La disputa por la Alcaldía de Bogotá - Razón Pública
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La disputa por la Alcaldía de Bogotá

Escrito por Fabián Acuña

Centro de Bogotá visto desde los cerros orientales.

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Un recuento ordenado de los hechos, las precandidaturas, las corrientes, las tensiones, las alianzas posibles e imposibles -y  las implicaciones de todo esto para la ciudad-.  

Fabián Acuña*

El botín de Bogotá

La representación política urbana ofrece dos grandes oportunidades:

1. Las grandes ciudades son ambientes favorables para la emergencia de líderes y movimientos alternativos o independientes;  

2. Alcanzar el gobierno de una ciudad principal permite un reconocimiento nacional y otorga gran poder simbólico.

Una muestra de la primera afirmación se ve en el hecho de que en Bogotá las terceras fuerzas hayan competido exitosamente contra los partidos y las élites tradicionales. Desde 1995 el gobierno de la ciudad ha estado en manos de movimientos independientes. En las   tres últimas elecciones el ganador ha sido la izquierda democrática, representada por el Polo Democrático o por los Progresistas.

Desde 1995 el gobierno de la ciudad ha estado en manos de movimientos independientes.

Además, como suele decirse, la Alcaldía de Bogotá es el segundo cargo de Colombia, porque ofrece oportunidades atractivas:

– El buen gobierno en esta ciudad es un motivo de amplio reconocimiento nacional (como decir el fenómeno Mockus o el de Peñalosa).

– En caso de haber fracasado en la competencia política nacional, el gobierno de Bogotá es el mejor “escampadero”.

– Bogotá es la mejor plataforma de ascenso y con frecuencia es tomada como un paso hacia la Presidencia (contra-ejemplo de ello, de los últimos presidentes solo Andrés Pastrana fue alcalde de la ciudad; pero varios exalcaldes si han buscado la presidencia).

Por esto, la Alcaldía de Bogotá se ha convertido en lugar de tránsito de importantes líderes, sin que esto haya implicado necesariamente una mejor administración ni un beneficio para la ciudad.

La candidata a la Alcaldía de Bogotá por el Polo Democrático.
La candidata a la Alcaldía de Bogotá por el Polo Democrático.
Foto: Wikimedia Commons

Un voto indescifrable

También se dice que en Bogotá domina el voto de opinión y que el triunfo de movimientos independientes o de izquierda confirma esta verdad. Sin embargo, la afirmación resulta bastante menos evidente al analizar las elecciones para el Concejo o para las Juntas Administradoras Locales.  De modo que no es fácil caracterizar la votación capitalina.

Y además habría que tener en cuenta la débil relación entre las preferencias de los bogotanos en las elecciones nacionales y en las locales. Por ejemplo: pese a la popularidad de Uribe y al apoyo de los bogotanos para sus dos elecciones presidenciales, ninguno de los candidatos que él apoyó para la alcaldía de la ciudad resultó electo (Juan Lozano en 2003 y Enrique Peñalosa en 2007).   

En las últimas elecciones nacionales, la capital vivió una batalla campal entre Santos y el candidato del Centro Democrático. La votación de la primera vuelta favoreció al uribismo, y esto obligó al gobierno a establecer alianzas con sectores estratégicos.  Santos buscó el apoyo de los ediles de todas las localidades y, con su defensa del proceso de La Habana, obtuvo el respaldo decidido de Antanas Mouckus, de la Alianza Verde, de una parte importante del Polo Democrático (Clara López e Iván Cepeda), y de los Progresistas de Petro, todo lo cual le permitió revertir los resultados de la primera vuelta.

Los aspirantes

Aunque la mayoría de los pre-candidatos aún no han formalizado sus aspiraciones, las principales fuerzas políticas del país se alistan ya para la batalla por Bogotá.

Un primer grupo está formado por quienes Luis Sandoval llama “los alternativos”, que han gobernado la ciudad desde 1995. Entre ellos están:

– El Polo Democrático. El apoyo a la reelección de Santos en Bogotá mostró la fuerza de Clara López, aunque este respaldo también le significó una profunda división con el sector que lidera el senador Robledo. A pesar de todo, sigue siendo el partido que mantiene la mayor intención de voto hasta el momento.

– Los Progresistas.  Aquí  figuran algunos nombres que buscan el apoyo del alcalde Petro,  como el ex director de Canal Capital, Hollman Morris; el exsecretario de Salud y de Gobierno, Guillermo Alfonso Jaramillo, abanderado del alcalde en tiempos del referendo revocatorio; y María Mercedes Maldonado, exsecretaria de Planeación y de Hábitat,  alcaldesa encargada en tiempo de la destitución de Petro

-Los Verdes. Aquí destacan los concejales Carlos Vicente de Roux (cercano a Petro) y Antonio Sanguino, que pertenecieron al Polo Democrático, pero con ocasión del parágrafo transitorio de la reforma política de 2009 se trasladaron a las toldas verdes. Y como siempre, no se descarta la participación del ex alcalde  Peñalosa, quien se decidiría si su nombre es parte de una coalición más amplia[1].

-La Alianza Social Indígena. Este movimiento siempre ha tenido una participación importante en las aspiraciones de la Alcaldía con candidatos adoptados y, al parecer, en esta ocasión el ex defensor del pueblo, Eduardo Cifuentes, contempla esta opción.

El otro grupo está formado por “los tradicionales”, que han perdido terreno en la política bogotana pero aun tienen presencia importante -aunque minoritaria- en el Concejo y en la burocracia distrital:

-El liberalismo. Después de ser alcalde encargado tras la destitución temporal de Petro, el exdirector del partido y exministro Rafael Pardo afianzó su intención de competir, para lo cual cuenta con el apoyo de buena parte de la Unidad Nacional –la semana pasada el partido de la U, formalizó su apoyo-[2]. Su coequipero, David Luna, es otra de las cartas del partido, aunque no ha hecho explícita su intención.

-El conservatismo. A raíz de sus buenos resultados en la pasada elección presidencial, un   sector de este partido le pidió a Martha Lucía Ramírez que fuera su candidata a la Alcaldía, pero ella declaró que no aceptaría la postulación. Así que luego añadieron que antes que postular un nombre, el Partido propone una agenda de trabajo por Bogotá.

-El Centro Democrático. En las presidenciales del 2014 el uribismo demostró que tiene gran  acogida en la capital. Hoy tiene cinco (de los 18) representantes a la Cámara por Bogotá y un apoyo importante de empresarios, sectores tradicionales y cristianos que le aseguran una nutrida votación para octubre.

A pesar de las dudas que ocasionan los desplantes y silencios de Uribe, así como sus reuniones con el presentador deportivo y excandidato a la Alcaldía, William Vinasco, y los rumores sobre una aspiración de Juan Lozano, hace unas semanas el mismo Uribe despejó todas las dudas y ungió a Pacho Santos como su candidato para Bogotá.

Aunque varios de los nombres mencionados han insistido en que no son candidatos, en Colombia “todo político mientras respira, aspira”, de modo que ningún “no” debe tomarse como definitivo hasta el momento de cerrarse el plazo de inscripción de candidaturas.

El candidato a la Alcaldía de Bogotá por el Partido Liberal, Rafael Pardo.
El candidato a la Alcaldía de Bogotá por el Partido Liberal, Rafael Pardo.
Foto: US Department of Labor

Candidatos, coaliciones y consultas

En Bogotá se perciben dos grupos separados por su percepción sobre las últimas administraciones de la ciudad: (1) Quienes están a favor de mantener un voto independiente y alternativo, que mantenga los progresos con sentido social; y (2) Quienes aspiran a un cambio de rumbo y critican la mala gestión, la corrupción o el retroceso de la ciudad en diferentes aspectos.   

Como en ninguna de las opciones se presenta un solo candidato, las posibles alianzas deben establecer un mecanismo idóneo de selección

Alrededor de cada posición se plantean alianzas posibles, entre las cuales identifico por lo menos estas tres:

1. Quienes sostienen que todos los aspirantes alternativos deben unirse para preservar y profundizar los avances sociales en la ciudad;

2. Quienes pretenden evitar un nuevo triunfo de la izquierda en Bogotá; y

3. Quienes quieren evitar el ascenso del uribismo.

Como en ninguna de las opciones se presenta un solo candidato, las posibles alianzas deben establecer un mecanismo idóneo de selección (consulta o encuesta) para no dispersar el voto entre varios candidatos como ha ocurrido en elecciones pasadas. Para eso surgen algunas opciones:

a) David Luna invitó a todos los precandidatos por fuera de la izquierda a elegir a quien compita contra Clara López. En esta consulta participarían tanto el santismo como el uribismo, además  de otros partidos que quieran evitar el triunfo de la candidata del Polo. Pero el codirector del Partido de la U, Roy Barreras,  se opuso a esta propuesta porque una alianza con el uribismo sería imposible mientras este no acepte el proceso de paz.

b) Ante esta contradicción, Cambio Radical, en cabeza de Carlos Fernando Galán, propone una consulta entre los miembros de la Unidad Nacional, que cobijaría a los aspirantes liberales como Pardo y eventualmente Luna, y a los verdes como De Roux y Peñalosa. Peñalosa propuso algo similar en contra del Polo y del Centro Democrático.

c) Por su parte, Juan Manuel Galán tiene una noción ampliada de la Unidad Nacional y sugiere que a la propuesta de su hermano Carlos Fernando se sume el nombre de Clara López, debido a su papel destacado en la segunda vuelta presidencial.

d) El Partido Verde se reunió la semana pasada para determinar quiénes y cómo se eligiría el candidato de la colectividad. De Roux y Sanguino proponen que el candidato se elija pronto para empezar la campaña, pero Peñalosa dice que no tiene afán, al contrario, está a la espera que se acepte su antedicha propuesta para una alianza.

Los líos de la ciudad no son de izquierda o derecha, pues todos han contribuido de una u otra forma al deterioro de la calidad de vida, y es momento de aunar esfuerzos para que Bogotá deje de ser el lugar de tránsito de quienes quieren llegar a la Casa de Nariño.

Hay que asegurar la dedicación exclusiva del alcalde o alcaldesa a la ciudad, la adopción de políticas de mediano y largo plazo para la ciudad, y la estrategia de “construir sobre lo construido”. Si las divisiones de la política nacional se trasladan a la de Bogotá será muy poco lo que podamos avanzar en beneficio de la ciudad.
 

* Docente-investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana e investigador del Observatorio de Restitución y Regulación de los Derechos de Propiedad Agraria. www.observatoriodetierras.org.​


[1] http://www.semana.com/nacion/articulo/enrique-penalosa-quiere-ser-el-candidato-la-alcaldia-de-bogota/419027-3

[2] http://www.elespectador.com/noticias/politica/rafael-pardo-oficialmente-candidato-de-u-bogota-articulo-546854

 

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