
La política exterior: ¡cuesta abajo en mi rodada!
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Se veía venir. La política exterior colombiana ha pasado de mala a peor. Pasamos del moralismo ingenuo y de la ignorancia de Petro, a la obsecuencia inútil. La política exterior colombiana siempre ha adolecido, en grados variables, de timón y timonel. Las excepciones confirman lo escrito: Carlos Lleras Restrepo y Alfonso López Michelsen en sus períodos, el uno con su proyección al mundo andino y el otro con su visión de los espacios marinos y su apoyo formidable al proceso de negociación para la devolución del canal interoceánico a Panamá.
En el comienzo del gobierno de la ultravulgaridad, nos encontramos con la “genialidad” de tomar partido en las disputas por la soberanía sobre el Sahara Occidental y peor todavía, incursionar en los conflictos del Medio Oriente y declarar su apoyo a la anexión, decretada unilateralmente por el gobierno de Israel, de los Altos del Golán.
Se entiende que una potencia global como los Estados Unidos tenga proyección e intereses en el espacio africano y que haya escogido a Marruecos como cabeza de playa privilegiada para promoverlos. Se entiende también que las consideraciones de seguridad impulsen a instaurar el control del Estado de Israel sobre los altos del Golán (ocupados en una batalla legendaria, durante la guerra de 1967) Uno y otro proceso de política exterior, el americano y el israelí, tienen consecuencias en la política mundial y están sometidos a debate. Pero ¿Colombia que pitos toca en esos escenarios? Ni siquiera para congraciarse con los protagonistas era necesario hacerlo. En cambio, produce tensiones con una nación que tiene cercanías de importancia para Colombia. Se trata de España.
El apoyo de Colombia a la política norteafricana de los Estados Unidos es irrelevante. En el Departamento de Estado tomarán nota con simpatía, pero, para darle peso a las pretensiones americanas, el apoyo colombiano es igual si se declara, o si no se hace. Israel por su parte está acostumbrado a actuar “contra todas las banderas” como en la célebre película que recordamos los más viejos (Errol Flynn, Maureen O’Hara, Anthony Quinn) y poca ganancia sacará del apoyo diplomático abelardista.
¿Cuándo empezó este camino que no conduce a parte alguna? Se puede establecer un hito en el gobierno de Duque, cuando cambió la posición colombiana sobre los derechos del pueblo palestino en las declaraciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Las declaraciones de la Asamblea General son un saludo a la bandera y año tras año, los Estados Unidos e Israel, se acostumbraron a ser los únicos votos negativos (a veces acompañados, de algún Estado minúsculo perdido en la inmensidad de la Oceanía y de dos o tres abstenciones) Votar de acuerdo con la tradición colombiana no cambiaba nada en las relaciones con los dos Estados interesados.
Ahora bien, tomar partido pro-marroquí si produce efectos negativos. España es para los colombianos del aquí y ahora, el primer destino de la emigración colombiana, porque el camino anti-inmigración del gobierno actual de los Estados Unidos obligó a reorientar el flujo. España ha decidido nacionalizar en gran escala a los inmigrantes colombianos. Por otra parte, en el marco de la Unión Europea, España está sujeta a la presión del resto de la Unión por causa de su posición favorable a la inmigración y a la inclusión de los inmigrantes en la sociedad como ciudadanos de derecho pleno. Lo menos que puede hacer un Estado favorecido es actuar con gratitud.
Marruecos es un destino atractivo para el intercambio económico, pero España lo es mucho más. No es necesario recurrir a los lazos históricos y culturales, que pesan mucho en la balanza, para justificar una relación cercana. Son variados los campos en los que Colombia puede tener intercambios fructíferos. Ejemplos hay: las construcciones navales, los desarrollos en la electrónica y en la computación, la industria aeronáutica, las finanzas, el campo energético, los intercambios académicos, la cultura y el arte, las experiencias españolas en el aprovechamiento del turismo, y en fin, multitud de posibilidades facilitadas por la comunidad de lengua.
Hoy España afronta las maniobras marroquíes para hacer entrar en fase crítica las diferencias por las ciudades españolas en la orilla sur del Mediterráneo. Los acontecimientos recientes de invasión civil y desarmada, parecen planeados para fabricar una crisis en los restos de los asentamientos españoles que datan de siglos antes de la existencia de algo parecido a un Estado marroquí. La actividad diplomática se dirige también a la legitimación de la ocupación marroquí en la parte norte del Sahara Occidental, en detrimento de los derechos del pueblo sahaurí. Colombia no tiene velas en ese funeral. ¿Entonces, que se busca con la actitud obsecuente de la Cancillería? La lambonería no funciona bien, ni en la escuela, ni en la empresa, ni en la política internacional: con frecuencia y en plazo mediano o largo, el lambón es despreciado.
Acerca del autor
Armando Borrero
Cofundador de Razón Pública.
Sociólogo, Especialista en Derecho Constitucional, Magíster en Defensa y Seguridad Nacional. Se ha desempeñado como Consejero Presidencial para la Defensa y Seguridad Nacional. Profesor de la Universidad Nacional de Colombia.
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Excelente artículo. Gracias.