La momposina: un Legado de Colombia para el mundo
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La momposina: un Legado de Colombia para el mundo

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Totó La Momposina estará siempre presente en nuestra cultura, memoria y aprendizaje, porque fue una artista que abrió camino para la música colombiana. Su legado no es solo musical: es un testimonio vivo de orgullo y tradición.

En casa de artistas con raíces

Sonia Bazanta Vides, conocida mundialmente como Totó La Momposina, es una de las cantadoras del Caribe colombiano con mayor reconocimiento internacional. Su profundo amor y su interés por las músicas de esta región hicieron que sus tambores retumbaran desde su natal Talaigua, en Bolívar, hasta los escenarios del mundo entero.

La maestra es heredera de una familia con dos vertientes artísticas: por parte de su padre, los Bazanta, una estirpe de músicos de tradición; y por el lado de su madre, los Vides, una familia de pintores, escultores y poetas (Canal Encuentro, 2017). Así, Totó creció siempre en contacto con la esencia cultural del Caribe colombiano.

A pesar de que su familia, orgullosamente liberal, tuvo que huir de la violencia bipartidista de mediados del siglo XX y refugiarse finalmente en Bogotá, nunca perdieron el amor ni el respeto por sus tradiciones. Por el contrario, conservaron su espíritu festivo. Según la antropóloga Gloria Triana, amiga de Totó, la casa de los Bazanta Vides, ubicada en el barrio Restrepo de Bogotá, se convirtió en un punto de encuentro para los apasionados de la música del Caribe colombiano. Allí se reunían desde estudiantes provenientes de la costa atlántica hasta reconocidos músicos como Pacho Galán, Lucho Bermúdez y los Gaiteros de San Jacinto, entre otros. (Banrepcultural, 2019)

La mezcla entre lo empírico y lo académico

Siempre respetuosa con los saberes del río Magdalena, Totó aprendió desde pequeña, de la mano de su madre, Livia Vides, los bailes ancestrales. La maestra se preocupó siempre por aprender la tradición y el arte mismo de la forma más auténtica. Estudió en el Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia (Bogotá). Y en la Universidad de La Sorbona (París), Historia de la danza, coreografía, ritmo y organización de espectáculos.

Además de su preparación académica, Totó emprendió un viaje por los pueblos ribereños del río Magdalena para aprender de las cantadoras y los tamboreros no solo ritmos y canciones, sino también las formas de vida ligadas al río: sus creencias, sus modos de relacionarse y su cosmovisión (Señal Colombia, 2011).

Esa fusión entre la universidad y la experiencia vital se refleja profundamente en la música y en la forma de ser de la maestra. Como ella misma lo expresa en el documental TOTÓ (2012): “El ser cantadora es saber de plantas, hacer el sancocho, matar una gallina, etc. Porque eso describe el ser cantadora: es la tradición hecha canción, ser caribe, ser música, ser naturaleza”.

Desde las raíces para el mundo

Luego de ser parte de la delegación que Colcultura envió a la ceremonia de premiación del Nobel Gabriel García Márquez, Totó decidió quedarse en Europa para ampliar sus estudios. En ese viaje logró participar en uno de los festivales más importantes del continente: el Womad. Y fue allí donde ocurrió uno de los momentos clave de su carrera: grabar en los estudios del productor Peter Gabriel, creador del sello discográfico Real World.

Los conceptos de world music y Real World fueron muy importantes en el desarrollo de la música a nivel global. La expresión world music, para algunos una etiqueta eurocéntrica, no es más que una categoría que nació en la década de 1980 para facilitar la distribución de músicas no occidentales en el mercado internacional (Bohlman, s.f.). En ese contexto surge Real World, un sello pionero dedicado a la producción y difusión de las músicas del mundo. Fue precisamente en este estudio donde Totó grabó su álbum La candela viva (1993), disco que la proyectó definitivamente en el escenario internacional.

Sin embargo, y contrariamente a lo que podría implicar ser parte del mundo comercial, Totó supo entender la imagen internacional de su música resaltando siempre sus raíces. Mantuvo viva la herencia de su tradición, y demostró que las músicas de las minorías culturales no pertenecen a los museos, sino que siguen respirando y bailando año tras año. En un mundo dominado por las industrias culturales del mainstream, Totó logró traspasar esa gigantesca barrera comercial para visibilizar la tradición desde su autenticidad más profunda.

El ser cantadora

“Yo le canto a todo el mundo. La música es universal. Le canto al color que sea”

La maestra, en todo el sentido de la palabra, siempre quiso visibilizar todo lo relacionado con la cultura caribe desde el respeto, el estudio y el amor por el río Magdalena. En sus álbumes y conciertos no solo se oyen tambores: también suenan instrumentos de viento del porro pelayero, instrumentos no tradicionales como el bajo eléctrico y la guitarra, e instrumentos de otras regiones como el tiple y la marímbula. Siempre curiosa por la exploración, hizo música de sexteto, bailes cantados, música de tambores y música de banda. Todo con una inspiración natural por su tierra.

Totó ha sido una de las artistas del Caribe colombiano con mayor trayectoria internacional, al presentarse en escenarios como el Womad, el Radio City Music Hall de Nueva York y el Festival de Glastonbury, entre muchos otros. Grabó junto a artistas como Calle 13, Lila Downs, Pablo Milanés y Peter Gabriel. 

Totó La Momposina estará siempre presente en nuestra cultura, memoria y aprendizaje, porque fue una artista que abrió camino para la música colombiana, música que crece en esta tierra, que se nutre de la vida cotidiana y florece en la hermosa voz de una cantadora que la esparce por el mundo como semillas de vida y alegría. 

Su legado no es solo musical: es un testimonio vivo de orgullo y tradición. 

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Acerca del autor

Nicolas Torres
nicolastorres@razonpublica.org | + posts

*Bajista, compositor y productor. Magister en Enseñanzas Musicales con especialización en Jazz y Música Moderna. Magíster en Musicoterapia y en Música con énfasis en Ingeniería de Sonido.

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Nicolas Torres

*Bajista, compositor y productor. Magister en Enseñanzas Musicales con especialización en Jazz y Música Moderna. Magíster en Musicoterapia y en Música con énfasis en Ingeniería de Sonido.

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