La paz total: breve comparación diacrónica | Armando José Mercado

La paz total: breve comparación diacrónica

Compartir:

El pasado miércoles 4 de febrero el Ejército Gaitanista de Colombia (también conocido como Clan del Golfo o Autodefensas Gaitanistas de Colombia) decidió suspender provisionalmente las conversaciones que se estaban desarrollando con el gobierno nacional en el marco de la estrategia de paz total, debido al supuesto compromiso asumido por el presidente Gustavo Petro en su reunión con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, de capturar en los próximos meses a Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, máximo líder de esta organización criminal.   

Lo anterior puede representar un revés importante para las conversaciones, puesto que a finales de diciembre del 2025 el gobierno nacional informó que en el marco de estas, se establecerían tres Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) para los integrantes de este grupo, las cuales estarían ubicadas en áreas rurales de los municipios de Belén de Bajirá y Unguía en el Chocó, y Tierralta en Córdoba. Estas zonas se establecerían con el propósito no solo de permitir un lugar de negociación, sino además facilitar la ubicación gradual y progresiva de los combatientes en la eventualidad del inicio de un proceso de desarme, desmovilización y reintegración. 

La política de paz total diseñada e implementada por el gobierno actual tiene dos elementos que la diferencia en alguna medida de las anteriores políticas de paz aplicadas en el país: (1) la gran cantidad de grupos armados con los que al tiempo el gobierno está tratando de negociar y (2) que varios de estos grupos no encajan fácilmente en las categorías clásicas de guerrillas de izquierda y paramilitares de derecha, siendo algunos denominados mejor como grupos del crimen organizado. 

Si bien es cierto que estos dos elementos son bastantes distintivos del proceso actual, podemos identificar ciertas semejanzas con algunos otros procesos de paz en nuestra historia. En este sentido, para hacer la comparación de manera correcta, vamos a definir la paz total como el proceso mediante el cual un gobierno emprende negociaciones de paz simultáneas con varios actores armados (mas de tres, por ejemplo) siendo estos actores de distinta naturaleza. 

Con base en la anterior definición, el primer intento de paz total lo podrías encontrar con el gobierno de Belisario Betancur entre 1982 y 1986. En este periodo a través de la Comisión Nacional de Paz y sin un marco jurídico específico para tal fin (a diferencia de hoy que existe la Ley de Orden Público) el Estado negoció con las FARC, el EPL, el M19 y la Autodefensa Obrera (ADO). Pese a la invitación del gobierno no se sumaron en ese momento a las conversaciones el ELN, el PRT, el MAQL, el MIR-Patria Libre ni el Frente Ricardo Franco. También hubo intentos de conversaciones con estructuras narcotraficantes, pero no resultaron. 

El segundo intento de paz total vendría con el gobierno inmediatamente siguiente de Virgilio Barco entre 1986 y 1990. Barco creó la Consejería Presidencial de Paz y negoció con el M19, el EPL y las FARC. Logró acuerdos de paz con el M19 y dejó las bases para las negociaciones con otros grupos. No se sumarían a las negociaciones el UC-ELN (Unión Camilista-ELN) nombre que adoptó la organización producto de la breve unión entre el ELN y el MIR-Patria Libre. Al igual que en el gobierno anterior, Barco intento negociar con una facción de los grupos narcotraficantes agrupados en Los Extraditables, pero estas conversaciones finalizarían tras el asesinato de Luis Carlos Galán. 

El tercer intento de paz total y quizás el más parecido con el actual -y extrañamente poco estudiado en clave comparada- se realizó en el gobierno de Cesar Gaviria de 1990 a 1994. A diferencia de los gobiernos de Betancur y Barco el de Gaviria sí contó con un marco jurídico más claro como lo fue la Ley 104 de 1993, que regulaba los aspectos jurídicos de las negociaciones de paz. Además, el gobierno de Gaviria no solo lograría negociar sino también desmovilizar grupos de distinta naturaleza, desde clásicas guerrillas, hasta paramilitares, grupos narcotraficantes y milicias urbanas.

Gaviria logró acuerdos de paz con el EPL, el PRT, el MAQL y la CRS, además de dos disidencias del EPL -el Comando Ernesto Rojas Morales y el Frente Francisco Garnica- y tres Milicias Urbanas en Medellín, las cuales fueron las Milicias Populares del Pueblo y Para el Pueblo, las Milicias Populares Independientes del Valle de Aburra y las Milicias Metropolitanas de Medellín (MPDM, MIVA y MMM). No se lograrían acuerdos de paz con las FARC, el ELN y otra disidencia del EPL. Un tema que en ocasiones pasa desapercibido es que durante el gobierno de Gaviria se desmovilizaron estructuras paramilitares y también se negoció el sometimiento de estructuras narcotraficantes, como la de los hermanos Fabio, Jorge Luis y David Ochoa.

Como notará el lector, no entran en la comparación el proceso de Pastrana con las FARC del 1998 al 2002, el proceso de Uribe con las AUC del 2002 al 2005 ni tampoco el proceso de Santos con las FARC del 2012 al 2016, puesto que si bien estos gobiernos intentaron otros proceso de paz simultáneos con otros grupos (el intento frustrado de Pastrana con el ELN en el sur de Bolívar, las varias rondas de conversaciones que el gobierno de Uribe hizo con el ELN en La Habana, y el inicio de conversaciones con el ELN durante el gobierno de Santos), los esfuerzos de estos gobiernos se centrarían principalmente en un solo grupo armado. 

Si bien muchos de los retos que tiene el gobierno actual son nuevos, algunas experiencias del pasado pueden servir revisarlas. Por ejemplo, el gobierno está tratando de negociar con algunos grupos ilegales con un carácter muy urbano- Los Shottas y Los Espartanos en Buenaventura- ¿Qué nos puede enseñar la experiencia de los procesos de las Milicias Urbanas en Medellín? También el gobierno actual está tratando de negociar con grupos fuertemente vinculados al narcotráfico ¿Qué aprendizajes políticos y jurídicos dejaron los procesos de sometimiento realizados en el gobierno de Gaviria con grupos narcotraficantes?

Todos nuestros intentos de “paces totales” tuvieron sus aciertos y fracasos. Una de las críticas más fuertes que se le ha hecho a la estrategia de paz total actual – y que comparto- es que le ha faltado mucha metodología y técnica para hacer las negociaciones. Pero también, como académico me doy cuenta de que hemos estudiado muy poco los aciertos, fracasos y obstáculos de los procesos de paz más subnacionales -rurales y urbanos- del pasado. No los grandes procesos de paz de alcance nacional, como los de las FARC o las AUC, sino los de los PRT, la ADO, las Milicias Populares, etc. Considero que este conocimiento sería muy útil para aportar ideas en el debate público actual sobre los adecuados diseños institucionales (incentivos y restricciones adecuadas) y las propuestas que se hagan en las mesas de conversaciones que se están desarrollando, para afrontar los difíciles y complejos retos que implica construir paz urbana y rural en Colombia.

Acerca del autor

Armando José Mercado
Armandomercado@razonpublica.org.co |  + posts

*Politólogo, magister en Conflicto Social y Construcción de Paz, profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) e investigador en el Grupo Regional de Memoria Histórica (GRMH-UTB) de la misma universidad.

2 comentarios

Armando José Mercado

Escrito por:

Armando José Mercado

*Politólogo, magister en Conflicto Social y Construcción de Paz, profesor de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB) e investigador en el Grupo Regional de Memoria Histórica (GRMH-UTB) de la misma universidad.

2 comentarios de “La paz total: breve comparación diacrónica

  1. Es interesante cómo la dinámica de las negociaciones de paz en Colombia ha cambiado a lo largo del tiempo. La suspensión de las conversaciones por parte del Ejército Gaitanista resalta las complejidades que enfrenta el país en su búsqueda de una paz duradera. ¿Qué opinas sobre las posibles soluciones para retomar el diálogo? Sería útil considerar ejemplos de otros países que han enfrentado situaciones similares.

  2. Difícil el tratamiento de la situación de la paz urbana, pero considero que se debe enfrentar desde un enfoque multifacético, es decir, con la participación del gobierno, los grupos armados al margen de la ley y la concurrencia de la sociedad civil,
    Debe de establecerse objetivos, procedimientos y metodologías claras y precisas, además de etapas y resultados concretos de cada etapa, que sean visibles y sentidos por las comunidades objetos y pacientes del conflict social y armado.
    Por supuesto, se debe combinar acertadamente la fuerza legítima del estado, la inteligencia militar y policial en acuerdo con las reformas sociales, económicas, e institucionales, que le permitan a los grupos armados al margen de la ley y criminales integrarse a la sociedad y está recibir a los reinventados con las garantías de cumplimiento de los acuerdos de parte y parte.
    La negociación se debe de acero con grupos concretos y desmantelando todos aquellos que no acepten los diálogos, y los acuerdos pactados
    Por supuesto, está paz urbana necesita la financiación del estado, , el marco jurídico, y la solidaridad y acompañamiento de la llamada comunidad internacional, tanto en la financiación como en la verificación de los acuerdos logrados por las partes.
    En todo caso, hay que trabajar desde el gobierno y de el estado, con el criterio del refrán popular: a Dios rogando y con el mazo dando, pero con la observación y respeto de los democracia y los DDHH, la protección de las comunidades, y el acogimiento del DIH.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

últimos artículos

COLUMNA DE OPINIÓN

El miedo de los medios frente a Petro: un síntoma social

COLUMNA DE OPINIÓN

Los indios no contactados del río Nechí en 1935: otro etnocidio de la minería del oro en el Bajo Cauca

COLUMNA DE OPINIÓN

Las cuentas políticas de la reforma a la salud

COLUMNA DE OPINIÓN

Volvimos a ser colombianos

ISSN 2145-0439

Razonpublica.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported. Basada en una obra en razonpublica.com.