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Los candidatos y sus propuestas educativas

Escrito por Víctor Manuel Gómez
Un chico y una chica caminando frente a una facultad en la universidad nacional

Un chico y una chica caminando frente a una facultad en la universidad nacional

Mano extendida insertando voto en la urnaPorque se trata de un asunto medular para Colombia, esta relación precisa y contextualizada de las propuestas de campaña en relación con cada uno de los grandes problemas de la educación en su distinta modalidades y niveles.

Víctor M. Gómez*

Los temas y las propuestas

Algunos de los temas más importantes para la educación en Colombia han sido tratados por los candidatos de la siguiente manera:

Docencia: Con excepción de Clara López, quien no se refiere al tema, los candidatos proponen  ideas vagas sobre la ‘dignificación’ de la docencia mediante salarios competitivos y becas de formación.

Las promesas vagas sobre la educación, sin asignar recursos, son estrategias para maquillar la cara ‘social’ de los candidatos.

Peñalosa es el más específico puesto que ofrece seguir las recomendaciones del estudio de la Fundación Compartir sobre la profesión docente. Y ein embargo este estudio ha sido criticado desde diversas perspectivas porque:

a) La profesión docente y la calidad de la docencia son asuntos complejos y multidimensionales, de índole social, cultural y política; y no pueden ser reducidos ni simplificados con una estrecha visión de economistas;

b) No presenta ningún análisis del Estatuto Docente 1278 que regula la profesión docente y determina las condiciones reales de trabajo de los maestros, y

c) Supone sin más que la formación de los maestros debe seguir a cargo de las facultades de Educación, desconociendo otras modalidades que integren lo disciplinario y lo pedagógico.


Estudiantes de primaria del Colegio Nuevo
Gimnasio, en Bogotá.
Foto: “Nino” Eugene La Pia

Financiación de la oferta. La única propuesta concreta proviene de la candidata López, pero esta se limita a la educación superior. Peñalosa menciona, de modo general, la necesidad de un sistema de financiamiento sostenible para instituciones públicas y privadas, y del aumento de recursos para la educación superior pública.

Financiación a la demanda. Santos y López ofrecen fortalecer el crédito educativo, con tasas de interés cero. López propone transformar a ICETEX en una entidad pública, sin ánimo de lucro, en lugar de la actual entidad financiera. Para Ramírez el ICETEX debe ser un banco de primer piso, con créditos blandos para educación. Peñalosa también hizo alusión a créditos y subsidios.

Cobertura. Santos, Zuluaga y Peñalosa concuerdan en la jornada única escolar, en la expansión de la preescolar y en la atención a niños en condición vulnerable y con discapacidad. Peñalosa propone construir 320 nuevas instituciones educativas y mejorar otras 3.200.

En la educación superior, López propone la gratuidad, y Santos la creación de 400.000 nuevos cupos y la modernización de mil escuelas rurales. Ramírez habla de crear la Universidad Nacional Campesina y educación superior gratita para jóvenes del Sisbén 1 y 2, y a quienes presten servicio militar. Para esta candidata, la ‘educación virtual’ es la estrategia de mayor cobertura.

Con el actual nivel de gasto público en educación no es posible cumplir ninguna de las promesas  de campaña. Pero ningún candidato se atrevió a tomar el toro por los cuernos.

Formación técnica y tecnológica. Peñalosa propone ‘integrar al Sena a la educación superior’, y fortalecer la educación técnica y tecnológica. Ramírez plantea un ‘Politécnico Nacional Empresarial’ para la formación técnica en cada región. Para Zuluaga es necesaria la formación técnica desde el bachillerato, y fortalecer al Sena.

Investigación. Solo López y Peñalosa destacan la importancia de la investigación y la política de Ciencia y Tecnología. Peñalosa propone una mejor articulación entre Colciencias y el Ministerio de Educación.

Formación. Santos, Zuluaga y Ramírez mencionan algunos temas relacionados con la calidad de la formación. Para el primero, lo importante es la formación en valores, ética ciudadana y prácticas democráticas. Para el segundo, la prioridad son las llamadas ‘habilidades blandas”. Para la tercera, el bilingüismo y el fomento a la creatividad y al razonamiento lógico son fundamentales.


​Colegio La Independencia en la Comuna 13 de Medellín.
Foto:Sergio Fajardo Valderrama

Otros temas importantes

Finalmente, conviene señalar algunas propuestas particulares que no encajan en los temas anteriores. Santos propone dotar de tabletas a todos los estudiantes de grado 10 y de computadores a 350 mil maestros, para impulsar la ‘revolución tecnológica’ en la educación.

Para Zuluaga es muy importante el ‘emprendimiento’, para lo cual propone aumentar el presupuesto del Fondo Emprender y crear una ‘misión de emprendimiento’ en Silicon Valley. Y Ramírez propone la figura del ‘tutor’, distinto del maestro, para asegurar la educación individualizada.

La educación preescolar de calidad para todos los niños, independientemente de su origen, es requisito básico para la democracia y la equidad social, pues asegura el aprestamiento actitudinal y cognitivo para el aprendizaje posterior en la escuela.

Centros de ‘estimulación’ infantil se denominan algunos jardines infantiles privados. Estudios longitudinales del famoso programa norteamericana ‘Head Start’ demuestran mayores logros educativos y laborales posteriores, aun entre niños de barrios pobres y de minorías étnicas, como los afroamericanos. 

Los candidatos Santos, Peñalosa y Zuluaga se refieren en términos muy generales a este tema, pero ninguno anticipa el necesario aumento en el gasto que exigirías este proyecto. Las promesas vagas sobre la educación, sin asignar recursos, son estrategias para maquillar la cara ‘social’ de los candidatos.

La misma reflexión vale para la ampliación de la jornada escolar. Solo 11,4 por ciento de los estudiantes están en jornada completa. ¿Cuánto costarían las nuevas instalaciones, dotaciones y  personal docente para lograr este propósito? Seguramente implicaría pasar del actual 3,7 del PIB destinado a educación, a un 5 o un 6 por ciento.  

Omisiones imperdonables

Con el actual nivel de gasto público en educación no es posible cumplir ninguna de las promesas  de campaña. Pero ningún candidato se atrevió a tomar el toro por los cuernos. Ninguno propone siquiera redistribuir el gasto para ampliar la jornada o para atender la educación preescolar.

Algunos, como Zuluaga y Peñalosa, proponen medidas que no aplicarían a sus propios hijos, como integrar el Sena a la educación media y superior.

Otra olvido de todos los candidatos concierne a la baja cobertura en los niveles básico y medio y a la alta deserción (50 por ciento) entre la primaria y el grado 11. Todavía el 30 por ciento de los estudiantes de 12 a 15 años y el 60 por ciento de los de 15 a 17 años, está fuera del sistema educativo.

Esto explica la presencia de más de 5 millones de jóvenes sin educación, y por tanto sin futuro, condenados a la marginalidad o la supervivencia en actividades criminales,  problemas de tanta o más importancia en la vida cotidiana que la paz negociada en La Habana. Y este problema enorme no merece la atención de ninguno de los candidatos.

Tampoco merece atención la inequidad llamada con elocuencia el ‘apartheid’ educativo por algunos investigadores. Es otro punto central para la democracia y para su legitimación que sin embargo no es un tema esencial en los programas de gobierno de los cinco candidatos.

Por el contrario algunos, como Zuluaga y Peñalosa, proponen medidas que no aplicarían a sus propios hijos, como integrar el Sena a la educación media y superior,  cuando aquella se limita a formar competencias laborales específicas, en menoscabo de las competencias intelectuales generales que el ciudadano necesita en su vida social y laboral.

Y esa lógica se traslada a la educación superior. Solamente la candidata López propone un modo   concreto de financiar la oferta, con implicaciones significativas para expandir la educación  pública. Los demás candidatos acuden a la receta de financiar la demanda mediante el crédito estudiantil, una forma soterrada de privatizar la educación superior.

Santos ofrece 400.000  nuevos cupos en este nivel, seguramente como otra versión de los ‘falsos positivos’ que, al contabilizar al Sena dentro del nivel superior, ha permitido inflar la tasa de cobertura en este nivel: una tasa que se desinfla del 40 por ciento a poco más de 30 por ciento sin las matrículas del Sena.

 

* Departamento de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia.

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