Los efectos de un planeta enfermo ya afectan a Bogotá
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Los efectos de un planeta enfermo ya afectan a Bogotá

Escrito por Diego Restrepo Zambrano

El planeta está llegando a su límite y, entre otras cosas, afecta la seguridad hídrica de Bogotá ¿Qué está pasando? ¿hay marcha atrás?

Diego Restrepo Zambrano*

Los vientos cambian

La seguridad hídrica y los ecosistemas de Bogotá y la región están en grave riesgo. Un estudio publicado hace una semana por la revista Science concluye que los vientos estacionales sudamericanos –que determinan el clima de gran parte del continente, incluida la región andina– están cerca de un «punto crítico de desestabilización».

El estudio vincula las lluvias regionales con la deforestación en la Amazonía y el calentamiento global, y utiliza modelos y datos de observaciones históricas para entender la dinámica de la humedad que viene del Atlántico y que se mueve a lo largo de la cordillera oriental, bajando hasta la Amazonía.

La razón del cambio en la dinámica de los vientos se debe a los aumentos en la temperatura del planeta y a la deforestación de la Amazonía, que agrava los incendios y, como un ciclo, se retroalimenta, pues la Amazonía pasa de absorber carbono a emitirlo en grandes cantidades. A su vez, esto disminuye la producción de humedad que es transportada por los ríos voladores (corrientes de viento que transportan humedad) a distintas partes del continente.

El sistema está llegando a un punto donde los efectos no podrán ser reversibles, creando condiciones secas que causarían un “cambio de régimen hidrológico” en la selva amazónica, afectando los ecosistemas y el agua que llega a la región andina y aumentando la frecuencia de eventos extremos de sequía e inundaciones.

Lo más preocupante es que la deforestación amazónica y la causada por la expansión de la frontera agrícola no son la única amenaza para los páramos. También lo es el cambio climático, que elevará las temperaturas, y que amenaza con hacer desaparecer rápidamente estos ecosistemas poco tolerantes a los cambios del clima.

El colapso del sistema convertiría al bosque amazónico en un ecosistema de tipo sabana que afectaría de manera directa las precipitaciones en la región, reduciendo la cantidad de lluvia y cambiando las condiciones climáticas en los ecosistemas y glaciares andinos.

Esto tendría consecuencias negativas en la disponibilidad hídrica para las grandes ciudades como Lima, Quito, La Paz y Bogotá. Un efecto en cascada que ha sido advertido varias veces por Germán Poveda, profesor de la Universidad Nacional y miembro del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Bogotá está en riesgo

En la ciudad de Bogotá el sistema de abastecimiento depende en un 80 % de los páramos del Parque Natural Chingaza, los cuales reciben una alta proporción de la humedad que traen los ríos voladores y que son alimentados por el bosque amazónico.

Si este sistema colapsa debido a la deforestación, los ecosistemas de páramo podrían perder su función de reguladores hídricos al disminuir su capacidad de captación de niebla y almacenamiento de agua. Se afectaría nuestro suministro hídrico y el de todos los ríos y quebradas que nacen y se alimentan del agua de los páramos, y con los cuales funcionan las hidroeléctricas que generan el 70 % de la energía del país. Sin mencionar la pérdida de unos ecosistemas con una cantidad importantísima de especies endémicas.

Lo más preocupante es que la deforestación amazónica y la causada por la expansión de la frontera agrícola no son la única amenaza para los páramos. También lo es el cambio climático, que elevará las temperaturas, y que amenaza con hacer desaparecer rápidamente estos ecosistemas poco tolerantes a los cambios del clima.

Una publicación del año 2020 de la Universidad del Rosario mostró que, con el aumento de las temperaturas y cambios en la precipitación proyectadas por el cambio climático, hasta un 52% de los páramos podrían desaparecer.

Con tantas amenazas sobre la integridad de los páramos es importante analizar el riesgo de desabastecimiento de la ciudad. Depender en un 80 % o más del sistema Chingaza nos hace muy vulnerables al cambio climático y a la deforestación de la Amazonía. Es prioridad recuperar los ecosistemas del Río Bogotá, no permitir que el crecimiento descontrolado de la Sabana la degrade, acabando con la oportunidad de seguir contando con el sistema agregado norte, y que ponga en riesgo la seguridad hídrica de la ciudad y la región.

Foto: Diego Restrepo. Páramo de Chingaza. - El sistema de abastecimiento de Bogotá depende en un 80 % de los páramos del Parque Natural Chingaza.

Un desafío local y global, superando los límites

Este año las temperaturas récord del planeta y los efectos del fenómeno del niño han afectado drásticamente los ecosistemas amazónicos. En este momento las altas temperaturas y los bajos niveles en los ríos están creando un escenario apocalíptico con la muerte en masa de muchas especies acuáticas vulnerables. Una de ellas es el delfín del Amazonas: más de 100 cadáveres han sido encontrados en diferentes puntos del río, alarmando a los científicos dedicados al estudio y protección de estas especies.

La lucha contra la crisis planetaria no se limita a reducir los gases de efecto invernadero, y aunque tiene mucho que ver, los limites planetarios nos dan una visión más completa de los grandes retos a los que enfrentará la humanidad en las próximas décadas.

En el año 2009, un grupo de científicos en cabeza de Johan Rockström, actual director del Instituto Potsdam para la investigación del impacto climático de Alemania, propusieron el marco conceptual de los limites planetarios. Estos límites proponen nueve procesos que aseguran la estabilidad de los sistemas de la tierra y definen un espacio de operación seguro en los que puede funcionar el sistema planetario y se puede desarrollar la humanidad.

Sobre la base de evidencia científica robusta se calcularon los umbrales de los límites, que en caso de ser superados ponen en alto riesgo nuestra supervivencia en el planeta. Para 2009, se habían cruzado tres limites: cambio climático, integridad de la biósfera y cambios en los ciclos biogeoquímicos del nitrógeno. Para 2015, además de los tres anteriores, se cruzaron el límite biogeoquímico del nitrógeno y los cambios en el uso del suelo.

Recientemente se actualizaron los límites, encontrando que 6 de los 9 limites planetarios ya fueron superados, incluyendo la contaminación química e introducción de nuevas sustancias y el uso de agua dulce.

“No sabemos cuánto tiempo podremos seguir transgrediendo estos límites clave antes de que las presiones combinadas conduzcan a cambios y daños irreversibles.” dijo Rockström con la publicación del estudio.

Los limites planetarios nos dan un diagnóstico del estado de salud del planeta, y los resultados no son buenos, como dijo Katherine Richardson, autora líder de la investigación “Podemos pensar en la Tierra como un cuerpo humano y en los límites planetarios como la presión arterial. Más de 120/80 no indica un infarto determinado, pero sí eleva el riesgo y, por ello, trabajamos para reducir la presión arterial.”

¿Hay marcha atrás?

La solución más efectiva para enfrentar este grave problema es detener la deforestación, lo cual exige un esfuerzo conjunto entre países sudamericanos, una gobernanza y presencia efectiva en el territorio y el apoyo económico del norte global.

En Colombia se ha avanzado mucho en derecho ambiental y tenemos las herramientas jurídicas para hacerlo. En 2018 la Corte Suprema declaró la Amazonía Colombiana como sujeto de derechos.  Detener la deforestación es una solución que ayudaría a contrarrestar los efectos negativos del cambio climático en los ecosistemas estratégicos y nos daría más tiempo para poder actuar y adaptarnos.

Además, está demostrado que a escala planetaria es posible tomar medidas conjuntas que detengan los daños antropogénicos al planeta. En los 90s iniciativas globales como el protocolo de Montreal fueron muy efectivos en detener el agotamiento de la capa de ozono, limite que se había transgredido y que hoy se encuentra en niveles seguros. Este es considerado el acuerdo ambiental internacional más exitoso de la historia.

El sistema económico requiere también de una reevaluación. Muchos expertos coinciden en que es necesario cambiar la mala ciencia económica que premia la deforestación y la sobre explotación, que busca beneficios únicamente a corto plazo y que no tiene en cuenta el valor de los servicios ecosistémicos y de los sistemas naturales que soportan la vida.

El colapso del sistema convertiría al bosque amazónico en un ecosistema de tipo sabana que afectaría de manera directa las precipitaciones en la región, reduciendo la cantidad de lluvia y cambiando las condiciones climáticas en los ecosistemas y glaciares andinos.

En 1997 Robert Costanza publicó un artículo en la revista Nature donde valuaba los servicios ecosistémicos y el capital natural de todo el planeta, calculándolo en aproximadamente 33 billones de dólares, mientras que el producto interno bruto global para ese mismo año fue de 18 billones de dólares.

Y aunque el artículo fue altamente criticado por economistas y ecólogos, el estudio sirvió para señalar que los servicios ecosistémicos planetarios son limitados, y sembró las bases para la valoración de servicios ecosistémicos.

Según Rockström, las últimas investigaciones climáticas indican que limitar el calentamiento del planeta a 1.5 C nos permitiría adaptarnos a los cambios abruptos del clima (inundaciones, sequias, huracanes) y evitar los “puntos críticos de desestabilización”, permitiendo que el planeta no entre en un punto de “no retorno” donde la recuperación del clima del planeta haga que sea muy difícil para la humanidad prosperar y desarrollarse.

Alcanzar los 2C de calentamiento difícilmente nos permitiría adaptarnos, pues es muy probable que muchos de los “puntos críticos de desestabilización” se den. Indica que el Antropoceno es una presión al holoceno, pero que todavía no es un “estado”, y hay que evitar que eso suceda, o será muy difícil recuperar las condiciones mínimas para mantener una temperatura en el planeta que nos permita prosperar como civilización.

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39 Comentarios

Vanesa Valencia octubre 10, 2023 - 8:46 pm

La problemática de la seguridad hídrica de Bogotá y la región andina es muy grave y tiene implicaciones importantes para el desarrollo sostenible de la región. La deforestación de la Amazonía y el cambio climático están afectando la dinámica de los vientos estacionales sudamericanos, lo que está provocando una disminución de las precipitaciones en la región.

Esto tiene dos consecuencias principales:

La reducción de la disponibilidad de agua para las grandes ciudades de la región.
El aumento de la frecuencia de eventos extremos de sequía e inundaciones.
La solución más efectiva para enfrentar esta problemática es detener la deforestación de la Amazonía. Esto requiere un esfuerzo conjunto entre los países sudamericanos, una gobernanza y presencia efectiva en el territorio y el apoyo económico del norte global.

Es importante actuar de manera urgente para evitar que la situación empeore. El límite de 1,5 °C de calentamiento global es un objetivo ambicioso, pero es necesario para evitar los «puntos críticos de desestabilización» del clima.

En mi opinión, la problemática planteada en el artículo es un ejemplo de los desafíos que enfrenta la humanidad en el siglo XXI. El cambio climático y la degradación ambiental están poniendo en riesgo el desarrollo sostenible del planeta. Es necesario tomar medidas urgentes para proteger los ecosistemas naturales y garantizar la seguridad hídrica de las ciudades.

Aquí hay algunas acciones concretas que se pueden tomar para abordar esta problemática:

Proteger los páramos y otros ecosistemas estratégicos.
Fortalecer la gobernanza y la presencia efectiva en el territorio de la Amazonía.
Promover el desarrollo sostenible y la economía circular.
Educar a la población sobre la importancia de la conservación ambiental.
Es importante que todos los actores involucrados, gobiernos, empresas y sociedad civil, trabajen juntos para encontrar soluciones a esta problemática.

En resumen, la situación de la seguridad hídrica de Bogotá y la región andina es muy grave y requiere acciones urgentes para evitar que la situación empeore. Estas acciones deben centrarse en detener la deforestación de la Amazonía, proteger los ecosistemas naturales y promover el desarrollo sostenible.

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Benjamin Bazam octubre 11, 2023 - 8:16 am

Este tema del cambio climatico ya se venia abordando desde hace muchos años, hay mucha gente quepiensa que esto es pura «carreta» y no se lo toman en serio, en estos dias ya se estan sintiendo los desbalances de la naturaleza como la inundacion en una de las ciudades que se creia que nunca iba a pasar (NY).
Si esto no sirve como un ejemplo contundente para que los gobiernos de los diferentes paises cambien sus politicas frente a la tala discriminada y la explotacion excesiva de los recursos naturales estaremos condenados al punto de no retorno que se menciona en el articulo.
Frente a nuestra ciudad, depender un 80% de una fuente hidrica que esta directamente afectada por lo que le esta pasando al Amazonas y a los vientos suramericanos nos tiene en graves problemas, dado que la deforestación puede llevar al colapso de este sistema, los ecosistemas de páramo podrían perder su capacidad para regular el ciclo del agua al reducir su habilidad de capturar la niebla y retener agua. Esto tendría un impacto directo en el suministro de agua, no solo para nosotros, sino también para los ríos y arroyos que dependen de los páramos para su abastecimiento hídrico. Además, estos ecosistemas albergan una abundante diversidad de especies endémicas, cuya pérdida sería significativa, sin mencionar que estos ecosistemas son esenciales para el funcionamiento de las centrales hidroeléctricas que generan el 70% de la energía del país.

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Laura Barbosa octubre 11, 2023 - 3:24 pm

Este artículo me parece de vital importancia, pues, muestra el realismo que está viviendo no solo Bogotá, Colombia, Suramérica y el mundo en general. Estoy de acuerdo con el ingeniero Diego Restrepo, si no paramos como sociedad consumista la necesidad de querer expandir la infraestructura y la agricultura, seguiremos apoyando la deforestación de ecosistemas vitales para el desarrollo de la vida humana. Esto influye en que estamos afectando los paramos, que bien lo dice el ingeniero, es la principal fuente de agua y de vida de nuestro ecosistema, lo cual hace que aumente el calentamiento global y los cambios de clima «drásticos» lo que implica que se dañen los pocos ecosistemas que aun quedan. Me parece interesante esta noticia, pues es para reflexionar sobre nuestros actos y poder impulsar campañas para que desde las pequeñas acciones logremos un cambio y poder así exigir al gobierno normas o leyes para el cuidado del medio ambiente y poder difundir así la importancia del cuidado ambiental a todo Suramérica y a el planeta en generar. Es un sueño para todos, que Colombia sea un ejemplo sano de cuidado ambiental.

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Laura Camila Vergara Gonzalez octubre 12, 2023 - 11:44 am

Una de las cosas más importantes de este artículo desde mi punto de vista, es el uso de las matemáticas y en particular la estadística para utilizar datos y modelos de observaciones históricas para poder entender la dinámica de la humedad que viene del Atlántico. Este hecho, es un claro ejemplo que dibuja la transversalidad que tienen las matemáticas en todas las áreas de conocimiento y por tanto agarrarnos de ellas para tomar buenas decisiones será la base del futuro ambiental junto a buenas practicas ambientales personales.

Otra de las cosas que me llama la atención, es que a pesar de que Bogotá esta aproximadamente a 738 km de los bosques Amazónicos, estos tienen una influencia y perjudican de manera directa a Bogotá, pues con el cambio de régimen hidrológico en la selva amazónica se prevé que esto afecte la disponibilidad hídrica en Bogotá. Esto lo relaciono con el hecho de que la mayoría pensamos que por la distancia que hay entre los dos ecosistemas (bogotanos y las selvas amazónicas) tienen problemas disyuntos, cosa que en el articulo se evidencia que es totalmente falso, pues la estabilidad hídrica en Bogotá es consecuencia del equilibrio en el Amazonas.

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Steven Cardenas Oviedo octubre 12, 2023 - 9:43 pm

Un excelente artículo que muestra muy bien las problemáticas a las que nos enfrentamos, no solo de manera local, sino a nivel global. Se discuten muchas complicaciones ambientales que, en general, se creen irrelevantes, tanto para las personas comunes que no están conscientes de ello, como para los especialistas que, aunque entendidos en el tema, muestran ignorancia e indiferencia hacia las problemáticas. Como indica oportunamente el artículo, los recursos son vistos mucho más como oportunidades o disposiciones económicas que como recursos primordiales para la vida, lo que hace que poco a poco nos vayamos acercando al punto crítico.

Es muy interesante comprender y profundizar en la problemática del Amazonas, ya que no siempre se tienen en cuenta las amplias consecuencias que afectan no solo a los sectores aledaños, sino también a sectores de todo el país y el continente. Se trata de un problema de máxima prioridad que no suele ser considerado con la debida atención, hasta que se analizan artículos concretos e interesantes como este.

A manera de comentario personal, sería ideal enfocar, como mínimo, una línea de aplicación o estudio especializado conocida en las carreras orientadas a la ingeniería y las ciencias que puedan contribuir a desarrollar soluciones para estos problemas y así concientizar desde una temprana etapa de la educación sobre las problemáticas que necesitan urgentemente una focalización.

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Lina Méndez octubre 13, 2023 - 11:00 am

El análisis de este artículo es un recordatorio impactante de que la sostenibilidad y la protección del medio ambiente son cuestiones globales que afectan a todas las personas, independientemente de su lugar de residencia. Subraya la interconexión de todos los ecosistemas y cómo las acciones humanas en un lugar pueden tener repercusiones significativas en todo el mundo. La colaboración internacional se vuelve fundamental para abordar estos desafíos globales, ya que las decisiones y políticas responsables en un país pueden influir en la salud del planeta.También destaca la importancia de tomar decisiones responsables en cuanto a cómo utilizamos los recursos naturales y cómo mitigamos los efectos negativos de nuestras actividades. Además, enfatiza la necesidad de reconocer los límites planetarios y actuar dentro de esos límites para garantizar un futuro sostenible y habitable para las generaciones futuras. Todo esto es algo que se lleva repitiendo sin cesar a lo largo de los años, pero que no se le ha dado la relevancia que se merece y como se puede ver reflejado en este artículo ya las consecuencias llegaron a un punto de un posible no retorno, por lo que hace preguntarse si en verdad estamos haciendo algo entre toda la población mundial para arreglar esto.

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Dara Bastidas octubre 13, 2023 - 5:40 pm

la importa de mas artículos que hablan sobre que la seguridad hídrica y los ecosistemas de Bogotá y la región están en grave riesgo debido a cambios en los vientos estacionales sudamericanos, la deforestación en la Amazonía y el calentamiento global, ya que estos factores están afectando la dinámica de humedad que llega a la región andina a través de los «ríos voladores,» lo que podría resultar en un cambio drástico en los patrones de lluvia, sequías e inundaciones, afectando la disponibilidad de agua y teniendo un impacto negativo en ciudades como Bogotá. Además, que menciona que la deforestación y el cambio climático son amenazas adicionales para los páramos, lo que aumenta la vulnerabilidad de la región, además también destaca la importancia de detener la deforestación y tomar medidas conjuntas a nivel internacional para abordar los problemas ambientales.
Tomar medidas como: Revertir la deforestación en la Amazonía, donde se puede trabajar en conjunto con los países amazónicos para implementar políticas y proyectos que detengan la deforestación y promuevan la reforestación es fundamental. Promover la conservación de los páramos, se deben tomar medidas para proteger y restaurar los páramos, incluyendo la promulgación de leyes y regulaciones ambientales sólidas. Fomentar la agricultura sostenible, inversión en energías renovables, donde se reduzca la dependencia de las hidroeléctricas y fomentar la adopción de fuentes de energía renovable, como la solar y la eólica y lo mas importante la educación y concienciación pública, informan a la población sobre la importancia de los ecosistemas y la conservación del agua puede fomentar un cambio en el comportamiento y apoyar la adopción de prácticas más sostenibles. Monitoreo y ciencia, con la continuación de las investigaciones y monitoreos de los cambios en los ecosistemas y los patrones climáticos, ya que es crucial para comprender y anticipar los impactos y tomar decisiones informadas.

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Carolina Rincón octubre 13, 2023 - 6:19 pm

La situación alarmante que enfrenta Bogotá y la región en términos de seguridad hídrica nos lleva a reflexionar sobre la importancia de cuidar y proteger nuestro planeta. La deforestación y el calentamiento global son consecuencias directas de nuestras acciones irresponsables. Es fundamental comprender que somos parte de un ecosistema y que nuestras decisiones tienen un impacto significativo en el equilibrio natural, debemos empezar a proteger nuestros bosques y páramos ya que esto no solo garantiza el suministro de agua a nuestras ciudades, sino que también preserva la diversidad biológica y los recursos naturales que son vitales para nuestra supervivencia, también debemos actuar de manera conjunta, promoviendo la cooperación entre países y adoptando medidas urgentes para revertir esta situación. Por último es importante asumir la responsabilidad de cuidar y preservar nuestro planeta para las generaciones futuras, promoviendo un desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

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Laura González octubre 14, 2023 - 2:40 am

La contaminación tiene efectos significativos en la seguridad hídrica de Bogotá. A medida que la contaminación del agua aumenta, se reduce la calidad del agua potable disponible para los habitantes de la ciudad. La contaminación puede provenir de diversas fuentes, como vertidos industriales, aguas residuales sin tratar, pesticidas agrícolas y residuos sólidos mal gestionados.

La contaminación del agua puede tener consecuencias graves para la salud pública. El consumo de agua contaminada puede provocar enfermedades gastrointestinales, infecciones y problemas de salud a largo plazo. Además, la contaminación del agua también afecta a los ecosistemas acuáticos y la biodiversidad, ya que puede dañar los hábitats naturales y afectar a las especies que dependen de ellos.

Para garantizar la seguridad hídrica en Bogotá, es fundamental tomar medidas para reducir y prevenir la contaminación del agua. Esto implica implementar una gestión adecuada de los residuos, promover el tratamiento de aguas residuales, regular las actividades industriales y agrícolas para minimizar el impacto en los recursos hídricos, y fomentar la conciencia y la educación ambiental entre la población.

La protección y conservación de los cuerpos de agua en Bogotá es crucial para garantizar el acceso a agua limpia y segura para todos los ciudadanos. Esto requiere la colaboración de diversos actores, incluyendo el gobierno, las empresas, la sociedad civil y los ciudadanos, quienes deben trabajar juntos para reducir la contaminación y preservar los recursos hídricos de la ciudad.

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Lorena Pedroza octubre 14, 2023 - 10:39 am

El cambio climático es algo que se ha venido estudiando desde hace mucho tiempo, es un tema del cual todos sabemos pero ignoramos, escuchamos este tipo de noticias, leemos uno que otro artículo, vemos vídeos de cómo los polos se derriten, pero aún así con todo lo que podemos hacer en conjunto, sólo unos pocos ponen de su parte, algo tan simple como reciclar, queda en el olvido por una sociedad a la cual no se le educa para ser consciente de que realmente lo único que le debería preocupar es que el lugar en el que vive está a punto de desaparecer si no se empiezan con acciones pequeñas.
Bogotá tiene la mejor calidad de agua potable de Latinoamérica (concejo de Bogotá, 2023), se jactan de la calidad de su agua, pero no proponen maneras de cuidar este recurso, En Bogotá viven más de 7 millones de personas, su gran mayoría cuenta con este servicio vital, pero de todas estas personas, ¿Cuántas realmente hacen algo para cuidar su entorno?, hace falta desarrollar propuesta para que toda la ciudadanía se dé cuenta realmente de lo que está pasando.

Ahora, si el Amazonas fuera reamente tratado como sujeto de derechos, habría un equilibrio entre lo que se saca de ella y lo que se puede aportar, pero eso no sucede porque nadie controla la deforestación, la quema ilegal para ganadería y realmente no hay estado en muchos lugares de la Amazonia colombiana, y desafortunadamente cuando esto afecte a los ciudadanos de la capital, sólo allí se empezarán a preocupar de verdad.
Si se hace un proyecto para proteger la selva y los recursos tan ricos que existen en toda América Latina, obtener «apoyo económico» del Norte sería contradictorio, su consumismo excesivo, ha hecho que cada vez sea más «necesario» la explotación de recursos, que aquí se les vende a muy bajo precio, así que no sólo se trata de proteger una parte del mundo, se trata de proteger al planeta tierra en toda su magnitud, cambiar la ideología del consumismo, dejar de crear productos absurdamente innecesarios, y a cambio, realizar estudios, proyectos y movimientos para devolverle un poquito de todo lo que hemos quitado a la madre tierra.

Y por último no se trata de si nosotros nos adaptamos, porque realmente los humanos no nos adaptamos, cambiamos el entorno para que éste se adapte a nosotros, y olvidamos que habitamos este planeta con otras especies y dependemos de el equilibrio que las mismas le dan a su ecosistema, cuando una especie se extingue crea problemas irreversibles, así que ya en pleno siglo XXI es hora de dejar de lado tanto antropocentrismo y empezar a cuidar otras especies que sí aportan al equilibrio del planeta.

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Natalia Báez octubre 14, 2023 - 5:38 pm

Excelente artículo, me siento orgullosa de que sea Colombia uno de los lugares que más ha avanzado en cuanto a derecho ambiental, sin embargo, considero que esto no es suficiente, incluso si Colombia hiciera todo lo posible por mantener y cuidar el ecosistema de la amazonia, otros países que aún tienen derecho a ella podrían seguir explotandola y deforestandola por un mísero beneficio a corto plazo.
Considero que no solo los países de la región deben cambiar sus políticas en cuanto al uso de recursos del Amazonas, si no también crear conciencia con las nuevas generaciones, quienes eventualmente heredarán no tanto la responsabilidad del cuidado del Amazonas, si no las consecuencias de los actos que cometimos hoy en día.
Comprendo que un país en desarrollo necesita de subsistir de todos los medios posibles, lo cual incluye hacer uso de recursos como el Amazonas, pero esto no les da derecho a explotar y deforestar lo que hoy en día es considerado uno de los pulmones del mundo, y con mucha razón, pues en el caso de que causemos un daño irreversible, zonas de la región que dependen en gran manera de como Bogotá se verán afectados gravemente, lamentablemente muchos de los que toman las decisiones sobre el cuidado del Amazonas hoy en día, no vivirán para ver sus consecuencias.

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Leidy Corredor octubre 14, 2023 - 6:37 pm

Claramente es muy preocupante que se estes presentando estos priblemas de cambio climatico en la atualidad,pero tambien es importante comprender que son inconvenientes que no son de ahora,si no que se vienen presentando desde mucho tiempo atras y que a pesar de ser concientes de las fatales consecuencias que puede generar esto aun asi no tomamos conciencia de que somos nosostros quienes estamos provocando que el planeta llegue a sus limites y que por nosostros mismos comienza el cambio.Vivimos en un mundo gobernado por la avaricia,donde solo importa quien se hace cada vez mas rico sin importar hacer daño,en especial al lugar que nos permite la vida;es por esto que debemos continuar en la lucha en la realizacion de campañas ecologicas y de conciencia para postergar nuestra extincion.

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David Lozano octubre 15, 2023 - 10:42 am

Este articulo es de gran ayuda para sensibilizar y informar acerca de una problemática silenciosa que a todos nos compete, ya que aunque uno no pensaría que estando en la ciudad los problemas que ocurran al otro lado del país o del mundo puedan llegar a afectarnos en gran medida, pero ya que se esta afectando un recurso tan importante como es el agua es de gran preocupación e interés las medidas que se deben hacer para evitar no solo perder este recurso, sino también perder los ecosistemas y especies involucradas en esto, y aunque Colombia ya posee ciertas políticas al respecto del cuidado ambiental, son muy ambiguas en ciertos aspectos, por lo que es prioridad hacer especial énfasis en políticas mas certera, y claro un apoyo mas notorio por parte de las entidades que estén dispuestas a proteger los ecosistemas mas afectados, como son los bosques de la amazonia, también me parece interesante como se plantea la idea de cambiar un modelo económico de tal forma que las personas que realizan estas practicas de deforestación y apropiación de los bosques no realicen ningún beneficio, y con ello evitar que ellos sigan haciendo estas prácticas, sin necesidad de quedar a la deriva, sino ofrecer soluciones que ayuden a todos en gran medida.

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Juan barrios octubre 15, 2023 - 11:01 am

destaca un problema crítico: el cambio climático y la deforestación amenazan la seguridad hídrica en Bogotá y toda la región. Para abordar este desafío, es esencial:

Detener la deforestación en la Amazonía y promover la reforestación para preservar los bosques y su capacidad para mantener la humedad.

Fomentar la cooperación regional entre países sudamericanos para abordar esta crisis de manera conjunta.

Reevaluar el sistema económico para priorizar la sostenibilidad a largo plazo sobre las ganancias a corto plazo.

Tomar medidas urgentes para mitigar los efectos del cambio climático y la pérdida de bosques, evitando un punto de no retorno en el cambio climático.

Estas medidas son esenciales para proteger nuestros ecosistemas, garantizar el suministro de agua y abordar el cambio climático de manera efectiva. El tiempo apremia. Actuar rápidamente es esencial para evitar que el cambio climático alcance un punto de no retorno. Esto implica la implementación de políticas efectivas y la toma de medidas concretas para mitigar los impactos del cambio climático y la pérdida de bosques.

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Ronald Alexis Lemus octubre 15, 2023 - 1:58 pm

El impacto de la crisis ambiental global ya afecta directamente a Bogotá, poniendo en riesgo la seguridad hídrica de la ciudad. Este alarmante estudio sobre la desestabilización de los vientos sudamericanos, causada por la deforestación en la Amazonía y el calentamiento global, es una llamada de atención crítica. El colapso del sistema podría llevar a la transformación de la selva amazónica en sabana, lo que afectaría la disponibilidad de agua en la región y, por ende, en ciudades como Bogotá. La necesidad de detener la deforestación y abordar estos problemas a nivel global es evidente, y esto debe ir acompañado de un cambio en la economía que valore y proteja los ecosistemas naturales esenciales para nuestra supervivencia. La situación exige una acción inmediata y coordinada para evitar un punto de no retorno en la salud de nuestro planeta.

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Valentina Torres octubre 15, 2023 - 2:00 pm

Es de interés de todos preocuparnos por una responsabilidad que tenemos como Colombianos ya que en nuestras manos esta el cuidar uno de los pulmones del mundo, la gente pensaría que no es de nuestra incumbencia por qué no estamos cerca pero es algo que a largo plazo nos afecta

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Lucas Forero octubre 15, 2023 - 2:06 pm

La deforestación en el Amazonas es un tema de preocupación global debido a sus impactos significativos en el medio ambiente, el cambio climático y las comunidades locales, incluyendo las ciudades cercanas a esta vasta selva tropical. La Amazonía, a menudo llamada «los pulmones del planeta», desempeña un papel crucial en la regulación del clima mundial, ya que absorbe grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) y libera oxígeno. Sin embargo, la deforestación desenfrenada ha reducido drásticamente la capacidad del Amazonas para actuar como un sumidero de carbono, contribuyendo así al aumento de gases de efecto invernadero en la atmósfera y al calentamiento global.

Además del impacto directo en el cambio climático, la deforestación en el Amazonas también afecta a las ciudades de varias maneras. La pérdida de árboles y vegetación en el Amazonas disminuye la capacidad de la región para retener agua, lo que puede provocar sequías e inundaciones extremas en las áreas circundantes. Las ciudades cercanas al Amazonas y en sus cuencas hidrográficas son vulnerables a estos eventos climáticos extremos, lo que puede resultar en pérdidas humanas y materiales significativas.

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Juan David Ibarra Pinzón octubre 15, 2023 - 2:12 pm

Este es un tema muy importante que se debe tener en cuenta desde ya, ya que nuestro bienestar está en juego. Se deben tomar acciones desde ya para revertir los efectos, pero esto toca hacerlo entre todos. Desde no botar nuestra basura a la calle sino botarla en el bote de basura, hasta concientizar a nuestra familia y personas cercanas que también cuiden el planeta.

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DAVID SANTIAGO PIÑEROS CORTES octubre 15, 2023 - 2:26 pm

Los efectos de un planeta enfermo, manifestados a través del cambio climático y la degradación ambiental, no son ajenos a la ciudad de Bogotá. La capital colombiana ha experimentado impactos significativos en los últimos años. Entre estos efectos se incluyen el aumento de la temperatura, cambios en los patrones de precipitación, la pérdida de biodiversidad, la contaminación del aire y la degradación de los recursos naturales.

El aumento de la temperatura en Bogotá ha llevado a un clima más cálido, lo que afecta no solo a la comodidad de los habitantes, sino también a la agricultura y la disponibilidad de agua, ya que la ciudad depende en gran medida de los páramos circundantes para su suministro de agua. La variabilidad climática ha provocado eventos climáticos extremos, como lluvias intensas que causan inundaciones y deslizamientos de tierra, lo que representa un riesgo para la población y la infraestructura.
En respuesta a estos desafíos, Bogotá ha implementado medidas para mitigar y adaptarse al cambio climático, como la promoción del transporte público, la expansión de áreas verdes urbanas y programas de reforestación. Sin embargo, la lucha contra los efectos de un planeta enfermo requiere esfuerzos continuos a nivel local y global, enfocados en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, la conservación de ecosistemas y la promoción de prácticas sostenibles.

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Karen zharik pinzon Sanchez octubre 15, 2023 - 2:29 pm

la grave situación en la que se encuentra el planeta afecta claramente a Bogotá somos victimas tanto como de la deforestación en la Amazonía, el calentamiento global y el cambio en la dinámica de los vientos sudamericanos están creando un escenario peligroso. Como ciudadanos del planeta y bogota tenemos que tener conciencia para detener la deforestación y adoptar medidas conjuntas a nivel global para contrarrestar los efectos negativos del cambio climático. un cambio en el enfoque económico también son necesarios para proteger nuestro planeta y de las grandes industrias (consumo masivo y desproporcionado) porque nosotros mismos somos quienes apoyan esto. la urgencia de tomar medidas para evitar un «punto de no retorno». Se destaca una preocupante situación que afecta a Bogotá y a la región en general debido a la deforestación en la Amazonía y el cambio climático. Este problema está relacionado con la estabilidad de los ecosistemas, el suministro de agua y la seguridad hídrica de la ciudad. La pérdida de los páramos y la disminución de la capacidad de regulación hídrica podrían tener consecuencias graves para Bogotá y otras ciudades de la región, incluyendo la disponibilidad de agua y la generación de energía.

La solución implica detener la deforestación de la Amazonía y tomar medidas conjuntas a nivel internacional para abordar los desafíos ambientales. la necesidad de reconsiderar el enfoque económico que a menudo ignora el valor de los servicios ecosistémicos.

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Juana Sarmiento octubre 15, 2023 - 2:33 pm

El artículo sugiere la necesidad de una reevaluación del sistema económico que tenga en cuenta los servicios ecosistémicos y el capital natural del planeta. Valorar estos recursos de manera adecuada puede ser fundamental para cambiar la incentivación económica que actualmente recompensa la deforestación y la sobreexplotación a corto plazo.
Y aunque la situación es crítica, la acción conjunta a nivel local y global es esencial para abordar estos problemas ambientales. Detener la deforestación y tomar para reducir el cambio climático son pasos cruciales para evitar que el planeta entre en un punto de «no retorno» y proteger la seguridad hídrica de Bogotá y otras ciudades de la región andina.

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Catalina Silva octubre 15, 2023 - 3:21 pm

En mi opinión, la problemática planteada en el artículo es un ejemplo de los desafíos que enfrenta la humanidad en el siglo XXI. El cambio climático y la degradación ambiental están poniendo en riesgo el desarrollo sostenible del planeta. Es necesario tomar medidas urgentes para proteger los ecosistemas naturales y garantizar la seguridad hídrica de las ciudades. La deforestación de la Amazonía es un problema que afecta a toda la región y requiere una solución conjunta y coordinada entre los países sudamericanos y el apoyo económico del norte global. Además, es necesario cambiar la mala ciencia económica que premia la deforestación y la sobre explotación, y que busca beneficios a corto plazo sin tener en cuenta el valor de los servicios ecosistémicos y de los sistemas naturales que soportan la vida.

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Laura Rodríguez octubre 15, 2023 - 6:52 pm

Es imperativo que tomemos conciencia de la magnitud de este problema. Estamos en un punto crucial de la historia en el que nuestras acciones pueden determinar el curso del futuro para el planeta y todas las formas de vida que lo habitan. La pérdida de estos ecosistemas no solo afectará a las regiones locales, sino que tendrá un impacto global en el clima, la economía y la calidad de vida de las personas en todo el mundo.
Debemos ser consientes de la responsabilidad que tenemos como individuos, comunidades y naciones. Es vital adoptar medidas inmediatas para reducir la deforestación, conservar nuestros recursos naturales y cambiar nuestros patrones de consumo y producción. También es esencial abogar por políticas ambientales sólidas y apoyar iniciativas globales que promuevan la sostenibilidad y la protección de nuestro planeta.

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CAMILO RODRIGUEZ octubre 15, 2023 - 6:59 pm

Este artículo nos lleva a cuestionar profundamente nuestra relación con la naturaleza y nuestra responsabilidad directa hacia el planeta. Hay que notar de manera clara y preocupante cómo nuestras acciones, como la deforestación y el cambio climático, están interconectadas y tienen consecuencias directas en la seguridad hídrica y de los ecosistemas. La imagen de los vientos sudamericanos cerca de un «punto crítico de desestabilización» es un importante recordatorio de que el equilibrio en la naturaleza es frágil y que nuestras acciones pueden cruzar límites irreversibles.
Es especialmente inquietante la vulnerabilidad de ciudades como Bogotá, que dependen tanto de estos ecosistemas para su suministro de agua y energía, esto llega como un recordatorio de que la degradación ambiental no es un problema lejano, sino una amenaza inminente para nuestras comunidades y día a día.
La referencia a los «límites planetarios» nos desafía a repensar nuestra relación con la Tierra y a reconocer que estamos sobrepasando los límites de lo que el planeta puede soportar. Hay que actuar de manera urgente y significativa, tanto a nivel individual, como colectivo, con el fin de mitigar el daño y proteger nuestro hogar común. En última instancia, este artículo nos impulsa a considerar nuestro papel en la preservación de la naturaleza y a tomar medidas decididas para un futuro sostenible.

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YERSON FERNEY TORRES CABALLEROS octubre 15, 2023 - 7:49 pm

Cabe resaltar la fluidez con que en el artículo, se mencionan las diferentes acciones que han llevado al cambio climático, a la crisis ambiental, de igual manera las consecuencias que ha llevado consigo, pues está afectando negativamente la calidad, rendimiento y resiliencia de los cultivos, lo que puede tener un impacto en la seguridad alimentaria, como a la salud pública, y por 3ncima de esto a la calidad de vida. Es bastante importante empezar a hacer algo por salvar lo que queda, es claro que no se recuperará todo de un momento a otro, pero hay que empezar a actuar para hacer el cambio, tomando acciones como: Reducir el consumo de energía, optar por formas de transporte sostenibles, reducir el consumo de agua, reciclar y reducir los residuos, pero sobre todo esto lo más importante será que cada individuo sea consiente de la necesidad de estos en el diario vivir. Felicitaciones al Sr. Diego Restrepo Zambrano, por tan excelente artículo.

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YERSON FERNEY TORRES CABALLERO octubre 15, 2023 - 8:01 pm

Cabe resaltar la fluidez con que, en el artículo, se mencionan las diferentes acciones que han llevado al cambio climático, a la crisis ambiental, de igual manera las consecuencias que ha llevado consigo, pues está afectando negativamente la calidad, rendimiento y resiliencia de los cultivos, lo que puede tener un impacto en la seguridad alimentaria, como a la salud pública, y por 3ncima de esto a la calidad de vida. Es bastante importante empezar a hacer algo por salvar lo que queda, es claro que no se recuperará todo de un momento a otro, pero hay que empezar a actuar para hacer el cambio, tomando acciones como: Reducir el consumo de energía, optar por formas de transporte sostenibles, reducir el consumo de agua, reciclar y reducir los residuos, pero sobre todo esto lo más importante será que cada individuo sea consciente de la necesidad de estos en el diario vivir. Felicitaciones al Sr. Diego Restrepo Zambrano, por tan excelente artículo

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Viviana Esquivel. octubre 15, 2023 - 8:14 pm

La mención de que el planeta está llegando a su límite es una llamada de atención importante sobre la urgencia de abordar los desafíos medioambientales. La pregunta sobre si hay marcha atrás enfatiza la necesidad de tomar medidas inmediatas y sostenibles para revertir o mitigar los efectos negativos, No obstante, sostengo que hemos llegado a un punto sin retorno. ¿Por qué? Porque lograr una colaboración efectiva entre naciones, una gobernanza sólida y una presencia activa en los territorios respaldada por recursos financieros se presenta como un proceso prolongado y desafiante que no se puede lograr a corto plazo. Hay que cuestionar nuestra cultura, tomar posesión de nuestros territorios y ecosistemas. Claro que es posible, pero requiere tiempo y un aprendizaje constante sobre la importancia de cuidar nuestro planeta.
Trabajar juntos para encontrar soluciones que preserven nuestros recursos naturales y aseguren un futuro sostenible. La toma de conciencia es el primer paso, pero es crucial que vaya acompañada de acciones concretas a nivel global para abordar estos problemas.

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Gabriela RR octubre 15, 2023 - 8:15 pm

Toda la naturaleza es como un sistema de producción, al fallar alguno empieza el declive del proceso, y por ende el final del sistema, teniendo en cuenta lo que sucede en la actualidad con el cambio climático y la deforestación del amazonas, poco a poco se empiezan a observar mas fácilmente como nos afecta, a pesar de que al amazonas se le denomine el pulmón del mundo, no se esta en lo correcto, ya que la mayoría del CO2 es absorbido por las algas, y teniendo encuentra que la mayoría del planeta tierra es agua, no hay que desvalorizar nuestros océanos. Teniendo en cuenta esto no digo que debamos dejar de lado el amazonas, es un factor natural importante para los colombianos, y que nosotros como otros países que tienen dominio en el amazonas deben tener en cuenta.

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María Alejandra Arango Bocanegra octubre 15, 2023 - 8:16 pm

Desde mi punto de vista, el presente artículo trata una problemática que desde siempre ha existido y a la que el ser humano sin embargo, no le ha prestado la suficiente atención como para tomar medidas extremadamente estrictas. Es erróneo pensar que no se han efectuado ciertas acciones, no obstante, estas no son suficientes. En el escrito, se menciona el sistema económico por medio del cual el hombre sobrevive, se convierte en un ser completamente dependiente y a través del que, de una o cierta forma, muestra su egoísmo (pone en frente su bienestar antes que el ajeno) e irracionalidad (debido a que prefiere placer a corto plazo, anulando el concepto de sostenibilidad). Posteriormente, se presentan expresiones como la que sigue: “Depender en un 80 % o más del sistema Chingaza nos hace muy vulnerables al cambio climático y a la deforestación de la Amazonía. Es prioridad recuperar los ecosistemas del Río Bogotá, no permitir que el crecimiento descontrolado de la Sabana la degrade, acabando con la oportunidad de seguir contando con el sistema agregado norte, y que ponga en riesgo la seguridad hídrica de la ciudad y la región”. ¿Por qué esto es interesante? Considero que es esencial, puesto que presenta la realidad del asunto. Es como si se estuviera diciendo “si no van a tomar acciones por el planeta o por las especies en vía de extinción, tómenlas porque si no, no sobreviven”. ¿No se acopla esto al pensamiento del ser humano e intenta afrontar problemas ambientales? No quiero decir que esto sea correcto, pero afirmo que es una forma de hacer visualizar al ser que supuestamente es “racional” los peligros que puede correr y cómo estos pueden afectarlo.

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NICOLÁS HERRERA octubre 15, 2023 - 9:00 pm

Un efecto del cambio climático que se ha notado mas seguido en Bogotá es el aumento de las temperaturas y una reducción en la calidad del aire, y según el articulo, esto puede empeorar cuando comiencen a pasar sequias y cortes de agua que significarían que nos vamos acercando a un punto irreversible, ni hablar de lo que significa o significaría esto a un nivel regional o incluso internacional.
Para evitar llegar a este punto se debe generar mas consciencia sobre como las acciones egoístas e indiferentes de empresarios, e incluso de la gente del común, frente al ambiente nos afectan incluso a corto plazo y como empeorarían a largo plazo, e incentivar campañas o incluso protestas que forcen a los gobiernos a declarar políticas mas fuertes frente a las acciones que están destruyendo al medio ambiente.

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Keyner Martìnez octubre 15, 2023 - 9:03 pm

Ya era hora que se dieran cuenta que deforestar la amazonia y dañar los paramos tendría un efecto negativo, es lamentable que hasta que no le afecte al humano no tomen las medidas suficientes para salvar a los animales y a la naturaleza.
Debemos empezar a buscar alternativas para el mejoramiento de estas problemáticas ambientales, propuestas de reforestación con especies nativas, campañas de concientización a los locales y empresas que utilizan y compran esta madera, lideres ambientales que representen la voz del afectado frente al gobierno para llegar llegar a soluciones que ayuden a todos, la creación de reservas naturales donde no se puedan realizar practicas humanas que afectan al ambiente como lo son la ganadería, la agricultura, la porcicultura entre otras.
Además se requiere tener un pensamiento no solo monetario sino realista, entendiendo que el dinero no lo podemos tomar, en este sentido las empresas que rigen el afluente hídrico se apropien de proyectos de reestructuración y conservación porque están manejando el 80% del agua de la capital pero afectando los páramos de los pueblos a sus alrededores.
Cuando el amazonas parezca sabana y el páramo una llanura los daños serán irreversibles a nivel de especies, los suministros hídricos serán escasos, cambios de temperatura muy notorios incluso la obtención de energía puede llegar a convertirse en un problema, entonces el llamado es a parar un segundo analizar lo que se esta haciendo y mirar si cambiamos y llegamos al colapso mundial.

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Vanessa Lerma octubre 15, 2023 - 9:51 pm

Este articulo nos hace reflexionar un poco sobre la situación alarmante que desde hace muchos años se viene presentando. Pues no es un secreto que desde hace mucho tiempo se han evidenciado una serie de problemas ambientales en el planeta, como el cambio climático, la perdida de recursos naturales, de biodiversidad, la contaminación y la deforestación. Problemas que van llevando poco a poco a que el planeta cruce sus limites.
Pero en este articulo principalmente se toma como relevancia la ciudad de Bogotá, ya que esta podría llegar a presentar graves consecuencias como “la escases de agua” y sus ecosistemas, ya que esta ciudad depende mayormente de los paramos del Chingaza lo que nos hace vulnerables a cambios climáticos y a la deforestación de la Amazonia que reciben una gran cantidad de humedad por medio de los rios y el bosque amazónico, por lo que si esto llega a fallar, los ecosistemas del paramo perderían su función, afectando el suministro hídrico, las hidroeléctricas y la perdida de especies. De acuerdo a todo lo que se habla y se informa en el texto, podemos entender que la mejor solución es que todos nos propongamos a recuperar de alguna manera los ecosistemas de Bogotá, detener la deforestación, contrarrestando el cambio climático, buscando mas soluciones que nos ayuden a adaptarnos, a recuperar poco a poco la tierra, para que en un futuro no tengamos que enfrentarnos a situaciones ambientales extremas y ya no haya nada que hacer.

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Darwin Yermain Garay Escobar octubre 15, 2023 - 10:12 pm

Las ciudades son responsables de una gran parte de la problemática del cambio climático. Sin embargo, se sigue desde esa mirada citadina, desconociendo la magnitud de está problemática, así como, la incidencia y el gran rol que ejercen las mismas en esta esa realidad. Encasilladas en ideas erroneas del «Progreso» y «Desarrollo», se han encaminado, por el contrario, en cambiar los caminos verdes por autopistas grises. Estás, consumen una gran parte del suministro energético y la mayoría de ellas están ubicadas cerca del agua, lo que supone, cómo lo evidencia el articulo, un peligro por el potencial y un punto crítico de desestabilización para el ecosistema. Yo, cómo habitante de la ciudad, considero que, las ideas de desarrollo y progreso deben ir encaminadas en implementar estrategias sobre todo en educación, proporcionando la sufienciente sensibilización e información respecto al tema, que permita conectarse con acciones concretas. Que no se haga ajena la responsabilidad, pues, lo que pasa aquí, claramente repercute en otros territorios quedé están sobre-responsanbilizando con la tarea del cambio climático. Cuidar nuestro pulmón amazónico, tiene que hacerse desde la tarea propia del interior.

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Diego Martínez octubre 15, 2023 - 11:32 pm

La crisis planetaria en el tema ambiental es de sumo interés, dado al desenfrenado incremento de afectaciones que ha provocado algo como el calentamiento global en las últimas décadas. Pese a que se han aplicado varías medidas en pro del medio ambiente, lo único que hacemos es detenerlo por un periodo corto de tiempo, esto mientras existan quienes sigan atentando contra el medio ambiente. El hecho de idear un marco conceptual que funciona como sistema de evaluación para la crisis planetaria limitado por afectaciones, nos lleva a imaginar cuán preocupante resulta esta crisis.
Los sistemas de abastecimiento hídrico de Bogotá son y serán los mismos, igualmente sus porcentajes de suministro. Por lo tanto, el hecho de que Bogotá dependa de un 80% del paramo de Parque Natural Chingaza debe provocar preocupación mientras el calentamiento global esté presente. Si bien la dependencia del 80% de un sistema puede no ser inherentemente «mala», existen riesgos potenciales que podrían tener impactos negativos en el suministro de agua y en la vida de los residentes.
Por lo tanto, opino que deberían hacerse llamados de concientización, aplicando medidas permanentes en cuestión de la conservación de los ecosistemas existentes y la reforestación de áreas degradadas, ya que esto puede ayudar a absorber el dióxido de carbono de la atmósfera. Además, apoyar la inversión en investigación y desarrollo de tecnologías limpias que resultan ser esenciales para acelerar la transición hacia una economía baja en carbono.

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Juanita Gonzalez octubre 15, 2023 - 11:38 pm

Pienso que el articulo no aborda la situación ambiental con la importancia que debería. Iniciando con que el Amazonas esta en peligro debido a los cambios climáticos y dos de los problemas más críticos son la contaminación del aire y la gestión de los residuos que se tiran; sin embargo, el artículo no proporciona datos actualizados ni fuentes recientes que respalden esta información. Además, no se presentan propuestas concretas para abordar estos desafíos ambientales.
En mi opinión, sería más efectivo equilibrar el análisis con soluciones mas perceptibles para promover una reflexión y movilización colectiva respecto a esta problemática. Un enfoque que combine el diagnóstico de la situación con acciones concretas contribuiría a generar un impacto más significativo en la conciencia y participación ciudadana frente a la situación ambiental en Bogotá; ya que es importante que los ciudadanos estén informados y se involucren activamente en la búsqueda de soluciones sostenibles para nuestra ciudad.

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Jenny Saavedra octubre 21, 2023 - 6:19 pm

Sumado a lo anterior, se encuentra otra problemática de similares proporciones como es la pésima calidad del aire en Bogotá. Viví un par de años en los cerros orientales y todas las mañanas es visible esta capa de smog que cubre la ciudad. Así que, en el futuro tanto el aire como el agua serán catalogados como bienes y no como patrimonio vital; y al denominarse como bienes, el acceso a los mismos se convertirá en una imposibilidad para los más pobres, haciéndose más evidente la desigualdad. Y es que no se trata solamente de la imposibilidad al acceso de estos recursos, sino también a las enfermedades que surgen al respirar un aire contaminado y con alto contenido de material particulado. Se nos dice que plantemos árboles, pero resulta en un acto infructuoso cuando a la par se están talando árboles en la ciudad para dar paso a nuevas vías. Así que, en este momento y al leer la noticia siento incertidumbre, sin embargo, he podido ver como la preocupación nos impulsan a buscar soluciones de ingenio, y es allí cuando estas soluciones y propuestas contrarrestan esta incertidumbre.

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Alejandro Ortega octubre 22, 2023 - 11:00 am

La problemática descrita en la noticia es alarmante y pone de manifiesto la urgente necesidad de abordar el impacto del cambio climático y la deforestación en los ecosistemas vitales para la vida en América del Sur. Es especialmente preocupante para Bogotá y otras ciudades de la región andina que dependen en gran medida de la disponibilidad de agua de los páramos y de la Amazonía.
Los cambios en los patrones de viento y las condiciones climáticas pueden tener efectos devastadores en la seguridad hídrica y la estabilidad de los ecosistemas. La deforestación en la Amazonía y el calentamiento global son factores clave que desencadenan esta cadena de eventos perjudiciales. Si no se toman medidas inmediatas, se corre el riesgo de cruzar «puntos críticos de desestabilización» que podrían llevar a la degradación irreversible de estos valiosos sistemas naturales.
Es fundamental que los países sudamericanos trabajen juntos en la conservación y restauración de la Amazonía y los páramos, así como en la implementación de estrategias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto requerirá un enfoque integral que incluya regulaciones ambientales más estrictas, la promoción de prácticas sostenibles en la agricultura y la protección de áreas críticas para la biodiversidad.
Además, es esencial que se reevalúe el sistema económico global para reconocer el valor de los servicios ecosistémicos y promover prácticas que no dañen irreversiblemente el planeta. ,la ciencia y la colaboración internacional desempeñarán un papel crucial en la búsqueda de soluciones efectivas para esta crisis planetaria.

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Alejandro Ortega octubre 22, 2023 - 11:01 am

La problemática descrita en la noticia es alarmante y pone de manifiesto la urgente necesidad de abordar el impacto del cambio climático y la deforestación en los ecosistemas vitales para la vida en América del Sur. Es especialmente preocupante para Bogotá y otras ciudades de la región andina que dependen en gran medida de la disponibilidad de agua de los páramos y de la Amazonía.

Los cambios en los patrones de viento y las condiciones climáticas pueden tener efectos devastadores en la seguridad hídrica y la estabilidad de los ecosistemas. La deforestación en la Amazonía y el calentamiento global son factores clave que desencadenan esta cadena de eventos perjudiciales. Si no se toman medidas inmediatas, se corre el riesgo de cruzar «puntos críticos de desestabilización» que podrían llevar a la degradación irreversible de estos valiosos sistemas naturales.
Es fundamental que los países sudamericanos trabajen juntos en la conservación y restauración de la Amazonía y los páramos, así como en la implementación de estrategias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto requerirá un enfoque integral que incluya regulaciones ambientales más estrictas, la promoción de prácticas sostenibles en la agricultura y la protección de áreas críticas para la biodiversidad.
Además, es esencial que se reevalúe el sistema económico global para reconocer el valor de los servicios ecosistémicos y promover prácticas que no dañen irreversiblemente el planeta. La ciencia y la colaboración internacional desempeñarán un papel crucial en la búsqueda de soluciones efectivas para esta crisis planetaria.

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Juan Sebastián Güecha Castellanos octubre 22, 2023 - 8:00 pm

La situación crítica que enfrenta el planeta tiene un impacto directo en Bogotá, que sufre las consecuencias de la deforestación en la Amazonía, el calentamiento global y los cambios en los vientos sudamericanos. Como ciudadanos del mundo y habitantes de Bogotá, es esencial que tomemos conciencia de esta problemática y trabajemos a nivel global para contrarrestar los efectos negativos del cambio climático. Además, debemos repensar nuestro enfoque económico, que a menudo ignora el valor de los servicios ecosistémicos. La urgencia de tomar medidas para evitar un punto de no retorno es innegable. La situación crítica en Bogotá y la región se relaciona directamente con la estabilidad de los ecosistemas, el suministro de agua y la seguridad hídrica de la ciudad. La pérdida de los páramos y la disminución de la capacidad de regulación hídrica podrían tener consecuencias devastadoras. La solución implica detener la deforestación en la Amazonía y tomar medidas a nivel internacional para abordar los desafíos ambientales.

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