Elección del rector de la Universidad Nacional | Razón Pública 2024
Inicio TemasEconomía y Sociedad Elección del rector de la Universidad Nacional: ¿Qué intereses políticos hay de por medio?

Elección del rector de la Universidad Nacional: ¿Qué intereses políticos hay de por medio?

Escrito por Ronald Vargas

En la elección del nuevo rector de la Universidad Nacional existe un afán de alinearse con el gobierno porque su apoyo será fundamental. ¿Cuál es el entramado político detrás de estas elecciones y qué decantará el proceso?

Ronald Vargas*

El proceso

La Universidad Nacional de Colombia es la principal institución de educación superior pública del país. Alberga a más de 57.000 estudiantes y cerca de 3.000 docentes en nueve sedes en todo el territorio nacional.

La importancia de la Universidad hace que el proceso de designación del rector o la rectora no pase desapercibido en los círculos educativos y también en las altas esferas políticas, que la ven como una institución estratégica en medio de la agitada situación y las pugnas alrededor del primer gobierno de izquierda.

Con diez candidatos avalados, el proceso para reemplazar a Dolly Montoya se llevará a cabo en dos etapas.

  • Una consulta que se pondera entre sus estamentos: profesores, 60 %; estudiantes, 30 %; y egresados, 10 %.
  • Una votación en el Consejo Superior Universitario (CSU) entre los cinco candidatos que hayan obtenido la mayor votación ponderada.

El CSU tiene nueve integrantes, de los cuales ocho tienen voto: la ministra de Educación, dos delegadas de la presidencia de la República, un delegado del Consejo Nacional de Educación Superior, un representante de los ex rectores de la Universidad, una delegada del Consejo Académico, un representante de los profesores y una representante de los estudiantes: por eso la determinación del gobierno es crucial en esta elección.

En este momento, los hombres constituyen un 70 % de la planta profesoral y las mujeres apenas el restante 30%. Esta disparidad se refleja en la participación en cargos académico-administrativos

La rectora asiste al CSU con voz, pero sin voto. Se necesitan al menos cinco votos para que un candidato sea designado.

El entramado político

Esta vez el proceso tiene varias particularidades.

Primero, la preocupante ausencia de mujeres entre los candidatos. En este momento, los hombres constituyen un 70 % de la planta profesoral y las mujeres apenas el restante 30%.  Esta disparidad se refleja en la participación en cargos académico-administrativos: apena una de ocho vicerrectorías es ocupada por una profesora. Además, apenas siete de las 21 decanaturas están en manos de profesoras (aunque esta es la cifra más alta de la historia). Esta situación no puede pasar desapercibida y debe ser motivo de reflexión para todos los actores.

Por otro lado, los intereses políticos siguen siendo un factor determinante en la designación. Debido a la abultada presencia del gobierno en el CSU, los aspirantes necesitan su respaldo para ser designados. En ese afán, se puede ver a los candidatos reunidos con altos funcionarios del gobierno que son docentes o egresados de la Nacional, además de senadores, representantes a la Cámara, ex ministros e incluso activistas cercanos al gobierno. La intención de este lobby es lograr que alguna voz cale en el oído de la ministra de educación, Aurora Vergara, y más importante aún, en el del presidente Gustavo Petro.

En el afán de obtener el respaldo del mandatario, varios han hecho guiños a programas del gobierno proponiendo, por ejemplo, que la Universidad Nacional oferte cursos técnicos y tecnológicos en las regiones. Con esto se pretende que el gobierno cumpla su meta de cobertura pese a tener poca experiencia en comparación con la instituciones técnicas, tecnológicas y universitarias (ITTU).

Pero el interés del gobierno parece estar en otro lado. En medio del difícil trámite de las reformas y la álgida situación mediática, el presidente necesita el respaldo de las universidades, no sólo para validar sus reformas, sino para movilizar a la ciudadanía, una estrategia que el gobierno ha usado en varias oportunidades y cuyo principal protagonista es el movimiento estudiantil.

Por eso las dos delegaciones de la Presidencia en el CSU fueron asignadas a estudiantes de la Universidad Nacional que militaron en organizaciones estudiantiles. Además, en esta oportunidad parece que la consulta tendrá más importancia porque una de las consignas del movimiento estudiantil ha sido que el CSU respete los resultados de la consulta—algo que no ha ocurrido en anteriores oportunidades; por ejemplo, la rectora saliente, Dolly Montoya, perdió en sus dos postulaciones frente al voto en blanco e incluso quedó de sexta en su primera postulación—.

Para el gobierno no parece posible incumplirle al movimiento universitario que le brindó un sólido apoyo en su elección y cuya fuerza de movilización es amplia.  Pero se desconoce si el gobierno respetará los resultados de la consulta ponderada o apoyará al candidato que tenga más respaldo entre el voto estudiantil, pues docentes y estudiantes parecen no ir en la misma vía a la hora de respaldar una candidatura.

Sin embargo, en el afán de congraciarse con el voto del estudiantado, los candidatos parecen no querer abordar los problemas de fondo, sino quedarse en debates superficiales que les puedan dar más votos: más cafeterías, más almuerzos, más computadores, más participación. Aunque estas propuestas son válidas, no atacan los problemas de fondo de la Universidad Nacional.

No hay que pasar por alto el hecho que el candidato del gobierno no pudo derrotar a la entonces aspirante a la reelección, Dolly Montoya. Esto sugiere que otros integrantes del CSU tendrán en cuenta hacia dónde se mueven los distintos intereses y con eso decidir a cuál o cuáles aspirantes apoyar —o a cuáles bloquear —.

Los problemas de fondo

Más allá de este entramado político, hay discusiones de fondo debería abordar toda la comunidad académica, y en especial, por supuesto, los candidatos a ocupar la rectoría. Destaco cinco aspectos:

  1. La modernización de la Universidad. No es un secreto para nadie que la UN ha perdido su liderazgo, sobre todo por falta de capacidad para adaptarse a los cambios y desafíos de nuestra sociedad. Con la disminución del número de aspirantes a las universidades y la preocupante desvirtuación de la academia como ruta de movilidad social, la UN debe modernizar sus currículos, su infraestructura física y tecnológica, las normas y las metodologías.
Foto: Facebook: Universidad Nacional de Colombia - El próximo rector de la Universidad Nacional debería abordar aspectos clave como el bienestar de la comunidad, considerando el aumento de la la deserción académica, la crisis de salud mental y la vulnerabilidad de algunos estudiantes por su situación económica.

Sin embargo, en el afán de congraciarse con el voto del estudiantado, los candidatos parecen no querer abordar los problemas de fondo, sino quedarse en debates superficiales que les puedan dar más votos

2. Su papel frente a las reformas educativas. En el Congreso se están tramitando reformas cruciales para la educación, como la ley de educación superior que pretende reemplazar la polémica Ley 30 de 1992, la reforma constitucional para que la educación sea un derecho fundamental y la reforma al ICETEX. En todas ellas, la voz de la UN tiene mucho peso y sobre todo lo que tenga que aportar el rector entrante.

3. La financiación de la UN. Son bien conocidas las dificultades financieras de la universidad, que la han llevado a acudir a fuentes de autofinanciación como la extensión, las estampillas, las regalías, los arriendos y los cobros pecuniarios.
Aunque después del paro de 2018 y los recursos asignados por el gobierno actual, la UN se encuentra en una mejor situación con la apertura de nuevos programas y los planes para ampliar la cobertura del Ministerio de Educación, es importante asegurar unas finanzas que permitan ampliar la planta docente, recuperar su infraestructura deteriorada y una adecuada política de bienestar.

4. El bienestar de su comunidad. La deserción académica se encuentra disparada. El panorama económico del país no es muy alentador y hay una crisis de salud mental, sobre todo entre los más jóvenes. Atender esta situación exige un enfoque de bienestar integral.

5. Las corporaciones y el modelo administrativo de la UN. La rectoría actual creó varias corporaciones de carácter público-privado que manejan contratos multimillonarios en nombre de la universidad. Si bien es cierto que el exceso de normas y procesos de la institución y de la contratación pública en general dificultan muchos contratos, estas corporaciones no tienen una reglamentación clara dentro del claustro y han dejado muchas preocupaciones entre profesores y estudiantes.

Esperemos que el Consejo Superior tome la mejor decisión, respetando los resultados de la consulta como concreción de la autonomía universitaria que consagra la Constitución, y que el próximo rector atienda las preocupaciones de la universidad y de nuestra sociedad actual.

Invito a toda la comunidad académica a participar en este proceso. Pueden encontrar las hojas de vida y propuestas de los candidatos en este enlace. La consulta se llevará a cabo el 12 de marzo, y el 21 de marzo será la designación por parte del Consejo Superior Universitario.

Artículos Relacionados

2 Comentarios

Anónimo marzo 10, 2024 - 12:01 am

Hola, Ronald ¿dónde se pueden encontrar los perfiles de quienes componen el CSU actualmente?

Responder
Nicolás marzo 10, 2024 - 12:02 am

Hola, Ronald ¿en dónde podemos encontrar los perfiles de quienes componen el CSU actualmente?

Responder

Dejar un comentario

*Al usar este formulario de comentarios, usted acepta el almacenamiento y manejo de sus datos por este sitio web, según nuestro Aviso de privacidad

Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Leer políticas Aceptar

Política de privacidad y cookies