La importación de gas natural era evidente | Razón Pública 2025
Foto: Gerzon Medina - UNISANPABLO

La importación de gas natural era evidente

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Hace por lo menos diez años se sabía que de no ocurrir algo especial, se importaría gas natural. Ningún gobierno tomó las medidas necesarias para evitar este problema. Las consecuencias ya se ven en 2025 y se prolongarán a los años siguientes.

La necesidad de importar gas se conocía hace años

Hace por lo menos diez años se sabía que de no ocurrir algo especial, se importaría gas natural porque la oferta de los campos conocidos estaba declinando y no eran suficientes para abastecer la demanda prevista.

Ningún gobierno tomó las medidas necesarias para evitar este problema tan grande. Las consecuencias ya se ven en 2025 y se prolongarán a los años siguientes.

Soberanía energética y precios bajos

Un país procura tener soberanía energética y precios bajos. En el caso del gas, autosuficiencia de gas natural para no necesitar importarlo. En este caso, autosuficiencia de gas natural con el mínimo o nada de importaciones. Importarlo significa cerca de US$16 por millón de BTU en comparación con US$4-5 el millón de BTU con producción interna en Colombia, un precio de por sí alto por el poder monopólico de Ecopetrol.

Confusión sobre la oferta y la demanda

Uno de los grandes problemas en lo referente al gas natural es la confusión existente sobre las cifras de la demanda y la oferta de energía. En esto hay una falla muy grave de las entidades encargadas de la información, la UPME y Ecopetrol. Esta confusión en las cifras es lo que ha oscurecido el debate.

Las importaciones de gas natural han aumentado

Hasta 2022 las importaciones de gas natural eran mínimas, inferiores al 3 %. Estas comenzaron a aumentar hasta el 9 % de la demanda en 2023, año en el cual el precio promedio de importación fue de US$14,67 por millón de pies cúbicos, con costo total de US$477 millones. Para 2024 las importaciones costaron US$880 millones (Legiscomex).

En 2024 las importaciones aumentaron a cerca del 9 %-12 % y en 2025 se esperan porcentajes mayores.

Precio del gas natural cae

Importar gas natural es costoso cuando no es por tubería. Este se importa como gas natural licuado (GNL), y llega a la regasificadora instalada en Cartagena, en donde se convierte en gas natural gaseoso.

Indudablemente, los precios internos van a crecer en porcentajes por encima del 30 % hasta llegar al 60 % o más en 2030.

Oferta de gas natural 

La oferta depende de las reservas existentes y de los nuevos descubrimientos. En los últimos veinte años no ha habido descubrimientos importantes para aumentar las reservas.

Esto se refleja en la relación reservas-producción, que ha disminuido desde 14,1 en 2007 a 7,2 en 2022 y a 6,7 en 2024. Una señal muy clara de que se iba hacia una catástrofe, pero los gobiernos nada hicieron para resolverlo. No estudiaron ninguna alternativa. Aún peor, en el gobierno actual se prohibió la extracción de gas natural por el procedimiento de fraccionamiento hidráulico (fracking). Se extraía gas de carbón de la región de Cesar.

La oferta interna de gas natural llegó a un máximo de 1 087 MPCD (millones de pies cúbicos por día) en 2021, bajó lentamente en 2022 a 1 073 MPCD, 1 058 MPCD en 2023 y fuerte reducción en 2024, a 958,7 MPCD, según la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), mientras la demanda crecía y estuvo por encima de 2022 a 2024.

Las declaraciones de producción del Gestor del Mercado del Gas Natural (la entidad que se encarga de recopilar, centralizar y publicar información operativa y transacciona  del sector) predicen una caída continua de cerca de 1 000 GBTU en 2023 a cerca de 600 GBTU en 2030, el 40 %. Pero, según el Ministerio de Minas, la demanda crecería a aproximadamente 1 300 GBTU, o sea, se tendría un faltante de 700 GBTU, el 53,8 %, situación supremamente grave.

Las importaciones aumentarán en el período 2025-2030

Dada la disminución en la oferta interna de gas natural prevista para los próximos años, las importaciones continuarán creciendo rápidamente, hasta que entre en operación el yacimiento de gas natural descubierto costa afuera en la zona de Santa Marta.

Foto: ANI El gas natural licuado (GNL) se importa a la regasificadora instalada en Cartagena, se trae gas natural licuado en más de 80% de los Estados Unidos y el resto del Caribe, y la regasificadora lo convierte en gas natural gaseoso.

Hay posibilidades de oferta de gas natural

Hay varias posibilidades de oferta de gas para satisfacer las necesidades de la demanda:

  1. Con el nuevo campo de gas descubierto costa afuera de Santa Marta, llamado campo SIRIUS 2, producción interna, que puede satisfacer la demanda después de 2030 por varias décadas.
  2. Gas de fracking en yacimientos no convencionales en el Valle del Magdalena Medio y Cesar-Ranchería (fracking).
  3. Gas de mantos de carbón.
  4. Importaciones desde Venezuela.
  5. Importaciones desde Camisea, Perú.
  6. Importaciones de GNL por la regasificadora en Cartagena.

De estas seis alternativas, no hay duda de que la peor es importar GNL por el costo de US$16 por mil pies cúbicos, comparado con US$4-5 hoy en día con gas interno, en el 80 % suministrado por Ecopetrol. 

Las restantes alternativas son de precios inferiores a importar GNL, pero el actual gobierno no ha mencionado nada más allá de unas declaraciones a comienzos, de importar gas natural de carbón de Venezuela.

Dado el tiempo que tarda consolidar la importación de gas natural de Venezuela y de Camisea en Perú, la alternativa inmediata es importar a través de la regasificadora de Cartagena, cuya capacidad actual de procesamiento es de 400 MPCD, que debe aumentarse a por lo menos 550-600 MPCD.

Y, por lógica, abandonar esa restricción del fracking y el gas de las mantas de carbón en Cesar.

Y para el largo plazo comenzar los trabajos para poner en operación el gas del yacimiento de Sirius 2.

Implicaciones graves sobre la balanza de pagos y las tarifas

Las implicaciones de importar gas son gravísimas. En primer lugar, importar tiene efectos sobre la balanza de pagos, ya que los pagos al exterior pasarán de US$600 millones en 2025 a más de US$2 000 millones en 2030. En otras palabras, entre 2025 y 2030, las importaciones de gas natural sumarían más de US$8 000 millones.

Pero además del problema de la balanza de pagos, esto tienen que pagarlo los usuarios residenciales y productivos. Los precios internos tendrán que subir para todos los sectores, en más del 30 % en 2025 y podrían llegar hasta el 100 % en 2030, con efectos sobre los ingresos de los hogares, aumento en las tarifas de electricidad e incremento en los costos del sector privado productivo, lo que le resta competitividad.

Este incremento en el precio del gas natural cambia los precios relativos con el carbón y la energía eléctrica. Para el sector productivo resultaría más barato producir calor con carbón y para algunos hogares comenzaría a ser más barato utilizar energía eléctrica para cocinar y calentamiento de agua.

Es decir, se están produciendo cambios dramáticos que van contra la política que se decidió desde 1978 de impulsar el consumo del gas natural en reemplazo de la energía eléctrica porque salía más barato para los usuarios. Un retroceso enorme. Y en el caso del carbón sería incrementar el consumo de un energético con muy fuertes consecuencias sobre el cambio climático.

Digámoslo más claramente: todo iría en contravía en la realidad contra la retórica del Gobierno, que todos los días habla de reducir el consumo de los combustibles fósiles.

Conclusiones

Lamentable lo que está ocurriendo con el sector del gas natural, las tarifas eléctricas, el precio del GLP y el sector de petróleo.

Nunca había estado la política energética de Colombia tan desastrosa. Se podría decir que es inexistente: entidades que no funcionan, no hay planes de nada, la información está retrasada.

Tendremos que importar gas natural caro hasta que el descubrimiento en el campo SIRIUS 2 entre en operación, que, si todo sale bien, sería en el año 2030. Mientras tanto, no hay otra alternativa que importar gas natural, pero la gasificadora de Cartagena tiene un máximo para procesar solamente cuatrocientos millones de pies cúbicos, cuando las necesidades van a estar por encima de quinientos millones de pies cúbicos.

Por lo tanto, se requieren otras alternativas, como una nueva regasificadora, o importar gas natural de Venezuela y Camisea del Perú, más baratos que la importación de GNL.

Le recomendamos: La autosuficiencia de gas natural llega a su fin

Acerca del autor

Diego Otero
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* Ingeniero eléctrico de la Universidad de los Andes, Ph.D. en economía de la Universidad de Pensilvania, consultor internacional y autor de numerosas publicaciones.

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* Ingeniero eléctrico de la Universidad de los Andes, Ph.D. en economía de la Universidad de Pensilvania, consultor internacional y autor de numerosas publicaciones.

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