El gobierno Petro en crisis | Fundación Razón Pública 2024
Foto: Presidencia de la República

El gobierno Petro en crisis

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El gobierno de Petro ha dejado más polémicas y desilusiones que acuerdos y realizaciones. Estos han sido sus errores de gestión.

Pablo Sanabria Pulido*

Esperanza y desencanto

Petro acaba de cumplir dieciocho meses en la presidencia. Han sido meses de sobresaltos y obstáculos para partidarios y defensores. Meses de reformas destructoras y de inacción para los opositores. Para todos, ha sido una montaña rusa.

Después de un comienzo de altas expectativas y emotividad esperanzada, lo que ha seguido han sido frustraciones, tanto para el gobierno como para seguidores y opositores. El gobierno parece incapaz de administrar y de movilizar su agenda. Múltiples voces que antes lo apoyaban parecen desencantadas por lo visto hasta ahora.

Pero esto no es noticia. Los indicadores de favorabilidad permanecen por debajo del 30 %, reflejando el deterioro de su imagen y el desgaste de su capital político desde etapas muy tempranas de su gobierno.

Pero, ¿por qué se ha desgastado tan rápido el capital político de Petro? Estas parecen ser las principales razones.

Le recomendamos: Petro como gerente público: por qué no avanzan los cambios

Un liderazgo errático y desenfocado

El presidente lograba inspirar, mover masas con discursos elocuentes y posicionar temas en la agenda como congresista o como candidato. Ahora no parece tener las habilidades gerenciales ni el liderazgo para empujar sus propuestas y coordinar su gobierno.

Aunque sus reformas puedan ser interesantes o respondan fielmente a sus bases electorales, se estrellan contra el suelo y afectan su gobernabilidad, porque no cuenta con un equipo técnico-gerencial experto, ni menos con alfiles políticos sólidos que las defiendan técnica y políticamente más allá de su base de leales activistas.

Foto: Presidencia de la República - Uno de los problemas del presidente es su estilo de liderazgo errático, que se expresa en la dificultad para coordinar su equipo y hacer seguimiento a su gabinete.
Lejos de definir estrategias, señalar el camino, Petro parece desconectado del país y de sus necesidades urgentes, pero especialmente de su propio gobierno. No forma la agenda, sino que la desorganiza. No hace seguimiento de su gabinete ni de sus labores, sino que los confunde.

Sus intervenciones hacen pensar que le interesa más mirar hacia afuera que hacia adentro del país. Su discurso, antes que unir, sumar fuerzas y construir liderazgo colectivo, divide, levanta ampollas y arma peleas innecesarias. Al defenderse, cae en estrategias populistas que, si bien son consistentes con la forma como fue elegido, reducen su capacidad de liderazgo y lo alejan más del resto del país.

Una agenda volátil e indefinida

Su agenda de políticas es incierta, ambigua, ciertamente ambiciosa y en muchos casos marcada por el síndrome de Adán, con un afán casi excéntrico por pasar a la historia como el refundador del país. En esa confusión, el presidente da líneas inconexas e inconsistentes a un equipo desorientado y desarticulado.

Desde el comienzo del gobierno ha centrado su energía en defender sus soluciones más que en entender los problemas de fondo. El desdén por la técnica, por ejemplo, en su desatención al Plan de Desarrollo o al presupuesto nacional, son un reflejo de la confusión de lo que significa gobernar bien. El presidente, al contrario de lo que se recomienda en políticas públicas, se enamora perdidamente de las soluciones de su libreto antes que definir los problemas.

No es que otros gobernantes no lo hayan hecho, sino que ese romance no va acompañado de una base técnica que sustente sus ideas y de un equipo que, basado en evidencia, formule, ejecute y les haga seguimiento. Aunque sus reformas puedan ser interesantes o respondan fielmente a sus bases electorales, se estrellan contra el suelo y afectan su gobernabilidad, porque no cuenta con un equipo técnico-gerencial experto, ni menos con alfiles políticos sólidos que las defiendan técnica y políticamente más allá de su base de leales activistas.

Peleas innecesarias

El debate de las reformas parece haber agotado rápidamente la gasolina gubernamental. El capital político del presidente se desgastó muy rápido por varias peleas innecesarias.

Por un lado, los nombramientos dudosos del gabinete, las equivocaciones y peleas de sus ministros y coequiperos, los choques y desplantes con gobernantes locales y sus proyectos prioritarios, las renuncias de voces técnicas o disonantes en el gobierno y un estilo de administración basado en debates tuiteros golpearon la imagen del presidente.

Gobernar es más que reformar

El gobierno ha transmitido una imagen de desorden e incapacidad en su gestión y en la competencia entre los miembros de su equipo, especialmente en el más cercano. En esto se nos han ido dieciocho meses donde no hemos visto avances, mientras que   los problemas persisten o se agravan.

No solo hay terquedad en defender argumentos muy poco convincentes, sino que el presidente y su equipo parecen desconectados de los problemas de la administración pública que deben resolver.

Gobernar es el arte de gestionar a los distintos sectores y las restricciones económicas, políticas e institucionales.

La obsesión reformista y el enamoramiento de Petro con su “refundación de la nación”, hacen que presente cualquier viento en contra como prueba de que el mundo está contra él y su gobierno. Su visión victimizada de “no me dejan gobernar”, indica que el presidente prefiere hacer pataleta y crear tensiones en las redes sociales, antes que asumir que gobernar es precisamente ponerse al frente, coordinar, gestionar y capotear las fuerzas contrarias, todo sin salirse de los marcos institucionales.

Petro es un político sagaz, pero parece ajeno a su propia función administrativa y de líder. El periodo presidencial pasa muy rápido, de modo que tal vez ha llegado el momento de revisar el rumbo y establecer las victorias factibles y necesarias.

Su desesperación ha sido tan evidente que por momentos parece ignorar las reglas de juego. En un marco de gobernanza democrática los gobiernos están lejos de ser omnipotentes para ordenar para que los cambios sucedan. Para eso existe la gestión pública, para hacer que los cambios pasen en un marco democrático.

Cualquier gerente público debe tener claro que los gobiernos operan en una densa red de reglas, intereses y poderes formales e informales que limitan la discrecionalidad gubernamental y evitan abusos de poder como parte del ejercicio democrático. Además, establecen derechos y procesos.

El problema es que mientras el presidente parece desconocer la frase china de “siembra vientos y cosecharás tempestades” el equipo que debe gestionar parece fragmentado, desenfocado paralizado y, en muchos casos, sin el equipaje correcto para responder con gerencia y técnica a tanta turbulencia.

Les repito siempre a mis alumnos que es más fácil hacerse elegir que gobernar y ser elegido ya es tremendamente difícil. Pero eso no es suficiente para ser un buen gobernante. Entre otras cosas, se necesitan inspiración, visión, estrategia, gestión, capacidad, coordinación y liderazgo colectivo, atributos que la sociedad percibe ausentes en este gobierno.

Algunos podrían argumentar que el presidente sabe lo que hace y todo es parte del juego que plantea, pero los resultados no parecen confirmar esta hipótesis.

Petro es un político sagaz, pero parece ajeno a su propia función administrativa y de líder. El periodo presidencial pasa muy rápido, de modo que tal vez ha llegado el momento de revisar el rumbo y establecer las victorias factibles y necesarias.

En políticas públicas, como advertían tanto Charles Lindblom como Herbert Simon, los cambios graduales y escalonados son más factibles que las transformaciones heroicas. Los primeros son menos espectaculares, pero ciertamente son más certeros y factibles y pueden hacer historia

El tiempo y la inercia son implacables en la administración pública. Si Petro y su gobierno no corrigen  el rumbo, su legado pasará a la historia con más penas que glorias reformadoras, con todo lo que ello puede implicar para el futuro de Colombia.

Lea en Razón Pública: Clientelismo en Colombia: un problema que se mantiene y empeora

12 comentarios

Pablo Sanabria

Escrito por:

Pablo Sanabria

*Profesor de Administración Pública de la Florida Atlantic University.

12 comentarios de “El gobierno Petro en crisis

  1. «Siembra viento y cosecharás tempestades». PETRO está haciendo posible una cercana alianza de la derecha con la extrema derecha, que ganará las próximas elecciones presidenciales y gobernará durante varios períodos. Es el legado que nos dejará PETRO. PETRO le puso los clavos a su propio ataúd, al del gobierno, al del petrismo y al del PACTO HISTORICO.

  2. En apariencia parece que las afirmaciones tienen un alto grado de verdad; sin embargo, es necesario sustentarlas, al menos algunas prioritarias, con ejemplos, porque este diagnóstico tan amplio corre el riesgo de quedarse en generalidades. Aspectos positivos de la gestión pública de este gobierno: el manejo de la deuda externa, el control de la inflación, la reducción de la deforestación, la reforma tributaria progresiva, la formulación del Plan de Desarrollo, la política de reindustrialización, y una gestión internacional importate en el campo ambiental y unas buenas relaciones con USA, y la lucha contra la corrupción, el avance de los procesos de Paz, entre otros. Es cierto que se requiere un fuerte espacio y autoridad para la coordinación intersectorial y multinivel. Pero, además, el diagnóstico requiere un marco de referencia, como ejemplo puede ser el Gobierno Duque, que, perdió el primer año en objeciones a la Ley Estatutaria de la JEP, pomocionó la etérea economía naranja, reprimió la protesta social, colocó a personajes tan funestos como Barbosa y Cabello, en fin. Si, se requiere un timonazo para lograr efectividad en la gestión pública; pero el golpe blando es una realidad que, al menos, una parte de las élites impulsan con decisión y que de muchas maneras son palos a la rueda. Este asunto está en punta

  3. Para nada. Nada más lejos de la realidad. Debe ser percepción personal del autor de este artículo. El Gobierno Petro no ha estado en crisis. Pudiera desglosar uno a uno los argumentos centrales de este artículo y demostrar el sesgo con el que fue escrito. Para empezar, el dato de solo 30% de aprobación con el que comienza este artículo es solo uno de una de las encuestas de favorabilidad, no nos dice el autor cuál encuesta usó y tampoco lo contrasta con las demás, donde ha obtenido mejores resultados. 2. «Meses de reformar destructoras», en lo absoluto destructoras. Esto último es una completa opinión del escritor de este artículo que nos lo quiere vender como tesis. Muchos consideramos las reformas del Gobierno bastante positivas. Las reformas al agro, la reforma pensional, la reforma tributaria, la gratuidad de la educación son algunos ejemplos de ello. 3. Tampoco entiendo de dónde dice el autor que Petro está desconectado del país y sus necesidades URGENTES. ¿Acaso las reformas que están tratando de ser tramitadas en el Congreso de la República, o la agenda Internacional, no son acciones que demuestren todo lo contrario? Claro, otra cosa es que el redactor de este artículo no esté de acuerdo con ellas y por eso considera que no está atendiendo las necesidades del país. 4. La agenda no es volátil, es una agenda organizada que, como todo en la política, tiene problemas y contradictores. En este apartado se confunde esto último con la «Falta de un equipo técnico». Si el artículo se hubiera centrado en esto habría sido más interesante y con menor sesgo. 5. Peleas innecesarias, quizás. Pero cambios necesarios sí. Más bien se agotaron muchos Ministros en el Gobierno, pues sus reformas no iban más allá. El recambio puede verse como necesario, la pelea sí es innecesaria pero esto no es problemático, considerando que el liberalismo de izquierda era una tendencia pequeña que apoyó en las elecciones. No era necesario darle una cuota tan importante en el Gobierno de la República a la tecnocracia liberal. 6. Por supuesto que Gobernar no es reformar, pero hay reformas necesarias que deben llevarse a cabo. El autor de este artículo defiende la tesis de que el Gobierno debe dedicarse a Gobernar con reformas pequeñas y graduales, no de fondo; pero quienes elegimos al Gobierno en su mayoría lo votamos para introducir reformas radicales. Por supuesto, este tipo de reformas pueden ser inicialmente difíciles de llevar a cabo pero hay que hacerlas ahora, ¿Sino cuándo? ¿Dentro de cuántos años que volvamos a tener un 2do o 3er Gobierno de izquierda? Absolutamente en desacuerdo con el autor, y la mayoría de los votantes le elegimos para llevar este tipo de reformas a cabo. No porque Petro sea un «mesías», que no lo creemos muchísimos, y es lo que está tratando de criticar el autor. 6. El apartado final tiene algunos párrafos sueltos en medio de la idea conductora. No he visto a Petro desesperado porque sus reformas no se lleven a cabo que quiera pasarse por alto el procedimiento constitucional para su aprobación. Acaso la reforma a la salud y la reforma laboral no han sido objeto de desgastante debate en el congreso de la República. El autor quiere representar a Petro como un autócrata que quiere pasarse por alto las reglas de la democracia y a mí me parece que por el contrario sus detractores han podido debatir y frenar muchas de sus iniciativas, sin que el Presidente les pase por encima.

    El Gobierno del Presidente Petro es un Gobierno que ha afrontado muchos retos y obstáculos, tanto internos como externos. Primero porque ganó gracias al apoyo de facciones del liberalismo y conservadurismo que sobran dentro de su marco ideológico, y a los cuales ha tenido que otorgar posiciones dentro del Gobierno. Esto hizo que muchos ministerios chocaran, de lo cual se deriva lo que el autor describe como desorden. Para conseguir las elecciones, Petro tuvo que otorgarle mucho poder dentro de su campaña a políticos que si bien no representan sus ideales son bien conocidos por conocer todas las artimañas de la política para llevar las cosas a cabo. Este le ha jugado en contra y respecto a su imagen pública. Tercero, porque la oposición ha usado fuertemente a los medios de comunicación y a las Instituciones donde aún tiene poder para entorpecerle. Me imagino que el autor de este artículo, más aún trabajando en los U.S. sabe que dentro de las Instituciones los funcionarios públicos tienen banderas y afinidades políticas. Y que aún actuando dentro de las reglas de juego, se puede entorpecer a un proyecto político. Esto es también de lo que se trata la política de pesos y contrapesos, de obstaculizar al otro desde la legalidad. Así también se ha entorpecido a este Gobierno desde finas líneas que separan la legalidad de la ilegalidad.

    Me parece que este Gobierno ha podido llevar a Ley algunas reformas importantes. Están pendientes la aprobación de muchas otras, que han sido obstaculizadas. A mí, lejos de parecerme el caos que ve este autor, me ha generado muy buenos sentimientos los esfuerzos de reformas que están siendo tramitadas. El autor tiene un gran sesgo, que no debería ser una opinión que nos venda como artículo. Hay muchos temas en su columna, que si quiere hablar desde sus conocimientos en administración pública debería tratar con mucha más cientificidad y seriedad. Si estamos de opiniones, yo opino que este es un Gobierno muy bueno, y escribo una columna igual diciendo lo contrario, pues al fin y al cabo solo son opiniones.

  4. Despues de 200 años de una dictadura civil de los partidos tradicionales liberales y conservadores no hubo
    avances sociales para los territorios olvidados de nuestra querida Colombia.El ascenso al poder de un partido politico alternativo se convierte en una piedra en el zapato del periodismo que desinforma como fuente de poder para tratar de ocultar las buenas gestiones del gobierno de turno y defendiendo a la ultraderecha con sus matices de corrupcion y violencia. No es un gobierno perfecto pero si esta trabanjando por las poblaciones mas vulnerables de nuestro pais.
    Los grandes medios de desinformacion Creen que estan haciendo su tarea de mancillar a este gobierno con noticias
    falsa, pero existen medios de comunicacion alternativos que nos orientan mejor para escuchar y ver los avances del combio

  5. No lo veo tan así. Hay desaciertos como todos los gobiernos. Pero debe tener en cuenta que es el primer gobierno progresista que llega a la presidencia, por ende necesita si quiera un gobierno más para que la curva de aprendizaje se mantenga en el tiempo. Todas las cosas no son malas como lo expresa.

  6. estos escritores parecen lo que se llama «Plumas alquiladas», dicen lo que quiere escuchar el que les paga por su diatriba. Aquí lo que hay es un gobierno que ha generado una ruptura con la institución de la corrupción en Colombia. Acostumbrados a robarse el erario publico y hacerse millonarios con el, les estorba un gobierno que no sigue las rutas trazadas por la legislación que favorece al corrupto.

  7. «Es que no nos dejan gobernar ….o no lo dejan gobernar » ….
    El artículo es un análisis desapasionado de lo que realmente le está sucediendo a nuestro Presidente . Todas sus bases leales activistas se apresuran a descalificarlo de ligero y poco profundo( Imposible que no sea así en un espacio tan corto) ; de parcializado ( nada que señale sus fallas podra ser aceptado por ellos).
    Pediría a Dios por el bien de todos alguien se los hiciera entender ( Al Presidente y sus seguidores ciegos) para que en vez de negar sus fallas ( todos las tenemos ) aceptarán el diagnóstico y tomaran las acciones correctivas que le permitieran enderezar el rumbo para bien de todos y de Colombia.

  8. este gobierno es un desastre total, estoy de acuerdo con las reforma, pero las reformas presentadas no son reforma son un cambio de sistema que busca la estatalizacón, vamos a hacia un estado de índole socialista que es el cambio, no mas miremos el comportamiento de la inflación disparada fuera de al meta o de los indices normales de una economía, la improvisación al no presentar los números que avalen las supuestas reforma, o cambios, pero vallamos un poco mas lejos, y por ejemplo BRASIL un gobierno con los misma ideoligia del este gobierno de petro, que ha pasado: no han dejado de sacar petroleo, y no han desvalorizado su empresa estatal que es petrobras, algo que aquí en colombia no ha pasado con ecopetrol al contrario ha perdido su valor en alto porcentaje, y no me digan que el mundo se va acaba, y que petro es el mesías por su política de impacto ambiental. por que sabemos que colombia no alcanza ni 1% de emisones de carbono., claro que estoy de acuerdo con el tema ecológico pero de forma gradual, el desmonte del petroleo a nergias limpias, ahora el tema de la paz total, un desacierto total como se esta negociando, donde los grupos insurgente o delincuentes están poniendo las condiciones y hacen lo que se les da la gana, la verdad el gobierno de petro es un desacierto total, y al mayoría de lo colombianos ignorantes y brutos que votaron por el, por la propuesta populista de un subsidio de $500000 para adultos mayores de 60 años, donde la gente ignorante piensa que el estado es una fabrica de hacer billetes a través de una imprenta y solucionar su estrés y pereza y sobre todo su ignorancia

  9. este gobierno es un desastre total, estoy de acuerdo con las reforma, pero las reformas presentadas no son reforma son un cambio de sistema que busca la estatalizacón, vamos a hacia un estado de índole socialista que es el cambio, no mas miremos el comportamiento de la inflación disparada fuera de al meta o de los indices normales de una economía, la improvisación al no presentar los números que avalen las supuestas reforma, o cambios, pero vallamos un poco mas lejos, y por ejemplo BRASIL un gobierno con los misma ideoligia del este gobierno de petro, que ha pasado: no han dejado de sacar petroleo, y no han desvalorizado su empresa estatal que es petrobras, algo que aquí en colombia no ha pasado con ecopetrol al contrario ha perdido su valor en alto porcentaje, y no me digan que el mundo se va acaba, y que petro es el mesías por su política de impacto ambiental. por que sabemos que colombia no alcanza ni 1% de emisones de carbono., claro que estoy de acuerdo con el tema ecológico pero de forma gradual, el desmonte del petroleo a nergias limpias, ahora el tema de la paz total, un desacierto total como se esta negociando, donde los grupos insurgente o delincuentes están poniendo las condiciones y hacen lo que se les da la gana, la verdad el gobierno de petro es un desacierto total, y al mayoría de lo colombianos ignorantes y brutos que votaron por el, por la propuesta populista de un subsidio de $500000 para adultos mayores de 60 años, donde la gente ignorante piensa que el estado es una fabrica de hacer billetes a través de una imprenta y solucionar su estrés y pereza y sobre todo su ignorancia

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