El mal chiste nacional - Razón Pública
Inicio TemasArte y Cultura El mal chiste nacional

El mal chiste nacional

Escrito por Omar Rincón
Omar Rincon

A propósito del aniversario de Sábados Felices y otras muestras del humor nacional. Los colombianos nos reímos mucho, pero ¿de qué nos reímos y qué dicen de nosotros esas risas?

Omar Rincón*

Reír no es chistoso

Los memes y burlas sobre las mujeres afganas y venezolanas demuestran con orgullo nuestras ignorancias. Dime como ríes y te diré quién eres: somos un país de mal humor.

En Colombia se ríe por todo. Eso es jolgorio infinito. Y tal vez reímos mucho porque somos ocurrentes en nuestras conversaciones, vivimos en la joda y eso nos hace ver como una “cajita de música”. Y como nos ven riendo mucho, los extranjeros creen que somos los más alegres y felices de la tierra. Y nosotros elevamos nuestro humor a orgullo nacional. Pero, parece que ese “buen humor” es en privado y entre poquitos, porque cuando lo hacemos “en público” nos sale el mal humor.

“Buen humor” es la capacidad humana de ironizarse a uno mismo, es un acto de autocrítica, es una manera de pensarse a uno mismo desde las debilidades. El buen humor es un recurso de rebeldía, resistencia y crítica de los poderosos. Y la forma de humor más celebrada es aquella que recurre a la inteligencia, utiliza la ironía y practica la autocrítica. El que sabe que tiene humor piensa y cuenta sin acabar en una risa; la risa es algo que se produce, no algo que uno hace.

Daniel Samper Pizano cuenta que el humor es “una forma de expresión política y crítica de los débiles y populares contra el poder, la soberbia, la solemnidad y el fanatismo de los autoritarios, los políticos, los religiosos, los progres, los correctos”. El humor es contra la religión y por eso “en la Biblia no hay risas. Clemente de Alejandría pide a los buenos cristianos ‘desterrar de nuestra convivencia a las personas que hacen reír’, y san Leandro proscribe ‘la grosería de la risa.’” Umberto Eco lo dice en El nombre de la rosa: la risa es obra del demonio. La religión manda a matar a quien hace reír (¡Recuerdan a Garzón!).

Pero si, por el contrario, nos reímos de los pobres y los débiles, como lo hacemos en Colombia, entonces tenemos “mal humor.” Nuestra religión es montársela al pobre, feo y débil. El mal humor colombiano exhibe patéticamente nuestras ignorancias y bajezas de las que estamos orgullosos. Manifiesta actitudes machistas, racistas, clasistas, homofóbicas, xenófobas. Y esto es así porque hacemos “humor” en la burla del otro por su identidad y diferencia. Tan es así que el que sabe que tiene mal humor, se ríe antes de contar su tontería, se ríe en la mitad del exabrupto y se ríe al finalizar: quiere contagiar su risa, no su ingenio.

Chiste nacional: Sábados felices

El sábado 5 de junio del 2021, Sábados felices celebró ser el programa de humor más longevo de la televisión colombiana. Queda un programa más viejo, ese otro chiste de El minuto de Dios. Sábados felices cuenta, además, con el Guinness World Records como el programa de humor más antiguo de la televisión mundial. ¡Viva Colombia!

Sábados felices se llama a sí mismo la universidad del humor. Su promesa es hacernos reír en familia. Toda una costumbre nacional. Las clases en esa “universidad” enseñan que el humor se hace en forma de chistes, sketches y rutinas de risas. El estudiante debe practicar el tono de burla; el mandato es montársela al otro por su debilidad: por boqueto, paisa, negro, boyacense, costeño, mujer, animal o cosa, gay, feo, gordo, extranjero. Se enseña que el chiste está en ser machista, racista, homofóbico, xenófobo, clasista y resentido social.

El efecto Sábados felices puede constatarse en el tono y estilo de las radios musicales, informativas y deportivas: todo es chiste al estilo de esa universidad: racistas, xenófobos, clasistas, machistas, homofóbicos. Sábados felices como la checho pachanga es una familia que ríe unida sin darse cuenta de su mediocridad.

No es Sábados felices, somos los colombianos, por eso sigue uniendo a las familias, generación tras generación, a través de la risa. Su mal humor es el reflejo de nuestro humor. ¡Felices 49 años!

Foto: PxHere - Y ahora el cuestionario, por favor responda, COLOMBIA TIENE BUEN HUMOR PORQUE…..

Chista local paisa

En agosto del 2008, en Medellín, cuando gobernaba Fajardo, su secretario de Cultura, Jorge Melguizo, quien posiblemente iba a ser su sucesor como alcalde, perdió su oportunidad por decir públicamente que Montecristo, ese patriarca del humor antioqueño, tenía un humor vulgar, machista e irrespetuoso con los discapacitados y las minorías.

Melguizo dijo que el humor de Montecristo les hizo mucho daño a los paisas porque “nos educó, si eso se puede decir así, maleducó, en un humor fácil de doble sentido que se burla de las mujeres, de los homosexuales, que se burla de todas las discapacidades posibles”.

La psicoanalista Clarita Gómez piensa parecido y escribió que “los chistes antioqueños son burdos, simples, sin ingenio. Buscan hacer reír con la vulgaridad, la palabra fea, la ordinariez. No se espera de un paisa que haga un buen chiste en la conversación, que sea ingenioso. Lo que se espera es que repita con oportunidad los chistes y refranes que ha oído y, sobre todo, las exageraciones”.

Este debate sobre de qué y cómo reímos es muy necesario tanto para lo paisa como para todos los modos de ser colombianos: necesitamos pensarnos desde el humor. Pero el orgullo paisa crucificó a Melguizo y elevó a los altares a Montecristo. El paisa y el colombiano, cuando ríen, celebran ese humor obsceno, gritón, soez, burdo… o si no tiene humor, se vuelve solemne y reprimido, y la monta de otra forma a lo Monseñor Builes y los santos patrones Escobar y Uribe. El que mal ríe, mata mucho, parece.

El mal humor colombiano no es paisa, pero allí se hace más evidente porque se tiene orgullo de celebrar la viveza de “esta raza” , que no es hipócrita como el bogotano, no es tonta como el pastuso, no es perezosa y corroncha como el costeño, no es de mal genio como el santandereano, no es negro bruto del Pacífico, no es empleada doméstica o celador como en Boyacá.

¿Cuál es el lío?

Si Sábados felices dice ser la universidad del humor que reúne a la familia colombiana, si los paisas son el orgullo del humor nacional, y si Sábados felices y el humor paisa son la marca de las risas nacionales… ¿qué problema hay? No hay problema, no son ellos, somos los colombianos: su humor es el humor a la colombiana. Entonces, ¿por qué nos debería preocupar que nos burláramos y se la montáramos a las afganas y venecas?

“¿Ya estás encartado con tu veneca? Llegan desde Afganistán mujeres hermosas. Fieles por el Corán, hermosas, serias, hogareñas, faltas de afecto, te permiten cuatro mujeres. Espera la tuya. Si estás fulero, solterón, patán, cachón o ninguna te quiere, llegó tu oportunidad”.

¡Sin comentarios!

Este hecho demuestra que en Colombia no dejamos pasar oportunidad para exhibir orgullosamente nuestras ignorancias. Y lo más patético es que las exhibimos como “humor”. Esto no es culpa de Sábados felices, ni de lo paisa: somos los colombianos los que reímos así. Insensibles, indolentes, precarios.

Estos hechos de “humor” deberían llevarnos a reflexionar sobre nuestro humor nacional: cómo nos reímos y de qué nos reírnos. El humor nos sirve de catarsis, pero esta es más poderosa cuando se hace desde la autocrítica. Cómo nos hace de falta Garzón, quien fue asesinado el 13 de agosto de 1999: su humor pensaba y criticaba al poder, por eso lo mataron. Tanta matanza en Colombia es otro signo de nuestro mal humor.

Y ahora, para terminar, el cuestionario: por favor responda, COLOMBIA TIENE BUEN HUMOR PORQUE…

  1. Tenemos Sábados Felices
  2. Nos gusta reír y reír y reír
  3. En lo cotidiano somos muy alegres y nos divertimos con facilidad
  4. A papaya puesta, papaya partida
  5. Todos llevamos un cuenta-chistes en el corazón

Artículos Relacionados

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies

Conoce la galería de obra gráfica de Razón Pública

Podrás adquirir obra gráfica de reconocidos artistas latinoamericanos a un excelente precio y ayudarnos a financiar este maravilloso proyecto periodístico