
La relación entre el desarrollo municipal y el uso ilícito de la hoja de coca: desesperanza y nuevas oportunidades
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El uso ilícito de los recursos naturales está estrechamente relacionado con las desigualdades persistentes en el desarrollo municipal: el principal factor determinante a nivel local.
Solventando las carencias
El surgimiento, persistencia y expansión de actividades ilícitas está inversamente correlacionado con el nivel de desarrollo del municipio donde ocurren, es decir, estas actividades tienden a ser más intensas y a crecer en municipios marcados por la desigualdad.
A primera vista, esta hipótesis podría parecer obvia y poco relevante para quienes la asocian espontáneamente con discursos sobre la ausencia del Estado, la fragilidad económica de ciertos sectores, la propensión al enriquecimiento rápido y el efecto de contagio que contribuye a su expansión.
Y quizá tengan razón, salvo porque este enunciado señala tres momentos conectados en un proceso continuo donde ambos fenómenos se retroalimentan de manera duradera: el cultivo ilegal de la hoja de coca persiste debido a la falta de desarrollo humano, lo cual obliga a los campesinos a buscar sus propias soluciones frente a la indiferencia reiterada de las élites políticas. Esta omisión, en muchos casos, se entrelaza con las ganancias de los narcotraficantes, quienes se benefician de las restricciones legales.
Desarrollo humano
Estos dispositivos permiten acercarse a ideales comunes a todas las personas como: disfrutar de una vida larga y saludable, contar con los conocimientos necesarios para adaptarse satisfactoriamente a las cambiantes condiciones del mercado laboral y disponer de ingresos suficientes para cubrir el costo de una canasta básica de satisfactores. Estos últimos permiten evitar privaciones y, en algunos casos, incluso dejar un remanente para atender futuras contingencias.
Para obtener una medida comparable a escala municipal, se propone un cambio metodológico al Índice de Desarrollo Humano convencional, que permita incorporar logros específicos en cada dominio. Este enfoque pasa del plano teórico —como la Esperanza de Vida al Nacer (EVN) o las ventajas de la matrícula en el sistema educativo— a resultados concretos, como la mortalidad prematura y la longevidad medida en años de vida ganados o perdidos en relación con la EVN, así como la brecha cognitiva, entendida como la desigual distribución de conocimientos. El resultado de este enfoque es el Índice de Desarrollo Humano Alternativo (IDH.A).
Tabla 1. El IDH y el Índice de Desarrollo Humano Alternativo (IDH.A)
| Domino | Propósito | IDH | IDH.A |
| Salud | Longevidad saludable | Índice de Esperanza de Vida al nacer | Años de vida ganados o perdidos con respecto a la EVN |
| Educación | Conocimientos para la vida | Índice de Educación: Tasa de Alfabetización de Adultos y Tasa de Matrícula en Básica en Primaria, Secundaria y Terciaria | Índice de Educación: Tasa de Alfabetización de Adultos e indicador de la brecha cognitiva por establecimiento educativo |
| Ingresos | Acceso a bienes | Índice del PIB | PIB per cápita |
| IDH | Nacional | Municipal y nacional | |
Fuente: PNUD (2024) y el autor
El IDH es una herramienta versátil para jerarquizar el nivel de desarrollo a escala mundial. Naciones Unidas ha establecido cuatro rangos que permiten clasificar a los países en cuatro grupos (ver Tabla 2). Colombia, por ejemplo, con un IDH de 0,758, ocupa el puesto 22 dentro del grupo de desarrollo humano alto, precedida por Brasil (0,760) y seguida por Libia (0,746).
La comparación anual e intertemporal del ranking de países muestra pocas variaciones, lo cual destaca una de las características del IDH: su naturaleza monotónica. En términos prácticos, esto significa que, para superar a Brasil, Colombia debe realizar esfuerzos significativos y sostenidos en áreas como salud, educación e ingresos, de mayor alcance que los que actualmente implementa.
Tabla 2. Índice de Desarrollo Humano por países, 2022
| Grupos | Rango del IDH | Países | |
| Número | Participación (%) | ||
| Muy Alto | 0,800 y más | 69 | 35,8 |
| Alto | 0,700-0,799 | 49 | 25,4 |
| Medio | 0,550-0,699 | 42 | 21,8 |
| Bajo | menos de 0,550 | 33 | 17,1 |
| Número total de países | 193 | 100,0 | |
Fuente: el autor con base en registros de Eustat-Instituto Vasco de Estadística
El cambio metodológico propuesto, que da origen al IDH.A, permite disponer de una medida de desarrollo a nivel municipal, actualizable anualmente y útil para ordenar jerárquicamente a las entidades territoriales. Si se mantienen los rangos de clasificación del IDH, los resultados del IDH.A son sumamente preocupantes: solo 7 municipios (0,6%) presentan un nivel de desarrollo muy alto y 89 municipios (7,9%) se ubican en el grupo de desarrollo alto (ver Tabla 3).
Tabla 3. Índice de Desarrollo Humano Alternativo -IDH.A- por municipios (2022)
| Grupos | Rango del IDH.A | Municipios | |
| Número | Participación (%) | ||
| Muy Alto | 0,800 y más | 7 | 0,6 |
| Alto | 0,700-0,799 | 89 | 7,9 |
| Medio | 0,550-0,699 | 713 | 63,5 |
| Bajo | menos de 0,550 | 313 | 27,9 |
| Número total de municipios | 1.122 | 100,0 | |
Fuente: el autor
Estos resultados contradicen algunos análisis que afirman que se han logrado avances en ciertas áreas del desarrollo, pero también matizan los logros de los programas que apoyan los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), algunos de los cuales se sabe que no se alcanzarán. A continuación, se presentan evidencias relacionadas con la hipótesis inicial y se analiza el IDH.A en los municipios con cultivos de hoja de coca.
Usos ilícitos de la hoja de coca
Kevin Murakami, director de la Sección de Antinarcóticos y Aplicación de la Ley de la embajada de Estados Unidos en Colombia, expresó recientemente que “hay cifras récord en cultivos de coca, y eso preocupa mucho en Washington”. Por su parte, una investigación del CESED de la Universidad de los Andes indica que, utilizando “datos satelitales de luminosidad nocturna como proxy de la actividad económica”, se encontró que un aumento de una desviación estándar en los cultivos de coca incrementó entre un 2.5% y un 3.1% el Producto Interno Bruto (PIB) a nivel municipal.
Preocupaciones como las de Murakami son comunes en el ámbito de la cooperación bilateral en la lucha contra las drogas. Ante el temor de la interdicción, los medios de comunicación a menudo emplean frases exageradas como “nadamos en coca”, a pesar de que esas 253,000 hectáreas de cultivos de hoja de coca representan apenas el 0.6% de la frontera agrícola del país.
El gran problema radica en que el crecimiento de los cultivos de coca, por ejemplo, en una desviación estándar, se debe a que su principal uso ilícito, la producción de clorhidrato de cocaína, responde a una demanda que es inelástica al precio. Esto significa que, a pesar de que los narcotraficantes incrementen el precio de la cocaína, su consumo no disminuirá ni será sustituido por los consumidores ocasionales en países de altos ingresos tanto de Europa como de Norteamérica.
Sin embargo, a pesar de que el crecimiento a escala municipal supere en una o más desviaciones estándar el promedio, esto no ha provocado cambios significativos en el desarrollo municipal. Para la tipología municipal presentada en la Tabla 4, se realizó un balance cocalero que sumó el área monitoreada, el área asperjada, las áreas erradicadas manualmente y el equivalente en hectáreas de las incautaciones de hoja de coca, pasta base y clorhidrato de cocaína. Este balance, basado en 23 años de datos, permitió asociar el tipo de municipio con el IDH.A, revelando un patrón que indica que, a menor nivel de desarrollo, la actividad cocalera tiende a aumentar.
Tabla 4. El IDH.A por tipo de municipio cocalero
| Tipo de municipio | Tipología municipal Balance cocalero 1999-2022 | Mediana del IDH.A al inicio del 2022 | ||
| Rango (ha) | Número de municipios | Participación (%) | ||
| Grande | 250.000 o más | 1 | 9,0 | 0,44 |
| Mediano | 50.000 – 249.999 | 29 | 58,0 | 0,47 |
| Pequeño | 1.000 – 49.999 | 155 | 32,1 | 0,53 |
| Marginal | 0,1 – 999 | 409 | 0,9 | 0,61 |
| Sin cultivo | 528 | 0,64 | ||
| Total | 1.122 | 100,0 | 0,61 | |
Fuente: el autor y registros del Observatorio Colombiano de Drogas
La mediana del IDH.A en los municipios sin cultivos de coca es superior en 3 puntos a la mediana nacional y en 20 puntos a la del principal productor de hoja de coca. Ningún municipio que ha tenido presencia de cultivos de coca se encuentra en el nivel alto de desarrollo. En cambio, los productores grandes, medianos y pequeños pertenecen a los grupos de desarrollo medio y bajo. Estar en la zona gris de la cartografía del desarrollo (ver Mapa 1) expone a sus residentes a exclusiones que incentivan su vinculación a actividades ilícitas.

Causalidades y políticas
El IDH.A es muy sensible a los años de vida perdidos en relación con la Esperanza de Vida al Nacer (EVN), que se incrementan debido a fenómenos como la violencia homicida, que afecta especialmente a jóvenes, adolescentes y adultos. Esto ha sido evidente en el centro poblado de El Salado, en Argelia, Cauca, así como en el caso de los firmantes del Acuerdo Final y de los líderes campesinos y ambientales que enfrentan la devastación del macizo colombiano. Además, las defunciones entre adultos mayores por Linfoma No-Hodgkin, resultado de su exposición años atrás a la aspersión con glifosato y sus coadyuvantes, también impactan negativamente.
El IDH.A también refleja la brecha cognitiva, que representa una privación significativa en el conocimiento de los estudiantes de secundaria de los municipios cocaleros en comparación con aquellos de los establecimientos mejor evaluados, que operan en unas pocas zonas metropolitanas. Esta brecha incentiva la deserción escolar, lo que conlleva privaciones en el acceso a la educación superior y limita las oportunidades para acceder a empleos bien remunerados en el mercado laboral, entre otras consecuencias.
El uso ilícito de la hoja de coca se presenta como una de las pocas alternativas para los jóvenes y adolescentes que desertan, quienes asumen grandes riesgos legales y paralegales. Sin embargo, estos riesgos les reportan ingresos bajos y efímeros, ya que solo unos pocos narcotraficantes obtienen la mayor parte de las ganancias. Por ejemplo, el gramo de cocaína que se vende a dos dólares en El Tambo puede alcanzar un precio de 53 dólares para un consumidor en Europa.
A medida que disminuye el nivel de desarrollo municipal, aumenta la probabilidad de que algunos residentes recurran al uso ilícito de la coca. Asimismo, a mayor consumo de cocaína en el primer mundo y en Colombia, menores serán las posibilidades de desarrollo en los municipios cocaleros. La «guerra contra las drogas» ha demostrado ser un fracaso al generar más problemas de los que pretende resolver. Por lo tanto, es necesario explorar otras soluciones, tales como la promoción vigorosa de usos lícitos de los alcaloides, como el ácido de coca, que es una actividad industrial al alcance de los laboratorios nacionales pero que, por ahora, beneficia notablemente a las farmacéuticas multinacionales.
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*Este artículo hace parte de la alianza entre Razón Pública y la Universidad Externado. Las opiniones son responsabilidad de los autores.
Acerca del autor
Óscar A. Alfonso R
*Doctor en Planeamiento Urbano y Regional, economista, docente e investigador de la Universidad Externado de Colombia. oscar.alfonso@uexternado.edu.co.
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