La imagen de Santos y las sutiles confusiones de su estrategia - Razón Pública
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La imagen de Santos y las sutiles confusiones de su estrategia

Escrito por Carlos Lemoine
Carlos Lemoine Presidente Santos Razonpublica

Carlos Lemoine Presidente Santos Razonpublica

El exceso de optimismo del comienzo del gobierno hizo bajar la guardia del país en campos fundamentales como la industria y la seguridad. 

Foto: http://www.flickr.com/photos/eltiempocom/4617626977/

carlos_lomoineLa luna de miel, la caída de imagen y sus causas, los tres errores profundos que ha cometido el gobierno, en la mirada aguda de un veterano en análisis de encuestas. 

Carlos Lemoine*

Un comienzo optimista

El biólogo Humberto Maturana dice que oímos en la emoción y que es el estado de ánimo el que define nuestra identificación de oportunidades. Por eso el optimismo o pesimismo son importantes, pues son el filtro a través del cual oímos lo que se dice acerca de nuestro entorno.

Por esto mismo la opinión sobre el presidente y la percepción sobre el rumbo que lleva el país suelen ser dos variables paralelas. Y en efecto: en agosto del 2011 -cuando se celebraba el primer año de gobierno de Juan Manuel  Santos- el 85 por ciento de los encuestados  tenía una opinión positiva del presidente y el 80 por ciento  de los colombianos sentía que el país iba por buen camino.

Con el diálogo incluyente el presidente había podido acercar a Chávez y a Correa, y por ese camino romper un aislamiento internacional que nos preocupaba. Se había aprobado la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, íbamos a desatar el nudo gordiano de nuestras violencias y -aunque no habían arrancado-  teníamos confianza en que pronto lo harían las locomotoras del progreso.

Para ganar el favor de la opinión, el diálogo incluyente del presidente Santos había probado ser más eficaz que el estilo de confrontación característico del presidente Uribe, y el nuevo gobierno batía los récords de su antecesor – que parecían ser insuperables-.

Este optimismo era excepcional y meritorio. En Europa y Estados Unidos las crisis económica asomaba y el pesimismo era el humor dominante. En la encuesta de fin de año de la red WIN, que se hace en más de 70 países de todos los continentes, Colombia era el que veía con más optimismo el 2012.

La destorcida y sus causas

Hoy  solo el 47 por ciento de los encuestados piensa que vamos por buen camino y el 55 por ciento  tiene una imagen positiva de la gestión del presidente Santos. Se han perdido 33 puntos en optimismo y 32 de imagen, porque el optimismo y la imagen son, como dije,  variables paralelas.

Carlos Lemoine Presidente Santos camino

 

Carlos Lemoine Presidente Santos gestionDesde el punto de vista del estado de ánimo a través de las encuestas se identifican tres  hechos de gran impacto:

1-      La caída de la Reforma a la Justicia: el gobierno dio el mensaje de que para el ciudadano no había justicia, pero el mismo gobierno no sabía qué pedía ni qué daba a cambio de la aprobación de la reforma, la que acabó por verse como un orangután para mejorar las prebendas de los congresistas y las altas cortes (10 puntos de prestigio menos).

2-      El fallo de la Corte de la Haya, que los ciudadanos vieron como la consecuencia del manejo negligente de los intereses del país por parte de sus gobernantes (otros 10 puntos hacia abajo).

3-      Los paros cafetero y del transporte, que mostraron un gobierno sin control de la situación (otros 10 puntos).

Los errores estratégicos

Sin ánimo de hacer teoría, podría aventurarse la idea de que el gobierno Santos  ha cometido tres errores sutiles pero graves:

Hacer énfasis sobre la lucha contra la corrupción y no en hacer integro al  gobierno.

Cuando el gobierno es íntegro es decir, cuando le cumple lo prometido al ciudadano, los hospitales funcionan, las escuelas dan clases y la policía está presente en la calle. Si el Estado funciona con integridad funciona todos los días, si el Estado funciona con integridad no hay corrupción –porque la elimina el profesionalismo necesario para operar de ese modo.

La lucha contra la corrupción, por el contrario, implica parar el Estado, identificar las piezas dañadas y cambiarlas, y esto conlleva el desacreditarlo ante el público y llenar a los funcionarios de temor de actuar.

Durante los primeros meses del gobierno Santos, la Contraloría, la Procuraduría y la Fiscalía ocuparon la escena mediática y subieron enormemente su calificación ante la opinión pública. La salud, la educación y el bienestar familiar descendieron, y la administración -por el temor- se hizo lenta e incapaz de entregar de acuerdo con las expectativas que había creado.

–          Avivar la autoestima del país y no su fuerza de voluntad y su persistencia.

El exceso de optimismo del comienzo del gobierno hizo bajar la guardia del país en campos fundamentales como la industria y la seguridad: la violencia y la pobreza eran temas fáciles de manejar,  teníamos tal impulso que esos escollos se iban a superar en un corto tiempo, no se necesitaban el tesón y la persistencia, ¡Colombia todo lo podía!

Ha sido un duro golpe reconocer que necesitamos el tesón de siempre y que la pobreza está ahí, que las FARC están ahí, que la corrupción está ahí, que la industria no crece, la minería no funciona y la agricultura no arranca.

Para el país es mejor saber que su vida es difícil y que lo que necesita es mucho coraje para superar sus dificultades.

  -Dialogar sin controlar el contexto de la conversación.

 

carlos Lemoine Presidente Santos imagenCon la caida de la Reforma a la Justicia el gobierno dio el mensaje de que para el ciudadano no había justicia.
Foto: 
Globovisión http://www.flickr.com/photos/
globovision/4654115021/

Un aporte muy importante del gobierno es la valoración del diálogo como instrumento de gestión, pero la eficacia del diálogo depende de que tenga el contexto adecuado. El contexto es a la conversación como la ronda del río a su corriente: define donde desemboca.

Durante la Reforma de la Justicia el gobierno dialogó, pero el contexto lo definieron los que se iban a beneficiar con la reforma.

En la decisión de la Corte de la Haya no importaba lo que el fallo significara para los intereses o para la opinión pública en Colombia.

En el paro cafetero se negoció en un contexto donde necesariamente iban a primar los intereses de los menos sobre los intereses de los más.

En los diálogos de La Habana el gobierno definió el contexto de una agenda delimitada  para lograr la desmovilización de la guerrilla, pero poco a poco la sensación del país es que son diálogos abiertos sobre temas que incumben y afectan a todos. 

Carlos Lemoine Presidente Santos dialogos

Los cambios que  requiere en su estrategia el gobierno son sutiles, pero importantes.

 

* Presidente del Centro Nacional de Consultoría. Ingeniero Civil y Matemático de la Universidad Nacional de Colombia. Maestría y doctorado en Matemáticas Aplicadas de la Universidad de Maryland. Ex Director de Estudios de la Compañía Ecuatoriana de Datos, ex Director de Estudios Socioeconómicos y Estadísticos de la Compañía Colombiana de Datos, ex Director General de Análisis Socioeconómico del DANE, y ex Presidente de la Sociedad Colombiana de Matemáticas.

 Carlos Lemoine Presidente Santos Razon publica

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Para ganar el favor de la opinión, el diálogo incluyente del presidente Santos había probado ser más eficaz que el estilo de confrontación característico del presidente Uribe, y el nuevo gobierno batía los récords de su antecesor – que parecían ser insuperables-.

 

 Sin ánimo de hacer teoría, podría aventurarse la idea de que el gobierno Santos  ha cometido tres errores sutiles pero graves.

 

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