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El Partido Liberal ¿verdadero renacer o expectativas infundadas?

Escrito por Rubén Sánchez David
Ruben Sanchez partido liberal Simon Gaviria

Ruben Sanchez partido liberal Simon Gaviria

Ruben Sanchez RazonPublicaDespués de haber sido mayoritario durante muchas décadas, el Partido Liberal se enfrenta a grandes retos. Hay un contraste marcado entre las expectativas de sus jefes, la realidad de sus actos y las condiciones de la competencia electoral.

Rubén Sánchez David*

De partido predominante a sobreviviente electoral

En las dos últimas décadas el Partido Liberal perdió su lugar de preminencia en el sistema político y pasó a ser uno más en la competencia partidista.

Este partido ha descendido a sus niveles más bajos en la opinión de los colombianos, como lo indican los resultados electorales de las últimas seis elecciones (Gráfica 1). En su nueva posición se ve abocado a una fuerte competencia y debe superar muchos retos si aspira a mantener en el Congreso una cuota de representación igual o superior a la que tiene actualmente. 

Ruben Sanchez votos liberales

Aunque sus mejores épocas quedaron en el pasado, las recientes encuestas lo ubican como el primero en las preferencias para las elecciones de Congreso del 2014. Según la encueta de Cifras y Conceptos (Gráfica 2), si las elecciones al Senado fueran mañana la lista liberal obtendría 21 por ciento de los votos, contra 14 por ciento de la lista del Partido Social de Unidad Nacional y solo el 7 por ciento del Partido Conservador y el 4 por ciento del Polo Democrático Alternativo.

Así mismo, Horacio Serpa sería el favorito entre los aspirantes al Senado con un 38 por ciento de imagen favorable, seguido de Jorge Robledo con un 35 por ciento y Juan Manuel Galán con un 30 por ciento[1].

Con las encuestas impera el optimismo y se vuelve a oír hablar del “renacer liberal”. También se escuchan voces socarronas como la de  María Jimena Duzán,  quien recuerda el proceso de involución del Partido Liberal: después de interpretar a la Colombia urbana, pasó a ser el representante de los intereses de los grandes propietarios de tierra y a tener vínculos con actores ilegales, de modo que “no es extrañó que la gran mayoría de los parapolíticos condenados o investigados hoy sean congresistas liberales o que hicieron su carrera política en ese partido”.

Partido electorero

El partido ha venido adelantando una intensa labor para fortalecer sus directorios liberales en provincia e intentar reintegrar a las muchas “ovejas descarriadas” que fueron seducidas por el canto de sirenas inducido por el transfuguismo.

A pesar de estas iniciativas, en realidad el “renacer” del Partido Liberal es visto por sus dirigentes desde la óptica electoral, que se traduce en la posibilidad de obtener la mayor representación en las corporaciones públicas, recuperar alcaldías y gobernaciones.

Entre los intentos de reorganización y el predominio electorero, este partido dejó de ser la corriente ideológica que representaba un ideario identificado con las libertades públicas. Así lo demuestran sus últimas actuaciones en temas como el fuero militar, la subasta de baldíos o la intromisión en la intimidad de las personas sin orden judicial.

El asunto central es ganar elecciones y hacia allá apunta su estrategia central. Se mantiene la expectativa de que su condición de partido mayoritario durante muchas décadas le permita renacer y le  abra las puertas al gobierno más fácilmente que a otras colectividades.

Tendencias internas y pragmatismo

 

Ruben sanchez partido liberal logo

Foto: Wikimedia Commons 
Logo Partido Liberal Colombiano.
 
 

El Partido Liberal ha sido una sumatoria de “matices de izquierda”, según la definición que acuñara el ex presidente  Lleras Restrepo. Tal vez sería más correcto definirlo como una “sumatoria de minorías”.

En la actualidad los liberales se agrupan alrededor de dos grandes tendencias: la samperista, afín a una descolorida socialdemocracia y liderada por el expresidente Ernesto Samper (1994-1998) y su círculo de allegados, y la gavirista, identificada con la doctrina neoliberal y articulada en torno al también expresidente César Gaviria (1990-1994).

No obstante las diferencias, a siete meses de las elecciones para el Congreso persiste una aparente armonía entre ambas tendencias. Parecen imperar el pragmatismo y el convencimiento de que una división alejaría al liberalismo del poder, al que le deben su supervivencia.

Este pragmatismo ha llevado a conformar un círculo de apoyos de diversa procedencia. Así lo confirma  el hecho de que al lado de Horacio Serpa estén figuras como la ex fiscal Viviane Morales quien fuera cercana al gobierno de Álvaro Uribe, el ex diputado Sigifredo López y hasta Ángela Garzón, hija del actual Vicepresidente de la República.

Tensiones y retos

El Partido Liberal se ha revitalizado por el reencauche burocrático que le ofreció este gobierno y hoy es la punta de lanza de la reelección del presidente Santos. No obstante, hay tensiones y retos:

· La crisis latente en las relaciones con los conservadores y con el Partido Social de Unidad Nacional se mantiene. No causa extrañeza que los rivales del Partido Liberal hayan removido las cenizas del proceso 8.000 buscando afectar la imagen de Horacio Serpa, el máximo elector del partido y quien encabezará la lista al Senado.

· Se oyen también voces como la del senador  Juan Manuel Galán, quien cree como muchos que el verdadero renacer de la organización depende de la reconciliación del partido con la ideología liberal y de su capacidad para vincular a nuevos actores políticos. Para este senador se corre el riesgo de repetir la experiencia del Partido Conservador que “por quedarse pegado a los puestos se quedó sin sustancia, sin ideas y sin figuras”.

· Esta reorientación implicaría, sin embargo, una manera de hacer política muy distinta de la que han adelantado sus dirigentes en el poder,  incapaces como han sido de prever, influir y regular los acontecimientos que hoy agobian a los colombianos y han agravado el descrédito de la política.

Un verdadero renacer

 

Ruben sanchez partido liberal horacio serpa

Foto: Universidad Cooperativa de Colombia 
Horacio Serpa, candidato al senado por el Partido Liberal.

 

El renacer del Partido Liberal va más allá de su dimensión electoral e incluye su revitalización ideológica:

· Más que empeñarse en calmar a los mercados -cuya voracidad no tiene límites-, el liberalismo debe trascender las estrategias electorales, retomar el camino de las controversias ideológicas y la defensa del Estado laico.

· Debe recordar que es la matriz del constitucionalismo; que ha sido el defensor del principio de la separación de poderes y de los mecanismos que los regulan; que las personas tienen derechos fundamentales; y que estos derechos están protegidos cuando el poder público está limitado por normas relativamente estables.

· Debe pensar en serio sobre los tiempos actuales, acercarse a las fuerzas vivas de la nación; interpretar los silencios de quienes no son escuchados y reconfigurar nuestra democracia. Este partido debe valorar los principios liberales que dieron lugar al Estado de Derecho y concebir estrategias que permitan afrontar las crisis que viven las sociedades contemporáneas.

Hay que reconocer que el Partido Liberal fue un actor protagónico en las leyes de víctimas y de recuperación de tierras, pero todavía no se conoce su proyecto de sociedad en el caso de que las conversaciones de paz avancen y lleguen a buen término.

Hay muchos interrogantes para el Partido Liberal:

· ¿Ha pensado cómo conciliar sus principios de naturaleza universal con las realidades concretas cada vez más complejas y heterogéneas?

· ¿Ha pensado cómo construir ciudadanía para sacar a los colombianos de su condición de súbditos dependientes de una maquinaria paternalista, en redistribuir el poder sin menoscabar la autoridad del Estado –que además  no puede circunscribirse a la discrecionalidad del Jefe del Ejecutivo–?

Responder estas preguntas implicaría recuperar la política, articular unos principios que siguen vigentes con los medios adecuados para hacerlos realidad, y sin borrar por eso la dimensión utópica de las propuestas.

Incertidumbre electoral

Se equivocan quienes creen que los votos pueden contabilizarse con certeza antes de una elección, así las encuestas sean una herramienta estratégica muy importante.

El voto es cada vez más voluble y hoy, como nunca antes, los votos tienen que ganarse, no están asegurados. Esto implica que los partidos busquen formas y estrategias para atraer a los electores cada vez más escépticos, desconfiados y presas fáciles de oportunistas de corte populista o de radicales que dicen tener fórmulas para resolver los problemas sociales.

El debate político en Colombia ha perdido potencia y parece que volvimos a las épocas cuando casi todos los partidos eran gobiernistas. Hoy más que nunca el renacer del Partido Liberal pasa por la búsqueda de formas de seducir a los representantes de las nuevas sensibilidades y por su capacidad de recuperar votos perdidos o que se han refugiado en la abstención. 

* Profesor de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno de la Universidad del Rosario  

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