Las prioridades de la política exterior de la administración Petro
la política exterior de la administración Petro
Foto: Twitter

Las prioridades de la política exterior de la administración Petro

Compartir:

La visita a Alemania del nuevo Canciller muestra cuáles serán las prioridades y los cambios en la política internacional de Colombia.

Diego Cardona Cardona*

Los temas de la política exterior

El nuevo Canciller de Colombia, Álvaro Leyva, estuvo en Alemania conversando con varios funcionarios sobre medio ambiente, cooperación bilateral y  paz.

Este encuentro da pistas y despierta interrogantes sobre cuáles serán las prioridades del gobierno de Gustavo Petro en materia de política exterior.

En primer lugar, el ejercicio de la política exterior dejó de ser lo que tradicionalmente hacían las Cancillerías: trazar líneas fronterizas, hacer e interpretar tratados internacionales, pensar que su ámbito de acción era el jurídico o el de las reglas de protocolo, y, en definitiva, considerar que el ejercicio diplomático era un privilegio y no un servicio público a la nación entera.

Para examinar las prioridades internacionales del gobierno entrante hemos de entender ante todo un asunto. De los candidatos que participaron en la puja electoral y que lograron más del 3 % de la votación, el presidente electo es quien aparece como más interesado en los temas internacionales.

Su estadía en Bruselas y su consiguiente familiaridad con la diversidad y la necesidad de los consensos que se manejan en el contexto de la Unión Europea debieron pesar en ese sentido. Además, por las circunstancias difíciles de la época, tuvo la oportunidad y la necesidad de interactuar con las autoridades oficiales, que es lo usual, pero además y en especial con representantes de mecanismos de opinión, agrupaciones políticas, organizaciones civiles, fuerzas sociales y miembros del Parlamento Europeo.

Poco se ha hablado del tema, pero las instituciones europeas y los medios de Bruselas son un ejemplo claro de negociación permanente entre intereses y puntos de vista diversos. Muestran el ejercicio del conocido principio de “más moscas se atraen con miel que con vinagre”.

En concreto, puede hablarse de algunas prioridades que se anuncian en su gobierno en materia internacional y que pueden deducirse de su programa de campaña. También está el alto componente internacional de su discurso tras el triunfo en segunda vuelta.

Finalmente, el hecho de que, salvo la referencia al ministerio que ocupará la vicepresidenta Francia Márquez, el primer ministro en ser anunciado, días antes de cualquier otro, fue precisamente quien ocupará la responsabilidad de las Relaciones Exteriores, Álvaro Leyva.

Puede leer: Derechos Humanos y política exterior: un desacierto más de la diplomacia colombiana

Las prioridades del nuevo Canciller

El perfil y la trayectoria del nuevo Canciller es un claro indicio de algunas importantes correcciones de rumbo.

En efecto, la política exterior de la administración Duque fue quizás acertada en algunos temas —como el de la vacunación, por ejemplo— y errática en muchos otros —como el hecho de mantener durante cuatro años a nuestros muy numerosos connacionales en Venezuela sin la menor atención consular—.

Se pueden ver dos grandes tendencias en este tema. Una se refiere a las correcciones en el rumbo de la política exterior. Otra a profundizaciones y a nuevos asuntos.

La prioridad número uno de la política exterior seguramente será reactivar el proceso de paz, tanto dentro como fuera del país con los vecinos de América Latina, con aproximaciones equilibradas en el mundo, así como con foros como la ONU, la OEA y muchos más—. La cooperación para la paz, uno de cuyos nombres es el desarrollo social, será un elemento central en la administración Petro.

En segundo lugar, estará el cumplimiento de la Constitución, que ha sido soslayado por algunas administraciones. En esa dirección, el imperativo de integración con los países del continente, en especial con los latinoamericanos, será otra prioridad de la política exterior.

No se trata solo de cumplir con la Constitución, lo cual de por sí es muy importante. También resulta que, con algunas limitaciones que ha mostrado el proceso de globalización en los últimos años, se abren de nuevo espacios para procesos de regionalización, a condición de que sean abiertos al mundo.

La creación de economías a mayor escala y la cooperación reforzada con los vecinos cercanos o con los países intermedios parece tener futuro de nuevo. Esto no excluye por supuesto las relaciones económicas y de cooperación de todo orden con otros países. Existe aquí, en promoción de la integración, una enorme oportunidad y una tarea de posible liderazgo por parte de la administración Petro y la gestión de su Canciller.

Parece que la política exterior de Colombia intentará equilibrar sus posturas sobre los asuntos internacionales, salvo en contadas excepciones.

Un tercer elemento, es: “Colombia, potencia de la vida”, que bien podría ser una buena síntesis del ejercicio de gobernanza. Parte del contenido tiene que ver con el respeto por la vida humana y las condiciones de dignidad de todos los habitantes del país.

Otro asunto tiene que ver con las posibilidades de que la vida misma se exprese tan plenamente como sea posible. Ello es válido en especial si pensamos en Colombia como uno de los países más biodiversos del mundo.

Resultaría provechoso imitar el modelo de Costa Rica, país en el que sus habitantes y gobiernos decidieron que podían preservar y conservar la vida para promover también otro tipo de turismo: el ambientalmente sostenible, que no depreda su propio país, que lo dignifica y que atrae también capitales.

Es un sueño, pero un sueño posible. Algunos proyectos de desarrollo ecoturístico en el mundo, comenzando por los países avanzados de Europa, muestran esa posibilidad. La política exterior tiene allí un eventual rol muy importante.

la política exterior de la administración Petro
Foto: Presidencia de la República - Es importante aprovechar el conocimiento de los expertos, de los especialistas y de los funcionarios de carrera, que fueron excluidos de la administración Duque por pensar diferente.

Le recomendamos: El programa del Pacto Histórico

Promover la paz y la no intervención

Por la promoción que se ha hecho de la paz, se deduce que es una de las prioridades en temas de política exterior. Sin embargo, el gobierno Petro también quiere promover la paz internacional, para evitar cualquier participación en conflictos con otros países.

La reactivación de los procesos de integración y concertación conlleva a una concertación interna con el sector productivo más avanzado, con la sociedad civil, con las regiones, con fuerzas políticas diversas y, además, con los demás países de América Latina. Esto implica no intervenir en asuntos internos de otros países y en respetar la diferencia.

En ese sentido, parece que la política exterior de Colombia intentará equilibrar sus posturas sobre los asuntos internacionales, salvo en contadas excepciones. Quizás no es una mala idea concebir la política internacional como un constante equilibrio activo entre los países.

Le corresponde al nuevo presidente, con su canciller, fijar las grandes orientaciones de la nueva política exterior. Por otra parte, les corresponde a los conocedores explorar el cómo.

Por último, existen algunos temas que no son menores pero que pertenecen a un ámbito más específico. Por ejemplo, el re-institucionalizar el ejercicio de la política exterior con la derogación del decreto que concede el manejo más importante de la actividad exterior a una oficina de la presidencia, dislocando el núcleo temático de la Cancillería.

También es necesario implementar mecanismos de coordinación institucionales y ad hoc entre las instancias que tienen que ver con la actuación internacional del país, quizás en el Consejo de ministros o en la presidencia misma.

Igualmente, es importante aprovechar el conocimiento de los expertos, de los especialistas y de los funcionarios de carrera, que fueron excluidos de la administración Duque por pensar diferente y que están convencidos de que Colombia puede tener de nuevo una política exterior equilibrada, razonable, digna y constitucional.

Acerca del autor

Diego Cardona Cardona

*Magíster en Estudios de Asia y África de El Colegio de México y doctor en Relaciones Internacionales del Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra, Suiza. Correo: dcardonac@gmail.com

0 comentarios

Diego Cardona Cardona

Escrito por:

Diego Cardona Cardona

*Magíster en Estudios de Asia y África de El Colegio de México y doctor en Relaciones Internacionales del Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra, Suiza. Correo: dcardonac@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

El fuero debe ser institucional y no personal y no puede estar pensado para beneficiar al expresidente Uribe.
Política y Gobierno

¿Fuero o impunidad para los expresidentes?

Política y Gobierno

Las transformaciones del catolicismo en Colombia

votaciones en Cajamarca
Política y Gobierno

Consultas populares contra la minería: un despropósito jurídico, económico y ambiental

Política y Gobierno

Implicaciones de la decisión colombiana

ISSN 2145-0439

Razonpublica.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Basada en una obra en razonpublica.com.