¿La apertura financiera afectaría la estabilidad financiera del país?
Inicio TemasEconomía y Sociedad ¿La apertura financiera afectaría la estabilidad financiera del país?

¿La apertura financiera afectaría la estabilidad financiera del país?

Escrito por Jacobo Campo Robledo - Jose E Gomez Gonzalez

La apertura financiera puede solventar el desequilibrio financiero del país. Acá se presentan algunas recomendaciones para el sector financiero colombiano y la relación con el sistema financiero global.

Jacobo Campo Robledo* y Jose E. Gomez Gonzalez**

Colombia y la estabilidad financiera

El impacto de la apertura financiera sobre la estabilidad financiera es un tema complejo que ha generado un extenso debate sobre las ventajas y los efectos nocivos. El debate ha sido más acalorado en los mercados emergentes de ingresos medios que, como Colombia, aspiran a alcanzar los niveles de prosperidad y estabilidad característicos de las economías industriales avanzadas.

La literatura teórica sugiere inequívocamente entre mayor apertura económica se dará un efecto positivo sobre el crecimiento económico, el desarrollo del sistema financiero y la estabilidad financiera.

La globalización financiera ofrece dos ventajas principales. Primero, ayuda a homogeneizar los costos de capital entre países. Esto beneficia principalmente a los países en los que el capital es escaso y, por lo tanto, tienen una relación capital-trabajo baja. Segundo, la globalización financiera tiende a facilitar una mejor distribución internacional de los riesgos.

Sin embargo, la evidencia empírica respecto a los dos mecanismos teóricos principales mediante los cuales la apertura financiera afecta la estabilidad financiera ha producido resultados mixtos.

Por una parte, los trabajos académicos existentes son favorables al resaltar la ventaja que ofrece la apertura financiera para homogenizar los costos de financiamiento entre países. Además, la implementación de controles de capital, que limitan la apertura, resulta en costos más elevados de capital para las empresas, especialmente para las más pequeñas.

Algunos economistas consideran que estas políticas, junto con estrategias macroeconómicas sólidas y una supervisión financiera robusta, tienen un papel crucial al permitir que los países aprovechen los beneficios de los flujos de capital y el crecimiento crediticio, al mismo tiempo que mitigan los efectos adversos de su volatilidad inherente.

Por ejemplo, en un análisis de datos a nivel de empresas en Chile que abarca el período antes, durante y después del régimen de control de capitales de 1991 a 1998, Forbes revela un aumento en el costo de capital para las empresas más pequeñas que cotizan en bolsa durante el período de control de capitales.

Curiosamente, las empresas más grandes no parecen enfrentar restricciones de liquidez exacerbadas en el mismo período, posiblemente a la mayor facilidad y capacidad para acceder a fondos de financiamiento a nivel nacional.

Resultados similares fueron obtenidos por Wei y Zhang para una muestra de 184 países en el Informe Anual del FMI sobre Arreglos Cambiarios y Restricciones Cambiarias (AREAER).

Por otra parte, si bien la literatura teórica sugiere de manera inequívoca una correlación positiva entre una mayor integración financiera y la compartición internacional de riesgos, las investigaciones empíricas presentan una narrativa algo discordante y revelan evidencia conflictiva sobre los resultados.

Es importante destacar que los resultados superiores en compartición de riesgos durante la reciente era de globalización se han limitado en gran medida a las naciones industrializadas, dejando a los países en desarrollo excluidos de esta ventaja.

Desde una perspectiva teórica, la apertura financiera se presenta como ventajosa para el desarrollo financiero, mejora la eficacia institucional y el progreso financiero mediante la adopción de estándares contables internacionales, la incorporación de intermediarios financieros internacionales, mejoras en el gobierno corporativo y avances tecnológicos.

Sin embargo, la crisis financiera global también evidencia desventajas como la mayor volatilidad que genera, el aumento de la vulnerabilidad a choques externos y las dificultades en el manejo de los flujos de capital. Al integrarse más con mercados globales, los sistemas financieros domésticos se exponen más a crisis internacionales.

Además, los flujos de capital pueden aumentar la volatilidad en tipos de cambio, activos e intereses, desafiando las políticas domésticas.

Foto: Alcaldía de Neiva - El estudio de Giraldo et al., sugiere que la competencia intensificada en los mercados globales no afecta notablemente la rentabilidad de los bancos locales.

La implementación de medidas macroprudenciales

Ante estos desafíos, varios países han emprendido reformas, incluyendo la aplicación de políticas macroprudenciales, para fortalecer la resiliencia de los sistemas financieros frente a choques externos, especialmente los provenientes de la volatilidad de los flujos internacionales de capital.

Algunos economistas consideran que estas políticas, junto con estrategias macroeconómicas sólidas y una supervisión financiera robusta, tienen un papel crucial al permitir que los países aprovechen los beneficios de los flujos de capital y el crecimiento crediticio, al mismo tiempo que mitigan los efectos adversos de su volatilidad inherente.

Esto es especialmente significativo en economías dependientes de bienes básicos, donde los flujos de capital están vinculados estrechamente a las fluctuaciones en los precios internacionales de estos bienes.

El debate sobre la eficacia de los controles de capital y medidas para restringir la apertura financiera, junto con sus consecuencias a largo plazo, sigue siendo tema de deliberación continua.

La amplitud e inconclusión de la literatura al respecto se atribuye en gran medida a divergencias en enfoques, periodos de estudio, muestras de países, metodologías empíricas y formas de medir variables cruciales, pero no observables, como lo son la estabilidad financiera y la apertura financiera.

Un desafío adicional es detectar efectos causales más allá de la simple correlación entre apertura y estabilidad financiera, ya que existen argumentos que respaldan relaciones de retroalimentación en ambas direcciones.

Machine Learning para evaluar efectos

La investigación reciente de Giraldo usa datos anuales de 45 países, tanto desarrollados como emergentes, para el periodo 2010-2020 y una metodología llamada “Double-Debiased Machine Learning” para poder evaluar adecuadamente efectos causales. El estudio muestra que bajo diversas medidas de ambas variables la apertura financiera es en promedio buena para la estabilidad financiera.

Específicamente, incrementos en el nivel de apertura tienden a obtener menores niveles de la razón de cartera vencida sobre cartera bruta de los bancos, a aumentar el nivel de provisiones sobre cartera vencida y a aumentar las relaciones de solvencia regulatoria.

Curiosamente, el impacto de la apertura en la rentabilidad bancaria es poco evidente, lo que sugiera que la competencia intensificada en los mercados globales no afecta de manera notable la rentabilidad de los bancos locales.

Los resultados de este estudio tienen implicaciones sustanciales para la formulación de política. Sugiere que los responsables de la formulación de política macroeconómica y financiera, especialmente en países con mercados financieros emergentes, deberían considerar medidas que fomenten la integración con los mercados globales, incluyendo la flexibilización de restricciones a los flujos de capital.

Aunque las políticas macroprudenciales pueden ser beneficiosas en condiciones de mercado específicas, los resultados de este estudio desaconsejan la adopción permanente como estrategia para aislar los sistemas financieros de los mercados globales.

De hecho, dependencia prolongada podría obstaculizar el desarrollo financiero y resultar perjudicial para la estabilidad financiera a largo plazo.

Implicaciones para Colombia

Colombia se caracteriza por tener una baja apertura financiera en comparación con otros países de nivel de desarrollo similar e incluso con la mayoría de las naciones de la región.

No en vano la relación de crédito bancario doméstico a PIB de Colombia se encuentra entre las más bajas entre los países de nivel de desarrollo comparable. Así mismo, los márgenes de intermediación de los bancos colombianos son altos frente al promedio de los países de la región.

Aunque existen diversas medidas que evalúan distintos aspectos de la apertura financiera de los países, la conclusión general es consistente. La gráfica 1, que exhibe el Indicador de Apertura de Chinn-Ito, ilustra cómo el nivel de apertura de Colombia es inferior al de muchos países similares, como Chile, Ecuador, México, Panamá y Perú.

Esto se debe, en buena medida, a políticas que se han tomado deliberadamente buscando proteger la economía y el sistema financiero colombiano de los choques externos que pueda producir un mundo cada vez más globalizado.

Colombia ha usado controles de capitales como los encajes externos en varias ocasiones para reducir el flujo de entrada de capitales externos en momentos de bajas tasas de interés globales.

Así mismo, la regulación cambiaria del Banco de la República impone restricciones a la exposición cambiaria de los bancos comerciales del país, entre las que se destacan la Posición Propia (PP), la Posición Propia de Contado (PPC) y la Posición Bruta de Apalancamiento (PBA).

Estas medidas, que fueron creadas durante la década de 1990 (PP y PPC) y en 2007 (PBA) han sido permanentes y han limitado la entrada de capitales al sistema financiero colombiano de manera importante.

En la gráfica 1 se muestra el índice de apertura financiera de un conjunto de países, y se puede observar que Colombia se encuentra aún con unos niveles bajos.

Aunque estas medidas han sido implementadas para proteger al sistema financiero de posibles situaciones de contagio originadas en la extrema integración con los sistemas financieros globales y han sido efectivas en reducir la vulnerabilidad de los bancos en momentos de estrés financiero mundial, como durante la Crisis Financiera Global de 2008-2010, probablemente también han limitado la profundización financiera del país.

No en vano la relación de crédito bancario doméstico a PIB de Colombia se encuentra entre las más bajas entre los países de nivel de desarrollo comparable. Así mismo, los márgenes de intermediación de los bancos colombianos son altos frente al promedio de los países de la región.

Ante la evidencia de que la apertura financiera es favorecedora para el desarrollo del sistema financiero, para el crecimiento económico e, incluso, para varias dimensiones de la estabilidad financiera, se debería pensar en reducir las restricciones que limitan la apertura financiera del país hacia los mercados globales.

Hay que decir que la regulación excesiva, aunque sea bien intencionada, puede provocar costos innecesarios que limiten el desarrollo productivo del país.

*Este artículo hace parte de la alianza entre Razón Pública y la Facultad de Economía de la Universidad Externado de Colombia. Las opiniones expresadas son responsabilidad de los autores.

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

*Al usar este formulario de comentarios, usted acepta el almacenamiento y manejo de sus datos por este sitio web, según nuestro Aviso de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies