Los evangélicos y las elecciones del 2018 - Razón Pública
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Los evangélicos y las elecciones del 2018

Escrito por William Beltrán

William BeltránLos “cristianos” son una fuerza electoral importante y comparten algunas convicciones políticas, pero también tienden a fragmentarse y por eso predecir su incidencia en las próximas elecciones no es tan fácil como suele decirse.  

William Mauricio Beltrán*

Un voto decisivo

Las comunidades evangélicas y pentecostales (“los cristianos”, según el equívoco apelativo de la prensa) tuvieron un papel protagónico en el triunfo del No en el plebiscito del año pasado.

De cara a las elecciones legislativas y presidenciales del 2018, parece entonces pertinente preguntarse por el comportamiento electoral de estas comunidades:

  • ¿Cuáles son sus características?
  • ¿Qué influencia tienen los pastores sobre las decisiones electorales de sus fieles?
  • ¿Cómo se están organizando “los cristianos” para los próximos comicios?

Pastores carismáticos

El movimiento evangélico y pentecostal (en adelante lo denominaré simplemente evangélico) es hoy por hoy el grupo religioso de más rápido crecimiento en Colombia. En términos demográficos y como muestra el Cuadro siguiente, es el movimiento más grande después del catolicismo:

 Filiación religiosa de los colombianos

Filiación religiosa

Porcentaje de la población

Católicos

          70,9

Evangélicos o pentecostales

          16,3

Ateos, agnósticos, no creyentes

            4,7

Creyentes sin religión (no afiliados)

            3,5

Testigos de Jehová

            1,3

Adventistas

            0,5

Protestantes históricos

            0,4

Otros, NS/NR

            2,4

Fuente: Beltrán, W. M. (2013).
Del monopolio católico a la explosión pentecostal. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, p. 101.

 

Más todavía – y a diferencia de los católicos que son, en buena parte, creyentes nominales pero no practicantes- la gran mayoría de los evangélicos son activos en su fe y están comprometidos con sus comunidades. Este compromiso se manifiesta por ejemplo en el diezmo es decir, en la donación del diez por ciento de sus ingresos para el mantenimiento de sus organizaciones religiosas.

El movimiento evangélico se sustenta, en gran medida, en lo que los sociólogos denominamos la “autoridad de tipo carismático”. Esto significa que la autoridad religiosa que ejercen los pastores sobre sus fieles depende muy poco de la institución o de la formación académica. Por el contrario, se funda en su carisma personal es decir, en la confianza de los fieles, quienes están convencidos de que sus líderes han sido elegidos directamente por Dios para cumplir su misión religiosa. Este carácter de “elegidos” (o “ungidos”, según el argot pentecostal) se hace evidente en la demostración de atributos extraordinarios, tales como cualidades oratorias, poder para curar enfermedades, para expulsar demonios o para profetizar.

Muchos pastores intentan también orientar las creencias políticas y las decisiones electorales de sus feligreses. 

La autoridad carismática les otorga a los pastores una gran influencia sobre la vida de sus seguidores. Por eso los pastores se sienten facultados para orientarlos en distintos aspectos de su vida, como las relaciones familiares, la salud emocional o las decisiones profesionales y económicas.

Orientaciones políticas

Movimiento Político, MIRA.
Movimiento Político, MIRA.  
Foto: Wikimedia Commons

Aunque es difícil generalizar, muchos pastores evangélicos (especialmente quienes lideran las organizaciones más numerosas) intentan también orientar las creencias políticas y las decisiones electorales de sus feligreses. Algunos se han valido de su carisma para impulsar su propia carrera política o, incluso, para beneficiarse con transacciones clientelistas, esto es, para cambiar el voto de sus fieles por favores o beneficios de diversa índole.

Para los fieles, los pastores ingresan en la política para dar continuidad a su misión religiosa. En otras palabras, están convencidos de que, al votar por candidatos “cristianos”, están “cristianizando la política” y, por esta vía, colaborando en la consolidación de un proyecto afín a sus valores religiosos.

Entre los valores que defiende la comunidad evangélica se destacan la defensa de la familia y la oposición a los vicios y a “la inmoralidad sexual”. Por estas razones, en la coyuntura actual, nada estimula más la movilización política de los evangélicos que la oposición al reconocimiento de los derechos de las minorías sexuales y el enfrentamiento contra toda iniciativa legal que otorgue legitimidad a modelos de familia alternativos.

Sin embargo la población evangélica no es homogénea en cuanto a sus convicciones políticas y orientaciones partidistas. Los evangélicos, además de sus creencias religiosas, son ciudadanos expuestos a los mismos problemas, incertidumbres y vulnerabilidades que el resto de la población, por lo cual algunos de ellos simpatizan o militan en partidos políticos seculares; otros, por diversas razones, se abstienen de participar en los comicios. Así mismo, como el resto de ciudadanos, los evangélicos están expuestos a las lógicas clientelistas que determinan las luchas políticas locales.

Por estas razones, a pesar de sus convicciones religiosas y de la confianza que depositan en sus líderes religiosos, solo un bajo porcentaje de la población evangélica obedece a las orientaciones electorales que los pastores imparten desde los púlpitos.

Iglesias y partidos

Senadora del partido Liberal, Viviane Morales
Senadora del partido Liberal, Viviane Morales
Foto: Senado República de Colombia

Los evangélicos son el dieciséis por ciento de la población colombiana es decir que serían alrededor de 5,6 millones de votantes en el Censo Electoral.

Sin embargo, en la historia reciente, el respaldo que han recibido los candidatos evangélicos es una cifra mucho menor, como se puede observar en el siguiente Cuadro sobre las últimas elecciones parlamentarias: 

Votación por candidatos pentecostales en las elecciones al Senado, 2014

Candidato

Partido

Denominación religiosa

Número de votos

Movimiento Mira (lista cerrada)

MIRA

Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional

326.943

Jimmy Chamorro

Partido de la U

Centro Internacional de Teoterapia Integral (CENTI)

61.005

Viviane Morales

Partido Liberal

Casa Sobre la Roca

53.838

Orlando Velandia

Partido Liberal

Iglesia Pentecostal Unida de Colombia

34.071

Edgar Espíndola

Opción Ciudadana

Iglesia Pentecostal Unida de Colombia

32.064

Víctor Velásquez Reyes

Opción Ciudadana

Iglesia Alas de Misericordia

12.376

Eduardo Emilio Pacheco

Opción Ciudadana

Iglesia Cruzada Cristiana

10.412

Gustavo Alonso Páez

Opción Ciudadana

Centro de Alabanza Oasis

9.863

Jorge Trujillo

Opción Ciudadana

Centro Cristiano Casa del Reino

3.305

Luis Alfonso Olmos

Opción Ciudadana

Centro Mundial de Avivamiento

1.234

Total

545.111

Fuente: Elaboración propia con datos de: http://www.colombia.com/elecciones/2014/legislativas/resultados/electorales.aspx?C=SE

 

En el Cuadro anterior no aparece la iglesia Misión Carismática Internacional porque sus candidatos hicieron parte de la lista cerrada (sin voto preferente) del Centro Democrático. La última vez que esta iglesia participó en una lista abierta para Senado fue en 2010, cuando su candidata Claudia Wilches obtuvo un poco más de cuarenta y cuatro mil votos.

Por lo tanto, en los comicios del 2014, un poco más del diez por ciento de los evangélicos (unos 600 mil) apoyaron a alguno de los candidatos que comparten su fe.

Sin embargo algunas organizaciones evangélicas han tenido mayor éxito a la hora de convocar el apoyo de sus fieles en las urnas:

  • La Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional, organización pentecostal liderada por María Luisa Piraquive y plataforma religiosa del partido MIRA, que ha logrado mantenerse en la arena electoral desde el 2000 y que desde el 2002 ha contado con representantes en el Congreso. Su principal figura política es el pastor Carlos Baena.
  • La ya dicha Misión Carismática Internacional tiene presencia en el Congreso y en el Concejo de Bogotá desde los años noventa, cuando esta iglesia tenía su propio partido político, el Partido Nacional Cristiano. La principal figura política de esta organización ha sido Claudia Rodríguez de Castellanos, esposa de César Castellanos, pastor principal.
  • El Centro Internacional de Teoterapia Integral (Centi), cuyo líder principal, Jimmy Chamorro ha sido senador desde 1994. Aunque no logró mantener su curul en las elecciones del 2006 y 2010, regresó al Senado en el 2014, encabezando la lista del Partido de la U.

Las tres iglesias anteriores son poderosas organizaciones religiosas: cuentan con una membresía multitudinaria, una robusta infraestructura, cuantiosas riquezas y presencia en los medios masivos de comunicación. Estas son ventajas indiscutibles a la hora de organizar campañas políticas y convertir la autoridad religiosa en votos.

¿Qué impide consolidar un movimiento único?

Elecciones presidenciales del 2018.
Elecciones presidenciales del 2018.  
Foto: Urna de Cristal

Desde comienzos de los años noventa se han dado intentos para crear un partido cristiano unificado. Pero todos ellos han sido fracasos -con la sola excepción de la presencia de los evangélicos en la Constituyente de 1991-.

El movimiento evangélico y pentecostal se caracteriza por su tendencia a la fragmentación: sus líderes compiten entre sí por cautivar más fieles y demostrar que son los genuinos depositarios del carisma. Esta rivalidad fracciona incesantemente este movimiento religioso.

En los comicios del 2014, un poco más del diez por ciento de los evangélicos (unos 600 mil) apoyaron a alguno de los candidatos que comparten su fe.

En el caso de los líderes evangélicos con apuestas en el campo político, esta pugna se convierte en competencia por los votos. Hasta el momento, los líderes religiosos que han intentado hacer coaliciones entre las fuerzas políticas evangélicas han buscado siempre que estas se construyan alrededor de su propio liderazgo.

Por estos días se está intentando una nueva coalición entre las fuerzas políticas evangélicas que ha sido bautizada Colombia Justa-Libres y está siendo dirigida por un grupo de reconocidos pastores que encabezan grandes organizaciones religiosas (entre ellos se destacan John Milton Rodríguez, Eduardo Cañas y Héctor Pardo).

Pero el éxito de esta nueva coalición es bastante incierto porque sus organizadores deben enfrentar grandes dificultades:

  • Por un lado, esta coalición no cuenta con el apoyo de las fuerzas evangélicas que ya están organizadas en el campo electoral (me refiero al MIRA y a las iniciativas lideradas por los esposos Castellanos y por Jimmy Chamorro).
  • Por otro lado, esta coalición debe convocar a otros influyentes líderes políticos evangélicos (como Viviane Morales, Marco Fidel Ramírez, Ángela Hernández o Miguel Arrázola), quienes no participarán en la coalición si esta no les ofrece protagonismo.

Así, Colombia Justa-Libres parece correr el riesgo de ser otro proyecto que, al intentar unir, siga dividiendo al electorado evangélico.

* Profesor asociado de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia.                                                                                                       

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