Investigación y extensión universitaria ¿para qué y para quién?
Foto: Instituto Distrital de Patrimonio Cultural

Investigación y extensión universitaria ¿para qué y para quién?

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La Universidad pública enfrenta un cambio crucial: de un modelo corporativo a uno democrático y solidario, donde la investigación y la docencia sirvan al bien común.

Álvaro Parrado Barbosa*

La polémica auto posesión del profesor Ismael Peña como rector de la Universidad Nacional de Colombia generó un “estallido social” al interior de la institución que se extiende a otras universidades públicas y revive el cuestionamiento de cómo se entiende la autonomía e institucionalidad de la universidad.

Universidades corporativas

La mayor parte de la comunidad universitaria desea un cambio en el modelo de universidad corporativa e individualista, donde priman los intereses particulares sobre el bien común, hacia una universidad democrática, solidaria y sintonizada con las realidades y necesidades de la Colombia de hoy, especialmente de las poblaciones con mayores carencias y de los jóvenes que ingresan todos los semestres con una ilusión de futuro.

La Universidad Nacional consagra la investigación y la extensión como fines misionales, que forman una tríada con la docencia, y conforman los puentes de comunicación con la sociedad. A esta tríada hay que sumarle la creación artística, que también hace parte fundamental del quehacer académico.

En las últimas dos décadas se impuso un modelo de universidad-empresa (también llamada universidad corporativa o neoliberal), donde la investigación y la extensión han cambiado su foco desde la contribución a la sociedad a partir del conocimiento generado en la universidad a cambio de una postura ética y de bien común, por el beneficio particular reducido a incrementar los ingresos de un privilegiado grupo de docentes y sus aliados. 

Se consolidó la denominada “Universidad-Empresa-Estado” a cambio de una “Universidad-Sociedad-Estado”, que se fortalece con la participación directa de la universidad en empresas privadas y mixtas y que, posteriormente, daría paso a las alianzas público-privadas (APP) y la participación de los docentes a título personal como investigadores-empresarios.

Disparidad investigativa

El Decreto 1279 de 2002, que modificó el régimen salarial y prestacional de los docentes de las universidades estatales, expedido al final de la presidencia de Andrés Pastrana, siendo ministro de hacienda Juan Manuel Santos, estimuló la competitividad individual y creó una gran carga al presupuesto de las universidades públicas, congelado desde la Ley 30 de 1992.

Este decreto, en su artículo 10, definió aumentos salariales sin límites por productividad académica, lo que significa que por cada artículo que publica un docente en una revista científica, su salario se incrementa hasta en $313.425 (valor de 15 puntos salariales de 2024), incremento al que también tiene derecho por la publicación de un libro.

Llegando algunos a generar más de diez publicaciones al año, subiendo desmedidamente sus ingresos, mientras queda en segundo plano su labor fundamental: la docencia.

Si bien los incentivos económicos han causado un mayor número de publicaciones, que se refleja en los rankings internaciones que consideran estas publicaciones como uno de los principales factores para medir la calidad de las universidades y que muchos docentes han accedido a estos beneficios de manera transparente y justa, también se han estimulado prácticas poco éticas para lograr los codiciados incrementos salariales.

Prácticas como obligar a los estudiantes a publicar artículos en coautoría con los profesores que dirigen sus trabajos (a pesar de que esto ya está contemplado en sus programas de trabajo y además hay una bonificación por la dirección de los trabajos de maestría y doctorado concluidos) o realizar acuerdos entre profesores para colocarse como coautores en artículos y otras publicaciones así su participación haya sido mínima o nula (carrusel de publicaciones), llegando algunos a generar más de diez publicaciones al año, subiendo desmedidamente sus ingresos, mientras queda en segundo plano su labor fundamental: la docencia.

El Decreto 1279 creó una brecha salarial importante, que se refleja en que, hoy en día, mientras muchos profesores reciben pagos netos cercanos a un salario mínimo mensual, como es el caso de los profesores ocasionales y de los que recién ingresan a la planta docente; otros lleguen a ganar más de cincuenta salarios mínimos por realizar funciones similares.

De acuerdo a la Revista Raya, los 100 salarios más altos en 2023 en la Universidad Nacional de Colombia se encontraron entre 22 y 65 millones de pesos mensuales (más de 70 millones actualizando a 2024), que sumaron más de 36.000 millones de pesos en 2023; equivalentes al salario de 3.500 docentes ocasionales de los que reciben un salario mínimo mensual por 8 meses al año y que no obtienen beneficios por las publicaciones que realicen ni su experiencia.

La brecha también se da entre los docentes de áreas como las ciencias, ingenierías y medicina, con mayor oferta de revistas especializadas que privilegian la investigación de tipo experimental, positivista, que permite obtener resultados de corto plazo, donde de un solo estudio pueden sacar varios artículos, frente a otros tipos de investigación como los métodos etnográficos, la investigación acción participativa y la producción artística, con mayor demanda de tiempo y que muchas veces son divulgadas por medios diferentes a las revistas indexadas, como en el caso de los docentes de ciencias humanas y artes. 

Esta disparidad también se refleja en la medida de los grupos de investigación, por lo que varios decidieron hace unos años no presentarse a las convocatorias de medida para ese momento de Colciencias, aunque en los últimos años se han incorporado nuevos criterios que dan mayor valor a la producción artística y cultural, que se espera se sigan consolidando en las próximas convocatorias de Minciencias.

Comercialización del conocimiento

La segunda norma controversial es la Ley 1838 de 2017 de creación de empresas de base tecnológica o “Spin Offs”; que según la Ley se definen como: “aquella empresa basada en conocimientos, sobre todo aquellos protegidos por derechos de Propiedad Intelectual, gestados en el ámbito de las lES (instituciones de educación superior), resultado de actividades de investigación y desarrollo realizadas bajo su respaldo, en sus laboratorios e instalaciones o por investigadores a ellas vinculados, entre otras formas”. 

Foto: . Ministerio de Comercio, Industria y Turismo - Empresas privadas que obtienen ganancias a partir de la comercialización del conocimiento generado por las universidades.

La Ley 1838 permite que los docentes o investigadores que formen parte de las Spin-off sean partícipes de los beneficios económicos que se generen.

Es decir, empresas privadas que obtienen ganancias a partir de la comercialización del conocimiento generado por las universidades con el pretexto de que esto mejora el aprovechamiento y transferencia de conocimientos a la sociedad y el emprendimiento, como ocurre en países ricos como Estados Unidos, Francia, Reino Unido e Israel.

Desde finales del siglo XX, se instauró un capitalismo académico y una ciencia mercantil o neoliberal, siendo los científicos más prestigiosos los investigadores-empresarios. La Ley 1838 permite que los docentes o investigadores que formen parte de las Spin-off sean partícipes de los beneficios económicos que se generen.

Este otro “incentivo perverso” ha motivado la creación de empresas paralelas de las cuales los profesores son socios, como la controvertida corporación Rotorr – Motor de Innovación. Actualmente existirían 18 empresas paralelas que realizan funciones de la Universidad según lo mencionado por el profesor Ismael Peña en el Consejo Académico del 22 de mayo.

Estas empresas se apropian de los ingresos generados, que en muchas ocasiones tercerizan recursos que podrían entrar a la universidad directamente por actividades de investigación para su financiación, mientras demandan recursos que, en el caso de Rotorr, equivalen a 90.000 millones de pesos transferidos desde la Facultad de Minas de la Sede Medellín, como se denunció en Razón Pública y en las revistas Raya y Cambio.

En contraste con estos estímulos salariales, los docentes, especialmente de cátedra, se limitan de realizar actividades de investigación y extensión, al exigirles que al menos dos terceras partes de su jornada laboral se desarrollen como docencia directa, mientras que a los docentes ocasionales no se les remunera por realizar investigación.

Lo anterior, generó gran resistencia entre los docentes la fallida reforma a los PTA que lideró Ismael Peña como Vicerrector de la Sede Bogotá para aumentar la proporción de docencia presencial. Por su parte, la reforma a los posgrados (Acuerdo 034 de 2023) limita la producción investigativa de las maestrías y doctorados, ya que estos evaluarán principalmente por indicadores financieros y no por su aporte académico, suprimiendo y fusionando muchos de estos programas, y reduciendo su autonomía.

La reflexión sobre para qué y para quién hacemos investigación y extensión desde las universidades públicas también debe incluir preguntas como ¿quién paga por estas acciones?, ¿cómo se articulan de manera concreta a la docencia, vinculando de manera efectiva a los estudiantes y cualificando la labor de formación?, ¿cuál es la participación de las poblaciones con mayores necesidades?, ¿cuál es la contribución a la democratización del conocimiento académico y su diálogo con los saberes populares, desde la diversidad territorial y hacia la gestión social del conocimiento? y ¿cómo mejorar la equidad en el acceso de los docentes a la investigación y extensión, y entre las diferentes sedes de la Universidad?

En medio de la crisis, los encuentros de estudiantes y profesores de la Universidad Nacional de Colombia fueron un primer paso para avanzar en la universidad democrática, solidaria y pertinente que queremos.

Lea en Razón Pública: Foros públicos para la democracia

Acerca del autor

Alvaro Parrado Barbosa

*Profesor asociado Departamento de Nutrición Humana, Facultad de Medicina, Sede Bogotá, Universidad Nacional de Colombia. Director grupo de investigación TERRAS. Coordinador Maestría en Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional Convenio Sede Orinoquía.

7 comentarios

Alvaro Parrado Barbosa

Escrito por:

Alvaro Parrado Barbosa

*Profesor asociado Departamento de Nutrición Humana, Facultad de Medicina, Sede Bogotá, Universidad Nacional de Colombia. Director grupo de investigación TERRAS. Coordinador Maestría en Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional Convenio Sede Orinoquía.

7 comentarios de “Investigación y extensión universitaria ¿para qué y para quién?

  1. Los negocios de consultoría, muy rentables para los consultores y muy pobres académicamente, se consolidaron en la Facultad de Ciencias Económicas en los años 90. Quienes cuestionamos ese modelo fuimos enviados a proceso disciplinario por el delito, supongo gravísimo, de ejercer nuestra libertad académica. Mientras tanto un exdecano hacía pública una comunicación delirante y en el peor estilo de «character assassination» pidiendo un juicio sumarísimo y el destierro del suscrito antes que «destruyese la facultad» (¡!). Así que el modelo «universidad corporativa neoliberal» tiene mucho más de 20 años.

    No voy a defender ninguna de las rectorías autócratas que ha tenido la UN desde 1997 hasta hoy, aún menos apoyar el proyecto capataz de ahogar con cursos a los profesores presentado por el rector destituído (así el columnista sugiera que los investigadores son privilegiados y no enseñan suficiente) . Pero la intervención descarada del gobierno (mientras grupos paralizaban con violencia «democrática» la universidad) es inaceptable y nos regresa al gobierno militar de Rojas Pinilla cuando se impuso un coronel como rector.

    Y en cuanto a los defensores del supuesto «bien común» me pregunto cuántos de ellos han participado en administraciones autoritarias anteriores así como en los negocios de consultoría y/o trabajado en otras instituciones o menesteres siendo profesores de «tiempo completo».

    Eduardo Sáenz Rovner, Ph.D., Profesor Emérito y Titular, Universidad Nacional de Colombia

    1. Gracias profesor Sáenz por su opinión y aclaraciones. Efectivamente el modelo de universidad-empresa o corporativa viene consolidándose desde finales del siglo anterior en algunas facultades. La nueva dirección de la Universidad tiene grandes desafíos para cambiar este modelo hoy fuertemente arraigado y defendido por otros connotados académicos.

  2. REFORMAR RADIO UNAL, UNA TAREA URGENTE . ¿ QUÉ PASA CON PROFESORES DE PLANTA DE UNIVERSIDADES PÚBLICAS QUÉ ESTÁN TRABAJANDO DOS TIEMPOS COMPLETOS Y MÁS?
    SEÑOR JAIRO, POR QUÉ LE PONE CUIDADO Y LLAMA AL PROGRAMA A ESE EMBUSTERO «POLITÓLOGO», EL TAL VALERIO, NO LE DA VERGÜENZA A ESTE PERSONAJE DECIR QUE EUROPA ES EL CONTINENTE MÁS VIEJO. LES SIGUEN VENDIENDO ESE BÁLSAMO DEL EUROCENTRISMO, PRODUCE VERGÜENZA RADIO UNAL, AL ACEPTAR EL ESCLAVISMO Y COLONIALISMO. COMO APORTES INTELECTUALES; UN CENTRO EDUCATIVO CON PRINCIPIOS DE RESPETO NO PUEDE ACEPTAR TAMAÑAS VERGÜENZAS.

    POR QUÉ LOS PROFESORES DE LA UNAL QUE ESTUDIARON EN FRANCIA NO CONDENAN LAS ATROCIDADES DE ESE PAÍS . LOS PROGRAMAS DE RADIO UNAL SE CONVIRTIERON EN EL CLUB DE ELOGIOS A LOS COLONIALISTAS Y ESCLAVISTAS; Y SIGUEN VENDIENDO ESE EUROCENTRISMO TRASNOCHADO Y SUS NOSTALGIAS, VENDEN COMO CULEBREROS TERMINACHOS Y ENTELEQUIAS, DEBEN COGER JUICIO, YA QUE EL PUEBLO COLOMBIANO NO ES TONTO.

    ¿ POR QUÉ ALGUNOS PROFESORES DE PLANTA DE LA UNAL ESTÁN TRABAJANDO DOS TIEMPOS COMPLETOS, UNO EN LA NACIONAL Y OTRO EN UNIVERSIDADES PRIVADAS? ¿ SERÁ POR ESTAS RAZONES QUE EL NIVEL Y COMPROMISO NO SE SIENTE? ¿ POR QUÉ LA DISCRIMINACIÓN PRESUPUESTAL ENTRE LA UNAL Y LAS UNIVERSIDADES DE PROVINCIA?

  3. Estamos perdiendo conocimiento por insistir en que todo sea en inglés?
    Matt Pickles

    http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/01/160115_ciencia_finde_ingles_lengua_academico

    Investigaciones en chino, español o francés: una amenaza para la ciencia
    http://www.elespectador.com/noticias/ciencia/investigaciones-chino-espanol-o-frances-una-amenaza-cie-articulo-672949

    http://www.redalyc.org/pdf/4420/442042967001.pdf

    El escándalo científico de los exfoliantes asesinos de peces

    http://elpais.com/elpais/2017/05/04/ciencia/1493916315_481422.html#?id_externo_nwl=newsletter_ciencia20170505
    Un fraude científico sacude al Nobel de Medicina

    http://elpais.com/elpais/2016/09/06/ciencia/1473175245_184454.html?rel=mas

    Un escándalo médico sacude al Comité del Nobel
    http://elpais.com/elpais/2016/02/17/ciencia/1455734235_012560.html?rel=mas
    El engaño de la clonación humana de Hwang Woo-suk
    El científico coreano hizo creer al mundo en 2004 que había conseguido clonar células madre embrionarias por primera vez
    http://www.abc.es/ciencia/20130516/abci-engano-clonacion-humana-hwang-201305161024.html
    REPORTAJE:
    Fraudes científicos
    http://elpais.com/diario/2008/01/06/eps/1199604414_850215.html
    Mitos de la sociedad moderna: un negocio lucrativo
    por Hugo Cerda Gutiérrez

    http://elpais.com/elpais/2017/06/23/opinion/1498226306_209367.html

    La tiranía de las publicaciones.

    http://www.latercera.com/noticia/la-tirania-de-las-publicaciones-academicas/
    ¿ Estamos frente a negocios, corrupción , estafa, intriga , competencia dañina , intereses comerciales y perfidia detrás de las publicaciones científicas?
    ¿Cuándo la economía se convierte en crematística y desdibuja la labor del científico?

    El aspirante a rector que escribió cuatro párrafos y se citó a sí mismo 100 veces

    https://elpais.com/ciencia/2024-03-15/el-aspirante-a-rector-que-escribio-cuatro-parrafos-y-se-cito-a-si-mismo-100-veces.html

  4. Ciertamente se requiere una revisión al decreto 1279 para imponer unos topes que hagan más sostenible la nómina de las universidades publicas, pero acá observo varias falacias y justificaciones a la complacencia y a la pereza investigativa que ha caracterizado a muchos profesores de universidad públicas, conformistas y tan cómodos en su cascarón.

    El académico debe medirse, probarse y contrastarse en espacios internacionales con pares que lo puedan controvertir y refutar. El artículo científico es el lenguaje de comunicación entre académicos, y no debería temerse publicar en las mejores revistas del mundo por mucho que se nos rechace porque es una oportunidad de aprender. Tan malo es un académico que «fabrica» artículos en serie sin ningún contenido como aquel que no aporta ningún conocimiento nuevo. Nada enriquese más el aprendizaje en el aula que un profesor que continuamente esté en la frontera del conocimiento y no repitiendo como lorito textos de hace 30 años.

    Por otro lado, la Lingua franca del conocimiento hoy es el inglés, así como antes fue el alemán, el francés o el árabe. Por qué a tantos les molesta publicar en esa lengua entonces? Se pública en una lengua común para ampliar quién nos Lee y tener mayor impacto.

    En estás latitudes y en nuestro parroquialismo se tiende a pensar que nos la sabemos todas. Será por eso que somos líderes en inteligencia artificial, energias renovables y nanotecnología….. Si las universidades líderes a nivel mundial publican 10 veces más artículos y patentes y tienen relaciones universidad-EMPRESA sólidas y continúas, recompensando a sus profesores por generar recursos de ello, por qué la demonización? Stanford creo Silicon Valley justo con spin off y proyectos universidad-empresa, lo que aquí se ve como una ofensa terrible.

    En lugar de acabar con la extensión en la universidad lo que hay que hacer es fomentar la generación de emprendimientos, de emprendedores, y si profesor Párrafo, de RIQUEZA, haciendo los procesos más transparentes para que la universidad y la comunidad académica reciba su parte por sus contribuciones.

    Dejemos de recostarnos en papá estado para que los de todo, dejemos de pasar nuestra vida académica hablando carreta que no aporta nada para el desarrollo del país, dejemos el adoctrinamiento en los campus y empecemos a ponernos la camisa realmente para hacer a nuestra universidad más competitiva y líder en la región.

    1. Gracias por la crítica y los aportes al debate. Los dos modelos de universidad que están en conflicto tienen sus ventajas y desventajas según el contexto histórico, social, político y económico en que se desarrollen. En la Universidad Nacional de Colombia y otras universidades públicas se ha venido dando un mal uso por parte de algunos docentes de los incentivos establecidos por el Decreto 1279 y la Ley Spin Off, sin desconocer que es válido y deseable que los profesores desarrollen investigación de calidad y la divulguen a nivel internacional, de manera transparente, seria y honesta.

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