No habrá democracia fast track en Venezuela | Armando Jose Mercado

No habrá democracia fast track en Venezuela

Compartir:

El pasado 3 de enero en horas de la madrugada el mundo se enteró del operativo militar que EEUU realizó para capturar al presidente Nicolas Maduro. A las pocas horas en la mañana ya la noticia estaba plenamente confirmada, Trump había puesto fin al mandato de Nicolas Maduro en Venezuela, qué no es lo mismo que ponerle fin al régimen autoritario que existe en ese país. Y es que precisamente luego de la euforia desmedida de algunos analistas y la legítima alegría de una parte importante de la población venezolana, a casi un mes de ocurridos los hechos ocurre algo extraño al parecer: la entonces vicepresidenta del régimen Delcy Rodríguez ahora es la presidenta y toda la cúpula del régimen aún conserva sus puestos de poder.

Lo que nos enseña la política comparada en lo que se refiere al campo de estudio conocido como las transiciones a la democracia o las democratizaciones, es que, aunque usted no lo crea señor lector, lo que está pasando en Venezuela es lo usual. La mayoría de las democratizaciones -como la que esperemos haya iniciado en Venezuela- son lentas, difíciles y feas, o, dicho de otra forma, la mayoría de las transiciones a la democracia no son ni rápidas, ni fáciles ni bonitas, lastimosamente.

Las democratizaciones tienden a ser procesos lentos. Desde el momento en que se presenta la ruptura, ya sea por causas abruptas como una intervención militar, un golpe de estado, un autogolpe o la muerte del dictador, o por procedimientos más pacíficos como reformas aperturistas aprobadas por la dictadura o negociaciones con la oposición, hasta el momento en que se convocan y realizan las primeras elecciones mas o menos democráticas, puede pasar un tiempito largo.

Por ejemplo, desde que murió el dictador Franco en España en 1975 pasaron dos años hasta que se convocaron elecciones legislativas en 1977. En Perú el golpe de estado ejecutado por Morales Bermúdez que le puso fin al régimen militar de Velazco Alvarado fue en 1975, y solo hasta 1978 es que Morales convoca elecciones para una Asamblea Nacional Constituyente. Los militares uruguayos perdieron el referendo que habían convocado en 1980 para mantenerse en el poder y solo hasta 1985 fue elegido presidente en elecciones mas o menos libres Sanguinetti. O como los militares brasileros que iniciaron el proceso conocido como abertura (apertura) y distensão (distensión) entre 1979 y 1982, pero solo hasta 1985 se realizaron las primeras elecciones democráticas. 

Las democratizaciones tampoco son procesos fáciles. Independiente cual sea el motivo de la ruptura, las negociaciones entre sectores del régimen dictatorial y la oposición democrática no son sencillas. En muchas ocasiones al inicio toca realizar concesiones profundas e incluso son necesarios actores del antiguo régimen. Luego de derrocado el régimen fascista japones en 1945, para garantizar cierta estabilidad en la transición a la democracia en Japón, EEUU no acusó al Emperador japones Hirohito de crimines de guerra. Además, uno de sus ministros estrella Nabusuke Kishi, criminal de guerra condenado, saldría libre a los tres años y fundaría en 1955 el partido político más importante en la historia de Japón, el Partido Liberal Democrático, el cual ha dominado casi de manera ininterrumpida la vida política de Japón hasta nuestros días. 

Para ejemplos más cercanos tenemos el caso de Chile, en donde luego que el dictador Pinochet perdiera el plebiscito de 1988 y en 1990 ganara las elecciones Patricio Alywin, quedaron enclaves autoritarios que costaría mas de 15 años erradicar, como un Consejo de Seguridad Nacional heredado de la dictadura, la famosa curul vitalicia en el Senado para el exdictador Pinochet, entre otras. Son ejemplos también todas las leyes de amnistía e indultos que se aprobaron en las transiciones de Argentina o Uruguay en los 80s para evitar que los militares que hicieron parte de la dictadura fueran investigados y sancionados en democracia. Así que no son para nada raras las conversaciones que se están desarrollando entre Trump y Delcy Rodríguez, ni las posibles leyes de amnistía e indultos a integrantes del régimen que se vengan, pues, el inicio de las democratizaciones implica situaciones que para muchas personas pueden ser consideradas moralmente muy cuestionables.      

Por ultimo las democratizaciones al inicio pueden ser procesos feos, turbulentos y dolorosos, implicando retrocesos, colapsos e incluso episodios de violencia. En plena transición a la democracia entre 1975 y 1980 en España se registraron entre 500 y 700 muertes producto de atentados terroristas y asesinatos selectivos realizados por grupos de extrema izquierda como la ETA y grupos paramilitares de extrema derecha, además del intento de golpe de estado militar de 1981. En Bolivia la transición inició en 1978 cuando el dictador Banzer es derrocado en un golpe de estado, pero, entre ese momento y cuando los militares le entregan el poder finalmente al presidente electo Hernando Siles Suazo en 1982, hubo dos intentos fallidos de elecciones democráticas, una sucesión de golpes de Estado y el establecimiento de una corta pero violenta dictadura encabezada por García Meza entre julio y septiembre de 1980.

Y es que, lo que surge al inicio de un proceso de democratización no es una democracia, ni siquiera una democracia minina. En política comparada a este tipo de régimen que aparece en las primeras etapas de las transiciones se le ha llamado de distintas formas. Al ser dictaduras que se están liberalizando o “ablandando” se les ha llamado en ocasiones dictablandas. Incluso luego de haber ocurrido las primeras elecciones democráticas, si estas democracias todavía conservan enclaves autoritarios heredados de la dictadura, entonces algunos las llaman democraduras. También al ser regímenes que conservan elementos tanto democráticos y autoritarios, algunos les han llamado regímenes híbridos o sencillamente regímenes de transición. Para lograr el establecimiento de una democracia mínima medianamente estable, en ocasiones se necesitan varios lustros o incluso décadas. 

No estamos diciendo que en Venezuela pasará exactamente lo mismo. Cada caso tiene sus particularidades y los contextos importan, por ejemplo, muchas de las transiciones descritas en párrafos anteriores se hicieron antes de que se creara la Corte Penal Internacional, variable ahora si presente. Tampoco queremos decir que los crímenes cometidos por las dictaduras nunca logran investigarse, pues en muchos casos con el paso del tiempo, ya sean los congresos, los tribunales o el pueblo vía referendo, ha revocado las leyes de amnistías e indultos que protegían a los integrantes del antiguo régimen, permitiendo que se inicien -así sea mucho tiempo después- las investigaciones y sanciones. 

Esperemos que la transición en Venezuela no sea ni tan lenta, ni tan difícil, ni tan fea. La invitación es a ser rigurosos con los análisis, empáticos con el sufrimiento y las preocupaciones legítimas de la población venezolana y seguir abogando por una democratización en Venezuela, ojalá, eso sí, sin tutelajes extranjeros ni intervenciones imperialistas.

Acerca del autor

Armando José Mercado
Armandomercado@razonpublica.org.co |  + posts

*Politólogo, magister en Conflicto Social y Construcción de Paz, profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) e investigador en el Grupo Regional de Memoria Histórica (GRMH-UTB) de la misma universidad.

0 comentarios

Armando José Mercado

Escrito por:

Armando José Mercado

*Politólogo, magister en Conflicto Social y Construcción de Paz, profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) e investigador en el Grupo Regional de Memoria Histórica (GRMH-UTB) de la misma universidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

últimos artículos

COLUMNA DE OPINIÓN

EL CIERRE DEL CAREGATO

COLUMNA DE OPINIÓN

La nueva política del clic

COLUMNA DE OPINIÓN

Elecciones en Estados Unidos: Desafíos y Reflexiones Democráticas

COLUMNA DE OPINIÓN

Una tenencia más responsable de mascotas

ISSN 2145-0439

Razonpublica.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Basada en una obra en razonpublica.com.