Es hora de hablar de trastornos alimenticios. | Razón Pública
Inicio TemasArte y Cultura Es hora de hablar de trastornos alimenticios

Es hora de hablar de trastornos alimenticios

Escrito por Omar Villota Hurtado
Los trastornos alimenticios 2022

Cada vez más jóvenes son víctimas de TCA. Para combatirlos, es necesario revisar el contenido que circula en redes y ofrecer educación digital a padres, madres y profesores.

Omar Villota Hurtado*

¿Qué información circula en internet?

Desde hace muchos años, circula contenido digital anónimo publicado en blogs y foros virtuales conocidos como “Ana” y “Mía” que hacen apología a trastornos de conducta alimentaria (TCA) como la anorexia y la bulimia. Desde hace unos años, plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp son utilizadas para alimentar la obsesión por bajar de peso.

Desde hace unos años, plataformas como Facebook, Instagram y WhatsApp son utilizadas para alimentar la obsesión por bajar de peso.

Sin embargo, también existen páginas menos conocidas dedicadas a difundir artículos científicos, testimonios, programas escolares de intervención y otras estrategias para luchar contra los TCA.  Por ejemplo, el Centro de Trastornos de la Alimentación de Sheppard Pratt sugiere prestar atención a los efectos que tienen las fotos de personas con “cuerpos perfectos” publicadas en redes sociales en la autoestima y la imagen corporal de los jóvenes. Así mismo, promueve estrategias concretas para evitar la obsesión por el peso y las actitudes negativas sobre el cuerpo.

Por su parte, el grupo de trabajo «Apología e Internet» de la Mesa de Diálogo para la prevención de los trastornos de la conducta alimentaria de Cataluña ha creado un documento con pautas muy útiles para educar a niños y adolescentes sobre el uso seguro y provechoso de internet y de las redes sociales.

En Colombia, el trabajo de grado de la psicóloga uniandina María Londoño Muñoz titulado “Trastornos alimenticios: anorexia y bulimia nerviosas en una muestra de la población colombiana” realizó un estudio con 362 niñas adolescentes de un colegio de clase alta de Bogotá y uno de clase baja en Medellín para despejar el interrogante “Cuál es el porcentaje de mujeres jóvenes colombianas entre los 13 y los 19 años que están en riesgo de desarrollar anorexia o bulimia? Londoño encontró que, de las 362 adolescentes, 64 estaban en riesgo de desarrollar un TCA: 42 estaban en riesgo de padecer anorexia nerviosa y 22 bulimia nerviosa.

La filosofía Princess

Los sitios virtuales “Ana” y “Mía” comenzaron a propagarse en 2004, pero debido a los cierres y bloqueos tuvieron que “reinventarse”. De unos años para acá, se propagan a través de redes sociales y grupos de WhatsApp.

Varias investigaciones han encontrado que la “cultura pro-TCA” se caracteriza por tener un lenguaje y simbología propios que incitan a los jóvenes a perder peso a defender la filosofía “Princess”.

Las “princesas” –como se denominan las jóvenes que siguen esta filosofía– tienen que cumplir dos desafíos:

  1. iPhone X, que consiste en poner el móvil delante de las rodillas juntas para comprobar su delgadez. Las “princesas” acumulan fotos de sus esqueléticas rodillas que no deben superar el ancho del celular (3,07 pulgadas).
  2. A4 paper consiste en adelgazar hasta que la cintura tenga el ancho del papel A4 (8,26 pulgadas).

Las “princesas” suelen ser adolescentes cautivas en la prisión-palacio de su propio cuerpo. Con frecuencia, usan sus celulares para registrar su delgadez extrema y alardear del ideal de perfección que persiguen. Algunas también los usan para compartir consejos y “ayuda” para que otras mujeres puedan seguir su estilo de vida.

Una forma de hacerle saber a otras mujeres que son “anas” (anoréxicas) o “mias” (bulímicas) es usar una pulsera roja en la mano izquierda (si son anoréxicas) o una pulsera morada en la mano derecha (si son bulímicas).  Las que tienen blogs, suelen titularlos con el número de peso que quieren lograr y usar imágenes de mariposas o libélulas que simbolizan la libre expresión.

El rol de los medios y las redes sociales

Anne Becker, la directora de investigaciones en el Centro de Trastornos Alimenticios de Harvard realizó una investigación en las islas Fiji entre 1995 y 1998 que buscaba comprender los efectos de la televisión en la percepción de las mujeres sobre sus cuerpos. Las mujeres de esa región son de contextura ancha, y Becker encontró que el 84% eran obesas según los estándares occidentales.

En la encuesta realizada en 1998, 38 meses después de que empezara a transmitirse el único canal disponible, el 74% de las adolescentes reportaron sentirse muy robustas o gordas y el porcentaje de niñas con alto riesgo de desarrollar un trastorno alimenticio pasó del 13% al 29%. Así mismo, el porcentaje de niñas que reportaron haber vomitado para controlar su peso pasó del 3% al 15%.

Por su parte, la Encuesta Nacional realizada por el Centro de Sheppard Pratt en 2012 encontró que el 50% de los encuestados se vuelven más conscientes de su cuerpo y peso al ver fotos propias y de otros en Facebook. De igual manera, el 50% reportó que suelen comparar sus vidas con las de los demás cuando ven fotos y actualizaciones de estado.

Para el Centro de Baltimore, el comportamiento de los usuarios en Facebook muestra que:

  • La mayoría de usuarios pasan mucho tiempo en Facebook y tienden a analizar sus cuerpos y los de los demás. El 80% inicia sesión al menos una vez al día y el 61% lo hace varias veces al día.
  • Facebook fomenta la mentalidad de “cámara lista” entre sus usuarios. El 44% de los encuestados aseguran que cuando asisten a eventos sociales son conscientes de que sus fotos podrían ser publicadas en redes y el 43% evitan ser fotografiados cuando sienten que no se ven bien.
  • Herramientas de Facebook como el “Timeline” facilitan que las personas hagan un seguimiento de sus cambios corporales y de peso. El 53% de los encuestados afirmó que ha comparado su peso en fotografías tomadas en distintos momentos y el 14% ha utilizado el rastreador de pérdida de peso de esa red.
  • La mayoría de usuarios no están conformes con sus cuerpos y muchos han incurrido en comportamientos peligrosos para tratar de bajar de peso. El 69% desea bajar de peso y el 31% reportó haber evitado la ingesta de alimentos específicos para perder o controlar el peso.

Basándose en estos datos, el director del Centro de Baltimore Harry Brandt argumenta que en la era de la tecnología y el acceso a internet es más difícil alejarse de las imágenes e ideas que promueven una imagen corporal negativa, baja autoestima y podrían desencadenar TCA.

¿Qué podemos hacer?

Por su parte, Carmen Ponce de León, psiquiatra española y jefe del servicio TCA del Hospital Quirón, sostiene que, en vez de cerrar los blogs que promueven estos trastornos, deberíamos usar el internet para combatir y tratar los TCA. Guillermo Cánovas, el director del Observatorio para la Promoción del Uso Saludable de la Tecnología de España, subraya la importancia de ofrecer educación digital a padres, madres y profesores.

En 2007, los académicos Bardone-Cone y Cass publicaron el artículo “What does viewing a pro-anorexia website do? An experimental examination of website exposure and moderating effects” en el que argumentan que los blogs pro anorexia tienen efectos negativos en la imagen corporal y en las conductas alimenticias de las mujeres.

Los síntomas más notorios de la anorexia son la delgadez extrema, la debilidad, el cansancio y la irascibilidad. La bulimia presenta otras anomalías como pirosis y marcas o callos en los dedos producto de los mordiscos involuntarios que tienen lugar cuando los introducen en la boca para inducir el vómito.

La guía “Trastornos de la conducta alimentaria: Cómo actuar desde la familia. Claves para prevenir y tratar trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia desde la familia” de Calvo Sagardoy, Puente y Vilariño señala que nuestra cultura ha experimentado un cambio profundo de los ideales físicos. Por su parte, Ana Nevado Amado señala que el anonimato característico de internet facilita la aparición y propagación de sitios que promueven los TCA.

Indudablemente, es momento de tomarnos en serio los TCA. Así mismo, es urgente seguir las recomendaciones de los expertos para combatirlos y tratarlos, pues cada vez más jóvenes caen presos de dichos desordenes.

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies