquierda puedan acceder al poder político, cuando éstos llegan al poder usualmente prefieren el centralismo.

Ojalá que el nuevo secretario de Gobierno se comprometa a cumplir con lo ofrecido por el Alcalde Mayor – profundizar la descentralización de la ciudad – y haga un esfuerzo por mejorar la propuesta sobre el tema, no solamente en cuanto a la precisión de los objetivos, sino en materia del rigor técnico del proceso de planeación.

Quizás así lograrían avanzar algo con relación a las propuestas de Peñalosa.

* Economista.

 

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