El futuro de Medio Oriente está escrito en el presente
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El futuro de Medio Oriente está escrito en el presente

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La conducta brutal de Israel en la franja de Gaza ha cambiado de manera irrevocable el futuro de los países afectados, el del Oriente Medio y el de la geopolítica global. Estas son las consecuencias más cercanas.

Massimo Di Ricco*

La suerte está echada

Ningún suceso distinto de la catástrofe humanitaria podrá tener impacto más decisivo sobre el futuro cercano del Medio Oriente. De manera específica y desafortunada, lo que pase en la región durante este y los próximos años dependerá de las decisiones de Israel —con un régimen político actualmente a la deriva—, de cuándo decidirá acabar con la matanza indiscriminada de palestinos, y de si impulsará o no el proyecto de deportaciones masivas de los habitantes de Gaza.  

Aun si la resistencia palestina o la ya firme oposición internacional impiden que se lleve a cabo el desplazamiento forzado de los gazatíes, estos tres meses de conflicto ya marcaron la región y sus consecuencias ya son visibles, aún sin necesidad de esperar un posible cese al fuego del conflicto.

Lea en Razón Pública: El futuro de la guerra en Medio Oriente

Genocidio y limpieza étnica

¿Cómo acabará el intento israelí de desplazar dos millones de personas y hacer insostenible la vida en Gaza? Un real desplazamiento masivo implicaría otro crimen de guerra comparable con el de 1948, cuando el movimiento sionista estableció el Estado de Israel con una mayoría judía.

En el plano académico todavía hay discusiones sobre si hubo o no limpieza étnica. El intento no es tan escondido porque cada semana lo confirman los mismos miembros del gobierno, sugiriendo la emigración voluntaria de los gazatíes a otros países, que toda la población es culpable y merece ser castigada, o que no hay otra solución que la de aplanar la Franja de Gaza por completo.

Aun si la resistencia palestina o la ya firme oposición internacional impiden que se lleve a cabo el desplazamiento forzado de los gazatíes, estos tres meses de conflicto ya marcaron la región y sus consecuencias ya son visibles, aún sin necesidad de esperar un posible cese al fuego del conflicto.

Foto: X: Benjamin Netanyahu - Israel ha vivido el peor ataque en su territorio y Netanyahu difícilmente logrará una victoria que convenza a los israelíes.
El riesgo de una limpieza étnica es la razón por la que Sudáfrica ha llevado Israel a la Corte Internacional de Justicia, acusando al Estado sionista de faltar a la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, tratado que ambos países firmaron. Sin duda, este es un proceso largo que no tendrá algún efecto sobre la conducta de los políticos israelíes de este gobierno ni a corto ni a largo plazo.

El desplazamiento forzado y la limpieza étnica representan una línea roja a nivel internacional. Queda por ver cuál es la verdadera autonomía del gobierno israelí y hasta dónde quieren llevar su sed de venganza contra Hamas.

Con la posible expulsión del pueblo palestino de sus propias tierras, la región tendrá que rendir cuentas por otro caso de limpieza étnica y un genocidio retransmitido en directo por televisión y redes sociales en pleno siglo XXI. Así como ocurrió con la masacre de Srebrenica en los años noventa, el mundo entonces se preguntará por qué miró a otro lado. 

La peor derrota para las pretensiones regionales de Israel

Es difícil hablar de victoria o derrota cuando en ambos lados ha habido miles de muertos. Sin embargo, Israel ha sufrido una fuerte derrota, especialmente en lo que toca a sus ambiciones regionales.

Difícilmente habrá algún tipo de acuerdo de normalizaciónn con Arabia Saudí, que a la víspera del 7 de octubre de 2023 parecía ya un hecho que habría contribuido a sepultar la causa palestina y contribuido a la aceptación de Israel en muchos países árabes. 

Hasta el momento, y por largo tiempo, ningún país de la región, después de la matanza de casi 23.000 palestinos, querrá sentarse a la misma mesa con Israel. 

El sueño de la normalización política en nombre de los negocios se ha ido esfumando y, seguramente, así será por un buen tiempo. Esta es, entonces, una derrota para Israel y para los regímenes árabes, a muchos de los cuales también les gustaría que el tema de Palestina desapareciera del mapa. Algo que es, aparentemente, imposible.

Los gobernantes árabes y sus poblaciones

Lo que se mantendrá es la total desconexión entre los gobernantes árabes, quienes decían apoyar a Palestina. Por cierto, nadie apoyó la moción de Sudáfrica a la Corte Internacional de Justicia, y su población que está al cien por cien con la causa palestina. 

La copa del mundo de Qatar 2022 brilló por la presencia de la bandera palestina en las gradas y en las canchas, había enseñado al mundo la estrecha relación entre los árabes y la causa palestina, no obstante, cada vez más parecía la menor de las prioridades para los gobiernos árabes. 

El “eje de la resistencia” en acción

Es la primera vez que se ve en acción el así llamado “eje de la resistencia” que, hasta el momento, ha sido solo una fantasiosa hipótesis. Después de su disolución, como consecuencia de las sublevaciones en la región desde 2011 y a causa de divergencias políticas también relacionadas con consideraciones sectarias, este conglomerado de movimientos parece consolidarse cada vez más.

El trabajo conjunto, pero independiente, de grupos palestinos que actúan desde diferentes países, el Hezbollah libanés, los Houthis en el gobierno en Yemen, y varios grupos cercanos a Iran en Iraq y Siria, está representando un dolor de cabeza para Israel, y un valor añadido para Irán en su lucha para la hegemonía regional.

Entre el autoritarismo y la venganza

Israel ha vivido el peor ataque en su territorio, y por cuanto el país parezca compacto en la sangrienta venganza y en la necesidad de un castigo colectivo contra los palestinos, esta postura pasará factura cuando se acaben los vientos de guerra. Netanyahu lo sabe perfectamente y, con múltiples juicios de corrupción en curso, parece tener las horas contadas, a menos que no decida mantener un estado de guerra continuo. Difícilmente podrá declarar una victoria que convenza a los israelíes. 

Podrá destrozar completamente Gaza, matar varios comandantes de Hamas, desplazar miles de personas y será, de todas formas, una victoria imposible. Hamas, un movimiento estructurado con fuerte presencia territorial, y sus ideas no se podrán borrar del mapa.

Mientras tanto, Israel se parece cada vez más a un régimen totalitario con diferentes tipos de ciudadanos, donde rige el pensamiento único y hay censura previa en los medios de comunicación sobre la guerra, con un control masivo de las redes sociales de sus ciudadanos y una diferencia insostenible entre quienes viven en los territorios ocupados y los ciudadanos del estado de Israel. 

El otro gran problema es que la gran mayoría de la sociedad israelí no ve nada grave en la matanza de 22.000 civiles palestinos durante meses consecutivos, entre los que se incluyen más de 7.000 niños. Tal es la deshumanización que viven los palestinos que, en algún momento, la misma sociedad se dará cuenta de la deriva que ha tomado. Una decepcionante derrota para un Estado que en 1948 nacía de las cenizas del Holocausto, uno de los peores crímenes de la humanidad.

Estados Unidos y el derecho internacional

La guerra ha enseñado que el respeto por el derecho internacional está en su peor momento, ojalá la guerra actual no sea el mal ejemplo para que, en futuros conflictos tanto a nivel regional como internacional, se siga atropellando el derecho internacional

Por otro lado, pese al aumento de su presencia en la región, ni Rusia ni China han demostrado algún poder o voluntad de persuasión sobre la resolución directa del conflicto, tampoco los emergentes poderes regionales como Arabia Saudi o Emiratos Arabes Unidos, a excepción de los tradicionales estados mediadores como Qatar y Egipto.

Hasta el momento, y por largo tiempo, ningún país de la región, después de la matanza de casi 23.000 palestinos, querrá sentarse a la misma mesa con Israel.

Al contrario, Estados Unidos ha colaborado con Israel desde el día uno del ataque a Gaza, con venta de armas, intercambio de inteligencia, envío de soporte militar y respaldo incondicional. Aunque el poder de Estados Unidos en la región esté en fase menguante, lo que concierne a Israel y Washington sí tienen todavía fuerza en la región.

El futuro del conflicto

Frente a la difícil posibilidad de que el conflicto se extienda a nivel regional, algo que especialmente Iran, Hezbollah y otros grupos intentan evitar, parece imposible pensar que los actores involucrados, de forma autónoma, querrán sentarse a la misma mesa a dialogar para encontrar una solución definitiva al conflicto. De todas formas, lo que saldrá del presente será otra vez el status quo

Aunque Israel dejará de bombardear a Gaza en algún momento, seguirá haciendo incursiones en Cisjordania, atacando Líbano y Siria, los colonos seguirán arrasando los palestinos con total impunidad y el Estado junto a su rama judicial seguirá respaldando los asentamientos en los territorios ocupados, ilegales a nivel internacional, con el fin de conquistar, poco a poco, toda la tierra posible entre el mar Mediterráneo y el rio Jordán. Por esta razón, cualquiera que sea la decisión que tomará Israel sobre el futuro de Gaza, siempre encontrará resistencia local.

Queda por saber cuándo y si se parará el insoportable recuento de los muertos palestinos, la erradicación de familias enteras del registro civil, la matanza selectiva de intelectuales y periodistas de la Franja, o el porcentaje de niños muertos en los bombardeos indiscriminados. El 2024 no parece tener mejor pinta.

Puede leer:  2023: la inercia de la historia y las guerras sin fin

Acerca del autor

Massimo Di Ricco

Ph.D. en Estudios Culturales Mediterráneos, M.A en Investigación en Comunicación y Periodismo, profesor e investigador. Autor del libro "Los Condenados del Aire - El viaje a la utopía de los aeropiratas del Caribe" @massimodiricco

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Massimo Di Ricco

Ph.D. en Estudios Culturales Mediterráneos, M.A en Investigación en Comunicación y Periodismo, profesor e investigador. Autor del libro "Los Condenados del Aire - El viaje a la utopía de los aeropiratas del Caribe" @massimodiricco

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