Los colombianos, cada vez más viejos: ¿será un problema? - Razón Pública
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Los colombianos, cada vez más viejos: ¿será un problema?

Escrito por Jaime Tenjo
Bogotano habitante de calle de la tercera edad.

Bogotano habitante de calle de la tercera edad.

Jaime TenjoLas proyecciones muestran que en el mediano plazo serán más los colombianos y colombianas mayores de 60 años que los menores. ¿Qué medidas hay que tomar para que el Estado y el mercado laboral le ofrezcan una vejez digna a esta población?

Jaime Tenjo G.*

Colombia envejece

El pasado 29 de septiembre La Fundación Saldarriaga Concha y Fedesarrollo lanzaron el estudio Colombia envejece.

Este es el primer estudio serio (que yo conozca) donde se aborda integralmente un problema que ha sido más o menos olvidado en Colombia: el del aumento de la población mayor de 60 años y sus implicaciones.

El estudio comienza por reconocer que debido al descenso en las tasas de natalidad y mortandad y a las notables mejorías médicas, de salud y sanitarias de los últimos años han sucedido dos cosas: una disminución importante de las tasas de crecimiento demográfico, y un aumento en la esperanza de vida de la población.

Estos cambios son importantes porque afectan la situación socioeconómica de Colombia en casi todos los aspectos. 

Como consecuencia, la proporción de personas mayores de 60 años ha aumentado, la de los jóvenes (menores de 15 años) ha disminuido, y la edad promedio de los colombianos se ha  elevado. Y estas tendencias se mantendrán en el futuro próximo.

El estudio calcula que entre 2015 y 2050 la población mayor de 60 años se triplicará, mientras que el número de jóvenes disminuirá (ver Cuadro 1) y que la proporción de mujeres en la población total aumentará (porque ellas viven más tiempo).

CUADRO No 1: POBLACIÓN POR EDADES Y CRECIMIENTO DEMOGRÁFICO – 1985-2050

 

1985

2015*

2050*

Crecimiento Anual

Grupos Edad

Millones

%

Millones

%

Millones

%

1985 a 2015

2015 a 2050

0 a 14

11,50

36,5 %

12,9

27 %

11,5

18,9 %

0,38 %

-0,33 %

15 a 59

17,80

56,5 %

29,7

62,1 %

35,4

58 %

1,72 %

0,50 %

más de 60

2,20

7 %

5,2

10,9 %

14,1

23,1 %

2,91 %

2,89 %

Población Total

31,5

100 %

47,8

100 %

61

100 %

1,40 %

0,70 %

* Proyecciones

             

 

Cálculos del autor a partir de información del documento Colombia envejece

El peso de los años

Estos cambios son importantes porque afectan la situación socioeconómica de Colombia en casi todos los aspectos.

Algunos de ellos ya son evidentes, como la drástica reducción en el tamaño medios  de las familias en el curso de una o dos generaciones.  

Otros son más sutiles. Por ejemplo, los patrones de consumo han venido cambiando (y seguirán haciéndolo) hacia los bienes que consumen las personas mayores. El envejecimiento de la población obligará a replantear la oferta de servicios sociales para atender las necesidades de las personas mayores en materias como el transporte,  la organización de las ciudades, o los servicios médicos, de salud y de recreación.

Otro cambio en proceso es el descenso en las tasas de participación laboral y en las de empleo. Como resultado, el índice de dependencia (mayores de 80 años por cada 100 personas entre 15 y 59 años de edad) lleva camino de aumentar de 18 a 40 entre 2015 y 2050. O sea que  la economía tendrá que sostener a muchos más con el trabajo de muchos menos.

El sostenimiento de la población mayor en condiciones de dignidad depende de dos cosas:  

De los ahorros que haya hecho la sociedad para dicho sostenimiento (los ahorros pensionales principalmente), y

De la capacidad productiva de la economía.

Bogotano habitante de calle de la tercera edad.
Bogotano habitante de calle de la tercera edad.
Foto: Alcaldía Mayor de Bogotá

Desafortunadamente, el sistema pensional en Colombia es extremadamente deficiente y no tiene la capacidad de responder a las necesidades de la población actual mayor de 60 años – ni de la que vendrá durante los siguientes 30 años-.

El estudio mencionado muestra cómo, según encuestas del DANE, tan solo el 23 por ciento de los mayores de 60 años tiene acceso a pensiones (aunque se reconoce que otros indicadores elevarían esta cifra a 31 por ciento). Esto quiere decir que el 70 por ciento o más de la población mayor no tiene ingresos para financiar su vejez.

Además, la minoría que sí los tiene se concentra en las ciudades y está integrada por  personas con buen nivel educativo y en su mayoría de estratos altos, de modo que muy probablemente lograron acumular otros activos durante su vida laboral.

En otras palabras, los ingresos de la población mayor de 60 años son insuficientes y altamente desiguales. El documento muestra que las mayores tasas de pobreza se encuentran en este rango que edades y que dichos niveles son los más altos de América Latina.

El 70 por ciento o más de la población mayor no tiene ingresos para financiar su vejez.

Peor todavía. El problema no va a aliviarse en el futuro próximo, porque la población entre 25 y 59 años de edad (quienes van a llegar a edad de jubilación durante los próximos 35 años) no está haciendo las contribuciones requeridas.  Se estima que apenas cerca del 30 por ciento de la población económicamente activa eran cotizantes efectivos al sistema pensional en 2013. Si esta situación se mantiene, los niveles de cubrimiento pensional se  mantendrán alrededor de su nivel actual.

El mercado laboral

La principal medida para aumentar el acceso a las pensiones es mejorar la cobertura del sistema pensional, elevando el número de contribuyentes efectivos (que contribuyen de manera regular). Para llegar  a esto hay sin embargo muchos obstáculos relacionados con el funcionamiento del mercado laboral:

  • La informalidad tan extendida, que implica el que muchas personas tengan ingresos demasiado bajos para hacer las contribuciones requeridas.
  • La evasión, tanto por parte de los trabajadores como de los empleadores, para reducir costos laborales y aumentar los ingresos. En el caso de los trabajadores, la evasión puede explicarse como una falta de visión de futuro, o como efecto de la poca educación financiera o de la desconfianza en las instituciones. Sin embargo, en el caso de los empleadores, la evasión es un robo descarado que se le hace al trabajador.
  • La reglamentación jurídica del sistema pensional, que obliga a que las cotizaciones se efectúen al menos sobre un salario mínimo y a que ninguna pensión sea inferior a ese salario. Esto hace que muchos trabajadores que ganan menos del mínimo (así sea porque trabajan medio tiempo) no puedan hacer las contribuciones requeridas y acaben en la informalidad.
  • Muchos trabajadores tienen interrupciones grandes en sus vidas laborales por distintas razones: porque los contratos son a corto plazo, o porque cambian de ocupación con frecuencia. Esto hace que muchas personas contribuyan de manera esporádica y no logren completar las semanas exigidas para una pensión. En estos casos, pueden solicitar la devolución de sus aportes, lo cual es un beneficio pero no una pensión.

Soluciones

Bogotanas de la tercera edad, al sur de la ciudad.
Bogotanas de la tercera edad, al sur de la ciudad.
Foto: Alcaldía Mayor de Bogotá 

El  tema de las pensiones ha sido discutido hasta el cansancio y han sido sugeridas muchas soluciones. Entre ellas se cuentan:

  1. Formalizar el mercado laboral, lo cual ayudaría mucho a aumentar el ahorro pensional y a mejorar la situación en el futuro.  
  2. Aumentar y unificar la edad de jubilación alrededor de los 65 años, que es lo que se hace en otros países. Esto es consistente con el hecho de que la esperanza de vida ha aumentado enormemente y esto le permitiría a las personas del sector formal (no a los informales) acumular más ahorros para su retiro y disminuir en unos años el período durante el cual deben vivir de dichos ahorros.
  3. En el caso de las mujeres, que en la actualidad tienen edades de jubilación mejores que los hombres, el sistema las compensaría reconociéndoles un “bono pensional” (un determinado número de semanas de cotización por cada hijo) por su contribución como madres.
  4. Un sistema que se ha comenzado a implementar recientemente en Colombia es el de Beneficios Económicos Periódicos (BEP), que consiste en permitirle a las personas del sector informal hacer ahorros que el gobierno complementa con un subsidio, a partir de los cuales podrán recibir unas transferencias (no pensionales) después de la edad de retiro. Al no ser pensiones, estas transferencias pueden ser inferiores a un salario mínimo.

A ganar tiempo

El documento Colombia envejece es un documento que resume la información que tenemos sobre el problema de los adultos mayores en el país y muestra los grandes retos que el envejecimiento de la población plantea.

Aunque en él se discuten muchas acciones que deben implementarse, no logra plantearse una solución clara a dichos retos, probablemente porque dicha solución no existe todavía.

La solución del tema pensional (que sin ser el único elemento del problema es una parte muy importante del mismo) depende en gran medida de la formalización laboral, que aún no sabemos cómo alcanzar.

La investigación reconoce que con el tiempo el gobierno deberá destinar cada vez mayores recursos a los problemas de los adultos mayores, no solo en términos de transferencias directas para suplir los bajos ahorros pensionales, sino también para financiar la oferta de servicios requeridos.

Sin embargo, así como las personas no han ahorrado suficiente para financiar su vida de jubilados, el gobierno tampoco está ahorrando para atender las demandas que tendrá con ellos en el futuro.

 

* Director del Departamento de Economía, Universidad Jorge Tadeo Lozano.

@jtenjo

 

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