Nuevo rector de la Universidad Nacional: una elección problemática
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Nuevo rector de la Universidad Nacional: una elección problemática

Escrito por Diego Alejandro Torres

La politización de la academia, la desinformación y las intervenciones indebidas del presidente Petro empeñaron la escogencia del nuevo rector de la Universidad Nacional. Estos fueron los hechos.

Diego Alejandro Torres*

Academia politizada

Las tensiones en la designación de rector de la Universidad Nacional (UNAL) no son una novedad. Sin embargo, la última designación pasará a la historia como una de las más controversiales. 

¿Qué cambió? La respuesta es simple “la universidad pasó a ser un actor relevante en la política nacional, en Colombia la política permeó a la academia, pero la academia nunca permeó a la política”.

Se trató de una campaña política tradicional. Tanto los candidatos como una parte de los miembros del Consejo Superior Universitario (CSU) sufrimos ataques y señalamientos personales y profesionales. 

Las teorías de conspiración aseguran que esto fue una artimaña para atacar a uno de los candidatos y favorecer a otros. Sin embargo, las agresiones, las sesiones interrumpidas por asonadas, la renuncia de un miembro suplente y el vandalismo a los bienes de los consejeros es real y ésta documentado. De hecho, expertos en seguridad sugirieron al Consejo tomarse “muy en serio” las amenazas.

Además, los gastos de algunas campañas superaban los limitados ingresos y capacidades de endeudamiento que los candidatos podían proveer, dejando el sinsabor de que los “apoyos electorales” eran proporcionales a las “inversiones”.

De igual forma, los debates entre candidatos sirvieron para restar apoyos más que para conocer las verdaderas propuestas. 

Por último, no se desaprovechó ninguna oportunidad para enlodar a los candidatos y a parte de los miembros del CSU, una práctica corriente en la política tradicional pero desconocida para la humilde rectoría de una universidad. Todos estos eventos causaron una fractura en la academia cuyas consecuencias apenas estamos observando.

En medio de la tensión y la desinformación, el CSU debía designar al nuevo rector. Una gran responsabilidad que implicaba elegir a alguien que tuviera cualidades propias de un líder académico y que fuera capaz de sortear las tensiones. 

La consulta

Los resultados de la consulta eran un insumo importante para el CSU, pero no el único. Dichos resultados permitirían la selección de cinco candidatos de acuerdo con un factor de pesos diferentes:

  • profesores con el 60% 
  • alumnos con el 30%
  • egresados con un 10%. 

Este sistema nunca fue cuestionado por los candidatos, lo que contrasta con las manifestaciones de desaprobación posteriores a una variante del mismo método utilizada para la designación final, la cual fue expuesta por Ignacio Mantilla.

La vida, la autonomía universitaria y las instituciones están por encima de una silla en el CSU. Es preferible dejar vacante una posición que pasar a la historia como quien inició la debacle de las instituciones de educación superior. Los gobiernos pasan, la academia sigue.

El resultado de la consulta parece contundente: el candidato que punteaba obtuvo el 34,4%, el segundo un 22,6% y el tercero un 8,4%. Sin embargo, era importante mirar los resultados a la luz del futuro que debe tener no solo la Universidad, sino las regiones. Acá algunos datos:

La UNAL está excesivamente centralizada. Por esto, la sede Bogotá, con alrededor de 1986 docentes, dictamina las políticas académicas y de investigación de sedes como la Amazonia, que tiene alrededor de una docena de profesores. Una queja permanente de las sedes es el excesivo centralismo de la Universidad en la sede Bogotá. 

El cuadro 1 muestra el número de personas habilitadas para votar por estamento en las diferentes sedes de la Universidad.

Votos habilitados por sede y estamento

Profesores Alumnos Egresados
Amazonia 12 267 94
Bogotá 1.986 32.880 111.196
Manizales 264 5.367 19.154
La Paz 46 1.315 0
Medellín 547 12.389 32.646
Orinoquia 9 336 42
Palmira 111 2.837 8.583
Caribe 10 122 75
Tumaco 0 328 0

Fuente: Universidad Nacional de Colombia 

No hay que ignorar que la votación porcentual por sedes también mostró una realidad diferente. Podría decirse que cada sede tenía una preferencia diferente para rector.

El candidato que mayor votación obtuvo entre profesores logró 754 votos, de los cuales 578 correspondían a votos en la sede Bogotá. Es decir, ganar en Bogotá aseguraba tener una mayoría absoluta que dejaba atrás las necesidades de las otras sedes.

Los cinco candidatos seleccionados por la comunidad tenían fortalezas y debilidades. Dos de ellos pertenecían a sedes diferentes a Bogotá. Todos tenían experiencia administrativa y académica, algunos más reciente que otros. Los cinco candidatos llegaban con igualdad de condiciones para su presentación ante el CSU.

Gestiones, entrevistas y desinformaciones 

Cada uno de los miembros del CSU utilizó una metodología diferente para para conocer los programas y visiones de los candidatos. 

Algunos miembros de la comunidad claman por el respeto a la institucionalidad y la defensa de la autonomía universitaria, mientras otros han iniciado una cacería de brujas contra los miembros del CSU, hasta el punto de declarar personas no gratas a los consejeros.

El 17 de marzo los candidatos fueron citados en la ciudad de San Andrés por la ministra de Educación; una clara muestra del interés en conocer a todos los candidatos y de que para entonces no había una predilección.  Pero antes, el 11 de marzo, se había dado la desafortunada intervención del presidente Petro en la sede Bogotá durante el acto realizado de colocar la primera piedra de uno de los nuevos edificios de la facultad de artes, cuando prometió apoyar a quien obtuviera más votos en la consulta, sin tener en cuenta exactamente lo que eso significaba dentro de la UNAL.

La representación profesoral entrevistó a todos los candidatos en diferentes momentos, consciente de que las visiones de los candidatos podían cambiar, un proceso natural al tener debates académicos.

Se realizaron muchas más reuniones con los candidatos y entre miembros del CSU. Esto mostraba que no había una preferencia por un candidato.

El 19 de marzo, el CSU citó a entrevista a los candidatos, proceso normal cuando no existe certeza sobre las preferencias de un cuerpo colegiado respecto de una designación. 

Las entrevistas fueron esenciales para conocer las visiones de los candidatos en temas como los procesos académicos en la institución; la investigación y los retos a nivel nacional e internacional; la disposición a trabajar con el CSU, y la capacidad para enfrentar preguntas difíciles. 

El mismo día, finalizadas las entrevistas, algunos miembros del CSU se reunieron. Este encuentro fue expuesto de manera malintencionada por un medio y suscitó una enorme controversia. La información fue replicada por otros medios y causó un profundo malestar entre la comunidad académica y el público en general. 

Posteriormente, la Representación Profesoral ante el CSU aclaró la situación por medio de un comunicado y los medios más importantes del país, que inicialmente habían replicado esta teoría de conspiración, rectificaron la información.

El día de la elección 

El proceso de designación tomó todo un día de deliberaciones del CSU. El ambiente estaba enrarecido por los hechos previos, por la visita del presidente Petro a la sede Bogotá y por las múltiples amenazas. Yo mismo, como representante profesoral, fui amenazado esa misma mañana.  

Antes de la aprobación de la agenda del día de ese 21 de marzo, los miembros del Consejo se comprometieron de manera unánime a 

  1. Mantener el voto secreto y, en caso de llegar a una decisión final, respetarla en unidad como cuerpo colegiado; 
  2. Concretar la designación de rector ese mismo día sin importar el número de rondas de votación necesarias. 

En efecto, la toma de esta decisión tardó al menos 9 horas. Los anteriores compromisos se hicieron bajo las consideraciones de preservar la integridad física de los miembros del Consejo y fortalecer la autonomía universitaria. Todos los miembros del CSU aceptamos estas reglas.

El CSU también se comprometió a mantener el más alto nivel de confidencialidad durante la sesión y se establecieron reglas con respecto al uso de dispositivos electrónicos. Reglas respetadas a lo largo de la jornada.

Iniciada la agenda se procedió a la discusión sobre la metodología en la cual se discutieron básicamente dos propuestas: 

  • Una de voto único y múltiples rondas hasta llegar a un ganador,  
  • Otra de voto preferencial con múltiples rondas hasta llegar al ganador; sobre esta segunda metodología la ministra planteó la posibilidad de hacerlo de manera ponderada.

Todos los miembros del CSU, en un proceso de co-creación, procedimos a precisar la segunda metodología de voto preferencial. Esta consistió, tal como sugirieron varios miembros, incluida la ministra, en un voto ponderado y se llegó al acuerdo común de tener rondas de eliminación. 

La presidencia del CSU, en cabeza de la ministra, y las consejeras designadas por el gobierno nacional participaron activamente de este proceso. De aquí salió la segunda propuesta metodológica, que denominaré voto secreto y ponderado.

Definidas las dos propuestas se sometieron a votación y el CSU escogió la segunda, el voto secreto y ponderado.

En la primera ronda se descartaron dos candidatos y quedaron tres. En la segunda ronda se descartó un candidato y quedaron dos.

Una de las delegadas del gobierno pidió realizar intervenciones para definir los pro y contras de los candidatos. ¿Para qué se pedían estas intervenciones si las delegadas del gobierno ya tenían un candidato?

Después de surtidas las votaciones secretas, se llegó a la votación final que permitió designar al profesor José Ismael Peña como nuevo rector de la Universidad Nacional de Colombia.

A lo largo de la jornada no hubo ninguna observación ni por parte de la ministra ni de los otros miembros acerca del proceso de designación. Nunca hubo un llamado a identificar irregularidades en el proceso. Se tuvieron las aclaraciones pertinentes a tiempo, y el final de la jornada terminó con la satisfacción de haber cumplido.

Foto: Facebook: Gustavo Petro - En el evento de posesión de la primera piedra del edificio de Artes de la UNAL, el presidente Petro prometió apoyar al candidato con más votos en la consulta.

Puedo asegurar que la gran mayoría de los miembros que asistimos al CSU no sabíamos quién sería el rector de la Universidad. Incluso hicimos el compromiso personal de poner la institución por encima de nuestros prejuicios.

Se ha criticado mucho la decisión de la representación profesoral con respecto a acatar la consulta. Sin embargo, como representación profesoral, respetar la consulta iba mucho más allá de respetar los resultados de Bogotá. Es claro que el sistema favorece una mirada centralista con la cual la representación profesoral no puede estar de acuerdo. 

El ataque del gobierno 

Una vez realizada la designación, el gobierno nacional realizó un ataque sin precedentes a la autonomía e integridad de las instituciones universitarias. El presidente Petro manifestó su descontento con el resultado de la designación y exigió a sus delegados en los Consejos Superiores de las universidades que revelaran públicamente sus votos

El resultado y acatamiento de esa orden puso en riesgo directo a los demás miembros del CSU de la UNAL, inició un ataque sin precedentes contra la autonomía universitaria por parte de actores como partidos políticos, y causó la incertidumbre que se vive en estos momentos en la Universidad.

De las supuestas revelaciones de la ministra y las delegadas del presidente, se podrían desprender dos conclusiones: 

  • Ellas tenían su voto comprometido, por lo cual no era necesarias las discusiones previas con los candidatos ni la entrevista en San Andrés. E decir, si existía una conspiración esta provenía del mismo gobierno, y quedó demostrada con las entrevistas innecesarias.
  • No tenían la más mínima intención de designar un rector para la UNAL y estaban buscando la interinidad que ha afectado a otras instituciones de educación superior en Colombia. Nuevamente   sobraban procesos como las entrevistas.

En cualquiera de los dos casos, es claro que si alguien tenía planeada una conspiración era el mismo gobierno. ¿Por qué lo haría? Un político con experiencia podría afirmar que la intención final era politizar a la UNAL, quebrantar la autonomía universitaria y debilitar sus instituciones. 

Yo quiero creer que simplemente el gobierno no tiene la experiencia suficiente a la hora de participar en cuerpos colegiados de alto nivel.

Reacciones dentro de la universidad

En este momento la UNAL se encuentra en un estado de tensión sin precedentes. La invitación de uno de los candidatos a desconocer del resultado agravó la situación. 

Mientras se escribe este artículo, los otros tres candidatos no designados manifestaron el respeto a la decisión adoptada.

Algunos miembros de la comunidad claman por el respeto a la institucionalidad y la defensa de la autonomía universitaria, mientras otros han iniciado una cacería de brujas contra los miembros del CSU, hasta el punto de declarar personas no gratas a los consejeros.

De esta forma, un placer como es el caminar los campuses de la UNAL se convertirá en un acto de riesgo para la integridad física de los consejeros.

Siempre se ha criticado que el gobierno tiene mucha injerencia en la elección de los rectores en la UNAL. Sin embargo, las dos últimas elecciones de la Universidad han ido contra las simpatías del mismo gobierno. 

Es tanta la injerencia que se han recibido ataques y requerimientos de partidos políticos respecto de la designación. ¿Cuál es el interés de un partido político en la elección de un rector? La función principal de un partido político es lograr el poder, no es el obtener un premio Nobel.

La vida, la autonomía universitaria y las instituciones están por encima de una silla en el CSU. Es preferible dejar vacante una posición que pasar a la historia como quien inició la debacle de las instituciones de educación superior. Los gobiernos pasan, la academia sigue.

Autonomía e instituciones: ¿cómo preservarlas?

Voy a decirlo sin titubeos: es claro que nuestro sistema de designación de los rectores y decanos no es perfecto. Pero ha sido construido por las mismas personas que al parecer hoy se niegan a aceptarlo y que en procesos anteriores apoyaron a la representación profesoral al no votar por quienes obtuvieron la mayoría de las opiniones favorables entre los profesores en la consulta previa.

El mecanismo de designación del rector de la Universidad Nacional, a pesar de sus imperfecciones, siempre ha sido un referente en la defensa de la autonomía universitaria y de su independencia ante la cambiante política de nuestra nación. Esto nos ha preservado como academia y nos ha permitido sobrevivir a tiempos muy oscuros.

Puedo asegurar que la gran mayoría de los miembros que asistimos al CSU no sabíamos quién sería el rector de la Universidad. Incluso hicimos el compromiso personal de poner la institución por encima de nuestros prejuicios. Este compromiso incluyó a la Representación Profesoral.

Es deseable que el gobierno nacional designe delegados y ministros que entiendan el valor de preservar la academia y defender la autonomía universitaria, y que aporten a nuestras instituciones para que estas crezcan en sus áreas misionales, para alcanzar y mantener la excelencia, para insertar a Colombia en la historia de la humanidad.

Hago de nuevo un llamado al presidente, al país en general y a todos los miembros de la academia en particular, para preservar las instituciones y defender la autonomía universitaria. Es importante apoyar a la nueva administración en cabeza del profesor José Ismael Peña y organismos como el Consejo Superior Universitario, porque una academia fortalecida es el mejor aliado que puede tener un gobierno para preservar su legado más allá de los limitados y tempestuosos tiempos políticos.

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5 Comentarios

Eduardo Sáenz Rovner abril 1, 2024 - 5:48 pm

Jamás hubiera votado por Peña; ahogará con reglamentos a los profesores; un desastre. Pero Múnera, y su mentor Moncayo, hicieron lo mismo cuando ocuparon la vicerrectoría y la rectoría respectivamente. La posición de Uprimny es vergonzosa: en el pasado asesoró al rector Mantilla para echar al profesor Miguel Ángel Beltrán, perseguido tanto por Uribe como por colegas indolentes; la plastilina para donde convenga. Democracia cuando ganan; no democracia cuando pierden. ¡Y no les da vergüenza!

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Fabian Jaimes abril 1, 2024 - 8:10 pm

Con lo compleja y problemática que fue esta elección de rector, y con las implicaciones que tiene, espero que «para saber en serio lo que pasa en Colombia», no se limiten a publicar solamente esta versión de uno de los señalados como causante del malestar generalizado…

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Eduardo Sáenz Rovner abril 3, 2024 - 2:03 pm

Leí el último comunicado de ASPU..

La Universidad Nacional de Colombia no se puede convertir en un simple apéndice de la ambición desmedida y arrogante por el poder que sufre Leopoldo Múnera.

Para evitar suspicacias quiero anotar que José Ismael Peña es un taylorista convencido que puede destrozar la carrera de los profesores.

Igualmente considero que Petro violó la autonomía universitaria al señalar que el rector sería quien obtuviese el mayor número de votos estudiantiles en la consulta. Esto sin mencionar que para Petro el profesorado de la UN (que tiene una formación académica mucho superior a la que él tiene o carece) no cuenta. ¿Reemplazaremos las ciencias sociales y naturales por los tales sabedores y el (des)conocimiento ancestral?

El punto central es cambiar la gobernanza de la universidad por un Senado PROFESORAL. No se puede seguir designando un/a monarca cada tres años. Asímismo la cotidianidad no puede ser manejada por montoneras de activistas que no dudan en atropellar al profesorado para favorecer a su líder.

¡SENADO PROFESORAL YA!

Eduardo Sáenz Rovner
Profesor Emérito, Universidad Nacional de Colombia

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Eliseo Gómez Moreno abril 5, 2024 - 12:52 pm

Vamos a permitir que el Sr Petro nos politice de tal manera que seremos remedo de las antiguas Unión Soviética, Alemania oriental, o las actuales naciones con espíritu comunista de África y Asia, y ahora en América con Cuba, Nicaragua y Venezuela, estas últimas tan ¿exitosas? ¿QUE FUTURO SERIA ESTE para nuestros futuros profesionales que hoy tratamos de educar ?

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Modesto Portilla Gamboa abril 5, 2024 - 11:34 pm

Desafortunadamente torres no aclara en ninguna parte de este artículo que le publica Razón Pública, que él llegó hace unos pocos meses al CSU mediante una campaña en la cual prometió PÚBLICAMENTE y de forma reiterada que si salía elegido como Representante Profesoral ante el Consejo Superior Universitario (CSU) de la Universidad Nacional de Colombia (UN) él sí o sí respetaría los resultados de las Consultas para las que el estamento profesoral fuera convocado, como lo fue el caso de la elección del Rector. Resulta que la piedra que se tiene hoy en día en la UN, es porque este personaje en TODAS las votaciones, secretas o abiertas, votó junto a la Representante Estudiantil por peña, desde la primera hasta la última votación (salvo una en la cual la Estudiante voto en contrario a torres, pero rápidamente la convencieron otra vez y en la final volvió a votar por peña). Por esta “simple” razón la designación de peña como rector de la UN es ilegítima. Por qué no inicia aclarando esta “nimiedad” en su escrito o artículo? Le parece de menor monta mencionar que usted faltó a la palabra empeñada públicamente y que por lo tanto vició de legitimidad su voto y, a lo mejor también de legalidad al desconocer que el voto por norma de la UN debía ser nominal, abierto y por un solo Candidato y no mediante las triquiñuelas formuladas por el nefasto del mantilla? (Está claro que era para que no quedara rastro de su traición a la Comunidad Universitaria, cierto?).
Si ya tenían negociado y decidido que todas las veces, desde el principio, votarían por peña, para qué se pusieron a entrevistar a los Candidatos dizque para hacerles preguntas difíciles? Se creyó usted, torres, superior mentalmente al 35% de los conformantes de la Comunidad Universitaria de la UN, quienes ya habían leído y analizado los programas de los Candidatos y habían asistido a los debates realizados para este aspecto de la Rectoría de la UN?
Por qué politizaron tan descaradamente el CSU, si usted, mantilla y rosanía son del Centro Democrático?, por qué no aclara ese “detallito”, que normalmente a quienes estamos en la Academia seria, cuando publicamos algo lo primero que hacemos es declarar nuestros conflictos de intereses? Fíjese la hiel que usted lleva por dentro: al hacer mención que el Presidente Gustavo Petro, en su visita a la UN prometió que apoyarían al Candidato que obtuviera la mayoría de opiniones de la Comunidad Universitaria y efectivamente así lo cumplió en todas las votaciones (siempre los tres votos del Gobierno Nacional fueron por quien obtuvo el 35% de las opiniones en la Consulta). Cuál fue el porcentaje que obtuvo peña si, según su juicio claramente errado, era el mejor? O sea que la mayoría de la UN está por debajo de lo que usted decida traicionando su palabra empeñada? Tiene usted eso que se llama sentido de la decencia?
Por qué no menciona el estado deplorable en el que gente como usted y peña (formó parte de la actual administración de la Universidad, hasta que lo obligaron a renunciar para seguir en el proceso de designación de Rector de la UN) han tenido siempre a la Sede de la UN – Tumaco? Esa sería la “importancia de apoyar a la supuesta nueva administración de peña” que usted está recomendando?
Por la dignidad de su familia, porque usted no la tiene: RENUNCIE al CSU y VÁYASE de la Universidad Nacional de Colombia, que con las lisonjas que le debieron dar tendrá para vivir bien el resto de su desgraciada vida. Todo lo que pase en estos días funestos, en la Universidad Nacional de Colombia, es de su exclusiva responsabilidad y culpa, junto con la Representante Estudiantil, por haber traicionado a quienes de buena fe los ayudamos a elegir para ese puesto pelechero del CSU. Usted, mantilla, rosanía, verónica y la Representante Estudiantil, traicionaron a la Universidad Nacional de Colombia, desintegraron la Institucionalidad Académica y la Autonomía Universitaria de esta institución de educación superior.

Nous restons en contacte,

Modesto Portilla Gamboa
C.C. 91’248.166 de Bucaramanga
Profesor Asociado
Departamento de Geociencias
Universidad Nacional de Colombia

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