Elecciones 2018: un juego de alianzas - Razón Pública
Inicio TemasPolítica y Gobierno Elecciones 2018: un juego de alianzas

Elecciones 2018: un juego de alianzas

Escrito por Fernando Cepeda
Alianza de derecha entre Alejandro Ordoñez, Marta Lucía Ramírez e Iván Duque.

Fernando CepedaEl 11 de marzo cambiará radicalmente el panorama político hasta ahora tan nublado. Las consultas servirán menos para unir candidatos que para bloquear a otros. Y la campaña por la presidencia solo va a calentarse en la recta final.

Fernando Cepeda Ulloa*

Tres coaliciones

Estas son unas elecciones sin precedentes. No sólo porque participan los excombatientes de  un grupo guerrillero que durante más de 50 años trató de llegar al poder por la vía de las armas, sino porque jamás habíamos vivido tantos escándalos de corrupción.

Y también porque jamás habían estado tan desacreditados la clase política y los partidos. ¡Ah! y 49 o más candidatos presidenciales. No hay por qué sorprenderse ante un ambiente de tanto pesimismo como el que revelan las encuestas.

A estas alturas del proceso electoral no es claro qué candidatos pasarán a la primera vuelta. Tampoco sabemos si una segunda vuelta será inevitable. Unos y otros proclaman que harán alianzas que les permitirán ganar del todo en la primera vuelta. Tres alianzas están ya definidas:

  • La que va a la delantera es la del exgobernador Fajardo con la Alianza Verde y el Polo Democrático. Tres “familias políticas” diferentes en sus tradiciones, en su actitud frente al Gobierno y en sus visiones sobre el país, que tienen como elemento común la lucha contra la corrupción.

Esta coalición también busca hacer política de forma diferente: frenar la financiación ilegal de campañas, un clientelismo rampante y una captura descarada de la contratación pública. Un programa de gobierno difícil de llevar a cabo pero absolutamente necesario y urgente

Como en principio ningún candidato puede ganar por su propia cuenta, es comprensible el afán de construir coaliciones.
  • Le sigue la coalición de la izquierda, Petro y Caicedo, dos exalcaldes.
  • Y por último, la de la derecha entre Duque, Ramírez y Ordoñez.

Estas dos últimas coaliciones escogerán su candidato en la consulta popular que tendrá lugar simultáneamente con las elecciones de Congreso el 11 de marzo. La consulta tendría un costo elevado: 33 mil millones de pesos.

Estamos apenas en la etapa de seleccionar los candidatos que irán a la primera vuelta, y ya sabemos que Vargas Lleras no ha buscado alianzas y que, al parecer, tampoco lo han buscado para ese propósito.

El 11 de marzo

Elecciones para Senado.
Elecciones para Senado.
Foto: Colombia Joven

El día de la contienda por el Congreso va a ser decisivo.

No solo se elegirán los nuevos congresistas, sino que se definirán los principales candidatos de dos “familias políticas” que se declaran muy lejanas (la izquierda y la derecha).

Los datos de las votaciones por las diferentes fuerzas políticas serán utilizados para plantear nuevas estrategias electorales, es decir, nuevas alianzas. Como en principio ningún candidato puede ganar por su propia cuenta, es comprensible el afán de construir coaliciones. Algunos candidatos renunciarán y se juntarán con otros, o bien para llegar a la primera vuelta o bien para alcanzar la presidencia de una vez. Nada fácil.

En todo caso los resultados de las consultas del 11 de marzo son esperados con más interés que la misma elección de los congresistas. Lo que realmente está en juego es la presidencia.

Financiación indebida

Las miles de campañas se financiarán con contratos multimillonarios. Es terrible que, sin que sea evidente, esas campañas acabarán siendo pagadas con las Regalías o con  los presupuestos de la Nación, de los Departamentos o de los Municipios.

No se entiende cómo ni la Misión Electoral Especial, ni el Congreso tuvieron la sensatez de recomendar la financiación estatal total de las campañas, por lo menos de la contienda presidencial. Ya diferentes voces, incluyendo la del propio presidente Santos, la del Procurador, la del Fiscal y otros, recomendaban eliminar esa fuente de corrupción que ha venido contaminando la vida política en Colombia. ¡Deplorable!

La no financiación estatal de las campañas ya cubre al poder judicial. Estamos pagando un precio enorme, no sólo monetario sino de relajamiento de nuestras más importantes instituciones.

Las campañas serán clave

Elecciones.
Elecciones.
Foto: Consulado de Jakarta en Colombia

Ya desde la noche del 11 de marzo comenzarán las especulaciones sobre los resultados de la primera vuelta presidencial. Pero las elecciones presidenciales no serán un espejo del 11 de marzo. Nos llevaremos sorpresas. Y ni hablar de la segunda vuelta. Las coaliciones, quiérase o no, serán inescapables, pues solo habrá dos candidatos.

Las campañas deberán ser estratégicas y su papel será fundamental.

De hecho, las campañas van a ser más importantes de lo que nunca lo han sido en Colombia porque el peso de las individualidades va a ser crucial. Ante la precariedad de las fuerzas políticas, los candidatos deberán hacer uso de su personalidad, su estilo, su credibilidad, su capacidad de seducir al electorado.

Me preocupa sobre todo quién está asesorando a qué candidato. Sabemos que los más exitosos asesores han sido extranjeros, de Estados Unidos, Brasil, España: desde Sawyer & Miller hoy con otro nombre, hasta J.J. Rendón, que fue clave tanto en la creación del Partido de la U como en las dos elecciones del presidente Santos.

La doble vuelta

Hay que recordar cuál es la verdadera naturaleza del sistema de dos vueltas para elegir presidente. Las dos vueltas buscan que en la primera quede en evidencia la fuerza política que cada quién tiene en materia de votos y en dónde están esos votos en términos  geográficos, por estratos, por géneros, por edades.

En Colombia ya hay un voto de opinión urbano independiente que pesa más que el voto rural, menos independiente. Ello explica por qué cada día tenemos más exalcaldes como aspirantes a la presidencia.

Ante la precariedad de las fuerzas políticas, los candidatos deberán hacer uso de su personalidad y su capacidad de seducir al electorado.

Con las cuentas claras, los candidatos pueden aliarse para bloquear al que se considere más extremista. Y en esas circunstancias, las alianzas fluyen.

Traigo a colación un caso histórico y dramático. Francia en la elección presidencial de 2002. En la primera vuelta hubo 16 candidatos. Había 41´194.689 votantes inscritos. Los votos registrados fueron 28´498.471.

El candidato Chirac, ex Primer Ministro y exalcalde de París, de la corriente del General De Gaulle, obtuvo el 19,8 por ciento de los votos. Y Jean-Marie Le Pen 4´804.713 o sea 16, 86 por ciento. El candidato socialista Jospin, 16, 18 por ciento. Los otros 14 candidatos obtuvieron cada uno del 7 por ciento, hasta llegar al 0, 47 por ciento.

Fuente: elaboración propia, basado en los datos de Las elecciones presidenciales de Marion Ballet y Olivier Duhamel

Todas las familias políticas se unieron a Chirac para evitar el triunfo de lo que consideraban una derecha extremista y populista. Algo parecido ocurrió el año pasado, cuando Macron, un novato en la política electoral, con el síndrome de la virginidad, se enfrentó a la derechista  Le Pen.

Con las cuentas claras, los candidatos pueden aliarse para bloquear al que se considere más extremista.

En 2002 como en 2017, el candidato de derecha fue derrotado de forma abrumadora. Chirac obtuvo, casi sin esfuerzo, el 82,21 por ciento  de los votos y Le Pen el 17, 79 por ciento.

Y es porque el sistema de la doble vuelta se inventó precisamente para eso: para que las varias fuerzas se midan en la primera ronda y hagan alianzas para poder ganar  en la segunda vuelta.

Por eso este proceso electoral en Colombia ha resultado tan difícil y tan artificial. Por eso   después del 11 de marzo ocurrirá algo parecido a lo que sucedió en el ejemplo de Francia.

La hora de la verdad, la hora de las campañas será entre el 11 de marzo y el 17 de junio. Preparémonos. Hay mucho en juego.

* Abogado de la Universidad Nacional, politólogo de la New School for Social Research, ex ministro, ex embajador,  profesor universitario y columnista de opinión.

 

 

 

Artículos Relacionados

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies