La política en ciencia, tecnología e innovación en el 2013: retos para el futuro - Razón Pública
Inicio TemasPolítica y Gobierno La política en ciencia, tecnología e innovación en el 2013: retos para el futuro

La política en ciencia, tecnología e innovación en el 2013: retos para el futuro

Escrito por Julio César Zuluaga

César Zuluaga

Este año fue especialmente importante por las iniciativas gubernamentales y el aumento notable en la inversión. Avanzamos en financiar proyectos e investigadores, pero persisten serias limitaciones y Colombia sigue muy rezagada en este campo.

Julio César Zuluaga*

La agenda en ciencia y tecnología

En materia de políticas de Ciencia y Tecnología (CTI) el 2013 fue muy movido.

Algunos de los temas debatidos fueron la aplicación del modelo de regalías; la desindustrialización; las críticas a Colciencias; la discusión entre financiar ciencia básica o aplicada; el inicio de esfuerzos para repatriar científicos colombianos en el exterior; los cambios en el sistema para financiar la formación doctoral, y la medición de la producción científica de los grupos de investigación.

Ministerio TIC Colombia En materia de políticas de Ciencia y Tecnología (CTI) el 2013 fue muy movido. 

Más allá de los avances y retrocesos, cabe resaltar que los temas de CTI se perfilan cada vez más como demandas de la opinión pública y como una dimensión importante en las políticas públicas.

Para el 2014 otros temas adicionales serán objeto de discusión: la conexión de las capacidades científico-tecnológicas disponibles con la resolución de problemas nacionales; la necesidad de un cambio institucional en la gobernanza de la CTI para estimular la eficiencia de los instrumentos y organizaciones del sistema nacional de innovación y, sobre todo, las políticas para desestimular los emprendimientos de tipo improductivos (rentísticos) y destructivos, al estimular aquellos de tipo productivo basados en la innovación que aumenten los beneficios sociales.


Edificio de Ciencia y Tecnología en la Universidad
Nacional de Colombia.
Foto:  M. Ewert

Decálogo de problemas centrales en ciencia y tecnología

El país se encuentra en el medio de un proceso de aprendizaje interesante, estimulado por el crecimiento estable de su economía. Un aprendizaje que se nutre de ensayos y errores, derivados de la incertidumbre que significa comenzar a (re)pensar y poner en práctica una serie de políticas para generar un proceso de desarrollo económico-social basado en la producción científico-tecnológica y en la  generación de innovación.

Sin pretender ser exhaustivos, podemos diferenciar diez aspectos centrales relacionados con la situación del país en ciencia y tecnología:

1. Cambio institucional en la gobernanza de la CTI. Todo proceso exitoso en materia de CTI incluye un proceso amplio de cambio institucional, entendido como la creación del ambiente, los instrumentos y organizaciones que permitan llevar a cabo la gobernanza de las actividades de CTI. En este sentido, el 2013 fue el inicio de una serie de cambios orientados a aumentar la eficiencia de sus instituciones, a poner los temas de CTI en la discusión pública y al mismo gobierno como un elemento fundamental del desarrollo del país.

Entre los innumerables retos, el país debe orientar sus esfuerzos en desestimular a nivel institucional (en términos de valores, actitudes e incentivos) los emprendimientos improductivos y apoyar y fortalecer los productivos, de manera que la CTI sea cada vez más un elemento central de la competitividad y de la eficiencia de las organizaciones colombianas.

Este reto es fundamental porque una parte importante de las empresas colombianas derivan sus ganancias de actividades rentísticas (monopolios, corrupción, ilegalidad, etc.) y otras de actividades destructivas del medio ambiente y la riqueza ya creada (por ejemplo las riquezas derivadas de la destrucción del medio ambiente y del conflicto interno), reduciendo con ello los beneficios sociales. Los beneficios privados de las empresas y los empresarios cosas, se dan en una gran proporción a través de la reducción de los beneficios que recibe o recibiría la sociedad.

En términos de política de CTI, esto quiere decir que las empresas colombianas nunca serán innovadoras porque son rentistas, al tiempo que son rentistas porque no basan su estrategia de crecimiento y obtención de ganancias en generar innovación. Son poco innovadoras porque se orientan especialmente a capturar rentas y no tienen los incentivos para llevar a cabo actividades de innovación.

Para romper este ciclo es preciso un cambio institucional, pero la dirección y la intensidad de este cambio es difícil de prever, inclusive de direccionar. Lo que sí está claro es que no puede ser la simple copia y traslado del tipo de instituciones del caso norteamericano o inclusive europeo. Como muestra la experiencia asiática, el proceso de cambio institucional deberá ser endógeno y dependiente de la trayectoria histórica de Colombia y Latinoamérica, aunque estando atento a los aprendizajes de otras naciones que han sido exitosas en dicho proceso.

2. Aumentar al gasto público y privado en I&D. Aunque el país ha aumentado el gasto en este campo, este aún es bajo si lo comparamos con el de países de ingreso medio. Aumentar el gasto público es una tarea fundamental para el 2014 y los próximos años, así como lo es incentivar al sector privado para que aumente el gasto en I&D como estrategia de crecimiento de sus empresas.

Más allá de los avances y retrocesos, cabe resaltar que los temas de CTI se perfilan cada vez más como demandas de la opinión pública y como una dimensión importante en las políticas públicas.

3. Estimular el aprendizaje científico-tecnológico. Como la “paradoja europea” muestra (los altos niveles de inversión en I&D y capacidad científica no han garantizado que Europa tenga el liderazgo tecnológico e industrial), invertir en I&D no es suficiente para lograr una economía desarrollada y tecnológicamente competitiva. Es necesario también generar el ambiente para que los individuos interactúen, estimular las actitudes favorables a la colaboración entre las organizaciones y establecer los medios para que el conocimiento se difunda fácilmente a través de los actores del sistema de CTI.

Durante los últimos años el país ha visto una explosión de organizaciones, programas y proyectos focalizados en estimular la ciencia y la tecnología, pero no se ha logrado que estas organizaciones interactúen y colaboren ni que los programas y proyectos estén articulados y sean coherentes con otros que persiguen iguales objetivos. Esta es la dimensión intangible de los procesos de innovación que la política de CTI en Colombia no ha tenido en cuenta seriamente en sus instrumentos. En el 2014 debe comenzar un proceso de mayor articulación entre los diferentes agentes del sistema nacional de CTI.

4. Conectar la política de CTI con la formulación de una política industrial y educativa. Tal vez el tema más sonado del 2013 en el país en materia económica fue el de la desindustrialización, por ello es pertinente recordar que la experiencia internacional muestra que ningún país ha generado un cambio cualitativo de sus capacidades en CTI sin una política industrial explicita y agresiva. Es necesario generar el ambiente, los estímulos e incentivos para que la innovación sea un motor de trasformación en los procesos de desarrollo económico del país. Esto es posible no sólo aumentando las capacidades en CTI sino articulando dichas capacidades con el desarrollo del sector productivo.

Colombia debe empezar a pensar su política industrial (y sobre todo dejar de tenerle miedo a discutirla), teniendo en cuenta los aprendizajes del periodo sustitutivo de importaciones. Adicional a esto, debe articular su política de educación y formación con la necesidad de mano de obra cualificada para el sector productivo (aumento de la productividad) y de aumento de la calidad en competencias generales necesarias para el impulso de la ciencia (aumento de la producción científica).

Entre los innumerables retos, el país debe orientar sus esfuerzos en desestimular a nivel institucional (en términos de valores, actitudes e incentivos) los emprendimientos improductivos 

5. Fuga de cerebros. Uno de los problemas más urgentes que afronta el país en materia de construcción de sus capacidades científico tecnológicos es el de la fuga de cerebros. Aunque Colciencias acaba de lanzar un programa de repatriación, los incentivos económicos (recursos para el retorno, la seguridad social e incentivos aduaneros, financieros y tributarios), a los que se dirigen los esfuerzos de la política, no son la solución al problema. La principal razón por la cual los científicos colombianos se quedan en el exterior no es el tema salarial (en Colombia son bastante competitivos). El verdadero problema reside en la falta de condiciones para que los investigadores lleven a cabo su labor en un ambiente que les permita aprovechar las oportunidades derivadas de su formación de primer nivel y calidad y el hecho de contar con un país con numerosos y atractivos problemas para investigar.

6. Inserción de doctores y capital humano cualificado en la estructura productiva del país. La mayoría de los doctores graduados durante el 2013 y el 2014 irán a trabajar en universidades -otros pocos en centros de investigación-; sin embargo la oferta de doctores a futuro superará la capacidad de estas organizaciones de absorberlos, con lo cual se reforzará aún más el círculo vicioso de la fuga de cerebros, ya que los nuevos doctores no tendrán el espacio para desarrollar sus capacidades adquiridas una vez finalizados sus estudios doctorales.

Una solución efectiva en países como Alemania ha sido incorporar la mayor parte de sus doctores en la industria. Sin embargo, en el país el tema de la inserción laboral del creciente número de doctores en las empresas es complejo, en la medida en que la mayoría de las empresas del país no basan sus estrategias de crecimiento y competitividad en la generación de innovación. Por ello, la convocatoria de Colciencias este año para pagar los salarios de los doctores que entraran a trabajar en el sector productivo no generó interés y fue declarada desierta al no tener ninguna empresa interesada en acceder a los recursos (en caso de que alguna empresa hubiera accedido, sus efectos hubieran sido muy limitados).

En general, las empresas colombianas no contratan doctores porque se dedican a actividades rentísticas y son poco innovadoras; y son poco innovadoras porque no llevan a cabo actividades de innovación que involucren el conocimiento que solo son capaces de generar los doctores. Como se ha señalado, para cambiar esto es preciso adecuar los incentivos para que las empresas contraten personal con título doctoral a nivel de alta y mediana gerencia, inviertan en actividades de innovación al contratar doctores en los campos del diseño industrial, la gerencia, la ciencia social, ingeniera y demás áreas en las cuales pueden desarrollar actividades de I&D. Estos incentivos, como se señaló, requieren de un cambio institucional en la gobernanza de la CTI y en los incentivos económicos a las actividades empresariales; cambio que es largo, complejo e incierto pero que debe ser puesto en la discusión.

7. Conectar la oferta con la demanda de conocimiento. El país cuenta con una creciente capacidad en materia científico-tecnológica. Pero mientras no se conecte con la solución de problemas nacionales (pobreza, medio ambiente, violencia, salud pública, etc.) dicha capacidad será subutilizada. Un tema que será determinante en este sentido es el impulso a las innovaciones sociales, entendidas como productos y/o servicios nuevos/mejorados, orientados a la solución de problemas nacionales y que tengan como objetivo central la inclusión social.

Durante el 2013 este tema comenzó a tomar fuerza en el país, junto con el del emprendimiento que ya cuenta con casos exitosos interesantes. El fomento a la innovación social ha mostrado ser un mecanismo efectivo para conectar oferta con demanda de conocimiento en países en desarrollo (la India y algunos países africanos y latinoamericanos por ejemplo).

8. Asignación de recursos para investigación. Durante el 2013 aumentaron los recursos totales destinados a financiar la investigación. Sin embargo, Colombia no sólo cuenta con recursos limitados para financiar la investigación sino que el monto mayor de los recursos disponibles se ha focalizado hacia la investigación aplicada. En este sentido la pregunta sobre cómo financiar la investigación básica o aplicada cobra especial complejidad planteada en términos prácticos.

Determinar el tipo de ciencia que debe fomentar Colombia no es una cuestión sencilla. Lo que sí está claro es que ningún país ha salido del atraso tecnológico sin un avance en su capacidad de hacer ciencia básica y con el acento excesivo en la ciencia e investigación aplicada sólo produce países que adoptan tecnología y se rezagan tecnológicamente, como sucedió en América Latina durante el periodo de sustitución de importaciones.

9. Evaluación del proyecto de regalías. El proyecto de regalías constituye un avance sin precedentes en la política pública de construcción de capacidades en CTI en el país (sobre todo en temas de inversión y alcance de objetivos). Sin embargo, como toda política, es objeto de una alta incertidumbre en su proceso de implementación y en la efectividad de sus instrumentos. Para ello el monitoreo y la evaluación son determinantes por cuanto permiten hacer diagnósticos que permitan asegurar que los recursos sean efectivamente asignados y los objetivos de corto y largo plazo alcanzados. En el 2014 debe comenzar una evaluación de esta política para que en el mediano plazo se puedan hacer los correctivos necesarios.

10.  Debilidad institucional de la política de CTI. La debilidad institucional en materia de CTI es evidente. Los debates y críticas durante el 2013 alrededor de la principal institución en la materia –Colciencias- evidencian los numerosos problemas y el largo trecho que afronta la gobernanza de la CTI en el país. Durante el 2014 se debe fortalecer y profesionalizar Colciencias, elevarlo a categoría de ministerio de CTI, dotarlo de mayores recursos y articularlo orgánicamente con entidades que persiguen objetivos similares.


Colombia se encuentra en un proceso de
replanteamiento de sus políticas para fomentar un
desarrollo económico-social sustentado en la ciencia
y la tecnología.
Foto: Ministerio TIC Colombia 

Estimular y apoyar la investigación sobre temas de CTI

En el contexto de  América Latina Colombia está rezagada en investigación en temas de CTI. En el 2013 Colombia fue sede de congresos internacionales y nacionales importantes y algunos reportes e investigaciones relacionadas con este tema hicieron aportes importantes, no obstante es poco lo que se sabe sobre los procesos de innovación y generaciones de ciencia en el país. Esto limita la toma de decisiones basada en la evidencia y la implementación efectiva de políticas de CTI.

Un problema especial  se genera por la dificultad de acceder a los datos. Aunque Colombia es uno de los países latinoamericanos más ricos en términos de producción de datos sobre actividades de CTI, esta riqueza aún no es explotada por los obstáculos y barreras en el acceso y por la falta de recursos que apoyen la investigación en estos temas.

 

* Historiador de la Universidad del Valle, estudiante de doctorado en Administración de la Universidad de los Andes e investigador visitante en el Jackstädt Center for Entrepreneurship and Innovation Research, University of Wuppertal. juliocesarzuluaga83@yahoo.com

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies