Los datos que tenemos (y los que no tenemos) sobre la COVID en Colombia - Razón Pública
Inicio TemasEconomía y Sociedad Los datos que tenemos (y los que no tenemos) sobre la COVID en Colombia

Los datos que tenemos (y los que no tenemos) sobre la COVID en Colombia

Escrito por Francisco Azuero
Francisco_Azuero_1

A Colombia no le va bien en las comparaciones internacionales. ¿Qué dicen las cifras sobre contagios, muertes, olas, picos, efectos del paro, vacunación y regreso a la normalidad?

Francisco Azuero Zúñiga*

Subregistro

Colombia registra 4,3 millones de contagiados por la COVID-19, es decir el 8,4% de la población. El 2,5% de estos contagiados han fallecido, para un total de 107.723 personas.

Esta última es una cifra equivalente a cuatro veces el número de muertos que dejó la erupción del nevado del Ruiz, la mayor tragedia natural en Colombia. Es como si cada día, desde el comienzo de la pandemia, se hubiera estrellado un avión con 293 víctimas. Una noticia que, sin duda, ocuparía las primeras planas de la prensa mundial.

Es más: según Worldmeter, Colombia ocupa el puesto 96 entre los países del mundo con relación al número de pruebas diagnósticas por millón de habitantes, lo cual implica un gran subregistro, tanto de casos como de fallecimientos.

El DANE ha tratado de estimar el número real de muertes atribuibles a la COVID-19: al 5 de mayo del 2021, mientras el Instituto Nacional de Salud daba cuenta de 85.215 fallecimientos confirmados, había 17.865 casos sospechosos y 9.377 fallecidos por neumonía e influenza, sobre los cuales no era posible determinar si habían sido o no resultantes del virus.

Si al total de confirmados se suman los casos sospechosos, y se le agregan, además, los fallecimientos por neumonía e influenza, el subregistro de fallecidos podría estar entre el 22% y el 33%. Por lo tanto, suponiendo la misma tasa de letalidad entre los registrados y los no registrados, el subregistro de contagios rondaría los mismos porcentajes.

Ciclos de la COVID en Colombia

Si se toma el promedio móvil de 7 días de fallecidos reportados por el INS (Gráfica 1), se pueden identificar tres ciclos de la pandemia:

  • El primero comenzó con el primer fallecido, que se presentó en Cartagena el 21 de marzo de 2020. La cima de este ciclo fue el 9 de agosto, con un promedio móvil de siete días de 326 fallecidos. Allí empezó un descenso que finalizó el 21 de septiembre.
  • A partir de ese día comenzó el segundo ciclo, que tuvo su cima el 9 de enero. Es muy posible que el relajamiento en las condiciones de confinamiento y la celebración de las fiestas de año nuevo hayan tenido un efecto importante en esta aceleración. Ese segundo ciclo acabó el 24 de febrero, con un promedio móvil de 91 fallecidos, mucho más bajo que al finalizar el primer ciclo.
  • Allí comenzó un ascenso importante, con aceleraciones (pendientes más verticales de la curva) a partir del 11 de marzo, el 23 de abril y el 7 de mayo. El punto más alto de este pico fue el 9 de junio, con un número sin precedente en el promedio móvil de 678 fallecidos.

Gráfica 1. Fallecidos por COVID-19 por día y promedio móvil de 7 días

Fuente: elaboración propia con datos del Instituto Nacional de Salud

Un comportamiento semejante se presenta en las cifras del “número efectivo de reproducción” Rt (Gráfica 2), que representa el número de personas contagiadas por cada portador del virus. El comportamiento del RT anticipa el del número de fallecidos, aun cuando varía mucho el tiempo transcurrido entre los primeros síntomas (base para calcular el Rt) y el momento del fallecimiento.

Según Worldmeter, Colombia ocupa el puesto 96 entre los países del mundo con relación al número de pruebas diagnósticas por millón de habitantes

Esta dispersión se explica por el cambio en la velocidad del diagnóstico (que a su vez depende del número de pruebas), y por la calidad de la atención hospitalaria, especialmente la disponibilidad de UCI. Cuando éstas escasean es de esperar que disminuya el número de días entre el comienzo de síntomas y el fallecimiento.

Gráfica 2. RT Número de reproducción efectivo. Promedio 21 días, personas infectadas por caso.

Fuente: Carlos Eduardo Rivera en Flourish

Movilizaciones y contagios

Sin embargo, a diferencia de la curva de fallecidos, llama la atención que desde el 16 de abril hubo un descenso en el RT que llegó a 0,89 el 6 de mayo. A partir de esa fecha se aceleró el indicador, llegando a 1,31 el 6 de junio y bajando de allí en adelante.
Teniendo en cuenta los períodos promedios de incubación del virus (el 97% de los casos se presentan dentro de los 11, 5 días de exposición, para un promedio de 5 días), no es descartable la hipótesis de que las movilizaciones sociales, que empezaron el 29 de abril, jugaran un papel importante en dicha aceleración.
Hay una amplia discusión en la literatura científica reciente sobre los efectos de las movilizaciones populares en las tasas de contagio. Un artículo publicado en el Journal of Public Health sobre la relación entre las masivas protestas después del asesinato de George Floyd en 2020 y el aumento en casos de COVID-19 en diversas ciudades de Estados Unidos, concluye —usando la metodología econométrica de análisis de eventos— que las violaciones a las guías sobre distanciamiento social durante las movilizaciones pudieron haber causado un aumento en la tasas de infección.

Sin embargo, un documento de trabajo del National Bureau of Economic Research
que analiza las mismas protestas usando la misma metodología de análisis, pero en diferentes ciudades— concluye que las movilizaciones no aumentaron directamente el nivel de contagio, gracias al comportamiento precavido de quienes no protestaban.
En el caso de Colombia, un artículo de tres investigadores nacionales publicado en The Prepint Server for Health Sciences, concluye que las protestas durante la pandemia han tenido efectos heterogéneos en las ciudades colombianas. No obstante, el análisis de sus efectos tiene series limitaciones por los datos disponibles. Los resultados divergentes conducen a los autores a concluir que, teniendo en cuenta el riesgo inherente, los mejores escenarios para manejar la pandemia son:

  • que no haya protestas,
  • que los manifestantes y el gobierno lleguen a acuerdos que disminuyan el contagio,
  • o que se resuelvan los problemas que conducen al descontento social.

Esta incertidumbre podría hacer pensar en aplicar el principio de protección, que se usa, precisamente, cuando hay incertidumbre, pero los potenciales daños causados pueden ser enormes.

Foto: Alcaldía de Bogotá El plan de vacunación ha avanzado pero seguimos atravesando un momento muy complicado en cuanto a muertes

Conclusiones sobre las cifras de Colombia

Un análisis comparativo de las cifras de la COVID-19 con otros países permite sacar algunas conclusiones para valorar la respuesta de las autoridades y, en general, de la sociedad colombiana frente a la pandemia:

  • La incidencia de la enfermedad en Colombia es mayor que en el resto del mundo. Ocupamos el puesto 30 en casos por millón de habitantes. Mientras que en todo el mundo sólo el 2,3 % de la población se ha infectado, en Colombia esa cifra es de 8,4%.
  • Mientras la letalidad en el mundo (muertes/casos) es de 2,2%, en Colombia es ligeramente mayor: del 2,5%.
  • La capacidad de diagnóstico está muy por debajo de los países más avanzados en ese frente, aunque sea algo superior al promedio de América Latina. En pruebas acumuladas por millón de habitantes, Colombia ocupa el puesto 96 en el mundo, con 392.000 (para un total de 20 millones de pruebas). En Dinamarca, el primer país de esa lista, la cifra es de 12 millones de pruebas por cada millón de habitantes (un total de 69 millones). En Latinoamérica Chile tiene 886.000, Perú 427.000, Argentina 370 mil, y Brasil 252.000.
  • En número de muertes por millón de habitantes, Colombia (con 2.095) ocupa el puesto 15 en la clasificación mundial. El promedio mundial de ese mismo indicador es de 506. Hoy, el país con más muertes por millón de habitantes es Perú, con 5.770.
  • Debido a los altos números durante el tercer pico en Colombia —que aún no ha acabado— el indicador de nuevos casos diarios por millón de habitantes, que hace unos días era 545, es ahora el segundo más alto del mundo después de Mongolia, que tiene 721. El promedio global es de 25.
  • En cuanto a nuevas muertes por millón de habitantes, Colombia (con 11) estaba hace unos días en el primer puesto mundial. El indicador para el mundo es de 0,43.

Sobre los datos de vacunación —proporcionados por Worldometer— Colombia está en el puesto 82 en número de personas completamente vacunadas (es decir, a quienes se les han aplicado todas las dosis necesarias). Según las estadísticas del Ministerio de Salud, la cobertura con vacunación completa está apenas en 7,5%. La cobertura mundial es de 11%.

No es descartable la hipótesis de que las movilizaciones sociales, que empezaron el 29 de abril, jugaran un papel importante en dicha aceleración.

Según Worldometer, al 22,6% de personas en Colombia se les ha proporcionado como mínimo una dosis, lo que nos situaría en el puesto 96 del mundo. Sin embargo, los datos del Ministerio de Salud dan cuenta de una cobertura del 16,8%.

¿Es hora de volver a la normalidad?

Esta semana, la revista The Economist publicó un “Indice de Normalidad” que pretende entender el cambio en los comportamientos como consecuencia de la pandemia. Colombia está en el puesto 29 entre 50 países analizados, con un índice general de 65,8 donde el puntaje previo a la pandemia sería de 100. Hong Kong ocupa el primer puesto, con un puntaje de 93, y Malasia el último, con 27,3. Valga la pena señalar que Chile registra un nivel de 51,1.
Según los indicadores de casos, contagios y fallecidos en Colombia, estamos empezando el descenso del tercer pico. Es muy probable que los avances en el Plan Nacional de Vacunación aceleren esa tendencia, pero las experiencias de los ciclos anteriores nos enseñan que es muy posible que ese descenso se revierta si hay un relajamiento del distanciamiento social o aglomeraciones masivas.
Todavía nos falta mucho para lograr la inmunidad de rebaño y, por lo tanto, aún no hay condiciones para un regreso completo a la normalidad. Los gobiernos nacionales y locales, pero sobre todo la propia ciudadanía, son los responsables de que no se presente una nueva aceleración en los contagios y, como consecuencia, en las muertes.

Artículos Relacionados

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies