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Iberoamérica en Cartagena

Escrito por Socorro Ramírez

Cumbre Iberoamericana celebrada en Cartagena, octubre 28-29 de 2016.

socorro_ramirezCon más anuncios que avances concluyó la última Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. ¿Qué quedó de esta iniciativa intercontinental ante las nuevas realidades de la península Ibérica y de América Latina?  

Socorro Ramírez*

Un proyecto desinflado

En medio de incertidumbres políticas y dificultades económicas en las dos orillas del Atlántico, la Cumbre Iberoamericana celebró 25 años de existencia en la edición que se realizó en Cartagena entre el 27 y el 29 de octubre.

La creación de la Cumbre en 1991 obedeció sobre todo al deseo de valorar lenguas y pasado compartido de España y Portugal con América Latina, así como los lazos familiares y sociales forjados por migrantes que han atravesado el Atlántico en ambas direcciones y el interés de España en europeizarse hispanizando la agenda comunitaria.

Al comienzo estas cumbres ayudaron a reunir a España y Portugal con sus antiguas colonias, y a acercar entre sí a los gobiernos latinoamericanos, agrupados entonces en organismos de integración subregional o diluidos en el ámbito hemisférico.

Para que todo esto no se quedara en retórica y le diera forma a las instituciones y programas que surgían, y ante la aparición de muchas otras cumbres (como la que desde 1999 realiza la Unión Europea con América Latina y el Caribe)-, en 2003 se creó la Secretaría General Iberoamericana, que de 2005 a 2014 ocupó el uruguayo Enrique V. Iglesias, exdirector del Banco Interamericano de Desarrollo y de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), quien fue reemplazado por la ex vicepresidenta de Costa Rica, Rebeca Grynspan.

Con el tiempo España, principal promotor de la Cumbre Iberoamericana que se había postulado como una bisagra o intermediario entre América Latina y Europa, empezó a mostrarse más como un acompañante o como un inversionista. Esto se debió al proceso de diferenciación de los países de América Latina, a su interés en fortalecer los intercambios con Asia-Pacífico y a las dificultades económicas ibéricas.

Por eso propuso celebrar la Cumbre no cada año sino cada dos y rebajar sus aportes del 60 al 55 por ciento, mientras que los de Portugal y Andorra bajaban del 10 al 5 por ciento y aumentaban los aportes de América Latina del 30 al 40 por ciento, hasta que la región asumiera la mitad de todos los costos. Pero América Latina ha perdido interés en este encuentro y además entró en recesión económica.

En las cumbres se ha reduciendo la participación de alto nivel, y los temas centrales o los de coyuntura no logran articular un verdadero diálogo político entre los participantes.

Los documentos aprobados en cada Cumbre agregan nuevos objetivos a los que le dieron origen al encuentro, pero ya no tienen un horizonte estratégico, y los programas planteados apenas alcanzan a crear nexos institucionales y sociales sin incidencia sobre las relaciones intergubernamentales. Esto ocurrió de nuevo en Cartagena en la reciente Cumbre.

Participantes y ausentes

Presidente Juan Manuel Santos, a cabeza de la Cumbre Iberoamericana.
Presidente Juan Manuel Santos, a cabeza de la Cumbre Iberoamericana.  
Foto: Cumbre Iberoamericana

De los 22 jefes de Estado o de gobierno iberoamericanos solo la mitad participó en la Cumbre de Cartagena. De Europa llegaron el rey de España, el presidente de Portugal y el primer ministro de Andorra.

De los 19 presidentes latinoamericanos asistieron solo nueve: los de la Alianza del Pacífico (México, Chile, Perú y Colombia), Ecuador, Panamá, Honduras, Guatemala y República Dominicana. Las ausencias de ciertos mandatarios reflejaron la situación actual de los países de Iberoamérica:

  • No vino el presidente español pues el país llevaba casi un año sin resolver la formación de su gobierno,
  • No vino el brasileño por temor a ser criticado por la destitución de su antecesora,
  • El presidente argentino no vino (aunque había estado en Cartagena para la firma de los acuerdos de paz),
  • Y los miembros del ALBA (Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua) han perdido interés en el encuentro.

Por su parte Evo Morales calificó estas cumbres como un invento de los monarcas españoles en favor de sus intereses y Nicolás Maduro debió de temer que alguno de sus colegas le lanzara un “por qué no te callas” como hizo el rey de España con Hugo Chávez en 2007.

En las cumbres se ha reduciendo la participación de alto nivel.

En reemplazo de los presidentes vinieron los vicepresidentes de Uruguay, Costa Rica y Nicaragua; los cancilleres de Brasil, Argentina, Paraguay, Venezuela, Cuba y El Salvador, así como algunos funcionarios de Bolivia.

Temas y preocupaciones

El tema oficial del encuentro fue “Juventud, emprendimiento y educación”. Pero más que diálogos significativos entre los gobiernos, se presentó un estudio que puede convertirse en un punto de referencia si llega a concitar debates reales a partir de las cifras que muestra. Por ejemplo, de los 163 millones de jóvenes latinoamericanos entre 15 y 29 años, el 64 por ciento vive en hogares pobres o vulnerables, y uno de cada cinco son “ninis” (ni estudian ni trabajan). El freno económico a esta población pone en riesgo los avances sociales, políticos y económicos de la última década en la región.

Si el acuerdo de paz en Colombia no hubiera sido rechazado en el plebiscito semanas antes habría servido para estimular un cierto optimismo iberoamericano. Sin embargo la renegociación del Acuerdo recibió el apoyo de la Cumbre, y el nuevo secretario general de la ONU, el portugués António Guterres, llegó a Cartagena a expresar su compromiso con la Misión de Naciones Unidas para verificar el cese al fuego y el post-acuerdo.

Venezuela fue un tema informal dentro y fuera de la Cumbre, sin que llegara a producirse ninguna decisión específica. El presidente Maduro se limitó a condenar el anuncio de una reunión de Mercosur -aprovechando la presencia de los cancilleres de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay en la Cumbre- alegando que estaría “al margen de la legalidad del bloque” al no ser convocada por Venezuela (país que auto-asumió la presidencia de Mercosur). Por su parte, el mandatario peruano solicitó emitir una declaración conjunta sobre Venezuela, pero esto no se concretó.

El informe Perspectivas Económicas en Latinoamérica para el 2017, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), debía articular un diálogo intergubernamental, pero esto tampoco se logró. El documento quedó como constancia de la grave situación de una región que sigue siendo la más desigual del mundo, la de menor movilidad social y con instituciones muy débiles.

Lo aprobado

Los documentos aprobados en el encuentro incluyen compromisos y programas necesarios, aunque es difícil que se traduzcan en proyectos concretos. Al final la Cumbre produjo:

  1. La Declaración de Cartagena de Indias, con 41 puntos que recogen lo acordado en los distintos eventos de la Cumbre.
  2. El Programa de Acción, que compila los mandatos operativos de la Cumbre: el Plan de Acción Cuatrienal y las directrices para la cooperación iberoamericana.
  3. La Resolución sobre la Conferencia Iberoamericana, que adopta tres instrumentos operativos.
  4. El Pacto Iberoamericano de Juventud, con 24 puntos que serían coordinados entre gobiernos, sociedad civil, sector privado, academia y cooperación internacional.
  5. Los 14 comunicados especiales a iniciativa de uno o varios Estados (muchos de ellos han sido reiterados cumbre tras cumbre por los gobiernos interesados).

Articulación de nexos

Presidente Juan Manuel Santos, a cabeza de la Cumbre Iberoamericana.
Presidente Juan Manuel Santos, a cabeza de la Cumbre Iberoamericana.  
Foto: Cumbre Iberoamericana

Más que los precarios diálogos intergubernamentales, los eventos alrededor de la Cumbre ayudaron a fortalecer los nexos entre los países convocados:

– La Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ) propició una discusión previa a la cumbre con 20.000 jóvenes en foros nacionales en torno al Pacto Iberoamericano de la Juventud. El objetivo de esta discusión fue proteger los derechos de los jóvenes, fomentar su visibilidad en las instituciones y garantizar su acceso a la educación y al empleo.

 – El XI Encuentro Empresarial reunió a más de 600 empresarios. El debate de este grupo mostró la brecha entre lo que necesita el sector productivo y lo que están haciendo los gobiernos. Allí se destacó la urgencia de identificar lo que se necesita para aumentar la calidad institucional y fomentar una educación cercana a la realidad empresarial que sirva de “ascensor social” y creador de empleo. Además, este Encuentro apoyó la paz en Colombia y pidió a los gobiernos que se pronunciaran sobre la situación de Venezuela.

Evo Morales calificó estas cumbres como un invento de los monarcas españoles.

– El XXII Foro Eurolatinoamericano de Comunicación (en esta ocasión llamado Foro Iberoamericano de periodismo joven y emprendedor, organizado por la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano) reunió a 50 analistas y reporteros de medios digitales que discutieron sobre nuevas tecnologías y amenazas informáticas, verificación de datos, información para públicos jóvenes y periodismo activista. Allí presentaron sus experiencias medios como Chequeado de Argentina, La Silla Vacía de Colombia y Cachivache de Cuba.  

– La II Reunión Iberoamericana de Ministros de Ciencia, Tecnología y Educación analizó posibles proyectos en ciencia abierta, emprendimiento tecnológico y fortalecimiento de iniciativas de cooperación científica, como los impulsados por la Cumbre anterior (el Banco de evaluadores, el Portal de movilidad y la Agenda ciudadana).

– El III Laboratorio de Innovación Ciudadana reunió 12 proyectos en grupos de 10 personas, para un total de 120 colaboradores de distintos países iberoamericanos. Durante dos semanas (del 9 al 22 de octubre) estos realizaron en Cartagena un trabajo conjunto sobre accesibilidad e inclusión de personas con discapacidad y poblaciones vulnerables.

Para terminar, Guatemala asumió la Secretaría pro témpore para realizar la próxima sesión en 2018, y Andorra organizará la de 2020, ambos intentarán relanzar la Cumbre Iberoamericana y rescatar su sentido.

 

* Cofundadora de Razón Pública. Para ver el perfil de la autora, haga clic en este enlace.

 

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