Por qué no cambia el gobierno del cambio | Razón Pública 2023
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Por qué no cambia el gobierno del cambio

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Estos son los cuatro obstáculos que han impedido cumplir las promesas de cambio del gobierno.

Hernando Gómez Buendía*

Lo único que hasta ahora ha logrado el gobierno del cambio es demostrar la gran dificultad de los cambios.

Esa dificultad tiene causas muy diversas y se expresa de múltiples maneras, pero en el caso del gobierno Petro hay cuatro que resultan evidentes: la resistencia de los intereses creados, la dispersión de los poderes públicos, la falta de una estrategia coherente y la mala gestión del presidente.

– Las reformas sociales pisan callos, y por eso los sectores afectados han tratado de impedir los cambios en el sistema tributario, la tenencia de la tierra, el régimen laboral, el sistema de salud, el pensional, la industria petrolera o el papel de las fuerzas armadas. Estas resistencias en general han logrado frenar, suavizar y aumentar la incongruencia de los proyectos bandera del gobierno: hoy es probable que se ahoguen las reformas o que del forcejeo resulten adefesios.

en el caso del gobierno Petro hay cuatro que resultan evidentes: la resistencia de los intereses creados, la dispersión de los poderes públicos, la falta de una estrategia coherente y la mala gestión del presidente.

– La independencia de los poderes es esencial para la democracia, pero también obstaculiza los cambios. En este caso y por primera vez tenemos un gobierno sin coalición mayoritaria en el Congreso, que se suma a la autarquía de las cortes que nos dejó la Carta del 91, al fiscal y la procuradora en abierta oposición, a los gobernadores descontentos por la inseguridad…y en vísperas de unas elecciones donde el gobierno del cambio será duramente derrotado.

– La falta de estrategia coherente comienza por el punto capital: no hay una ruta o un modelo de crecimiento económico, cuya base en un país del Tercer Mundo son las exportaciones; pues el gobierno no quiere depender del petróleo, pero no tiene idea de con qué reemplazarlo. Tampoco hay claridad sobre el mercado interno, más allá de borradores sobre economía popular, reindustrialización o autosuficiencia alimentaria. Y todo esto en medio de una mala coyuntura, que no es culpa del gobierno, pero causa mucho daño: el PIB aumentará apenas 1,5% este año y quizás 1,8% en 2024, la inflación acumulada bajo Petro supera el 16%, el desempleo sigue en 10%…y la pobreza sigue en 39,3%.

Otros puntos cruciales son la transición energética donde hay incoherencias como el subsidio a los taxistas, y por supuesto la seguridad, donde la Paz Total y la mano blanda han tenido el efecto de disparar los índices de criminalidad en campos y ciudades.

– Por último, los problemas de gestión del presidente comienzan por el manejo del twitter o las citas incumplidas, pasan por el cambio de once ministros en un año, por las peleas internas del equipo, por la falta de ejecución presupuestal y se complican grandemente por los escándalos en el círculo cercano.

Puede leer: Otro gobierno inútil

Y como las cosas se resuelven por el punto más débil, prácticamente todas las reformas y medidas del gobierno desembocan en un punto: aumentar el gasto público de corto o de largo plazo.

Petro no es un gerente, sino un ideólogo que opina sobre todas las cosas, a veces con razón y otras veces sin haber digerido las ideas.

El cambio es muy difícil, pero es la apuesta de Petro. Y como las cosas se resuelven por el punto más débil, prácticamente todas las reformas y medidas del gobierno desembocan en un punto: aumentar el gasto público de corto o de largo plazo.  Matricula gratis, “pagar para no matar”, préstamos al 4% para los campesinos, pensión para los más pobres, Renta Ciudadana…y sin contar subsidios como comprarles tierra a los latifundistas encartados con ella, o una 5% de comisión a las EPS por conseguir las citas con el médico…

Este no es el gobierno del cambio: es el gobierno de los subsidios.

El riesgo de atravesar el rio es ahogarse a la mitad del rio.  La mayoría de la gente está viviendo igual de mal—o peor— que en agosto del año pasado. E infortunadamente la balanza se está inclinando más y más en contra de los cambios que necesita Colombia.

Lea en Razón Pública: Petro como gerente público: por qué no avanzan los cambios

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10 comentarios

Hernando Gómez Buendía

Escrito por:

Hernando Gómez Buendía

* Director y editor general de Razón Pública. Para ver el perfil del autor, haga clic aquí.

10 comentarios de “Por qué no cambia el gobierno del cambio

  1. Me encuentro generalmente de acuerdo con el presente articulo, entiendo y acojo varias de las ideas y encuestas que se han presentado, el gobierno del cambio le ha quedado dificil el cambio , colombia continua siendo bastante violenta,desempleada,desigual, pobre e insegura.Compredemos el punto de la opocision y que no se le esta permitiendo llevar todos sus planes acabo, pero si solo se sueltan ideas al aire y comentarios por twitter las cosas no funcionan como pais, todo debe planearse y ejecutarse o intentarse de forma organizada para asi poder brindar un mejor gobierno.

  2. Es muy fácil sacar a luz pública las falencias que el gobierno del presidente Petro viene padeciendo, pero la prensa y sus periodistas no aportan ideas para ayudar a superar esas dificultades, mientras la oposición se dedique solo a criticar lo que el presidente quiere cambiar por las malas actuaciones de gobiernos que antecedieron, en vez de buscar soluciones para el pueblo, junto con la prensa amarillista viven del chisme que les da el rating.

  3. Los puntos que se exponen en este artículo son válidos, es cierto que Colombia sigue siendo un país desigual, con índices altos de pobreza, de violencia y de inseguridad. Pero no esto no es nuevo. No podemos culpar o querer que un gobierno arregle en un año lo que ha estado en decadencia durante décadas, nunca hemos sido un país primer mundista, siempre hemos sido foco de violencia, narcotrafico y desigualdad. Haciendo una comparación con el gobierno anterior hay muchas cosas que destacar. Por lo menos y la más importante es que no estamos peor. Los cambios requieren tiempo, nada se hace de la noche a la mañana, el cambio de gabinete no es mala señal, al parecer las personas que estaban antes, acostumbradas a un gobierno poco equitativo se están aburriendo de que ahora las cosas cambien. Todo es cuestión de perspectiva.

  4. Pienso en una dificultad para la administración e implementación de políticas publicas que permitan de forma coherente hilar un programa de gobierno, si bien, no creo que sea tarea fácil, si percibo cierta fragilidad en la puesta de marcha de de las ideas pretendidas por este gobierno. Me pregunto donde realmente residirá el cambio pensado desde el gobierno, porque la ineficacia de la ejecución de los proyectos, refleja la diferencia entre la teoria y la practica, donde lo que el gobierno piensa o dice, no es por si solo una propuesta. Incertidumbre, me causa el rumbo de este gobierno, porque desde mi punto de vista no hay un puerto claro a donde quiere dirigir los recursos de este país, ni el camino para solucionar los problemas que enfrenta el país a nivel económico.

  5. Creo que con todo el pesar por quienes nos ilusionamos del cambio, la verdad el tiempo es muy corto y ya se ha quemado practicamente año y medio de gobierno, y creo entre más avance el tiempo el viento va a estar más en contra del gobierno por la desilución en el pueblo y la retoma de la «tenian la razon» de la oposición, como dice el columnista la resistencia al cambio por los intereses creados es muy fuerte de vencer mas si llevamos decenas de años donde los gobiernos anteriores han consolidado los intereses ya creados y el pueblo colombiano además de ser un pueblo de mala memoria es un pueblo inmediatista, que no creo que espere más de un período para que quiera seguir con esta bandera y pueda darse como propósito que se sienta la fuerza de la contracorriente del gobierno actual versus lo perpetuado por décadas, es muy probable igualmente que dificilmente se quiera volver a repetir el experimento de un gobierno al menos diferente a lo tradicional en este pais de elites y oligarquias, porque quienes detentan el poder y el poder tras el poder van a recordar este episodio como algo nefasto para el pais y que no se debe volver a repetir, así lo que ellos hagan por el verdadero desarrollo de Colombia y por la verdadera equidad y la justicia en este pais solo sean ventajas para ellos y el embudo para el pueblo.

  6. Una de las promesas del actual gobiero era hacer buscar acuerdo con los contrarios, creo que es algo que hace falta y tambien contribuye a la incapacidad del gobierno para ejecutar los cambios que planea. Es sin duda un comienzo díficil y cómo se menciona en la columna, el gobierno, particularmente el presindete Petro, han cometido errores y carecen de un
    plan claro para ejecutarel plan de gobierno.

  7. Aunque los puntos propuestos por el artículo son válidos, es claro el hecho de que la actual presidencia se le entregó un país desfalcado y lleno de inconvenientes gracias a las malas decisiones y a los actos que se tomaron en gobiernos pasados. Donde se dejó un gran hueco fiscal, grandes deudas para el país, entre otros muchos problemas. Siento que es fácil ver las falencias que se han tenido y los problemas con los que seguimos día a día en el país, sin embargo, están haciendo de lado los aportes y los convenios que se han logrado, asi como cosas positivas por las que se ha luchado, y no ven que cambiar los errores que se han tenido en un país durante décadas, no se va a solucionar de un día para otro ni en un año ni en dos es un proceso tardado.

  8. El análisis crítico y la vigilancia constante de la gestión gubernamental son prácticas esenciales en una democracia. Como se destaca en el artículo «Otro gobierno inútil», es fundamental cuestionar y evaluar de manera continua las acciones de nuestros líderes. Esta crítica informada y la supervisión activa de las decisiones políticas son la base de una sociedad empoderada y de un gobierno que rinde cuentas. La transparencia y la rendición de cuentas son pilares esenciales para mantener la confianza de los ciudadanos en el sistema político. La crítica constructiva y la vigilancia activa no solo son derechos, sino también deberes cívicos que fortalecen la calidad de la gobernanza y promueven un gobierno más responsable y receptivo a las necesidades de la población.

  9. Pienso en una dificultad para la administración e implementación de políticas publicas que permitan de forma coherente hilar un programa de gobierno, si bien, no creo que sea tarea fácil, si percibo cierta fragilidad en la puesta de marcha de de las ideas pretendidas por este gobierno. Me pregunto donde realmente residirá el cambio pensado desde el gobierno, porque la ineficacia de la ejecución de los proyectos, refleja la diferencia entre la teoria y la practica, donde lo que el gobierno piensa o dice, no es por si solo una propuesta ahora la transparencia y la rendición de cuentas son pilares esenciales para mantener la confianza de los ciudadanos en el sistema político. La crítica constructiva y la vigilancia activa no solo son derechos, sino también deberes cívicos que fortalecen la calidad de la gobernanza y promueven un gobierno más responsable y receptivo a las necesidades de la población.

  10. La idea principal que da el autor es que el gobierno del presidente Petro ha tenido dificultades para cumplir sus promesas de cambio debido a que los sectores afectados por las reformas sociales han tratado de impedir los cambios en diversas áreas, lo que ha suavizado los proyectos de gobierno. También que la independencia de los poderes, junto con la falta de una coalición mayoritaria en el Congreso, obstaculiza la capacidad del gobierno para implementar cambios. Otro problema es que el gobierno carece de una estrategia clara para el crecimiento económico y enfrenta desafíos económicos, incluida la falta de claridad sobre el reemplazo del petróleo y problemas como el desempleo y la inflación. La gestión del presidente Petro ha sido cuestionada por su manejo de las redes sociales, cambios frecuentes en el gabinete, peleas internas y escándalos en su círculo cercano.

    El autor sugiere que, en lugar de ser un gobierno de cambio, el gobierno de Petro se ha centrado en la implementación de subsidios y medidas de gasto público, lo que ha generado preocupaciones sobre el equilibrio de las finanzas públicas y la efectividad de estas políticas; también concluye que el cambio es difícil y que, en muchos aspectos, la situación no ha mejorado, lo que plantea desafíos significativos para el gobierno y el país.

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