El Ministerio de la Igualdad y Equidad: ¿un acierto o un despropósito?
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El Ministerio de la Igualdad y Equidad: ¿un acierto o un despropósito?

Escrito por Samuel Vanegas

Cuál es la idea de desigualdad e inequidad que inspira al Ministerio, qué ha logrado hasta el momento y cuáles son sus limitaciones principales.

Samuel Vanegas*

Un problema muy serio

Un estudio publicado en septiembre de 2023 por Facundo Alvaredo, François Bourguignon, Francisco Ferreira y Nora Lustig, mostró que América Latina ha pasado por tres episodios de desigualdad económica en los últimos 75 años, medidos por las diferencias de ingreso entre la población.

En el primer período, la desigualdad aumentó hasta la década de 1990 en la mayoría de los países, Colombia incluido, y la desigualdad se sostuvo hasta comienzos del siglo XXI. En el segundo episodio, a comienzos de la década de 2010, disminuyó ligeramente en distintos países. Para el tercer período, que va hasta 2021, la tendencia del comportamiento de la desigualdad dejó de ser uniforme en la región;   en algunos países aumentó mientras que en otros disminuyó.

Colombia mejoró en el segundo período, pero se destacó por el aumento de la desigualdad en el tercero.

Del estudio anterior y de otros varios se infiere que la desigualdad en Colombia es un problema persistente, no coyuntural, que está enraizado en la organización de la sociedad y se autorreproduce en la vida cotidiana y en las instituciones de forma imperceptible.

El hecho de que el trabajo de una dirección de un viceministerio se convierta en el programa abanderado del ministerio en general muestra una falla en la concepción de desigualdad que al parecer subyace en la base que orienta el accionar.

La actitud ante la desigualdad no puede limitarse a expresar indignación moral ante el acaparamiento de los ingresos y la riqueza por parte del 1 % de la población, ni mucho menos a decir sin sonrojarse que la desigualdad es algo “natural”.

La desigualdad es, ante todo, un problema de orden público. No se trata apenas del ingreso y la riqueza, sino de la concentración de poder político y cultural que amenaza la cohesión social. Los altos niveles de desigualdad se relacionan con menores tasas de crecimiento económico y con la polarización política y cultural.

Las soluciones para disminuir los sostenidos niveles de desigualdad de la sociedad colombiana deben considerar dos elementos:

  • que la desigualdad no se corrige eliminando obstáculos o facilitando accesos; esto contribuye, pero no resuelve;
  • que se corrige colectivamente mediante el aumento de la incidencia de la población excluida, acompañado de una mejor capacidad del Estado para garantizar espacios equitativos de negociación entre distintos grupos de interés.
Foto: X: Ministerio de la Igualdad - Los propósitos del Ministerio de la Igualdad son ambiciosos y es imposible llevarlos a cabo en un solo gobierno, por lo cual, se debe apuntar a que se conviertan en un asunto del Estado y se promueva un debate sobre su concepción y ejecución.

El papel del Ministerio

Un primer paso para enfrentar la sostenida desigualdad en Colombia ha sido ponerla en el centro del debate público. Este ha sido uno de los logros del gobierno Petro que el mismo, de manera paradójica, no deja ver, como lo señaló María Cristina Carrizosa.

Las críticas a la creación del Ministerio de la Igualdad y la Equidad fueron promovidas por quienes desconocían la desigualdad como un problema que se debe afrontar de manera pública y quienes lo veían como algo innecesario e inconveniente pues duplicaba funciones que cumplen otros ministerios, sin dejar de lado los costos de una planta de personal que juzgaban como desproporcionada.

A estas críticas puede responderse que para afrontar la desigualdad en Colombia se necesita de una entidad en el nivel central del Estado se ocupe específicamente de atender este problema. No obstante, se puede discrepar frente a la forma como se concibió y cómo el Ministerio de la Igualdad y la Equidad está actuando.

El ministerio tiene un antecedente en el programa de Desarrollo Rural Integrado (DRI), que arrancó como parte del Plan de Desarrollo del gobierno López Michelsen. En estudio de 2017 hace un recorrido por las etapas de desarrollo del programa y señala los aciertos y limitaciones que tuvo. Para los autores, el programa perdió fuerza cuando no tuvo más el respaldo del Estado central a finales del siglo pasado y pasó a depender de la gestión de los municipios y a ser una dependencia del Ministerio de Agricultura. Asimismo, concluyen que el programa DRI mostró las ventajas de responder a la diversidad de los territorios, con enfoques diferenciados y mejorando los tejidos sociales ya existentes. Esta experiencia del programa DRI podría aportar enseñanzas sobre aciertos y desaciertos para afrontar brechas sociales que logró trascender el gobierno que inicialmente la impulsó.

Los propósitos que tiene el Ministerio de la Igualdad y la Equidad son ambiciosos y constituyen un reto que no es posible afrontar como parte de la agenda de un solo gobierno. Es necesario apuntar a que se convierta en un asunto del Estado colombiano. Para que esto suceda es necesario promover el debate sobre su concepción y ejecución.

¿Qué idea de desigualdad tiene el ministerio?

Por el momento, solo se ha empezado a poner en marcha el Sistema Nacional de Cuidado, como programa concreto de orientación desde el gobierno central relacionado con las funciones del ministerio. En la organización inicial del ministerio, el cuidado está a cargo de una dirección del Viceministerio para las Poblaciones y Territorios Excluidos y la Superación de la Pobreza.

El hecho de que el trabajo de una dirección de un viceministerio se convierta en el programa abanderado del ministerio en general muestra una falla en la concepción de desigualdad que al parecer subyace en la base que orienta el accionar. Parece que se carece de una fundamentación que dé pie para entender cuál es la concepción de desigualdad que orienta las acciones del ministerio.

No hay forma de corroborar o desmentir esto porque no hay documentos que lo hagan explícito. La inercia del día a día llevó a que el Sistema Nacional de Cuidado, consagrado inicialmente en un documento Conpes, se convierta en programa bandera del Ministerio y cuya gerencia pasó a formar parte de la Dirección de Cuidado a partir de este año.

Como no hay documentos que muestren cuál es la concepción de desigualdad del ministerio, puede deducirse por la forma como fue inicialmente organizado. Si se toma como directriz la definición de los cinco viceministerios, es evidente que el eje son los grupos poblacionales que se han identificado como excluidos y, por ende, que sufren las consecuencias directas de los altos niveles de desigualdad.

En principio, se podría estar de acuerdo con esta manera de plantear la desigualdad. Sin embargo, esta forma de organizar el tratamiento arrastra las ventajas y desventajas de las políticas tradicionales de focalización. Como estrategia, tiene más desventajas que desventajas porque tiende a reforzar uno de los mecanismos más graves de reproducción de la desigualdad: la estigmatización de grupos de población objeto de atención focalizada.

La distribución de la población en grupos con atributos específicos es el resultado de la producción y reproducción de la desigualdad, no es la desigualdad. La desigualdad hay está donde se entretejen los equilibrios de poder que limitan o permiten el acceso a bienes y servicios. Estos equilibrios y desequilibrios de poder se dan en espacios socio geográficos concretos.

se corrige colectivamente mediante el aumento de la incidencia de la población excluida, acompañado de una mejor capacidad del Estado para garantizar espacios equitativos de negociación entre distintos grupos de interés.

La actual organización del Ministerio de la Igualdad y la Equidad no da pie para construir una estrategia realista y eficiente para afrontar la rampante desigualdad que amenaza la cohesión social de Colombia.

Un indicio de esta falencia es el afortunado, y al parecer azaroso, posicionamiento del Sistema Nacional de Cuidado como programa bandera del Ministerio. Este Sistema apunta a la población en su conjunto, teniendo como eje un elemento básico de la organización social: el cuidado.

Por esta vía, se incide en los desequilibrios de género, de ciclo de vida y de etnia sin estigmatización positiva y/o negativa de algún grupo poblacional específico. El ministerio podría organizarse en torno a problemas como el cuidado y el mejoramiento de las instituciones locales. Ya hay unas lecciones aprendidas con el programa DRI y el fomento de la convergencia de las organizaciones e instituciones en los territorios.

De esta forma, la labor del ministerio sería la coordinación interinstitucional a distintos niveles, con el propósito de garantizar espacios que creen las condiciones para nivelar la cancha entre los distintos grupos de interés en el territorio. Una pista para avanzar es convertir algunos tópicos que se incluyeron en el Viceministerio Poblaciones y Territorios Excluidos y la Superación de la Pobreza en transversales: la superación de la pobreza, el cuidado y el agua.

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3 Comentarios

Anónimo abril 9, 2024 - 10:30 am

Excelente artículo. Esta distinción que hace el Profesor Vanegas, debería ser el lema orientador del Ministerio de la Igualdad
«Las soluciones para disminuir los sostenidos niveles de desigualdad de la sociedad colombiana deben considerar dos elementos:
que la desigualdad no se corrige eliminando obstáculos o facilitando accesos; esto contribuye, pero no resuelve;
que se corrige colectivamente mediante el aumento de la incidencia de la población excluida, acompañado de una mejor capacidad del Estado para garantizar espacios equitativos de negociación entre distintos grupos de interés.»

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Rosa Villegas abril 22, 2024 - 6:52 pm

Muy interesante el artículo. Convencida de que la verdadera superación de la desigualdad se hace posible en el tiempo mediante la educación. El acceso a ella en todos los niveles académicos, sociales y etáreos. Ofrecer posibilidades reales a los sectores populares y a los campesinos para el acceso a una educación de calidad.

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Fermín Barrera abril 23, 2024 - 2:30 pm

Es un artículo, como cuál quier otro, especulación más que propuestas, en realidad la inequidad más que la desigualdad es una constante por la misma estructura de las instituciones estatales. Ponerse un objetivo de atacar la inequidad por regiones es un buen principio. De ahí la redistribución de los recursos financieros captados a través de impuesto, de ahí también la importancia de la imposición a los altos capitales del país. En lo que si es toy de acuerdo es que de este ministerio deben emanar políticas públicas, para que tenga una razón de ser. Por momentos pareciera que el artículo hubiese sido hecho con inteligencia artificial, en el mismo artículo hay varias contradicciones.

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