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Los candidatos y la política internacional

Escrito por Diego Cardona

diego cardonaUna comparación entre las posiciones, las trayectorias y los probables equipos de gobierno de los candidatos con más opción de ocupar la Presidencia, en un asunto hoy crucial para Colombia.

Diego Cardona Cardoba*

Hablan los candidatos

Las encuestas relacionadas con las campañas presidenciales muestran que, para el público en general, las principales preocupaciones son el empleo, la salud, la seguridad ciudadana  y el rechazo a la impunidad. Los temas internacionales aparecían o todavía aparecen en lugar muy secundario; y sin embargo era previsible que estos asuntos fueran surgiendo con fuerza en el transcurso mismo de la campaña:

  • El tema ha figurado en las intervenciones de Juan Manuel Santos ante los medios, en especial por las relaciones con  Ecuador y con Venezuela.
  • En la campaña de Antanas Mockus se han dado pocas referencias a la materia, y éstas en general se han reducido a deslindar su posición frente a las de otros candidatos.
  • Gustavo Petro ha insistido en marcar distancia con el presidente Chávez, recordando quizás que en las elecciones peruanas buena parte de los electores que apoyaron a Alan García, lo hicieron precisamente por la injerencia del presidente venezolano a favor de Ollanta Humala. Quizás por ello, Petro ha pedido a Chávez que se mantenga al margen del proceso electoral y que ayude con sus buenos oficios para que las FARC se incorporen a la vida política. Pero con esta salvedad, el candidato del Polo ha preferido no hacer énfasis particular sobre los temas internacionales.
  • En cuanto a Noemí Sanín, el énfasis en la política internacional durante las últimas semanas ha ayudado a posicionar el tema, aunque al parecer no ha sido suficiente para aumentar la intención de voto en su favor.
  • Rafael Pardo es el candidato con mayor claridad sobre la importancia de América del Sur para Colombia, asunto que por supuesto no es menor para nuestra política exterior.
  • Las relaciones exteriores estuvieron presentes en el inicio de la campaña de Vargas Lleras, con múltiples referencias a Venezuela, que no fueron respondidas, y que por lo visto fueron recibidas con frialdad por los posibles electores, dado el bajo rating del candidato en las encuestas, pese a tener un programa bastante bien estructurado.

Ahora bien, dada la evolución de las encuestas, parece muy probable que el asunto se decida entre Antanas Mockus y Juan Manuel Santos. También es posible que se llegue a segunda vuelta, y en este caso tendríamos que analizar el rol de las alianzas en el diseño de la política exterior de los dos candidatos. Pero de momento bastará con examinar lo referente a las dos campañas con mayores posibilidades de triunfo, haciendo alusión a tres aspectos: la formación y experiencia de los candidatos en materia internacional; el equipo de campaña con el cual eventualmente se constituiría un núcleo de gobierno en el frente   internacional; y el contenido internacional de sus propuestas. Veamos, pues:

Antanas Mockus

Su condición de hijo de inmigrantes pesa en sus concepciones, bastante más de lo que podría pensarse: sus padres salieron de la Lituania natal por desacuerdos profundos con el régimen comunista. Ello hace que valores como las libertades públicas, el énfasis en el rol del individuo y la negativa a considerar al Estado como el gran definidor de los procesos políticos estén muy cerca de sus preocupaciones básicas. Cree en un gobierno fuerte, con gran apego a las normas y las reglas de juego "fijadas por la Tribu". Pero está lejos del autoritarismo y de las definiciones personalistas en el manejo de lo público. En ese sentido es profundamente institucional. Sabe también que la relación con los países vecinos puede optimizar las posibilidades de Colombia en lo económico y en el mundo. Tiene menos experiencia internacional que otros candidatos, pero no es un ingenuo, y tanto sus convicciones como su actuación pueden llevarlo a intentar recomponer las relaciones internacionales. No hay que olvidar que Bogotá, con sus 8 millones de habitantes, es más compleja que muchos países del mundo, y que fue Mockus quien creó la Oficina de Asuntos Internacionales de la Alcaldía, que funcionó bastante bien bajo su gobierno y el de Peñalosa.

Tendría en su contra el poco conocimiento de los temas y las sensibilidades internacionales -aunque en este respecto hay que añadir que el candidato Álvaro Uribe tampoco lo tenía. Y Mockus tiene cerca a personas que harían un gran trabajo en este frente, tales como  Enrique Peñalosa, Sergio Fajardo o Julio Londoño. Entre los políticos colombianos, Peñalosa se destaca por su conocimiento del mundo y de las negociaciones bilaterales con gobiernos, empresarios, medios y sectores de opinión; tiene una concepción muy moderna e integral de las relaciones internacionales. Además de gran capacidad de gestión; si no se deja tentar por la Alcaldía de Bogotá o el Ministerio de Defensa podría ser un excelente Canciller. Por su parte, aunque Fajardo no tiene experiencia en estas lides, su estilo de trabajo ayudaría a desmontar situaciones de conflicto y a trabajar sobre elementos comunes, lo cual es decisivo en relación con los países vecinos. En cuanto a Julio Londoño fue un excelente  canciller durante los cuatro años del gobierno Barco, y es conocedor de nuestras relaciones exteriores,  y ducho en las difíciles reglas de la política multilateral. Además de lo cual hay un grupo de internacionalistas connotados que poco a poco se han ido vinculando a la campaña del Partido Verde.  

El planteamiento central de Mockus hasta el momento ha sido el de unas "relaciones internacionales basadas en el respeto, la reciprodidad, la interdependencia y la convivencia nacional".  En relación con Venezuela ha mencionado la necesidad de actuar  "con cabeza fría y prudencia, utilizando los mecanismos internacionales multilaterales para impedir que crezcan los conflictos"; ha insistido en la necesidad de tener "tono sereno y mesura para evitar hostilidad verbal" y en la importancia de "profundizar la interdependencia económica". No propondría cambios en el reciente acuerdo de cooperación con Estados Unidos porque lo considera un desarrollo de la lucha común contra las drogas.

Sin embargo el candidato Verde no ha presentado un programa integral en relación con  la política exterior. Quizás esto no sea necesario para ganar la Presidencia, pero si fuera elegido tendría que establecer prioridades claras y definir una estrategia estructurada antes del 7 de agosto. También tendría que pensar en una Cancillería más moderna y más activa, que no se limite a los tradicionales asuntos de orden político, sino que participe e incida sobre las relaciones económicas y financieras, las de infraestructura, las de creación y profundización de conocimiento relevante para la inserción internacional del país, o los temas ambientales y los de innovación. Igualmente será necesario insertar más a Colombia con sus vecinos (grandes compradores actuales y potenciales de manufacturas), y de manera decidida en la Cuenca del Pacífico, el gran polo de crecimiento actual en el mundo.

Juan Manuel Santos

Este candidato tiene a su haber una experiencia internacional importante. Formado parcialmente en Estados Unidos, representó durante muchos años a Colombia ante la Organización Internacional del Café -un ejemplo sin duda interesante de regulación internacional dentro de las leyes de mercado. Santos fue además el primer Ministro colombiano de Comercio Exterior, bajo el gobierno de César Gaviria, y en esta calidad contribuyó a crear el Grupo de los Tres (G-3) con Venezuela y México como antesala de la fallida Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA); sentó las bases para relanzar el viejo Pacto Andino, lo cual se hizo durante el gobierno siguiente; negoció el sistema de preferencias andinas con Estados Unidos y con Europa como compensación a la lucha contra el narcotráfico (un logro compartido con Luis Fernando Jaramillo y Noemí Sanín, los dos cancilleres de César Gaviria). Martha Lucía Ramírez, su viceministra de Comercio y luego su predecesora en el Ministerio de Defensa, lo acompañó en el proceso, conoce bien el mundo empresarial y es excelente negociadora: aunque su candidatura fue derrotada en el Partido Conservador, existe la posibilidad de que Santos la tenga encabezando sus opciones para la Cancillería, cargo que cumpliría con gran probidad y eficiencia, máxime por lo que mencionaré al final.

Por otra parte, Santos tiene experiencia internacional en los temas de inversiones, por haberse desempeñado como Ministro de Hacienda, y en los de seguridad y defensa, por haber sido Mindefensa de la administración Uribe. En su ejercicio de este Ministerio, se dispuso que uno de sus viceministros se consagrara de manera prioritaria a los temas de relacionamiento internacional, considerados de enorme importancia. Por su parte su fórmula vicepresidencial, Angelino Garzón, tiene alguna experiencia internacional en temas sindicales, incluyendo su breve paso por la importante Embajada ante organismos internacionales en Ginebra.

En cuanto al programa del candidato, forma parte de sus 105 propuestas de campaña, y habla de la necesidad de garantizar un "ambicioso posicionamiento de Colombia en el mundo". Se menciona la necesidad de reformar la Cancillería (aunque no se especifica en qué dirección). Las demás referencias hablan de "la defensa internacional de las políticas de derechos humanos", y "una agresiva labor de comunicaciones sobre la evolución de la seguridad y el flagelo del narcotráfico". Se menciona también "la defensa jurídica del Estado en los tribunales internacionales como la Corte Penal Internacional, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y en los litigios de fronteras", lo cual es parte de las labores actuales de la Cancillería. No existe aquí, por este concepto, un programa innovador, como sí lo hay para los temas de inserción económica, o ciencia y tecnología e infraestructura, y su importancia en la conexión de Colombia con el mundo. Da la impresión que quienes redactaron la parte internacional de la campaña, tienen una visión muy unidireccional y esquemática de la política exterior; en resumen, una visión muy clásica en términos de imagen y política defensiva frente a los "peligros" que nos acechan desde el exterior. Si Santos fuera elegido, también sería necesario, como en el caso de Mockus, formular una estrategia integral de política exterior, para antes del 7 de agosto, a fin de hacerla compatible con los otros sectores de inserción internacional en los cuales su campaña contiene formulaciones de interés.

Semejanzas, diferencias y vacíos

  • Como se ve, los programas relativos a las prioridades y la gestión internacional de los dos candidatos con mayor opción, son débiles. Pero en los dos casos, pese a la diferencia de enfoque, encontramos otros elementos (experiencia o posible equipo de campaña y gobierno) que pueden matizar el asunto.
  • Habría algunas semejanzas, como la continuidad de una relación muy estrecha  con Estados Unidos. Las diferencias de estilo podrían estar en las relaciones con América Latina (habría una nueva aproximación gradual y prudente en el caso de Mockus), con la Unión Europea (también más marcada por convicciones en el caso de Mockus), o con el Pacífico, incluyendo el asiático (tema que sería muy fuerte para Santos).  
  • Si nos atenemos a los programas de campaña, Santos estaría pensando en una cancillería  muy "clásica", muy "defensiva", mientras que Mockus tendría una visión más integral. 
  • Habría más analistas internacionales cerca de Mockus y su equipo; y más analistas económicos internacionales cerca de Santos, por lo menos en principio. Los exportadores de manufacturas podrían estar gradualmente más cerca de Mockus. Algunos grupos de presión internacionales en materias como derechos humanos, sindicales y ambientales, podrían estar también más cerca de Mockus, y ello podría facilitar, en principio, la aprobación de los TLC con Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea. Mockus por su parte, le daría de nuevo importancia a la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores y a otros mecanismos de consenso interno en la política exterior,  aún cuando no es descartable que Santos lo haga.
  • Finalmente, si existe una estrecha relación entre política exterior y políticas internas, se podría esperar un retorno a los principios de legalidad internacional estricta, en el caso de Mockus; mientras que Santos insistiría en condiciones de inserción más semejantes a los implementados los últimos años.
  • Un elemento en común que tendrá que afrontar el candidato ganador es la disminución gradual de los apoyos del Plan Colombia, por razones de política interna de Estados Unidos.

De todas formas, si ninguno de los dos candidatos logra obtener el triunfo en primera vuelta, las alianzas necesarias para la segunda vuelta, y sus resultados,  pueden incorporar elementos nuevos en una propuesta consolidada. Dado caso, tendríamos que hacer referencia al asunto en una próxima oportunidad.

*Ph.D.,  Ex Viceministro de Relaciones Exteriores de Colombia. Actualmente es Profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad del Norte, en Barranquilla.   dcardonc@yahoo.com

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