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Estados Unidos: empezó la carrera presidencial

Escrito por Luis Javier Mejía

Panorámica de la ciudad de Des Moines, capital del Estado de Iowa.

Luis MejíaCon las primarias de Iowa se dio partida a la carrera por la Casa Blanca. ¿Cómo elige cada partido su candidato? ¿Quiénes son los favoritos? ¿Qué proponen? ¿Quienes financian las campañas? Mirada ilustrativa sobre la elección del funcionario más poderoso del mundo. 

Luis Mejía*

Las formas de elección

La escogencia de los candidatos en Estados Unidos combina los consejos comunales (caucuses en inglés) en algunos Estados,  y las elecciones primarias propiamente dichas en otros Estados:

  • Los consejos son organizados por los partidos mismos. Los participantes se reúnen, discuten, votan, hacen acuerdos, vuelven a votar y los funcionarios del partido reportan los resultados. Los empates entre candidatos se resuelven al azar Generalmente, los participantes escogen delegados para la convención estatal del partido, de la que saldrán los delegados a la convención nacional.
  • Las primarias son organizadas por las autoridades locales, con voto secreto de los afiliados a cada partido o, en algunos casos, con el voto abierto a cualquier ciudadano no inhabilitado.

Estos mecanismos se generalizaron a mediados del siglo pasado y como reacción contra el poder que tenían los jefes del partido para escoger candidatos a los cargos de elección popular.

El proceso sin embargo tiene tres serios inconvenientes, que se acentúan en el caso de los caucuses:

  • Que participa solo una porción muy pequeña de los votantes registrados,
  • Que estas minorías tienen el poder de eliminar a unos candidatos y hacer viables a otros, y
  • Que los votantes no son representativos de la población general.

La primaria de Iowa

El candidato presidencial por el partido Demócrata Bernie Sanders consiguió un empate técnico con la candidata Hillary Clinton durante las primarias demócratas de Iowa.
El candidato presidencial por el partido Demócrata Bernie Sanders consiguió un
empate técnico con la candidata Hillary Clinton durante las primarias demócratas
de Iowa.
Foto: Phil Roeder

El primer consejo comunal de estas elecciones tuvo lugar en el Estado de Iowa, con   participación de tres candidatos demócratas y doce republicanos y al cual asistieron 171.000 votantes por los primeros y 186.000 por los segundos.

Los republicanos quedaron con tres candidatos fuertes: Ted Cruz, Donald Trump y Marco Rubio

Los resultados dejaron a Hillary Clinton y a Bernie Sanders como los candidatos que se enfrentarán en la convención estatal demócrata. Puede decirse que hubo un empate técnico: Sanders gano en 697 consejos, y en 9 de los 701 donde ganó Clinton la escogencia se hizo a la suerte.  

Los republicanos quedaron con tres candidatos fuertes: Ted Cruz, Donald Trump y Marco Rubio, cinco candidatos débiles y cuatro que no tendrán representación. Se retiraron de la contienda dos candidatos republicanos y uno demócrata.

Resultados de la votación primaria en el estado de Iowa, 1 de febrero del 2016

Candidatos

Votos*

Porcentaje

Delegados

Número de votantes**

Demócratas

 

 

 

171.000

H. Clinton

701

49,9

23

 

B. Sanders

697

49,6

21

 

M. O'Malley

8

0,6

Ninguno

 

 

 

 

 

 

Republicans

 

 

 

186.000

T. Cruz (winner)

51.666

27,6

8

 

D. Trump

45.427

24,3

7

 

M. Rubio

43.165

23,1

7

 

B. Carson

17.395

9,3

3

 

R. Paul, J. Bush, C. Fiorina, J. Kasich

20.678

11,1

1 por candidato

 

M. Huckabee, C. Christie, R. Santorum, J. Gilmore

8.424

4,6

Ninguno

 

*Los demócratas deciden por mayoría en cada consejo comunal el candidato que van a respaldar y reportan el número de consejos que votaron por cada candidato. Los republicanos cuentan los votos por cada candidato y distribuyen los delegados proporcionalmente.

**Estas cifras son reportadas por fuentes diferentes de las consultadas para el resto de la tabla.

Una encuesta no científica de Fox News identificó una masiva participación de:  

  • Votantes blancos (97 y 91 por ciento, respectivamente para republicanos y demócratas);
  • Mayores de 45 años (73 y 64 por ciento);
  • Con un nivel de educación muy elevado (50 por ciento de los demócratas y 52 por ciento de los republicanos tenía título universitario o de postgrado);
  • Las mujeres (57 por ciento entre los demócratas y 48 por ciento entre los republicanos)

Los resultados de Iowa no pueden extrapolarse a otros Estados, pues históricamente no ha habido correlación entre quienes ganen esta primaria y quienes sena escogidos como candidatos. Y además los participantes no son representativos de los votantes en el país: según la Oficina Nacional del Censo en 2014 los blancos solo representan el 52 por ciento de la población registrada para votar; las mujeres, el 53 por ciento; el 61 por ciento es mayor de 45 años; y solo el 36 por ciento tiene un grado universitario o de postgrado.

Los medios y la propaganda de los candidatos han magnificado los resultados de Iowa para aumentar la viabilidad de algunos candidatos, y ahora Sanders es visto como un rival capaz de enfrentarse a Clinton, favorita de los medios y del establecimiento partidista. Por su parte, Trump era el candidato republicano dominante aunque sin garantía de ser nominado; el hecho de que Cruz le haya ganado y Rubio lo haya igualado se ve como un anticipo de su derrota.

El discurso demócrata

El partido demócrata ha tenido desde los días de Franklyn D. Roosevelt un discurso progresista que incluye:

  • Alianza con el movimiento sindical,
  • Protección del menos favorecido,
  • Tolerancia a la multiplicidad de culturas,
  • Moderación de los intereses empresariales.

Cuando ha estado en el poder este partido ha tratado de equilibrar las ambiciones de la clase empresarial con las necesidades de la clase media y trabajadora. Con frecuencia se ha inclinado por la primera, como lo muestra su tolerancia con los paraísos fiscales, su negligencia en perseguir delincuentes de cuello blanco, su rescate de multinacionales, su apoyo presupuestal a los proveedores de equipos y servicios militares y su lentitud en reaccionar ante graves ataques al medio ambiente y la salud pública.

El costo de una campaña es cada vez más alto en Estados Unidos.

Ahora el partido tiene que escoger entre Clinton y Sanders. Al principio de la campaña Clinton tenía un discurso conciliador con énfasis sobre temas de interés para las masas:

  • El salario mínimo para la clase obrera,
  • Los derechos reproductivos para la mujer, y
  • La calidad de vida para la clase media.

Sanders era el candidato subversivo, con un discurso agresivo contra los abusos del poder económico y la complicidad de las autoridades con el crimen de cuello blanco y a favor de:  

  • Una mejor cobertura de salud,
  • Protección del medio ambiente,
  • Calidad de la educación básica, y
  • Acceso a la educación superior.

Los operadores políticos observaron que el mensaje de Sanders comenzaba a ganar simpatizantes dentro y fuera del partido, y Clinton adaptó su discurso a esta realidad. Esto se hizo evidente en el debate televisado de la noche de febrero 4, cuando ambos candidatos discutieron quién era más progresista.

Las objeciones de Clinton a las propuestas de Sanders fueron de costo, momento y oportunidad, pero cuando uno mira el debate en su conjunto se da cuenta de que los puntos de diferencia son pocos. Al final, el votante se ve obligado a decidir quién proyecta mayor honestidad e inspira más confianza.

El discurso republicano

El candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos Ted Cruz superó al candidato Donald Trump en las primarias republicanas de Iowa.
El candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos Ted Cruz superó al
candidato Donald Trump en las primarias republicanas de Iowa.
Foto: Michael Vadon

Desde la candidatura presidencial de Barry Goldwater en 1964, los republicanos se han presentado como un partido:

  • Comprometido con la empresa privada,
  • Abanderado de la tradición protestante anglosajona, y
  • Con un destino manifiesto de hegemonía internacional.

En la campaña presidencial de Ronald Reagan el partido se alió con movimientos integristas cristianos e introdujo un componente moralista a su discurso. Desde entonces el partido ha tenido una posición antifeminista, se opone a la educación sexual y al control de la fertilidad, censura la homosexualidad, y defiende la fibra moral de la sociedad amenazada por fuerzas corruptoras. Hoy el partido es anti inmigrantes, a pesar de que en 1986 Reagan impulsó una reforma legislativa que legalizó la situación de millones de inmigrantes.

Los candidatos del partido son conservadores, su discurso frecuentemente está cargado de prejuicios, estereotipos y falsedades de hecho. Uno imagina que se dirigen a hombres maduros blancos que no están interesados en hechos comprobables sino en identificar enemigos. Amenazada su calidad de vida por empleos mal remunerados y oportunidades cada vez más escasas, ellos no quieren oír que el sistema económico los empobrece, el sistema político les quita su poder y las guerras desperdician sus recursos, sino que los inmigrantes ilegales, los latinos, los musulmanes o los rusos conspiran contra su prosperidad.

Donald Trump ha jugado un papel subversivo en el partido. Carece del tono moralista de los demás candidatos, muestra poca familiaridad con los textos sagrados y repite ciertos temas:

  • Las desventajas económicas,
  • La pérdida de oportunidades,
  • La exportación de trabajos,
  • La incompetencia de la burocracia,
  • La invasión de extranjeros,
  • El debilitamiento del país frente al resto del mundo.

Su lenguaje desabrochado, su falta de modales y su lenguaje corporal en permanente desafío despiertan entusiasmo. Es enemigo de los tratados de libre comercio y de la globalización. Sus competidores responden haciéndose más intolerantes y prometiendo reducir los programas de asistencia pública, desmontar el sistema de salud existente y recuperar los estándares morales.

Follow the money

Las campañas de Estados Unidos se financian con recursos propios, con donaciones de simpatizantes y con aportes fiscales. Las donaciones de simpatizantes pueden hacerse directamente a la tesorería del candidato o, indirectamente, a través de la gran variedad de fondos administrados independientemente de la campaña que se conocen como “comités de acción política” (PAC, por su sigla en inglés).

El costo de una campaña es cada vez más alto en Estados Unidos. Se calcula que en 2012 Barak Obama y Mitt Romney gastaron alrededor de mil millones de dólares cada uno. Para este año se anticipa un gasto de dos mil millones por candidato de cada partido.

El costo de las campañas abre una oportunidad para que corporaciones y millonarios individuales inviertan en su financiación. Para ello usan los PAC más flexibles. Por ejemplo, los hermanos David y Charles Koch, dueños cada uno de una fortuna calculada por Forbes Magazine en 41 mil millones de dólares, tienen planeado gastar 900 millones de dólares en candidatos republicanos este año.

En 2015 Clinton recibió 116 millones, de los cuales 12  (el 10 por ciento) llegaron de solo tres personas y 16 por ciento de personas que contribuyeron  200 dólares o menos. Esta situación ha dado pie a que los críticos anoten que los grandes donantes adquieren un acceso privilegiado a las personas que van a tomar las decisiones del país.

Por eso Sanders, a quien financian los pequeños donantes, y Trump, que en gran medida se autofinancia, han rechazado las grandes donaciones pues no quieren deber favores si son elegidos.

Abogado, economista e investigador social, residente en Nueva York.

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