
En que consiste un discurso de respeto, responsabilidad y empatía
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Por oposición al discurso de odio y habida cuenta del efecto nefasto que causa en las comunidades, sociedades, países y en el mundo entero, la Organización de Naciones Unidas, -Unesco- en el año de 1995 adoptó una declaración, sobre principios que deben orientar la tolerancia a nivel global. Al efecto inició y ha mantenido a lo largo de los años, múltiples campañas de concientización para generar tolerancia, mayor comprensión hacia las personas que son diferentes a nosotros, producto de estereotipos, prejuicios, miedos que se manifiestan de múltiples maneras, particularmente a través de violencia verbal y física.
¿Cuál es el primer efecto negativo del discurso de odio? Incita al conflicto y la violencia, pero además genera discriminación y exclusión, y lo más nocivo, rompe y causa una profunda fractura en la cohesión social y la confianza entre las personas de diferentes culturas, incluso entre personas de una misma nación.
Desafortunadamente en Colombia, justamente en los últimos 60 años ha padecido el conflicto armado por parte de grupos al margen de la ley, y también la inseguridad que pulula en ciudades y áreas rurales.
De manera que en un entorno pedregoso, mantener el tono y el contenido del discurso responsable resultan de la mayor importancia.
Se esperaría que de las propias autoridades venga la mayor responsabilidad y ponderación posible. Muy por el contrario, resulta al menos paradójico que actualmente la mayor intolerancia e incitación al odio nos llega, casi a diario, del propio presidente.
Colombia tiene muchos problemas por resolver y brechas de inequidad por cerrar, pero esas situaciones no justifican de ninguna manera el discurso abiertamente agresivo con que el presidente pretende someter a la sociedad en su conjunto y tampoco se compadece con la generosidad del sistema institucional, contra el que en algún momento se levantó, siendo insurgente. El sistema y la sociedad generosamente le amnistiaron y le abrieron la puerta para participar en la vida política del país y hoy lo tienen en la presidencia para gobernar.
Por eso es muy importante traer la definición de tolerancia que establece la declaración de Unesco:
“Artículo 1. Significado de la tolerancia 1.1 La tolerancia consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la rica diversidad, de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y medios de ser humanos. Fomentan el conocimiento, la actitud de apertura, la comunicación y la libertad de pensamiento de conciencia y de religión. La tolerancia consiste en la armonía en la diferencia. No sólo es un deber moral, sino además una exigencia política y jurídica1.3. La tolerancia es la responsabilidad que sustenta los derechos humanos, el pluralismo (comprendiendo el pluralismo cultural), la democracia y el Estado de Derecho. (…) significa que toda persona es libre de adherirse a sus propias convicciones y acepta que los demás se adhieran a las suyas, significa aceptar el hecho de que los seres humanos, naturalmente caracterizados por la diversidad de su aspecto, su situación, su forma de expresarse, su comportamiento y sus valores, tienen derecho a vivir en paz y a ser como son. También significa que uno no ha de imponer sus opiniones a los demás.”
Dentro de este contexto, el Estado tiene unas obligaciones precisas:
“ Artículo 2. La función del Estado 2.1. En el ámbito estatal la tolerancia exige justicia e imparcialidad en la legislación, en la aplicación de la ley y en el ejercicio de los poderes judicial y administrativo. (..)” (la subraya es nuestra).
De manera que como se observa, surge una obligación por parte del Estado y particularmente para el propio presidente de ser tolerante.
A veces hay que recordar, muy respetuosamente que nuestro Código Penal trae varios artículos como el 347 y siguientes que sancionan al que amenace publica o directamente e incite, financie, promueva a otros a la comisión de un determinado delito, como podría ser la violencia contra particulares em caso de periodistas, mujeres y hombres, directores gremiales, o servidores públicos (congresistas). Eventualmente tendría penas privativas de la libertad y multas.
De manera que los agravios públicos mediante los cuales el presidente se sirve a través de alocuciones oficiales o su cuenta en X, no son un tema menor, pues eventualmente podría llevar a terceros, ya sean seguidores, incluso fanáticos a afectar la integridad de estas personas que también son ciudadanos colombianos y que tienen derecho a que se les repete en su vida, honra y bienes como lo señala nuestra constitución nacional.
La invitación aquí es a la moderación, el decoro y al pragmatismo. Si queremos un país en paz, no podemos pretender todo.
Acerca del autor

Clara Rojas
Abogada y Especialista en Derecho de la U del Rosario, Magister en Estudios Políticos, Representante a la Cámara por Bogotá 2014-2018, Consejera en la Unesco, docente universitaria, escritura varios libros, Cautiva -Testimonio de un Secuestro, Resiliencia Personal a Prueba de Fuego, Cartas a Emmanuel, De la Selva al Congreso, entrego otros. Actualmente, Speaker y en proceso preparación siguiente libro.
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