¿Para qué la unificación de períodos y reelección de autoridades locales? - Razón Pública
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¿Para qué la unificación de períodos y reelección de autoridades locales?

Escrito por Fabián Acuña

El presidente Santos frente a personas que le están tomando fotos con celulares.

Fabián Acuña​Fue una promesa del presidente-candidato en apuros y una reforma que por supuesto aplauden los alcaldes y lo gobernadores en funciones, pero es también un despropósito de siete suelas y una improvisación que  traería muchísimos problemas.

Fabián Alejandro Acuña*

Hora de cumplir promesas

Lo que nació como una iniciativa para eliminar el “articulito” de la reelección presidencial acabó convertido en un monstruo de muchísimas cabezas.

Como si no fuera suficiente que el gobierno radicara una propuesta de reforma política sin unidad ni propósito temático, el presidente Santos sale ahora con un proyecto adicional para cumplir una de las promesas desesperadas que hizo a las autoridades locales para que le ayudaran a ganar su reelección.

En efecto: durante la pasada campaña electoral, el candidato presidente “rencauchó” una promesa incumplida sistemáticamente en otras ocasiones (acto legislativo 02 de 2005 del Senado): la reelección inmediata de alcaldes y gobernadores.

El proyecto de reelección de alcaldes y unificación de elecciones no fue producto de ninguna discusión sino una idea improvisada del gobierno.

Desde luego, esta propuesta tiene gran acogida entre los actuales mandatarios regionales, pero su aprobación debería de pasar por un escrutinio realmente cuidadoso.

La propuesta consiste en la posibilidad de reelección inmediata de los alcaldes y gobernadores actuales por una única vez, para un período atípico de dos años (que comenzaría el 1 de enero de 2016 y terminaría el 31 de diciembre 2018), y cuyo fin sería unificar los períodos de todas las autoridades de elección popular con las elecciones presidenciales.

Esta propuesta se radicó en la Cámara de Representantes como un proyecto diferente de “la reforma de equilibrio de poderes” que está siendo tramitada en el Senado, supuestamente para evitar la congestión legislativa.

Bancada del Polo en la Comisión cuarta
La bancada del Polo Democrático ha sido enfática
en la inconveniencia de la Reforma de Equilibrio de
Poderes.
Foto: 
Congreso de la República de Colombia

Despropósitos de la propuesta

El origen de la “reforma de equilibrio de poderes” fue la idea de eliminar la reelección presidencial que había sido adoptada en 2004 para favorecer al entonces presidente Álvaro Uribe.

El desmonte de la reelección contaba con el apoyo de la mayoría de partidos en el Congreso. Pero paradójicamente, el mismo presidente que propone la eliminación de la reelección -después de ser reelegido-, propone que se reelijan a los mandatarios locales.

Es más: la “reforma de equilibrio de poderes” tuvo una discusión previa entre los miembros de la Unidad Nacional, lo cual permitió alguna depuración de la propuesta, de modo que se espera que ese mínimo consenso se refleje en las votaciones a lo largo del trámite legislativo. Pero el proyecto de reelección de alcaldes y unificación de elecciones no fue producto de ninguna discusión sino una idea improvisada del gobierno. Por eso ya ha sido objeto de críticas aún dentro de la misma Unidad Nacional, al punto que el presidente del Senado indicó que la propuesta no será votada y “nació muerta”, lo cual por supuesto produjo serias tensiones con los posibles beneficiados: los actuales alcaldes y gobernadores.

De esta forma se evidencia que se está institucionalizando en nuestro sistema político la nociva práctica de proponer reformas previas a los procesos electorales (en este caso, las elecciones locales de 2015), lo cual implica falta de claridad de las reglas de juego para cada proceso.

También implica el “cortoplacismo” típico de las propuestas, pues se ha vuelto costumbre legislar con parágrafos transitorios o a partir de modificar  “articulitos”, en lugar de mirar el sistema político en su conjunto.

Además, en este caso se estaría legislando como quien gira un cheque endosado a beneficiarios prestablecidos: los alcaldes y gobernadores actuales.

Todo esto se traduce en la violación de los principios fundamentales de todo sistema democrático: “reglas ciertas (estables) y resultados inciertos”.

Las reglas ciertas y estables permiten reducir la incertidumbre para todos los actores en competencia y de esta forma todos pueden desplegar en forma legítima sus estrategias políticas.  

Por el contrario, en Colombia los actores solo se pueden programar para la competencia electoral inmediata, porque lo más seguro es que para la próxima se cambiarán las reglas de juego.

Para qué

¿Cuál es el objetivo o la necesidad de unificar el calendario de todas las elecciones con la elección presidencial?

Podríamos decir que la unificación ayudaría a dar coherencia interna en los partidos, que podrían plantear una estrategia para todo el año electoral en todos los niveles. Y esto podría traducirse en partidos más disciplinados y en facciones políticas más articuladas.

Pero un contra-argumento es que en elecciones unificadas, el que gana se llevaría todo y el que pierde lo perdería todo, tanto en el ámbito nacional como en el regional, y para cuatro años.

En la violación de los principios fundamentales de todo sistema democrático: “reglas ciertas (estables) y resultados inciertos”. 

En una visión a blanco y negro, estas razones podrían parecer poderosas, pero el problema son los grises que hacen la vida política.

Por ejemplo, es un hecho que los partidos y movimiento alternativos son fuertes en el contexto regional. Así, partidos como el Polo Democrático, la Alianza Verde y otras minorías han tenido posibilidades reales de acceder al gobierno a nivel regional y local, al tiempo que son oposición en el ámbito nacional.

Cuando un actor pierde en alguna elección a nivel nacional, por la diferencia de calendario, tiene la posibilidad de competir en las elecciones regionales o locales, y son muchos los ejemplos en los que se ha presentado esta situación:

  • Horacio Serpa perdió en su aspiración a la Presidencia en 2006, pero quedó habilitado para postularse a la Gobernación de Santander.
  • En 2006, Antonio Navarro fue precandidato presidencial por el PDA, pero como perdió la consulta interna ante el exmagistrado Carlos Gaviria, optó en las elecciones regionales de 2008, en las que ganó la Gobernación de Nariño.
  • En 2010 Gustavo Petro fue el candidato presidencial por el PDA sin fortuna, pero tuvo la posibilidad de presentar su candidatura a la Alcaldía de Bogotá, a la que fue elegido.

Así, la diferencia en el calendario electoral puede brindar algún grado de independencia a  la élite política local frente a la nacional, y además permite que aquellos que pierdan en las elecciones nacionales tengan opciones en las regionales y locales, y viceversa.

Plenaria en el Senado discute sobre la Reforma de  Equilibrio de Poderes.
Plenaria en el Senado discute sobre la Reforma de 
Equilibrio de Poderes. 
Foto: 
Congreso de la República de Colombia

Preguntas que nadie ha pensado

El hecho de que la eventual reelección de alcaldes y gobernadores solo sea para un período atípico de dos años da pie a varios interrogantes que no parecen haber sido tenidos en cuenta por el gobierno.

Por ejemplo, ¿debemos partir del hecho que todos los actuales alcaldes serán reelectos? Si se da el caso que un candidato nuevo gane a un candidato-alcalde que busque la reelección, ¿este nuevo alcalde gobernará solo por dos años? Además, ¿se ha pensado en que se tiene que tramitar una nueva ley de garantías que aplique a nivel regional?

Por otro lado, los miembros de corporaciones públicas sí tienen la posibilidad de ser reelegidos indefinidamente, entonces ¿los concejales y diputados reelegidos que compitan también tendrán que regirse por estas condiciones?, de igual forma los con aquellos concejales y diputados nuevos.  

Entre otros, el gran pecado de la reelección presidencial aprobada en 2004 fue no tener en cuenta y vulnerar todos los contrapesos institucionales. Ahora, la “reforma de equilibrio de poderes” tiene contemplado cambiar los períodos y la forma de elegir los organismos de control a nivel nacional para la eventual reelección de alcaldes y gobernadores.

Al hacer esto, ¿alguien del gobierno ha pensado en qué va a pasar con el período de los contralores y personeros municipales y departamentales, elegidos por el Concejo municipal y la Asamblea departamental, respectivamente?

Una propuesta mal hecha

Es muy posible que todas estas preguntas no hayan sido evaluadas por los asesores del gobierno que plantearon la propuesta.

No tengo una animadversión particular por la figura de la reelección como mecanismo, pero sí por la práctica de reformar la ley a favor de particulares, cosa que ocurrió en la reelección de 2004 y que puede pasar ahora.

Es evidente que son muchos los temas que han sido tomados a la ligera para esta propuesta, y que no se está pensando con perspectiva de sistema o de Estado, sino a partir de intereses particulares y coyunturales.

El gobierno bien puede sumar a su larga lista de improvisaciones esta propuesta de reelección de alcaldes y gobernadores, y es posible que, como ha hecho en repetidas ocasiones, ahora haga sondeos de opinión para saber si sigue adelante con su propuesta o si debe retirarla en silencio.

 

*Docente-investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana e investigador del Observatorio de Restitución y Regulación de los Derechos de Propiedad Agraria. www.observatoriodetierras.org.

 

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