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Crónica desde la Arenosa: Arte, música y pensamiento

Escrito por Myriam Bautista
Myriam Bautista

Myriam BautistaEl V Carnaval Internacional de las Artes se celebró en Barranquilla del 15 al 20 de febrero, bajo su lema ya tradicional: la reflexión como espectáculo, que songo sorongo penetra las mentes de un público creciente.

Myriam Bautista*

Paciencia y perfección para crear

Exponentes de las artes plásticas, la música, el cine, la cocina, el baile y la literatura, entre otras disciplinas, nativos de la Costa Atlántica primero que todo, luego de otros sitios del país y del extranjero, son convocados cada año para "intercambiar ideas y experiencias sobre métodos y procesos de creación" dos semanas antes del tradicional Carnaval de Barranquilla. 

Pocos eventos culturales tienen una paternidad tan indiscutible como éste: Heriberto Fiorillo, quien concibió el primer Carnaval en el 2007 y año tras año lo programa con la paciencia y la perfección de una tejedora wayú. En este proyecto, su proyecto, el socio constante ha sido el escritor Efraín Medina Reyes y decenas de empresas ratifican y amplían cada año su voto de confianza. 

Sueños hechos realidad

Heriberto Fiorillo decidió un buen día dejar su prometedora y fulgurante carrera en Bogotá, como director de noticieros de la televisión nacional y otros menesteres periodísticos, para regresar a su ciudad natal y poner en marcha un sinfín de ideas que se le agolpaban en su mente de inventor nato. 

Resucitar "La Cueva" era una de ellas. Ese sitio emblemático que reunió a escritores, pintores e intelectuales barranquilleros en una época lejana y brillante, espacio icónico para cientos de personas del resto del país y del extranjero que deseaban entrar al lugar que un día ocuparon Germán Vargas, Álvaro Cepeda Samudio, Alejandro Obregón o Gabriel García Márquez. 

Ese fue, entonces, el primer sueño hecho realidad. Fiorillo creó la Fundación La Cueva, desempolvó y amplió muchas de las fotografías en las que sus integrantes posaban como si tuvieran la certeza de que algún día en el futuro serían admirados; compró cuadros representativos de la obra de los pintores del grupo; renovó el mobiliario, remodeló las instalaciones y convirtió la mítica, pero destartalada tienda en uno de los restaurante-bar, más chic de la capital del Atlántico, para regocijo general. 

Sana emulación

Luego, viendo que el Hay Festival de la vecina Cartagena daba tantos y tan buenos resultados, pero que Barranquilla contaba con pocas oportunidades para ver y oír artistas nacionales y extranjeros, ideó un formato artístico-cultural, para atraer cada año a una pléyade de artistas a la ciudad. El éxito no se hizo esperar: estos dos eventos son las citas culturales más importantes del país. 

Emular el Hay no le quedó difícil, porque si algo caracteriza a Fiorillo es su ingenio y singularidad para que casi todo lo que toca se convierta en pieza única. De ahí que el Carnaval de las Artes se ha logrado diferenciar del Hay Festival en muchos aspectos. 

En primer lugar, porque el objetivo central es hacer que este Encuentro de las Ideas se codee con la marimonda o el monocuco, por ejemplo, símbolos del otro Carnaval de Barranquilla y figuras queridas por todos los barranquilleros, sin importar edad, sexo ni clase social. 

La diversidad de artistas y su importancia atraen un público ávido y constante, cuya asistencia comienza a superar el aforo del teatro Amira de la Rosa, como sucedió en algunas de las presentaciones de este V Carnaval. Otros escenarios son la Cinemateca del Caribe y la Alianza Colombo Francesa, para los jóvenes. 

El público local está siempre presente, inteligente, sensible y entendido, que aplaude a rabiar, chifla con ganas o guarda silencio indiferente. En palabras de Fiorillo, en entrevista para la Revista Diners, la gente sabe que "cuando es a bailá, es a bailá, y cuando es a pensá, es a pensá". 

Los eventos y tradiciones del pre-carnaval prenden de fiesta la ciudad y adornan fachadas comerciales y residenciales. Hacer coincidir este marco de patrimonio cultural inmaterial de la humanidad con la celebración del Carnaval Internacional de las Artes permite a visitantes extranjeros y del interior palpar la fuerte identidad cultural, la alegría, la musicalidad, la estética y la destreza única para el baile de los "curramberos".

 Los platos fuertes del programa

En este V Carnaval Internacional de las Artes se homenajeó, entre otros, al pintor barranquillero residenciado hace años en Miami, Alfonso Melo, quien donó al Carnaval un afiche que no solo se editó profusamente en papel, sino que se escenificó para salirse del papel, hacerse humano y acompañar a todo el que quisiera guardarlo, atrapado en el recuerdo de una foto. Melo con más de noventa años estuvo exultante, animoso y recto como una palmera. 

El escritor Roberto Burgos Cantor recibió el Tocado Literario de las Artes, al que respondió con un poético y elaborado discurso que dio buena cuenta de su estado de ánimo, publicado en El Heraldo. 

Otro de los homenajeados fue el cantante Alberto Fernández, intérprete de los primeros vallenatos en los años cincuenta y de una de las más célebres canciones del Carnaval: Te olvidé. En charla inolvidable con el periodista Daniel Samper Pizano, no solo cantó todas las canciones pedidas por el entrevistador, sino las solicitadas por el público y tocó la guacharaca magistralmente. De acuerdo con Samper Pizano, es el mejor intérprete nacional del instrumento. Fernández se presentaba en Barranquilla por primera vez. 

El cantante, compositor y cineasta argentino Piero, icono de la protesta estudiantil de los años setenta, recibió muestras de cariño y agotó localidades; otro tanto sucedió con la cubana, Juana Bacallao, presentada por el periodista Antonio Morales en una reveladora entrevista, en la que la reina de la noche de la Habana de los años cincuenta, hizo pasar más de un apuro al curtido entrevistador. La aún potente voz de la nonagenaria Juana, algunas anécdotas de su vida y hasta los pases de brujería al final de su presentación, fueron piezas claves del menú de la noche. 

El homenaje más conmovedor, si cabe, fue el tributado a Justo Almario, sincelejano que dejó a Colombia a los 17 años para estudiar con una beca en el célebre Berklee College of Music en Boston, uno de los templos de la música moderna. Tocó con músicos de la talla de Duke Ellington, Charles Mingun, Tito Puente y Mongo Santamaría. El acto fue presidido por su señora madre y por su coterráneos Julio Castillo, Miche Sarmiento, Juventino Ojito y Carlos Piña, en un escenario donde no cabía ni más música ni más emoción. La boleta de entrada rezaba así: "Justo en el Alma de Justo Almario". 

Los jóvenes y adolescentes se gozaron al grupo de rock experimental Uhuboo, de Corea del Sur. Según el escritor y periodista Andrés Felipe Solano, se trata del grupo más afamado del continente asiático, prueba de lo cual fueron las escenas de video de sus conciertos en distintos países orientales, con inmensa fanaticada que corea sus canciones con ardor.

Quedan muchos nombres como los de las novelistas Almudena Grandes de España y Laura Esquivel de México, el cantante Cuco Valoy de República Dominicana, la cantaora Petrona Martínez y tres noveles músicos de San Basilio de Palenque, el caricaturista Rogelio Naranjo de México y el director de cine Vicente Pérez Herrero, con su bello documental "Flamenco de raíz".

Este V Carnaval multiplicó las audiencias locales y ganó las foráneas, que una vez han disfrutado de su programación repiten con entusiasmo: "En Barranquilla me quedo". Como se quedó el periodista Heriberto Fiorillo, quien seguirá sorprendiéndonos con sus realizaciones.

*Periodista. Ha trabajado en la revista Semana y colaborado en Lecturas El Tiempo, en las revistas Credencial y Número. Además ha escrito en El Espectador. 

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