
El Líbano no es Gaza, pero la estrategia israelí es la misma: Destruir, despoblar, repoblar
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La ofensiva israelí en el Líbano no es solo un «ataque limitado» a Hezbollah, sino que parece buscar hacer inhabitable parte del Líbano con bombardeos masivos y crear una zona de amortiguamiento en el sur del país, en forma similar a lo que está haciendo en Gaza.
En agosto de 2006, me encontraba en Siria por casualidad cuando estalló la guerra entre Israel y el Líbano. Incapaz de regresar a Beirut, donde estaba residiendo, debido a los peligros de viajar por carretera, aproveché mi tiempo en Damasco para visitar Quneitra, una ciudad siria en los Altos del Golán. A diferencia de lo ocurrido con la mayor parte de los Altos del Golán, que fueron ocupados por Israel en 1967, y que nunca fueron devueltos a Siria, esta ciudad fue evacuada en 1974.
Para visitar Quneitra, se requería obtener un permiso del Ministerio del Interior sirio en Damasco. Al llegar al sitio, solo era posible recorrer los restos de la ciudad en un vehículo supervisado por el gobierno sirio. Lo más impresionante de Quneitra, aparte de la casi total ausencia de gente, era el paisaje uniformemente devastado: todas las casas parecían haber implosionado. Aparentemente, los colonos israelíes que se habían asentado allí en los años anteriores, junto con el ejército, dinamitaron todas las casas antes de abandonar esta parte de territorio sirio, con el objetivo de obstaculizar su reconstrucción y convertir el territorio en una zona de amortiguamiento entre Israel y Siria. Una estrategia no muy diferente a la que Israel está utilizando en Gaza, y que también quiere aplicar al Líbano.
La estrategia militar israelí en Gaza
Tras el ataque del 7 de octubre, Israel fijó varios objetivos para su campaña militar en Gaza, incluyendo la completa eliminación de Hamas y la liberación de los rehenes capturados y llevados a la franja durante la incursión del grupo islamista.
Un año después, Israel sigue bombardeando Gaza, realiza incursiones diarias en Cisjordania, está en guerra con el Líbano, ha enfrentado dos bombardeos iraníes en represalia por sus ataques previos y bombardea a Yemen en respuesta a misiles hutíes. Arabia Saudita, la gran potencia regional que estaba a punto de firmar un acuerdo de paz con Israel antes del 7 de octubre, ahora ha cambiado su postura y exige como condición para un futuro acuerdo el establecimiento de un Estado palestino.
Con la atención centrada en la campaña militar israelí en el Líbano, los rehenes en Gaza y Hamas han sido olvidados. Israel logró la liberación de menos de diez rehenes en un año, algunos murieron en bombardeos israelíes, y se desconoce cuántos quedan retenidos, probablemente unos cien. Aunque Hamas ha sido debilitado, su destrucción total aún está lejos.
Lo que si ha conseguido Israel es prácticamente la completa destrucción de Gaza, convirtiendo dos tercios de sus edificios en montones de escombros. Además, del constante desplazamiento de sus habitantes y la obstrucción de la ayuda humanitaria. En un solo año de ofensiva, Israel sentó las bases para volver inhabitable gran parte de la franja de Gaza.
En las últimas semanas se ha difundido la noticia sobre el inicio de una nueva fase del conflicto en Gaza. El plan consistiría en evacuar completamente a los residentes del norte mediante una advertencia de evacuación a los palestinos que aún permanecen allí. Posteriormente, el territorio sería anexado para permitir el establecimiento de nuevas colonias judías, con el objetivo de crear una zona de amortiguamiento efectiva entre Israel y el resto de Gaza.

El Líbano y la narrativa del retorno
En teoría, la guerra en el Líbano tendría como objetivo permitir que los miles de israelíes que viven en el norte de Israel, que se han visto afectados por los ataques diarios de Hezbollah en solidaridad con Gaza, puedan regresar a sus hogares. Sin embargo, el objetivo evidente de Israel en el Líbano es desocupar la región con bombardeos masivos, desmantelar a Hezbollah y establecer una zona de amortiguamiento en el sur.
El constante llamado a los ciudadanos libaneses a evacuar los pueblos fronterizos con Israel, no regresar y evitar moverse al sur del río Litani, sumado a las casi dos mil muertes en dos semanas y más de tres mil edificios destruidos desde el 20 de septiembre, repite los mismos patrones que se vieron este año en Gaza.
No cabe duda de que en los últimos meses Israel ha logrado grandes éxitos militares y de inteligencia contra Hezbollah. El ataque masivo haciendo uso de los buscapersonas, que causó miles de heridos y decenas de muertos en todo el país, y que ha sido considerado como terrorismo por el ex director de la CIA, así como el desmantelamiento de la cúpula de Hezbollah, ha dejado a muchos sorprendidos con el nivel de infiltración israelí en la estructura de movimiento libanés. Sin embargo, no está claro, como lo demuestran las numerosas bajas israelíes en los recientes enfrentamientos, que sea sencillo alcanzar los objetivos previamente establecidos.
Esta semana ha quedado evidente que, aunque Israel afirme que la guerra es únicamente contra Hezbollah, en realidad afecta a todos los libaneses. El terror causado por los bombardeos abarca a toda la población, no solo a los miembros o simpatizantes de Hezbollah.
La Organización Mundial de la Salud ha informado que veintiocho paramédicos libaneses fueron asesinados en menos de dos semanas. Y el gobierno libanés informó que cuarenta rescatistas también murieron, aparentemente abatidos por un dron israelí cuando llegaron a un sitio donde hubo una explosión. Los bombardeos han comenzado cerca de hospitales en el sur del país, incluyendo áreas predominantemente cristianas donde Hezbollah no es bien recibido.
Esto forma parte de un plan diseñado para socavar los cimientos de la sociedad, un espectáculo de horror previamente observado en Gaza. El hecho que grupos afines a los movimientos de colonos israelíes ya hayan puesto sus ojos sobre el sur del Líbano y estén promoviendo “proyectos inmobiliarios”, y que aparezcan artículos de opinión en la prensa israelí preguntándose, por ejemplo, si el Líbano se puede considerar parte de la tierra prometida, es presagio de un sombrío futuro para este territorio libanés.
Intervención internacional
No hay duda de que la situación en el Líbano es el resultado de un año de inacción mundial, permitiendo que Israel continúe sus campañas militares sin restricciones y con total impunidad.
Pero la culpa no es solo de Occidente, sino todos los países que, a pesar de haber criticado las operaciones militares israelíes recientes, se han negado a tomar medidas concretas y coordinadas, como, por ejemplo, romper relaciones diplomáticas con Israel, o las relaciones comerciales, o pedir su exclusión de instituciones internacionales como la ONU.
Igualmente, mediante diversas presiones, la comunidad internacional debería llevar a Irán, los países árabes y otros movimientos implicados en el conflicto a la mesa de negociaciones. Es complicado visualizar otra manera de detener esta guerra infinita. Porque no cabe duda de que, tras Gaza, Cisjordania y el Líbano, podría ser el turno de Yemen o Iraq, seguido de otros países.
La narrativa israelí sobre el derecho a defenderse y la guerra preventiva encubre, de manera cada vez menos sutil según declaraciones recientes de ministros, un claro intento de rediseñar Medio Oriente. Esto se refleja no solo en la creciente influencia del componente más mesiánico en la estructura del Estado y de su predominio cada vez mayor en la sociedad israelí, sino también en las organizaciones de colonos, que aspiran públicamente y sin tapujos a un Estado que incluya territorios que van más allá de la Palestina histórica.
Acerca del autor
Massimo Di Ricco
Ph.D. en Estudios Culturales Mediterráneos, M.A en Investigación en Comunicación y Periodismo, profesor e investigador. Autor del libro "Los Condenados del Aire - El viaje a la utopía de los aeropiratas del Caribe" @massimodiricco
2 comentarios





Un resumen acertado de la situación… pero… no se contempla la solución más sencilla… liberar a los rehenes y dejar en paz a Israel… Total: los palestinos pierden todas las batallas…
Octubre 7…