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La mala hora de Ecopetrol

Escrito por Amylkar Acosta
Amylkar Acosta

Amylkar AcostaEl desplome del precio internacional, de las reservas y de la producción ha llevado a la petrolera estatal de Colombia a uno de sus momentos más difíciles. ¿Qué podemos esperar para este año?  

Amylkar D. Acosta M.*

Refinería de petróleo de Statoil, la multinacional noruega de gas y petróleo.

Aquí y en todo el mundo

La caída de los precios del crudo ha puesto en aprietos a la industria petrolera y ha obligado a las empresas del sector a apretarse el cinturón. Muchas de ellas han tenido que pasar por una reingeniería y hacer ajustes severos para sobrevivir.

Todas andan en las mismas. Las fusiones de unas con otras están a la orden del día, así como la concentración de las actividades en su negocio principal, batiéndose en retirada de todos los renglones no prioritarios. Según algunas fuentes, esto significó un recorte total de las inversiones del orden del 60 por ciento durante el último año. La baja de la inversión en los rubros de exploración y producción fue del 28 por ciento, y se proyecta un repliegue adicional del 16 por ciento para este año.

Los estados financieros de las empresas no han tardado en mostrar el deterioro, y no pocas cerraron el año 2015 en rojo. Por ejemplo:

  • La estatal Statoil de Noruega, líder mundial en la explotación de hidrocarburos en el mar (“costa afuera”), tuvo pérdidas de 4.234 millones de dólares, después de haber registrado utilidades por 2.497 millones en 2014.
  • Después de haber asentado en sus libros ganancias de 2.497 millones de dólares en 2014, la Oxi pasó a tener pérdidas por 7.829 millones el año pasado.
  • La mexicana Pemex pasó de perder 15.433 millones de dólares en 2014 a perder 30.315 en 2015 es decir, casi el doble.

Como era de esperarse todo esto se tradujo en un desplome generalizado de la cotización en bolsa de las empresas petroleras.

Nuestra parte del derrumbe

Campo Rubiales en Puerto Gaitán, Meta.
Campo Rubiales en Puerto Gaitán, Meta.
Foto: Puerto Gaitán – Meta

Ecopetrol -que hace rato dejó de ser una empresa industrial y comercial del Estado para convertirse en una sociedad anónima por acciones, listada en bolsa y regida por un régimen corporativo- también está expuesta a los avatares del mercado petrolero y por lo tanto no podía ser la excepción.

Colombia se ha visto afectada por partida doble: por la destorcida de los precios y por la caída del volumen de su producción. El año pasado la meta de la producción de crudo fue de un millón de barriles por día (bpd) y, después de un gran esfuerzo, se alcanzaron los 1.005.400 bpd. Para este año la meta es menos ambiciosa y se fijó inicialmente en 955 mil bpd, pero fue revisada y reducida a 944 mil bpd. Y sin embargo esta meta reducida no parece tampoco alcanzable: la producción de Ecopetrol, que a duras penas había pasado de 755.400 bpd en 2013 a 760.700 en 2014, en lo corrido de este año ronda los 696 mil bpd.

El fantasma de la importación de crudo vuelve a asomarse peligrosamente.

Las metas de producción del país y las de Ecopetrol se ven amenazadas por dos factores: el agotamiento de las reservas y la caída del precio.

-En febrero de 2015, según la Agencia Nacional de Hidrocarburos, las reservas probadas del país eran de 2.308 millones de barriles, con un precio de referencia que estaba entre los 50 y 60 dólares el barril. Pero al bajar el precio a alrededor de los 34 dólares, esas reservas se redujeron a apenas 1.712 millones de barriles. Y en cuanto al horizonte de autoabastecimiento, pasamos de 6,4 años a menos de 5 años, según datos de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios Petroleros (CAMPETROL).

-En lo que se refiere a Ecopetrol, las reservas de crudo declaradas en 2014 (de 2.084 millones de barriles) también se han visto afectadas por los precios y en 2015 cayeron a 1.849 millones, es decir, un 11 por ciento menos. La esperanza de vida de estas reservas pasó de 8 años en 2014 a 7,4 años en 2015.

A medida que el precio baja hay yacimientos que dejan de ser comerciales y a Ecopetrol le ha tocado parar su explotación. Este es el caso del campo Akacías del Bloque CPO-9, en el Meta, uno de los más promisorios, y el de Caño Sur Este, también en el Meta, que dejaron de producir hasta que los precios repunten.

El presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverri, ha dicho que: “el precio al cual producimos caja está entre 20 y 30 dólares y el nivel en el cual damos utilidades está entre 30 y 40 dólares”. Pues bien: el precio al cual vende Ecopetrol su canasta de crudo- el 53 por ciento de la cual es crudo pesado- se sitúa 8,30 dólares por debajo de la cotización internacional de la referencia o tipo de petróleo “Brent”, y 9,30 dólares por debajo de la referencia “WTI””.  

Como advierte Daniel Guardiola, jefe adjunto de investigaciones de Larraín Vial en Colombia, seguramente “Ecopetrol tendría que añadir 236 millones de barriles para mantener sus reservas en el mismo nivel, asumiendo además la plena ejecución del plan de producción” (que por supuesto se verá afectando por el recorte en las inversiones para este año- de aproximadamente un 24 por ciento-). 

Para incorporar esos 236 millones de barriles a las reservas, Ecopetrol tendrá que redoblar sus esfuerzos para optimizar su producción en los campos ya descubiertos, invirtiendo en desarrollos tecnológicos que le permitan tener una mayor “tasa de recobro” (porcentaje de petróleo en un yacimiento que puede ser extraído con la tecnología disponible), así como en una campaña exploratoria agresiva para tener nuevos y mayores hallazgos.

Aunque hasta ahora Ecopetrol ha sido exitosa en aumentar la tasa de recobro, especialmente en el Campo Rubiales (que revierte a mediados de este año), este tiene su límite y su producción permanece estancada por tercer año consecutivo y se espera su pronta declinación.

Mientras la inversión en exploración en 2014 fue de 1.450 millones de dólares, en 2015 bajó a la mitad: 720 millones. Esto explica por qué los kilómetros de sísmica cayeran a los niveles de hace 20 años: solo 2.200 kilómetros.

En cuanto a pozos perforados pasamos de 115 en 2014 a 27 en 2015, y de estos solo 8 son productores, es decir, se vio un desplome de 77,8 por ciento que nos hace volver a los niveles de hace 10 años.

Se salva la sísmica costa afuera, que ya ha arrojado sus primeros resultados positivos en el Caribe y que solo se redujo en un 6 por ciento, al pasar de los 32.492 kilómetros en 2014 a 30.481 kilómetros en 2015.

El hallazgo petrolero en Colombia se ha reducido de un año a otro en un 39 por ciento. Esto no deja de ser motivo de preocupación, pues el fantasma de la importación de crudo vuelve a asomarse peligrosamente.

Boom de pérdidas

Refinería de Ecopetrol en Barrancabermeja, Santander.
Refinería de Ecopetrol en Barrancabermeja, Santander.
Foto: Aris Gionis

Este es el telón de fondo que tendrá la Asamblea de Accionistas de Ecopetrol el próximo 31 de marzo. Ellos han visto cómo el precio de su acción ha caído en los últimos dos años desde 3.425 pesos (el 27 de enero de 2014) a los 990 pesos (el 27 de enero de 2016). Ecopetrol cerró el año 2015, por primera vez, con una pérdida neta de 3,9 billones de pesos.

Ecopetrol cerró el año 2015, por primera vez, con una pérdida neta de 3,9 billones de pesos.

No obstante, las directivas de la empresa dicen que son “efectos contables introducidos por la presentación de los estados financieros bajo NIIF (un nuevo sistema de contabilidad internacional que viene siendo adoptado por numerosas empresas y países). Sin el efecto de los castigos contables, la compañía habría arrojado una utilidad neta de 2.4 billones de pesos”.

Lo cierto es que la caída de los precios golpeó duramente a Ecopetrol, al punto que por el concepto del menor precio de la canasta promedio de crudos y productos (28,3 dólares por barril) la empresa dejó de recibir 5 billones de pesos.

Así las cosas, es de esperar que este año los accionistas de Ecopetrol tendrán una asamblea lúgubre, sin regalos para los asistentes, y lo más seguro es que tampoco reciban dividendos, porque no hay de donde echar mano para repartir.

De hecho, la empresa ya venía de capa caída, pues en 2014 se distribuyeron 9,4 billones de pesos en dividendos, 42 por ciento menos que en 2013; y en 2015, cuando ya se había hecho sentir el impacto del desplome de los precios del petróleo, los dividendos cayeron a 4,1 billones es decir, menos de la mitad del año anterior.

Las directivas de Ecopetrol están haciendo grandes esfuerzos para sobreponerse a este mal momento y guarecerse de este chaparrón, que ya va para largo. Aunque en los últimos días el precio del petróleo parece haber tocado fondo y empezó a rebotar, nadie asegura que la tendencia hacia la recuperación se pueda sostener por mucho tiempo.

Mientras tanto, a las directivas no les queda otro camino que el de la austeridad. Por eso tienen el propósito de reducir costos en 1,6 billones de pesos, que se sumarían a los 2,8 billones de ahorro del año pasado. También están a la orden del día las desinversiones, y por eso están saliendo de aquellos activos y participaciones que no son estratégicos para la empresa (Interconexión Eléctrica S.A., Propilco y Empresa de Energía de Bogotá, entre otros).

Ecopetrol, que es la empresa de todos los colombianos, la “joya de la corona”, está pasando por una prueba de resistencia, de la que sin duda saldrá airosa dadas su solidez, su consistencia y el respaldo con que cuenta por parte del Estado.

 

* Director ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos

 

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