Las Palabras Construyen o Destruyen: El Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio y nuestro reto en Colombia

Las Palabras Construyen o Destruyen: El Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio y nuestro reto en Colombia

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Vivimos en una época hiperconectada. Con un solo clic, nuestras ideas pueden dar la vuelta al mundo. Sin embargo, esta capacidad de comunicación ha traído consigo una sombra oscura: la rápida propagación de la intolerancia.

Para hacer frente a esta realidad, las Naciones Unidas instauraron una fecha clave en nuestro calendario global, a menudo malinterpretada coloquialmente como el «Día del Odio», pero cuyo verdadero nombre es el Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio, conmemorado cada 18 de junio.

Pero ¿cómo llegamos hasta aquí y por qué es un tema vital para un país como Colombia?

Un llamado de urgencia global

A lo largo de la historia, el discurso de odio ha sido el combustible de los peores crímenes contra la humanidad. La ONU entiende que la violencia física rara vez surge de la nada; casi siempre está precedida por la violencia verbal, la deshumanización y la estigmatización del «otro» [1].

Frente al preocupante aumento de la retórica hostil en redes sociales contra minorías, mujeres, migrantes y grupos religiosos, en 2019 el Secretario General de la ONU lanzó una estrategia global para enfrentar este fenómeno [2]. Dos años después, en julio de 2021, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución histórica para proclamar el 18 de junio como el día oficial para combatir este flagelo [3].

Para la ONU, el discurso de odio es cualquier comunicación (oral, escrita o comportamiento) que ataca o usa un lenguaje peyorativo contra una persona o grupo por su identidad, ya sea por su raza, nacionalidad, religión o género [4].

El desafío en el contexto colombiano

Si a nivel global este día es una alerta, en Colombia tiene una urgencia absoluta. En nuestro país, las palabras han sido, históricamente, la antesala de la violencia. En una nación que sigue buscando caminos de reconciliación tras décadas de conflicto armado, desarmar nuestro lenguaje no es solo una cuestión de respeto ciudadano, sino de supervivencia democrática.

Para contrarrestar el discurso de odio en nuestro entorno, se podrían tomar algunas acciones concretas:

  1. Desarmar el lenguaje político: El conflicto nos dejó un glosario de estigmatización que usamos con demasiada ligereza. Etiquetar al otro de «guerrillero», «paraco» o «facho». Recientemente también se ha empleado la palabra “esclavistas” para invalidar a quien piensa distinto, en redes sociales y perpetúa la lógica del enemigo interno. Debemos debatir ideas, no buscar aniquilar verbalmente al interlocutor.
  2. Frenar la xenofobia y el racismo: en los últimos años, el discurso de odio se ha dirigido con fuerza hacia la población migrante, usándola como chivo expiatorio de problemas de seguridad. A esto se suma el racismo estructural que enfrentan las comunidades afrocolombianas e indígenas. Pero también se ha vuelto utilizar el lenguaje de” lucha de clases” en contra empresarios y grupos económicos. El antídoto empieza por no replicar chistes o mensajes que refuercen estos prejuicios.
  3. Desactivar el regionalismo tóxico: El orgullo por nuestra región es hermoso, pero a menudo cruza la línea hacia la burla hiriente (entre rolos, costeños, paisas, etc.). Evitar los estereotipos despectivos es clave para cohesionar al país.
  4. Romper las cadenas de desinformación: Gran parte del odio digital se alimenta de cadenas falsas diseñadas para generar pánico. La regla de oro es dudar y no reenviar mensajes incendiarios sin verificar previamente en medios confiables.

Construir convivencia desde el teclado

El objetivo del 18 de junio no es solo reflexionar, sino actuar. La libertad de expresión es un derecho fundamental, pero no es un escudo para incitar al daño.

La convivencia y la paz en Colombia no solo se firma en acuerdos; se practica todos los días en las cajas de comentarios de TikTok, X o Facebook, etc. Las palabras tienen un poder inmenso. Así como el lenguaje puede ser usado como un arma para dividir, también puede convertirse en la herramienta más fuerte para prevenir y para sanar. La elección está en cada una de nuestras manos y en nuestros teclados.

Notas y Fuentes Consultadas:

  • [1] Prevención de la Violencia: Naciones Unidas destaca que el discurso de odio es precursor de crímenes atroces. (Plan de Acción para Líderes y Actores Religiosos, Oficina de Prevención del Genocidio).
  • [2] Estrategia y Plan de Acción de la ONU: Lanzada en 2019 por el Secretario General António Guterres para abordar las causas profundas del discurso de odio y su impacto en las sociedades.
  • [3] Resolución A/RES/75/309: Aprobada por la Asamblea General de la ONU en julio de 2021, que proclama oficialmente el 18 de junio como el Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio.
  • [4] Definición Oficial: Naciones Unidas. (2019). Comprender qué es el discurso de odio. La ONU no tiene una definición legal internacional unificada, pero utiliza este marco conceptual para sus acciones globales.
  • Fuentes concordantes (Contexto Colombia): Informes de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia y campañas conjuntas con ACNUR sobre la necesidad de combatir la xenofobia (ej. campaña «Somos Panas Colombia») y desescalar el lenguaje en la construcción de paz.

Acerca del autor

Clara Rojas
Crojas@razonpublica.com | + posts

Abogada y Especialista en Derecho de la U del Rosario, Magister en Estudios Políticos, Representante a la Cámara por Bogotá 2014-2018, Consejera en la Unesco, docente universitaria, escritura varios libros, Cautiva -Testimonio de un Secuestro, Resiliencia Personal a Prueba de Fuego, Cartas a Emmanuel, De la Selva al Congreso, entrego otros. Actualmente, Speaker y en proceso preparación siguiente libro.

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Clara Rojas

Abogada y Especialista en Derecho de la U del Rosario, Magister en Estudios Políticos, Representante a la Cámara por Bogotá 2014-2018, Consejera en la Unesco, docente universitaria, escritura varios libros, Cautiva -Testimonio de un Secuestro, Resiliencia Personal a Prueba de Fuego, Cartas a Emmanuel, De la Selva al Congreso, entrego otros. Actualmente, Speaker y en proceso preparación siguiente libro.

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