La defensa mundial de nuestra biodiversidad en la COP16
Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible

La defensa mundial de nuestra biodiversidad en la COP16

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La COP 16 se presenta como un evento que posiciona a Colombia como líder en la defensa de la biodiversidad y que hace de Cali una ciudad que se renueva en torno a la protección del medio ambiente.

Efraím del Campo Parra Muñoz*

Una sede soñada

A finales del 2023, desde Dubái, donde se realizaba la Cumbre Internacional de Cambio Climático COP 28, el gobierno de Colombia anunció con bombos y platillos que el país sería sede de la próxima Conferencia de las Partes sobre Diversidad Biológica 16 (COP 16). 

Aunque inicialmente para la mayoría de los colombianos este anuncio pasó desapercibido, para el gobierno representó un gran triunfo ya que evidenció el reconocimiento de un nuevo posicionamiento y liderazgo internacional de Colombia – y de paso del presidente Gustavo Petro- en temas ambientales, lo cual es inédito en la historia nuestra diplomacia internacional.  

La COP 16 es un evento estratégico para Colombia porque convoca a más de 12.000 personas de todo el mundo, entre el 21 de octubre y el 1 de noviembre, con el objetivo de detener la pérdida de diversidad biológica y asegurar que los ecosistemas sigan suministrando servicios esenciales.  

El valor de la biodiversidad

Para entender la COP 16, primero debemos comprender por qué la protección de la biodiversidad es un asunto que merece el interés de la comunidad internacional y de nosotros en Colombia. 

En general, la biodiversidad se refiere a la variedad de seres vivos sobre la tierra y los patrones naturales que la conforman, resultado de miles de millones de años de evolución, según procesos naturales y de la influencia creciente de las actividades del ser humano. 

Su importancia radica en que es un elemento fundamental para regular procesos ecológicos vitales, como la polinización de cultivos, la purificación del aire y del agua, y la protección contra desastres naturales. Además, proporciona recursos esenciales para la supervivencia humana, como alimentos, agua y medicinas.

Foto: Alcaldía de Santiago de Cali

Entre 1970 y 2018 se encontró una disminución del 98% de la población de mamíferos, reptiles, aves, peces y anfibios en América Latina y el Caribe.

La necesidad de tomar acción

A pesar de su evidente importancia para el sistema planetario y humano las cifras en el último Informe Planeta Vivo de la World Wildlife Fund (WWF) revelan que la degradación de la biodiversidad del planeta se ha acelerado significativamente. Por ejemplo, entre 1970 y 2018 se encontró una disminución del 98% de la población de mamíferos, reptiles, aves, peces y anfibios en América Latina y el Caribe.

En este contexto crítico, en 1992, durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Rio de Janeiro, todos los estados miembros de las Naciones Unidas, excepto Estados Unidos, deciden adoptar el Convenio sobre Biodiversidad. 

El objetivo es implementar medidas que conduzcan a un futuro sostenible mediante la conservación de la diversidad biológica, el uso sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa de los beneficios derivados del uso de los recursos genéticos. 

Este Convenio, que entró en vigor en 1993, establece lo que se conoce como “Conferencia de las Partes”, el cual es el máximo órgano decisorio donde se reúnen cada dos años los estados parte y no parte del tratado para tomar decisiones sobre los avances en la implementación de las obligaciones y decisiones de tipo administrativo. 

El recorrido de la COP

Hasta el momento se han realizado 15 COP sobre biodiversidad, la última en 2022 presidida por China y organizada en Montreal, Canadá. A diferencia de las COP anteriores, la COP 15 fue de especial relevancia debido a que se adoptó el “Marco Mundial de Diversidad Biológica Kunming-Montreal” (GBF) el cual establece cuatro objetivos y 23 metas para alcanzar en 2030. 

Además del Marco Mundial de Diversidad Biológica, la reunión aprobó una serie de acuerdos relacionados con su implementación, que incluyen la planificación, el seguimiento, la presentación y la revisión de informes; la movilización de recursos; la ayuda a las naciones para desarrollar su capacidad para cumplir con las obligaciones; y la información digital sobre secuencias de recursos genéticos. 

Después de dos años desde la adopción del GBF, la comunidad internacional tiene muchas expectativas sobre la COP 16, ya que la convierte en un escenario crucial para evaluar los avances en la implementación de estos compromisos y ajustar las estrategias necesarias para cumplir con las metas establecidas. 

La apuesta de la COP 16

La COP 16 busca consolidar el seguimiento, promover la colaboración internacional y, sobre todo, asegurar la financiación adecuada para los países en desarrollo. También pretende reforzar la participación de las comunidades locales e indígenas en la gestión de la biodiversidad. 

En este sentido, la agenda oficial de la COP 16, definida desde la COP 15, abordará temas que guiarán al mundo en la implementación GBF, donde se negociarán 35 puntos clave para proteger la biodiversidad y mostrarán los avances en el cumplimiento de las metas ante la comunidad internacional. 

De acuerdo con la ministra Susana Muhamad, la apuesta del gobierno es la aprobación de la plenaria del plan de trabajo de comunidades indígenas y comunidades locales, incluyendo el reconocimiento de las comunidades Afro, el marco de repartición de beneficios en el uso de secuencias genéticas digitalizadas, y el mecanismo de financiamiento y responsabilidad de países desarrollados para acelerar la implementación del GBF. 

El gobierno de Colombia apuesta a que la COP 16 que se realizará en Cali se caracterice por su participación y pluralidad, dividiendo el espacio en tres zonas que cumplen un rol específico en la dinámica de la conferencia. 

La «Zona Azul» funcionará como el núcleo formal de las negociaciones, donde solo los delegados oficiales de los estados parte, académicos, ONGs y representantes de agencias de las Naciones Unidas discutirán y tomarán decisiones sobre los temas clave de la biodiversidad. 

En contraste, la «Zona Verde» se dedicará a la participación ciudadana y la sensibilización pública, ofreciendo un espacio de más de 35 mil metros cuadrados y 16 plataformas en toda la ciudad para eventos culturales, talleres y actividades que permitan a todos los actores interactuar con los temas de la conferencia y expresar sus perspectivas. 

Un destacado componente de esta zona es la agenda académica liderada por la Universidad Autónoma de Occidente, en donde se realizarán más de 50 eventos con el fin de fomentar el debate y el aprendizaje continuo entre los diferentes sectores académicos, sociales, económicos y políticos. 

Por último, la «Franja Multicolor» mostrará la realidad ambiental de Cali y alrededores con rutas temáticas que destacan huertas, ríos y montañas, organizadas junto a las comunidades locales. 

Esta división no solo facilitará una mejor gestión del evento, sino que promoverá una participación inclusiva y diversa, permitiendo que la COP 16 se convierta en un punto de encuentro entre la diplomacia ambiental y la ciudadanía global.

El papel de Cali

Aunque nadie duda de la importancia de la COP 16 para Cali, esto ha traído grandes retos tanto para la alcaldía, la gobernación y actores locales. Desde que hicimos los Panamericanos en 1971, Cali nunca logró ser sede de otros eventos. De ahí que tengamos poca experiencia, capacidad e infraestructura para estos, comparados con Bogotá, Medellín o Barranquilla. 

Sin embargo, esta oportunidad también representa un catalizador para la modernización y la identidad cultural de la ciudad. La organización de la COP 16 ha impulsado mejoras en la infraestructura local, como ampliar centros de convenciones, incrementar las capacidades locales para la atención de turistas, mejorar la movilidad urbana, y fomentar una mayor colaboración entre el sector público y privado. 

Además, y creo que esto es lo que más valoro, la COP 16 ha logrado despertar esa identidad caleña que por tanto tuvimos dormida por la violencia, el narcotráfico, el Paro Nacional y pésimas administraciones, que generaron desapego y zozobra en la ciudad. 

Ojo, no quiero decir que la COP 16 se compare con el impacto de los Panamericanos, que fue una refundación de la ciudad, pero sí reconozco que la COP 16 ha activado y potenciado nuevos sentimientos y relaciones hacia y desde la ciudad. 

En este sentido, la COP 16 se presenta como una oportunidad única para crear una nueva identidad en torno a la sostenibilidad, en donde se destaque a Cali como capital del Pacifico y un referente de compromiso ambiental. 

Esta transformación permitiría que la ciudad no solo sea reconocida por su riqueza ambiental y cultural, sino también por su liderazgo en la protección de la biodiversidad, desencadenando nuevos desarrollos, emprendimientos, creaciones e innovaciones sostenibles que impulsen el crecimiento económico y social de la región, con el potencial de inspirar a otras ciudades y naciones a adoptar enfoques similares, estableciendo un nuevo estándar para el desarrollo responsable y consciente del medio ambiente.

La COP 16 en Cali no solo representa un hito para la diplomacia ambiental colombiana, sino también una oportunidad de transformación local profunda.

La huella de la COP 16

La COP 16 en Cali no solo representa un hito para la diplomacia ambiental colombiana, sino también una oportunidad de transformación local profunda. La inversión en infraestructura, la promoción de la sostenibilidad y el renacer cultural asociado con el evento son pasos significativos hacia un futuro más sostenible y justo. 

No obstante, es importante mencionar que la realización de la COP 16 implica un compromiso explícito de todos nosotros con la biodiversidad y la sostenibilidad. La COP 16 no es solo un evento en el calendario, como la Copa América o los Olímpicos, sino que deberá marcar el inicio de un proyecto sostenible de ciudad, país y mundo, en el que la biodiversidad debe estar en el centro de nuestro pensamiento y modelo de desarrollo social y económico. 

Ciertamente, este desafío traerá muchos retos, que espero que nuestros líderes actuales y futuros estén a la altura para cumplir con las metas de la agenda 2030 y construir un legado duradero de compromiso ambiental y resiliencia en un mundo cada vez más incierto y riesgoso.

Acerca del autor

Efraim del Campo Parra Munoz
ecampo@razonpublica.org | + posts

* Politólogo de la universidad de Los Andes. Maestría en Política de la universidad de Sheffield (Reino Unido), maestría en ciencia política y relaciones internacionales de la Universidad Ginebra (Suiza) y doctorado en geografía humana en la Universidad de Edimburgo (Reino Unido). He sido consultor en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Suiza, Ministerio de Relaciones Internacionales de Colombia y la Cámara de Comercio Hispanoamericana de Carolina del Norte (Estados Unidos). Actualmente soy Director del Observatorio de Sostenibilidad de la Universidad Autónoma de Occidente.

2 comentarios

Efraim del Campo Parra Munoz

Escrito por:

Efraim del Campo Parra Munoz

* Politólogo de la universidad de Los Andes. Maestría en Política de la universidad de Sheffield (Reino Unido), maestría en ciencia política y relaciones internacionales de la Universidad Ginebra (Suiza) y doctorado en geografía humana en la Universidad de Edimburgo (Reino Unido). He sido consultor en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en Suiza, Ministerio de Relaciones Internacionales de Colombia y la Cámara de Comercio Hispanoamericana de Carolina del Norte (Estados Unidos). Actualmente soy Director del Observatorio de Sostenibilidad de la Universidad Autónoma de Occidente.

2 comentarios de “La defensa mundial de nuestra biodiversidad en la COP16”

  1. Estimado Efraín, quiero felicitarte por tu excelente columna sobre la Cop 16. El análisis destaca puntos cruciales sobre los desafíos y avances en la lucha sobre el avance climático.
    Aprecio la claridad con la que presentas la información. Tu trabajo no solo informa sino que también inspira a actuar y a reflexionar sobre nuestro papel en la mitigación del cambio climático.
    Gracias por compartir tu perspectiva y por contribuir de manera tan significativa al diálogo sobre este tema tan importante.
    Los caleños tenemos grandes expectativas de que nuestra ciudad se convierta en un ejemplo de sostenibilidad y liderazgo ambiental.

    1. Buenos días Efraím.
      Considero muy acertada tu postura sobre la COP16 y resalto tu empeño en resaltar el aporte que tendrá la academia en este estratégico evento.

      Noto, además, que pasaste por alto un tema que siento debería ser abordado y es la seguridad que se espera para este gran evento, organizaciones criminales nacionales tratan de darse importancia generando amenazas contra la COP16 y se han desplegado tanto recursos como tropas nacionales como internacionales en pro de garantizar dicha seguridad.

      Adjunto, es notoria la presencia diferencial del Estado, ya desde las capitales departamentales, es bueno que como llamas a Cali “una capital del Pacífico” se proyecte un aprovechamiento de nuestra salida al Pacífico ya no solo como ruta del narcotráfico, sino también, de avistamiento de ballenas por nombrar algún ejemplo.

      En resumen, abordar este tema con un enfoque holístico.

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