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Nuevo ministro de salud: nada se puede cambiar

Escrito por Mario Hernández
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Mario_Hernandez_Razon_PublicaEl gobierno anunció medidas extraordinarias y en el Congreso se impulsa una “gran reforma”. Pero la trayectoria académica del nuevo ministro implica que, a pesar de su fracaso comprobado, se mantendrá el modelo de aseguramiento con “competencia regulada”.

Mario Hernández*

Medidas ante la crisis

El pasado 20 de julio, el presidente Santos anunció una serie de medidas para afrontar la crisis de la salud que trató de poner en marcha la ya hoy exministra Beatriz Londoño: el giro directo a los hospitales, una reglamentación para precisar el papel de las Empresas Promotoras de Salud (EPS), un fondo para “sanear las deudas” del sistema, el fortalecimiento de la Superintendencia Nacional de Salud (Supersalud), la eliminación de la Comisión de Regulación en Salud y la simplificación de los trámites para garantizar el flujo de recursos [1].

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Los trabajos académicos del nuevo ministro se han centrado en la movilidad social de las familias y en su relación con la política social. Pero siempre desde una posición neoclásica y neoinstitucionalista.
Foto: SIG

Desde ese momento, las medidas se han venido desarrollando por distintas vías. Por ejemplo, la senadora Piedad Zuccardi impulsó en el Congreso la propuesta de un fondo de salvamento de las EPS mediante un crédito blando o de “nacionalización” transitoria para recuperarlas y después devolverlas a sus dueños, como se hizo con los bancos [2].

Al mismo tiempo, el presidente ha dicho en varias ocasiones que debe haber pocas EPS, pero sólidas. De manera que, otra vez, avanza el viejo truco de socializar las pérdidas y concentrar las ganancias.

El núcleo duro de estas iniciativas es preservar a toda costa el actual modelo de aseguramiento. Allí se mueven poderosos intereses económicos que parecen intocables. La seguridad jurídica para la confianza inversionista seguramente sustenta esta visión, aún vigente en este “buen gobierno”.

Iniciativas de la Unidad Nacional

Mario_Hernandez_salud_cotizantesSiguen vigentes los dos regímenes — para cotizantes y para pobres — de manera que el derecho sigue atado a la capacidad de pago. Foto: hechoencali.com

Por otro lado, varios congresistas de la Unidad Nacional, médicos como Jorge Eliécer Ballesteros y Roy Barreras en particular, presentaron un proyecto de ley estatutaria que reglamente el derecho fundamental a la salud [3], junto con un proyecto de ley ordinaria que desarrolle lo anunciado en la estatutaria [4].

En apariencia, nada tiene que ver con la iniciativa gubernamental, pero tiene todos los elementos del proyecto de ley estatutaria que presentó el gobierno Uribe y continuó Santos en 2010 [5], que fue retirado más por vicios de procedimiento que por asuntos de fondo:

  • Se trata de asimilar el derecho a la salud al contenido de un plan de beneficios costo–efectivo, al tiempo que se amplía la corresponsabilidad de los usuarios.
  • Esto aumentará las cargas a las familias con sus viejos o discapacitados y se corre el peligro de justificar pagos o sanciones por falta de autocuidado.
  • Las prescripciones médicas que estén por fuera del plan de beneficios deben ser “costo efectivas con valor terapéutico demostrable y determinadas como estrictamente necesarias en el marco de guías y protocolos de atención” (Artículo8), aunque se le promete a los médicos el respeto de su autonomía. ¿No recuerda esto la emergencia social de Uribe?
  • Siguen vigentes los dos regímenes — para cotizantes y para pobres — de manera que el derecho sigue atado a la capacidad de pago.
  • Se mantiene el Comité Técnico Científico (CTC) de la EPS para aprobar los servicios por fuera del plan.
  • Siguen las EPS, supuestamente solo como administradoras, porque no harán el recaudo, pero el fondo público asegurador les pagará por Unidad de Pago por Capitación (UPC), con un valor adicional para los servicios por fuera del plan de beneficios.

Es decir, las EPS seguirán aplicando todos sus mecanismos para obtener rentabilidad, como las barreras en el acceso a los servicios, la integración comercial y el pago de tarifas leoninas a los prestadores.

No cambia mucho, pues, la “gran reforma” que anunció el senador Barreras [6] y sostiene el actual modelo de aseguramiento, como quiere el presidente Santos.

¿Por qué Alejandro Gaviria?

El nuevo ministro tiene sin duda una trayectoria académica reconocida. El profesor Gaviria se formó como economista en una escuela estadounidense, ha trabajado en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Fedesarrollo y en el Departamento Nacional de Planeación. Pero lo importante no es si tiene o no pergaminos, sino que su trayectoria permita identificar la proximidad al proyecto político del presidente Santos.

Mario_Hernandez_salud_fondoLa senadora Piedad Zuccardi impulsó en el Congreso la propuesta de un fondo de salvamento de las EPS mediante un crédito blando o de “nacionalización” transitoria.
Foto: Prensa Senado.

Los trabajos académicos del nuevo ministro se han centrado efectivamente en la movilidad social de las familias y en su relación con la política social, en especial, de educación. Pero esto siempre lo ha hecho desde una posición neoclásica y neoinstitucionalista.

Esto quiere decir que hace parte de la escuela de teoría económica para la cual la mejor forma de organizar la provisión de servicios como la educación y la salud es fortalecer las fuerzas del mercado y dejar al Estado el papel de “regulador”, con reglas claras que disminuyan los “costos de transacción”. Esto también se llama “buen gobierno”.

Se supone que esto es mejor, porque se parte del supuesto de que los agentes de mercado — especialmente las instituciones financieras — son naturalmente eficientes, pues buscan su rentabilidad y tienden a ofrecer calidad al menor precio cuando están en competencia.

Resulta curioso que se mantenga semejante creencia, cuando ya no cabe la menor duda de la corrupción del sector privado— no sólo en países pobres — como se demostró con la banca en Estados Unidos y en Europa.

Para la prestación deservicios complejos y con grandes “asimetrías de información” —como la salud — la escuela neoclásica acepta que haya agentes intermediarios que protejan a los usuarios de los desmanes de los proveedores. De allí la idea de un asegurador que cumpla esa labor, al tiempo que administra los recursos aportados por las familias en la forma de póliza.

Pero en el caso colombiano se trata de un intermediario (las EPS) entre el asegurador público, que es el Fondo de Solidaridad y Garantías (FOSYGA), y las familias, mediante el pago per cápita (UPC) a cambio de un plan de beneficios. A esto se llama técnicamente “competencia regulada”.

De manera que el profesor Gaviria garantiza una proximidad ideológica y técnica profunda con el modelo y con el proyecto político del presidente Santos. Si a esto se suma el reconocimiento académico, tenemos el ministro perfecto: un tecnócrata profundamente convencido de que no se puede cambiar el sistema.

Y seguramente el ministro Gaviria se dedicará a aplicar de la manera más eficiente posible las medidas de ajuste que prometió el presidente sin tocar el modelo de aseguramiento con competencia regulada.

Ese es el mensaje — transmitido por medio de este nombramiento — que Santos envía a los actores del sistema y al país entero.

Crece el clamor por el cambio

Mario_Hernandez_salud_RoyMédicos como Jorge Eliécer Ballesteros y Roy Barreras  presentaron un proyecto de ley estatutaria que reglamente el derecho fundamental a la salud
Foto: SIG

Mientras el presidente y su nuevo ministro avanzan en sus ajustes, más y más sectores sociales y académicos claman por un verdadero cambio de sistema para superar la crisis en la salud.

El pasado 29 de agosto un grupo de congresistas radicaron un proyecto de ley estatutaria construido desde la sociedad civil y la academia por la Comisión de Seguimiento de la Sentencia T-760 de 2008 y de Reforma Estructural del Sistema de Salud y Seguridad Social (CSR) [7].

  • Este proyecto reglamenta el derecho fundamental a la salud, no ligado a la capacidad de pago y en un sentido amplio, con 13 componentes que tienen que ver con la vida, la autonomía de las personas, las condiciones para una vida saludable, la atención integral en salud y la participación individual y colectiva.
  • Se propone un nuevo sistema donde se articula el sector salud con otros sectores para hacer una verdadera promoción de la salud y una eficiente prevención de la enfermedad.
  • Integra los recursos de cotizaciones y de impuestos para desarrollar un sistema de servicios descentralizado en territorios de salud que los entes territoriales conforman de acuerdo con sus condiciones epidemiológicas, culturales o sociales.
  • Se trata de un nuevo sistema que integra redes de servicios según las necesidades de la población y que pone en funcionamiento la estrategia de Atención Primaria en Salud (APS) que se viene impulsando en el mundo entero.
  • Un sistema que no tiene EPS y por lo tanto no necesita plan de beneficios ni UPC. Tiene sólo tres límites que no pagaría el Estado: servicios estrictamente suntuarios o cosméticos, medicamentos o tecnologías en experimentación y servicios en el exterior que se puedan prestar en el país.

A estas alturas, más de 30 organizaciones que conformaron la Alianza Nacional por un Nuevo Sistema de Salud decidieron avalar esta propuesta. El reciente “Encuentro nacional de académicos de la salud”, realizado en la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia ratificó la necesidad de apartarse del modelo de aseguramiento con “competencia regulada”, pues la evidencia muestra que este modelo está haciendo agua y creando más problemas que soluciones.

A pesar de todo, el presidente y su ministro seguirán insistiendo en que el modelo no se debe cambiar. Entonces, todo dependerá de si crece la presión social y política por un cambio de fondo. Y eso sólo podrá hacerlo mucha gente. No sólo los expertos.
 

* Médico especialista en Bioética, magíster y doctor en Historia, Profesor Asociado del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá.

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