La salud de los maestros: así se ve desde adentro
Foto: Gobernación de Boyacá

La salud de los maestros: así se ve desde adentro

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El Consejo Directivo del Fondo de Prestaciones del Magisterio decidió cambiar el sistema de salud de los cientos de miles de maestros y sus familias. ¿Por qué y cómo lo hizo?

Diana Cárdenas*

El sistema de salud de los maestros

Más de 800 mil personas, entre maestros activos, familias, y pensionados del sistema público de educación, desde el 1 de mayo, no saben cuáles son los centros médicos, clínicas y hospitales, dispensadores de medicamentos, laboratorios clínicos, etc., en los cuales pueden ir y recibir la atención médica que necesitan. 

La situación de estos colombianos ha llamado la atención de la opinión pública. Algunos culpan a la EPS del Magisterio, pero es muy importante resaltar que el Fondo de Prestaciones del Magisterio – FOMAG- no es una EPS, es una cuenta especial de una Fiducia pública, en este caso la Fiduprevisora. 

El sistema de la salud del magisterio al igual que otros más casos, son clasificados como regímenes exceptuados. Es decir que su financiamiento, operación, administración y funcionamiento es diferente e independiente al sistema de salud que recibimos la mayoría de los colombianos.

El FOMAG es una cuenta creada en 1989 dentro de la fiducia pública cuya principal función es contratar y pagar los servicios de salud y las prestaciones (incapacidades y licencias de maternidad) que requieren y reciben los afiliados del magisterio. 

El carácter especial de la cuenta dentro de la Fiduprevisora se refiere a dos características: la primera, al manejo del patrimonio independiente; y el segundo, su Consejo Directivo, conformado por el Ministerio de Educación, el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Hacienda y dos representantes de FECODE.    

El sistema de salud del magisterio se financia con los recursos que provienen del Ministerio de Hacienda, el cual traslada los recursos correspondientes a los aportes de los maestros activos y pensionados, como empleados, y la nación, como empleador. 

Le recomendamos: ¿Se acerca un colapso en el sistema de salud colombiano?

El estado actual

Para 2023, el presupuesto ejecutado para salud del FOMAG ascendía a $2,9 billones, que representaba un valor promedio por afiliado de $3.445.292. Valor notablemente superior en 2,6 veces al valor que se reconoció en régimen de salud común para el mismo año. 

Hasta antes del 1 de mayo, el fondo, siguiendo el reglamento aprobado por el Consejo Directivo, tenía contratados 10 operadores conformados por uniones temporales de clínicas, hospitales, laboratorios y distribuidores de medicamentos. 

De cara a los afiliados, el funcionamiento de los operadores del Magisterio evidenciaba fallas. El Informe de tutelas en Salud más reciente de la Defensoría del Pueblo resaltaba las barreras de acceso especializado a medicina, barreras de acceso a prestadores con servicios de alta complejidad y el suministro a medicamentos. 

Un punto clave de dicho estudio se refería a la imposibilidad del ejercicio a la libre escogencia de EPS o la imposibilidad de utilizar un prestador por fuera de la red que hacía parte del operador que se había ganado la licitación. 

Cabe señalar que los operadores tampoco eran EPS, ni tenían asignada todas las funciones y responsabilidades financieras y de gestión que tienen las EPS hoy en el sistema general, el cual usamos la mayoría.

Cambios necesarios

A raíz de las inconformidades de muchos maestros con los operadores contratados, durante los últimos años, se hicieron varios intentos de actualización del acuerdo que fija los criterios de operación que debe aplicar el FOMAG. Era prioritario mejorar los aspectos técnicos para superar las quejas de los docentes en la operación del sistema. 

Sin embargo, la aprobación por parte del Consejo Directivo de dichos cambios fue muy lenta y en sentido práctico, la vigencia de los contratos de los operadores que usualmente se contratan por 4 años duraron 6 años, por las dilaciones de las discusiones en el reglamento por parte del Consejo Directivo, el cual es el mapa de ruta de la operación.

Sin duda, los maestros, sus familias y pensionados, necesitan una mejor atención que la que reciben. Las alternativas técnicas que se han sorteado son distintas. Por un lado, proponían la actualización del reglamento para mejorar la selección de operadores; y por el otro lado, crear una entidad que se encargara de la administración del servicio con un espectro de funciones que permita contratar y pagar los servicios de salud más amplias que las que tiene por mandato legal la Fiduprevisora. 

Durante la discusión del actual Plan de Desarrollo, la cartera de educación propuso un artículo para crear una institución que se encargara de administrar el sistema de salud del magisterio. No obstante, la alternativa ni llego a discusión al Congreso cuando fue retirada del articulado por solicitud de FECODE.

Foto: Canal Capital - El modelo que hoy esta implementación por parte de la Fiduprevisora en cabeza del FOMAG, consiste en crear oficinas regionales del FOMAG.

La omisión del gobierno se resume en un desprecio por el conjunto de herramientas de gerencia pública, contratación y operación de bienes y servicios.

El modelo que hoy se está implementación por parte de la Fiduprevisora, en cabeza del FOMAG, consiste en crear oficinas regionales del FOMAG, que directamente se va a encargar de identificar, organizar y contratar los servicios de salud de los afiliados del magisterio. 

Quienes conocen un poco más de la gestión financiera y técnica de los servicios de salud, como la Organización Mundial de la Salud (2022), resaltan entre otras, la función de compra estratégica, como función de cualquier sistema.  Dicha función se define como la capacidad para seleccionar, contratar y pagar el conjunto de servicios de salud que necesita una población. 

Como es frecuente en esta administración, el nuevo modelo para el magisterio se construyó sobre el supuesto que las capacidades institucionales se decretan, no se construyen. La omisión del gobierno se resume en un desprecio por el conjunto de herramientas de gerencia pública, contratación y operación de bienes y servicios. 

El nuevo modelo

Adicionalmente, llama la atención que finalmente el modelo aprobado por el Consejo Directivo del FOMAG, pasó por alto varios análisis previos que hoy y los próximos días o meses van a poner en riesgo la garantía del derecho de la salud de los afiliados del Magisterio. 

Los afiliados necesitan respuestas concretas, no invitaciones a colaborar como han hecho algunos altos funcionarios del gobierno.

Primero, no es claro que el alcance del mandato legal que le dieron a la Fiduprevisora, en la Ley de 1989, le permita desarrollar todas las funciones requeridas para un operador de salud con los estándares de calidad que requieren los afiliados al magisterio. 

Segundo, a la fecha no se ha presentado a la opinión pública el primer plan de acción que describa el plan de puesta en marcha del funcionamiento de la nueva red de oficinas del FOMAG, los reglamentos de las oficinas en materia de criterios de selección y contratación de proveedores, los canales de atención al público, el régimen laboral y contratación de las oficinas, etc. 

Mucho menos se ha explicado de manera clara a los afiliados quién responde hoy por sus necesidades de salud y qué puede esperar del plan de transición que les espera al pasar de un prestador que hacía parte de la red de operadores por otro que será contratado directamente por el FOMAG. 

Los afiliados al Magisterio esperan respuestas en sus casas de cuál es su nuevo prestador; cómo van a trasladar las historias clínicas; quién va a garantizar y corregir cualquier falla que afecte la continuidad de tratamientos; y quién y cuándo se hará entrega de los medicamentos que vienen consumiendo y que son necesarios para su salud. Los afiliados necesitan respuestas concretas, no invitaciones a colaborar como han hecho algunos altos funcionarios del gobierno.

Tercero, en medio de las dificultades y reclamaciones de los docentes, en pasados días, el FOMAG emitió una circular ordenando a los anteriores prestadores ofrecer los servicios de salud y cobrar cada atención que se atienda durante estos días, asimilando la estructura del SOAT. La circular evidencia la falta de análisis sobre la viabilidad financiera, técnica y legal de usar dichos mecanismos por el FOMAG.

Las preguntas sobre el nuevo modelo

Desde el primero de mayo a la fecha la propuesta de modelo para la atención en salud del magisterio conduce a varias preguntas:  

¿Cuál es la propuesta de valor para mejorar la atención de los docentes y sus familias?, ¿por qué y hasta cuándo, van a seguir contratando con la misma red de servicios que contrataban a través de operadores? y ¿por qué insistir en un nuevo modelo basado en atención primaria cuando las debilidades del anterior era el acceso limitado a atención especializada?

Tal vez los funcionarios responsables muy pronto se den cuentan que tal vez la alternativa más urgente es presentar un proyecto de Ley, implementar un plan operativo para crear un administrador competente de los servicios de salud, que garantice la compra y pago de servicios de salud de manera integral, oportuna y calidad para los docentes, sus familias y pensionados.

Lea en Razón Pública: Crisis en la Universidad Nacional: ¿autoinmolación o atajo hacia la democracia?

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Diana Cardenas

Escrito por:

Diana Cardenas

* Economista de la Universidad Nacional de Colombia con maestría en Economía de la Universidad de los Andes y maestría en Políticas e Investigación Social de la University College de Londres, fue directora de Financiamiento Sectorial del Ministerio de Salud y Protección Social, en el 2018 se posesionó como viceministra de protección social en dicho ministerio y en 2020 fue directora de ADRES.

0 comentarios de “La salud de los maestros: así se ve desde adentro

  1. Cordial saludo
    Como beneficiario del sistema de salud del Magisterio percibo que todo el proceso de «cambio» se ha hecho de manera improvisada, el servicio en nuestro caso para Boyacá tenia fallas como la demora en las autorizaciones para especialistas, radiografías y algunos casos falta de medicamentos.
    Durante 9 años que llevamos en Tibana, nos han atendido por urgencias en Ramiriquí en el hospital que suministra buena atención, para consultas medicas , odontología y exámenes de laboratorio en Tunja -El Nogal.
    Como tal la atención no era «perfecta» requería mejoras ; triste esto va empeorando

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