Inicio Edición Enero 20 ¿Qué pasará con la Reserva Van der Hammen?

¿Qué pasará con la Reserva Van der Hammen?

Escrito por Gerardo Ardila
En caso de que la CAR acepte la petición de la alcaldía, esta deberá ver de qué otra forma logrará la conexión con los municipios aledaños.

Gerardo ArdilaLa alcaldesa Claudia López anunció que no intervendrá esta importante área de conservación natural. ¿Qué falta para que su decisión se haga efectiva?

Gerardo Ardila*

La petición de la Alcaldía

Siguiendo el Plan de Gobierno escogido por el voto popular, la administración de Bogotá le ha pedido al Consejo Directivo de la CAR el “desestimiento expreso a la solicitud de recategorización, realinderación y sustracción para la Reserva Forestal Productora Regional Thomas van der Hammen”. La recategorización, realinderación y sustracción de la Reserva fue presentada por la pasada administración en abril de 2018.

De acuerdo con la ley, “las autoridades podrán continuar de oficio la actuación si la consideran necesaria por razones de interés público”. Es decir, el Consejo Directivo de la CAR podría no acoger la solicitud de desistimiento. No se sabe cómo estará conformado el Consejo Directivo, compuesto por los gobernadores de Cundinamarca y Boyacá o sus delegados, la alcaldesa de Bogotá o su delegado y los nuevos alcaldes que entrarán a reemplazar a sus predecesores. A ellos hay que sumarles los miembros “históricos” del Consejo encabezados por los representantes de las organizaciones ambientales y las comunidades indígenas, cuya legitimidad de elección está siendo revisada por el magistrado Luis Alberto Álvarez.

Estos últimos son los principales responsables de las trabas y demoras que ha tenido el proceso de declaratoria, adopción y cumplimiento del Plan de Manejo de la Reserva. Lo más probable es que intenten retrasar la respuesta a la solicitud del gobierno de Claudia López que, de acuerdo con lo que se sabe, estará representado por la abogada María Mercedes Maldonado, una conocedora de los detalles de este proceso durante los últimos 20 años y una garantía de claridad jurídica y procesal y de una condición ética incuestionable.

¿Qué pasará si la solicitud es aceptada?

En caso de que el Consejo Directivo acepte el desistimiento, para el gobierno de Bogotá se presentará una situación nada fácil, pues tendrá que volver a transitar por caminos ya recorridos, revisando un paquete de decisiones que dependen de varias agencias distritales: las secretarías de Planeación, Movilidad, Ambiente, Hacienda, Desarrollo Económico y Gobierno, el Fondiger, la Empresa de Acueducto y el Jardín Botánico, además de la ambientación y negociación en el Concejo Distrital; con los alcaldes de los municipios de Cota, Chía y Cajicá y con el gobernador de Cundinamarca.

Las secretarías de Planeación, Movilidad y Ambiente deberán acordar una posición conjunta y llevarla al POT, al Plan Zonal del Norte y a las determinaciones sobre la zona rural del Norte para poder exigir a la CAR el cumplimiento del Plan de Manejo de la Reserva, con un atraso de cuatro años en su ejecución.

El Plan de Manejo autorizó el crecimiento adecuado de los colegios y universidades que tienen instalaciones en la zona, pero la administración debe renegociar el tiempo concedido a las empresas floricultoras que existen dentro de la Reserva para su retiro definitivo del área, que supuestamente era de siete años (a partir del 2014), pero no se ha cumplido hasta el momento.

Bosque de las Mercedes.

Foto: Cortesía Diana López
Bosque de las Mercedes.

Por otra parte, será necesario replantear la apertura de vías en cumplimiento del concepto de la comisión que recomendó a la CAR negar la agresiva propuesta de vías para el norte, garantizando un desarrollo de calidad del transporte público basado en trenes y tranvías eléctricos y desarticulando la relación entre la apertura de vías y la especulación con el precio del suelo. Esto supone también que los POT de Chía (hoy en el limbo), Cota y Cajicá incluyan los acuerdos de borde a los que se llegue con la ciudad de Bogotá.

La zona “rural” de Chorrillos, antes un asentamiento campesino, hoy un área mucho más compleja, localizada por fuera de los límites de la Reserva, requiere de una atención especial. Aún se debe atender a la provisión de servicios públicos de calidad a estas comunidades y se debe establecer un programa de trabajo conjunto con ellos para buscar alternativas de empleo y de mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes. Esta obligación no debe separarse de los objetivos de la Reserva.

Principales retos y oportunidades

Es preciso establecer una asociación clara entre los propietarios y el Distrito para identificar estrategias que les permitan subsistir en la Reserva mediante negocios relacionados con la conservación y la investigación, tal como lo mostraron en un seminario realizado en Bogotá en el 2013 los representantes de los bosques urbanos de Chapultepec (México) y Collserola (Barcelona), y como ocurre con el Tiergarden (Berlín), el Central Park (Nueva York), o el Bosque de Bolonia (París). Son muchos los ejemplos de bosques urbanos que logran una articulación entre las instancias públicas y los propietarios privados.

El desarrollo de la reserva forestal ofrece una oportunidad para el estudio de un bosque tropical de altura en un contexto urbano, lo cual resulta atractivo para muchas universidades y centros de investigación que requieren lugares de hospedaje y trabajo para mantener a sus equipos en el campo. La asociación con universidades para la investigación ha sido muy rentable en Costa Rica, por ejemplo.

El desarrollo de la reserva forestal ofrece una oportunidad para el estudio de un bosque tropical de altura en un contexto urbano

La Empresa de Acueducto tiene pendiente un reto relacionado con el control de la acción privada sobre el territorio, enfrentando las determinaciones irresponsables de empresas privadas que llevan agua sin atender a las limitaciones legales en el territorio (en especial a las disposiciones del POT) y que no asumen la responsabilidad que les compete en el manejo de las aguas servidas ni en los impactos secundarios de la extensión de sus redes.

Al parecer este bosque y el desarrollo urbano y ambiental próspero tendrán mejor futuro con la alcaldesa.

Foto: Facebook Claudia López
Al parecer este bosque y el desarrollo urbano y ambiental próspero tendrán mejor futuro con la alcaldesa.

El Fondiger es depositario de un poco más de 96 mil millones de pesos con destinación específica para la compra de predios que se consideren indispensables para el desarrollo de la Reserva. Deben sumársele los 19 mil millones destinados para el mismo fin por el Consejo Directivo de la CAR y los cerca de 20 mil millones que la Empresa de Acueducto destinó para comprar predios que permitan proteger la Quebrada La Salitrosa del avance urbanizador sobre esas áreas.

El Jardín Botánico debe realizar las investigaciones necesarias y asegurar la creación de semilleros que permitan disponer del material suficiente para sembrar el bosque de la Reserva con las especies pertinentes, en concordancia con la clase de suelos y las características del agua subterránea, de la pluviosidad, de la irradiación, de las asociaciones ecológicas históricas en la zona, como los bosques de alisos, los raques, arrayanes, cedros, nogales, y aquellos propios de las áreas pantanosas.

Las asociaciones de tantas especies de animales que conviven en estos bosques son parte fundamental de la salud ecosistémica regional. . No hay duda sobre el impacto regional de su desarrollo, lo cual justificó la persistencia del profesor Thomas van der Hammen y de los científicos que lo acompañaron desde las universidades, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi y la Academia de Ciencias para buscar su declaratoria.

El futuro del altiplano de Bogotá tiene una cara más optimista con la existencia de este bosque ubicado en el norte de Bogotá, pero con efectos regionales. El Plan de Gobierno de la alcaldesa Claudia López concibe a Bogotá dentro de la región, lo cual significa planear un desarrollo social, económico y ambiental concertado con los alcaldes de los municipios y con el gobernador, mientras se logra que los vientos de la política sean favorables a la creación del área metropolitana y se recupera el sentido perdido de la RAPE.

*Profesor de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia. Director Centro de Estudios Sociales CES.

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2 Comentarios

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Carolina Madrid enero 21, 2020 - 10:49 pm

Excelente análisis de la situación actual de la reserva y cómo se puede lograr un equilibrio entre el desarrollo y el medio ambiente

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Ramiro Ramos enero 21, 2020 - 11:30 pm

No estaría de más que el columnista señale que participó como consultor en la elaboración de los estudios que dieron lugar a la declaratoria de la Reserva y en el proceso mismo de declaratoria, los lectores tenemos derecho a entender el trasfondo de las posiciones de quienes escriben asumiendo una u otra postura sobre temas tan relevantes para la ciudad.

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