Inicio TemasPolítica y Gobierno Escoger sus candidatos: la tarea más difícil de un partido

Escoger sus candidatos: la tarea más difícil de un partido

Escrito por Fabián Acuña
Fabian Acuña

Fabian Acuña¿Consulta democrática o escogencia a dedo? Análisis de estos -y otros- modos de postular candidatos, de sus pros y sus contras, de las tensiones, peleas y denuncias que acabamos de vivir a raíz de la inscripción de candidatos para las elecciones locales de octubre.   

Fabián Alejandro Acuña*

Registro de candidato ante la Registraduría.

La competencia dentro del partido  

El pasado 25 de julio venció el plazo para la inscripción de candidatos a las elecciones departamentales y municipales del próximo octubre. Como suele ocurrir en estos casos, no faltaron las divisiones, los conflictos, los debates por escogencias dudosas – ni  los cada vez menos frecuentes consensos entre copartidarios-.  

La selección de candidatos es un proceso decisivo para los partidos o movimientos políticos porque puede ayudar al fortalecimiento de la organización o, por el contrario, constituir un traumatismo que acaba por fracturar la colectividad por la disputa entre distintos grupos o liderazgos políticos.

Compitan desacrediten a sus compañeros de partido para quedarse con la nominación

La pluralidad de corrientes o jefaturas dentro de un partido o movimiento estimula la competencia intra-partidista pero también invita a que quienes compitan desacrediten a sus compañeros de partido para quedarse con la nominación y obtener el apoyo de quien detente el poder de nominación.

Por eso la escogencia de candidatos implica tres preguntas difíciles para la colectividad:

  • ¿En manos de quién delegar el poder de escogencia o de nominación?
  • ¿Quién es la persona más indicada para representar al partido en las elecciones?  
  • ¿Quién tiene más posibilidades reales de triunfar en la competencia inter-partidista?

Representatividad vs. Popularidad

Ciudadanos consultan sus puestos de votación.
Ciudadanos consultan sus puestos de votación.
Foto:  Registraduría Nacional del Estado Civil

La función de escoger o nominar candidatos puede estar en manos (1) del electorado general, (2) de la militancia del partido o movimiento, (3) de los congresistas previamente elegidos, (4) del comité o dirección general, o (5) del presidente o  director del partido.  

El primer mecanismo – que en Colombia puede hacerse a través de la “consulta popular abierta” organizada por la Registraduría, aunque también pueda consistir en una encuesta de opinión abierta al público- puede ser el más incluyente y democrático, pero también conlleva varios problemas:

  • ¿Acaso la escogencia de sus representantes no compete de manera exclusiva a quienes militan o a quienes se identifican plenamente con el partido?
  • ¿Cómo blindar la consulta o encuesta de la injerencia de votantes de partidos rivales que favorecen la elección del candidato más débil?
  • ¿Cómo lograr el equilibrio entre liderazgos que representen los intereses de la organización y al mismo tiempo tengan buena aceptación entre el electorado general?

Este último interrogante es crucial. Para explicarlo, plantearé el caso hipotético de un partido minoritario de carácter religioso:

 – Si el poder de escogencia se reduce a quienes adhieren a un culto religioso en particular, probablemente el candidato resultará ser más cercano a los intereses y reivindicaciones de la colectividad; pero entonces su reconocimiento se circunscribiría a los miembros de la comunidad religiosa.

– Si el proceso de escogencia se abre – o si la propia comunidad pretende encontrar apoyo de terceros- resultaría escogido un candidato que tenga más reconocimiento fuera de la organización, con un discurso más amplio que pueda congregar más electores, aunque estos no se identifiquen con las creencias del grupo religioso.

Este dilema o esta tensión existe para los partidos de cualquier tendencia ideológica. Por ejemplo, para el Polo Democrático los votos de un electorado de derecha suman pero serían intrusos, y para el Centro Democrático los votos de la izquierda suman pero no se identifican con sus intereses.

Por esta razón la mayoría de los partidos o movimientos políticos optan por mecanismos intermedios, como consultas “cerradas” a la militancia, encuestas limitadas a los simpatizantes del partido o pre-selección de los aspirantes por parte de los miembros del partido.

La nominación a dedo

Por esta vía llegamos hasta el extremo opuesto a la “consulta popular abierta”, el del poder de escogencia o nominación en manos de unas pocas personas o líderes del movimiento o partido. Aquí se dan tres posibilidades:

  1. La elección a cargo de una sola persona, como el director del partido. Este tipo de nominación suele llamarse de “bolígrafo”, porque es totalmente discrecional del  líder.
  2. Elección efectuada por el organismo plural que dirige el partido; aquí suelen estar representadas las varias “líneas” o facciones dentro del partido, pero la elección de candidatos tiende más a reflejar esas disputas intestinas  que a buscar el apoyo de electores externos.          
  3. Elección efectuada por los congresistas del partido. Se utiliza sobre todo en eventos   como las elecciones del próximo octubre, pues los congresistas tienen más intereses en contienda en sus regiones.

Dentro de este último escenario se podría suponer que un partido que tiene un solo congresista en un departamento, éste tendrá la mayor posibilidad e influencia para avalar candidatos del Partido para ese departamento, la tensión con otros liderazgos es menor.

Pero cuando el partido o movimiento tienen varios congresistas con “velas” en una misma región, cada senador o representante procurará que los candidatos pertenezcan a su red política y no a los de sus compañeros de partido. En estos casos las tensiones son inevitables.

El pasado 19 de abril se llevaron a cabo las consultas populares para escoger candidatos en algunos departamentos y municipios de los cuatro partidos que solicitaron su organización por parte de la Registraduría: el Liberal, el Conservador, el Centro Democrático y el Polo Democrático Alternativo.   Pero en muchas regiones y municipios estos mismos partidos -y las demás organizaciones con personería jurídica- optaron por mecanismos menos incluyentes y más discrecionales.

Peligro en todos los partidos

Los partidos políticos y movimientos se enfrentan al dilema: ¿quiénes son representarían mejor al partido? Vs ¿quiénes tiene posibilidades reales de ganar?; desafortunadamente, con frecuencia, quienes tienen mayores posibilidades de ganar son los más cuestionados.

El proceso electoral de este año se ha caracterizado por las constantes denuncias de los veedores, de la prensa y de organismos independientes debido a los avales otorgados a candidatos cuestionados. Esto dio pie a divisiones graves dentro de algunas colectividades, como las que se registraron en Cambio Radical, en el Partido Liberal o en el Centro Democrático.

Las críticas a los candidatos han sido de tres tipos principales, se les acusa (1) de ser financiados por grupos ilegales, (2) de ser herederos y reproducir la red política de quienes fueron condenados o están en la cárcel por sus relaciones con la ilegalidad (poder en cuerpo ajeno), o (3) de haber sido objeto de denuncias o investigaciones por sus actos como funcionario públicos en tiempos pasados.

Partido o movimiento tienen varios congresistas con “velas” en una misma región, cada senador o representante procurará que los candidatos pertenezcan a su red política

A esto se suman las disputas internas de los partidos, que se dan por igual entre los más jerarquizados o “disciplinados” y entre quienes se precian de ser independientes, entre los de maquinaria y los que se presentan como protagonistas de la política “limpia”. Estas tensiones propias de la acción colectiva se presentan en todas las organizaciones, aunque dentro de unas más que dentro de otras.

Los partidos y movimientos políticos que tienen personería jurídica se han convertido en “fábricas” de avales. Algunos incluso han otorgado avales que luego desconocen ante la autoridad electoral, como en el caso de Autoridades Indígenas de Colombia (AICO), que cambió su dirección nacional, y la nueva desconoce los avales otorgados por la anterior. En otros casos, la misma dirección ha entregado distintos avales para un mismo cargo.

¿Cambios de última hora?

Ciudadano durante las jornadas de consultas de partidos el pasado 19 de abril del presente año.
Ciudadano durante las jornadas de consultas de partidos el pasado 19 de abril del
presente año.
Foto: Alcaldía Mayor de Bogotá

Como dije en otro artículo, “las elecciones nacionales proveen un presidente, 102 senadores, 166 representantes a la Cámara y 5 parlamentarios andinos. En las elecciones locales pasadas (2011) estaban en juego para niveles ejecutivos: 32 gobernaciones, 1101 alcaldías; y para las corporaciones públicas; 1361 curules de diputados departamentales y 8042 curules para concejales municipales”.

La prensa ha denunciado muchos procesos y candidaturas oscuras para las próximas elecciones. Sin embargo, teniendo en cuenta el número de cargos que se disputan en estas elecciones, la cantidad de procesos de selección, multiplicada por el número de partidos que postulan candidatos en todas las regiones del país, crean una situación que puede llegar a ser inmanejable.

Hasta el próximo sábado 8 de agosto hay plazo para resolver las reclamaciones y hacer ajustes de listas. Los partidos o movimientos políticos y sus directivas tienen todavía una última oportunidad para desconocer acuerdos, retirar avales o recomponer sus listas. Esto mantiene en vilo a todos aquellos que tienen firmado un aval y ahora deben convertirse en veedores de su inscripción para evitar cambios de última hora.

Seleccionar candidatos es una de las labores más importantes de los partidos políticos, pero también es el proceso que ocasiona más grandes dificultades porque en ella no se juega solamente la escogencia de un vocero sino la consolidación o división de la colectividad.

 

* Docente e investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones internacionales de la Pontificia Universidad Javeriana.

@acuna_fabian

 

Artículos Relacionados

Dejar un comentario

*Al usar este formulario de comentarios, usted acepta el almacenamiento y manejo de sus datos por este sitio web, según nuestro Aviso de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies