La intervención de Estados Unidos en Siria: hora de actuar - Razón Pública
Inicio TemasInternacional La intervención de Estados Unidos en Siria: hora de actuar

La intervención de Estados Unidos en Siria: hora de actuar

Escrito por Janiel Melamed
Janiel Melamed

Janiel-MelamedHugo Guerrero RazonPublicaObama no puede seguir vacilando. Si Siria no entrega las armas químicas, su única salida es la acción militar. De otra manera el mundo entendería que Estados Unidos ya no es capaz de cumplir su palabra.

Janiel David Melamed * – Hugo Fernando Guerrero**

janiel melamed eeuu siria presidente putin

Foto: World Economic Forum -Presidente de Rusia Vladimir Putin.

Intervención justificada

Las puertas para una intervención militar justificada en Siria han estado abiertas desde hace mucho tiempo. Sin embargo la comunidad internacional no ha tenido voluntad para intervenir mediante el uso de la fuerza en un conflicto que deja ya más de 100.00 víctimas mortales. 

El uso de armas químicas sería la “línea roja” que acarrearía la intervención militar por parte de Estados Unidos.

Las puertas se abrieron desde junio del año pasado, cuando un avión militar turco fue derribado por Siria. Este hecho habría bastado para que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), a la cual pertenece Turquía, declarara que el ataque a uno de sus miembros exigía la intervención militar. La inacción de la OTAN sin embargo demuestra la falta de voluntad de las potencias occidentales para intervenir en el conflicto sirio. 

Hace casi un año el presidente Obama estableció una condición bastante exigente para la intervención norteamericana: el uso de armas químicas sería la “línea roja” que acarrearía la  intervención militar por parte de Estados Unidos. 

Estas fueron sus palabras“Hemos sido claros tanto con el régimen de Bashar Al-Assad,  como con otros actores relevantes dentro del conflicto, que una línea roja para nosotros sería el ver un montón de armas químicas siendo utilizadas en el conflicto”.  Hoy en día la OTAN, al igual que varios servicios de inteligencia de Europa occidental, han afirmado que efectivamente en el conflicto sirio se han usado armas químicas, y que los responsables son las fuerzas de seguridad del Estado fieles a Bashar Al-assad. 

Los motivos para la intervención están servidos. 

Las armas de Siria

 

janiel melamed eeuu siria john kerryFoto: Chairman of the Joint Chiefs of Staff Secretario de Estado de Estados Unidos John Kerry, durante la audiencia ante el congreso para la aprobación de la incursión militar en Siria.

El programa de armas químicas de Siria fue consecuencia de las muchas derrotas que este país sufrió frente a Israel, un intento de adquirir cierta capacidad de disuasión frente al aparato militar del Estado hebreo. 

Dado el conflicto con Israel, el gobierno sirio se abstuvo de firmar la Convención contra las Armas Químicas y en consecuencia, desde la década de 1970 procedió a construir uno de los más grandes arsenales químicos de la región, estimado en más de 1.000 toneladas, almacenadas en más de 50 ciudades[i]. También dispondría el gobierno de artillería de largo alcance para lanzar agentes nerviosos, como gas mostaza y gas sarín. 

Además del riesgo que representan las armas química en poder de Al-Assad, a Estados Unidos y sus aliados con razón debe preocuparlos el peligro de que caigan en manos de organizaciones terroristas cercanas al régimen sirio, en especial Hezbollah,  que ya posee cerca de 50.000 cohetes capaces de alcanzar casi cualquier punto del territorio israelí. 

Precisamente por eso Israel –el país que observa con más recelo el desarrollo de los acontecimientos- ha bombardeado posiciones militares sirias presumiblemente involucradas en el uso de armas químicas. 

Dadas esas circunstancias, es indudable que Obama ha planteado una alternativa con enormes consecuencias, y que la inacción de su gobierno tendría serias repercusiones negativas para Estados Unidos.  Esto es así, independientemente de posiciones ideológicas, del juicio que nos merezca su desempeño y de las simpatías o antipatías que despierte. 

¿Hasta cuándo?

La decisión depende de factores internos y externos: 

· Hasta hace pocos días parecía que el presidente estaba en el proceso de lograr  el apoyo del Congreso, pues el Comité de Relaciones Exteriores del Senado alcanzó a aprobar su solicitud. Las condiciones internas parecen dadas. 

· Entonces Rusia planteó un posible plan de acción para la entrega de las armas químicas del régimen sirio.

Ante estos hechos la pregunta es clara: ¿Cuánto tiempo puede y está dispuesto a esperar el gobierno de Estados Unidos para optar por una salida política que reemplace la eventual intervención militar? 

En el mejor de los casos, podría tomar años el proceso de inspección para determinar la magnitud del arsenal químico sirio, y para su inventario, transporte, desmantelamiento de instalaciones de almacenamiento y destrucción de las armas. 

En cuanto a Rusia, aunque es verdad que sus relaciones con el régimen sirio datan de la década de 1970 (cuando Hafez Al-Assad tomó el poder mediante un golpe de Estado y se alineó con el campo soviético), la realidad actual es muy distinta del tiempo de la Guerra Fría. La propuesta de Putin sobre las armas químicas de Siria bien puede diluirse y quedar en retórica si no le garantiza a Estados Unidos e Israel que sus intereses de seguridad quedan bien protegidos. 

La declaración del presidente de la primera potencia militar del mundo lo obligará a actuar, pues de otro modo su país perdería la credibilidad ante aliados y adversarios. 

Dilemas para Estados Unidos

 

janiel melamed eeuu siria presidente obama

Foto: Allison Harger
Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. 
 

El gobierno de Estados Unidos se enfrenta a una situación complicada: 

· Si no interviene de manera decidida en Siria y si el Congreso no apoya al presidente, el Medio Oriente entendería que la administración Obama no es capaz de cumplir su palabra. Esto tendría graves implicaciones, tanto desde los gobiernos como desde las organizaciones armadas que hoy se oponen a Estados Unidos o a sus aliados como Israel, Jordán o Turquía. 

· El mismo mensaje llegaría a países como Irán y Corea del Norte, para hacerlos reafirmar sus posturas radicales en materia de política exterior. 

· Lamentablemente la otra opción no es muy alentadora porque – así en el corto plazo logre disminuir la capacidad militar del régimen sirio – esto no garantiza el fin de la violencia ni la seguridad efectiva de los cientos de miles de civiles atrapados en el fuego cruzado. 

Estados Unidos viene apenas de retirar sus tropas de Irak y Afganistán, y el país no desea verse arrastrado a otro conflicto en la región, de modo que su mejor apuesta será un intervención militar aérea limitada y dirigida a objetivos estratégicos de alto valor para el régimen de Assad, que incline la balanza a favor de los diversos, variados y complejos grupos que conforman el bando rebelde, y que luchan entre ellos con la misma ferocidad que combaten a Al-Assad. 

Estos serían quienes realizarían, como en el caso de Libia, el trabajo sucio. 

 

*Abogado de la Universidad del Norte, M.A. en gobierno, seguridad nacional y contra-terrorismo de la Lauder School of Government, Diplomacy and Strategy (Israel). Ha sido profesor de los programas de Relaciones Internacionales de la Universidad del Norte y la Universidad Militar Nueva Granada. Docente-investigador de la Universidad de la Salle. 

twitter1-1@janielmelamed

**M.A. y Ph.D. en Relaciones Internacionales y Globalización. Abogado de la Universidad Nacional de Colombia,  ha sido investigador y docente en diferentes centros universitarios en España, Estados Unidos y Colombia. Docente-investigador en la Universidad de La Salle.

 

[i] Datos tomados de
http://www.ict.org.il/LinkClick.aspx?fileticket=8Pp51nXRrJI%3d&tabid=66

 

 

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

*Al usar este formulario de comentarios, usted acepta el almacenamiento y manejo de sus datos por este sitio web, según nuestro Aviso de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies