Paros armados y guerra interna en Colombia - Razón Pública

Paros armados y guerra interna en Colombia

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En las últimas semanas hemos visto como la situación humanitaria se ha agravado en el Catatumbo, producto del conflicto entre el ELN y las disidencias de las FARC-EP, presentándose asesinatos, amenazas, desplazamientos y en algunas comunidades confinamientos. Pese a que la academia colombiana ha hecho importantes investigaciones con respecto a varios de estos repertorios de violencia, existen algunos que han sido muy poco estudiados, incluso teniendo un impacto humanitario considerable, como los confinamientos y los paros armados.

Recientemente desde el Grupo Regional de Memoria Histórica de la Universidad Tecnológica de Bolívar, publicamos en conjunto con el profesor Orlando Higuera una investigación sobre uno de estos escasamente estudiados repertorios, con son los paros armados. Si bien hasta ahora – y esperemos que no ocurra- en el Catatumbo ninguno de los grupos enfrentados a decretado un paro armado, Norte de Santander es el cuarto departamento que en las últimas dos décadas mas ha sufrido este tipo de prácticas.

Definimos los paros armados como un repertorio de violencia usado por grupos irregulares, que implica la restricción de actividades económicas, políticas o culturales en una o varias comunidades por un período en específico, con el propósito de demostrar control territorial o mandar un mensaje al Estado o a otros actores armados. Por tal motivo, viene precedido de una convocatoria pública por parte del grupo irregular.

Son una de las formas que tienen los grupos irregulares de ejercer su gobernanza armada en los territorios. Pero existen distintos tipos de repertorios violentos que los grupos armados ilegales – y también legales- en el ejercicio de su gobernanza armada pueden desplegar, para controlar las actividades y acciones de las comunidades.

Tipos de repertorios de control violento

Pese a estar escasamente estudiados en la academia colombiana e internacional, los paros armados no son un invento de nuestros grupos irregulares. La guerrilla Partido Comunista Peruano – Sendero Luminoso, entre 1983 y 1994 realizó 24 paros armado en El Perú. Si bien las FARC-EP y el ELN copiaron la táctica en la década de los 90s, fueron muy pocos los paros que ejecutaron en ese momento. Serían en las primeras décadas del 2000 cuando recurrirían con mayor frecuencia a este repertorio.

Cantidad de paros armados por año

Entre el 2000 y 2022 los grupos armados convocaron 92 paros armados. Las FARC-EP fueron el grupo que más paros convocó con 42; luego el ELN con 31; seguido las AGC con 8; las extintas AUC con 2, al igual que el EPL/Los Pelusos, las ACSN y las disidencias de las FARC, mientras que Los Rastrojos y un grupo denominado Libertadores del Nordeste Antioqueño con una ocasión cada uno.

Los grupos irregulares suelen ejercer este tipo de práctica en territorios en los que han tenido alguna presencia histórica, son corredores de mo­vilidad, retaguardias estratégicas o están en disputa con algún otro actor. Aunque en algunos casos hablan de “paro arma­do nacional”, en la práctica, sus acciones se concentran en unos territorios concretos. Los depar­tamentos que más han sido afectados por paros armados entre 2000 y 2022 han sido Antioquia, Arauca, Chocó, Norte de Santander, Santander y Cesar.

 

Cantidad de paros armados por departamento 2000-2022

Según sus objetivos se pueden clasificar en reivindicativos, confrontacionales y con­memorativos. En los reivindicati­vos el grupo busca exaltar alguna de sus banderas históricas o protestar en con­tra de alguna política de las autoridades. Por ejemplo, los paros decretados por las FARC-EP en el Putumayo en noviembre de 2000, enero de 2001 y octubre de 2003 en contra del Plan Colombia y su política de fumigaciones de cultivos ilícitos.

Luego están los confrontacionales o reta­liativos. Estos son convocados en respuesta a la presencia de otro actor armado en la zo­na o en respuesta a las acciones armadas de este actor. Por ejemplo, en octubre de 2000 las FARC-EP convocaron un paro ar­mado en el Putumayo como respuesta al accionar paramilitar en la zona. Mas recientemente, precisamente en el Catatumbo, en el marco del paro armado lanzado por el ELN en febrero de 2020, el EPL respondió decretando otro en contra del ELN en la misma región.

Grupos posdes­movilización de las AUC también los han usado. En octubre de 2008 las AGC convocaron uno en el Urabá con el propósito de detener el avance de las FARC-EP en la zona, dis­tribuyendo panfletos en Turbo, Apartadó y Carepa. También en enero de 2012 en el Urabá y parte de la Región Caribe, las AGC impusieron un paro armado como represalia por la muerte de su comandan­te Juan de Dios Úsuga alias ‘Giovanni’.

Por último, tenemos los conmemorativos, los cuales son convocados para recordar algún aconte­cimiento significativo positivo en la historia del grupo, como su fundación, hitos en ba­talla o la memoria de alguno de sus co­mandantes históricos. Por ejemplo, en agosto de 2011 el ELN convocó uno en Arauca, Casanare, Boyacá y Santander en conmemoración del aniversario 31 del Frente Domingo Laín y el 11 del Batallón Héroes y Mártires del Frente de Guerra.

Esta es la primera investigación sistemática sobre paros armados en Colombia. Como toda investigación pionera deja mas preguntas que respuestas. Invitamos a seguir investigando este y otros escasamente estudiados repertorios de violencia – como los confinamientos- no solo para llenar un vacío académico, sino porque este conocimiento puede ayudar a proponer mejores políticas públicas de seguridad con un verdadero enfoque territorial.

Para acceder a la investigación completa pueden hacerlo a través del siguiente link: https://revistas.urosario.edu.co/index.php/territorios/article/view/13628/12893

Acerca del autor

Armando José Mercado
Armandomercado@razonpublica.org.co |  + posts

*Politólogo, magister en Conflicto Social y Construcción de Paz, profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) e investigador en el Grupo Regional de Memoria Histórica (GRMH-UTB) de la misma universidad.

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Armando José Mercado

*Politólogo, magister en Conflicto Social y Construcción de Paz, profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) e investigador en el Grupo Regional de Memoria Histórica (GRMH-UTB) de la misma universidad.

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