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La alcaldía de Peñalosa: balance final

Escrito por Nadia Perez
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Alcaldía de Bogotá Peñalosa creó la Secretaría de Seguridad como una forma de combatir este problema de la ciudad.

Nidia Perez¿Cuáles fueron los aciertos y errores de la administración saliente? Balance mesurado de una alcaldía muy controvertida.

Nadia Pérez Guevara*

Poca popularidad

Enrique Peñalosa concluye en pocos días su gestión de la misma manera que la inició y que la desarrolló: gobernando sin la ciudadanía.

Según la última encuesta de INVAMER, la desaprobación del alcalde en el último mes de su gestión es del 62% y llegó a ser del 80% en el 2018. A esto hay que sumarle la percepción de la ciudadanía sobre la situación de Bogotá, en donde solo el 14% de los encuestados considera que las cosas van mejorando, a pesar de los esfuerzos (sobre todo financieros) para mejorar en materia de imagen y comunicaciones.

Todo esto en un contexto de cierre bastante álgido, pues el paro nacional iniciado el 21 de noviembre, ha tenido a Bogotá como epicentro de las movilizaciones y a la vez de los principales episodios de represión e irregularidades en el comportamiento policial, principalmente por parte del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD).

Enrique Peñalosa concluye en pocos días su gestión de la misma manera que la inició y que la desarrolló: gobernando sin la ciudadanía.

A diferencia de sus homólogos en ciudades como Bucaramanga, Barranquilla o Cali, el alcalde Peñalosa ha reprimido de forma sistemática la movilización social y su discurso se ha centrado en los daños del mobiliario urbano y los buses de Transmilenio, por encima de aspectos relacionados con las acciones de la policía en la ciudad. Sus posiciones no fueron claras o las dejó en cabeza del comandante de la policía de Bogotá, quien no ha escatimado en esconder su talante y posición frente al paro y a las movilizaciones. El caso del asesinato del joven Dilan Cruz fue un ejemplo de ello, pues fue resultado del uso desmedido de la fuerza por parte del ESMAD en medio de una manifestación pacífica.

Pese a que en los últimos días se ha tratado de moderar la posición de la administración distrital con acciones como la de disponer del parque Simón Bolívar para el concierto Un Canto X Colombia o la de recular su decisión de no permitir movilizaciones en la Plaza de Bolívar por ocasión de la navidad, todas las intervenciones del alcalde, sobre todo por Twitter, terminan en una alusión hacia las movilizaciones y su mayor preocupación: Transmilenio.

A esta situación se suman otros episodios que provocaron conflictos con las organizaciones sociales y la opinión pública como la urbanización de la Reserva Van der Hammen y la aprobación del Plan de Ordenamiento Territorial (POT). En el primer caso, pese a la oposición de diferentes sectores, la alcaldía insistió en continuar con la modificación de la reserva y fue solo hasta finales de noviembre que la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) no avaló el informe final y solicitó fortalecer aspectos relacionados con la participación ciudadana.

Metro de Bogotá Antes de irse, Peñalosa dejó asegurada la primera línea del metro.

Foto: Metro de Bogotá
Antes de irse, Peñalosa dejó asegurada la primera línea del metro.

En cuanto al POT, el proceso ya había sido criticado por diversos sectores sociales y políticos no solo por aspectos como la expansión de la ciudad, y algunas cuestiones técnicas como la utilización de información desactualizada, sino también por el cierre de espacios participativos durante el proceso de discusión y socialización del POT propuesto y la dilación del debate en el Concejo, con el fin de que su adopción quedara en manos del ejecutivo vía decreto. Sin embargo, gracias a la presión ciudadana, la votación del proyecto logró entrar en la agenda y resultó siendo negado en la Comisión del Plan con una votación de 8 votos a favor y 5 en contra.

Le recomendamos: Las licitaciones que se le han caído a Peñalosa

Seguridad y movilidad

La seguridad y la movilidad fueron temas fundamentales para la administración de Peñalosa. Del primero, resalta la creación de la Secretaría de Seguridad, convivencia y justicia cuyo objetivo principal es mejorar aspectos relacionados con el “acceso a la justicia, prevención del delito, reducción de riesgos y atención de incidentes”. Y del segundo, destaca la adjudicación de la primera línea del metro.

Pese a la inversión en el sector y a la adopción de medidas como la instalación de cámaras de video vigilancia, la construcción de nuevos CAI, la integración de nuevos policías y la dotación de vehículos a la policía, el impacto de la administración saliente en materia de seguridad no fue la esperada, pues las cifras mostraron un aumento de todos los delitos en la ciudad. No obstante, la tasa de homicidios disminuyó siendo la más baja en los últimos cuarenta años y, de acuerdo con el Informe Bogotá Cómo Vamos, el robo de celulares se redujo y aumentó el porcentaje de denuncia en la ciudad. No obstante, estos logros no son conocidos por la opinión pública ni por los ciudadanos, pues solo un 27% de bogotanos se sienten seguros y la mayoría señalan que se sienten particularmente inseguros en TransMilenio.

A diferencia de sus homólogos en ciudades como Bucaramanga, Barranquilla o Cali, el alcalde Peñalosa ha reprimido de forma sistemática la movilización social

En cuanto a la movilidad, la primera línea del metro es el aspecto más destacable en estos cuatro años de gobierno porque era uno de los objetivos de la administración distrital, aunque estuvo en el ojo del huracán dado que fue adjudicada en medio del conflicto. Aparte de eso y la implementación de la semaforización inteligente, la movilidad en Bogotá no presentó una mejoría significativa, pues el problema de los colados en TransMilenio continuó y la infraestructura del sistema sigue deteriorándose. Todo esto se refleja en la insatisfacción de los ciudadanos con el servicio, pues solo el 13% considera que mejoró en el último año. Esto sin mencionar el fracaso del Transmilenio por la avenida séptima, que fue criticado desde sus inicios por la comunidad y finalmente paralizado por una acción popular.

Lea en Razón Pública: Las irregularidades en la licitación del Metro

Alcaldía de Bogotá Peñalosa acaba su gobierno como comenzó: sin ciudadanía

Foto: Alcaldía de Bogotá
Peñalosa acaba su gobierno como comenzó: sin ciudadanía

Estos y otros temas muestran una constante de la alcaldía saliente: la poca importancia otorgada a la opinión ciudadana y la falta de diálogo con los distintos sectores sociales involucrados en los debates de la ciudad en un contexto en el que la población tiene mayor acceso a la información y se encuentra cada vez más organizada. Lo anterior demuestra que la gobernabilidad no se construye solamente entre partidos e instituciones, sino también a través de consensos con la ciudadanía.

*Politóloga Universidad Nacional, docente investigadora de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y de la Pontificia Universidad Bolivariana seccional Bucaramanga.

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1 Comentario

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Jose Sarmiento diciembre 19, 2019 - 9:10 pm

A esto se debe sumar el fracaso en lo deportivo. Con una política enfocada mas en el cemento y en grama sintética antes que en los deportistas y las personas de su entorno (entrenadores, técnicos, fisioterapeutas, preparadores físicos) logrando que en los Juegos Deportivos Nacionales Bogotá quedará de tercero entre tres delegaciones disminuyendo 22 medallas de oro con respecto a 2015 y por primera vez perdiera los Juegos Paranacionales.

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