Entrevista con Óscar Alfonso, experto del Externado
Por Equipo Razón Pública Angélica Durán
El negocio cocalero, como muchos otros, es flujo y no stock (existencia de un producto). Las hectáreas monitoreadas al final de un año constituyen ese stock, como el saldo de una cuenta que durante el año tuvo consignaciones: más áreas sembradas, y retiros: incautaciones, fumigaciones y producción no confiscada. Lo que realmente importa es el flujo, no el saldo al final del año.
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Escrito por:
Equipo Razón Pública
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