El Acuerdo Final, la refrendación y las elecciones de 2018 - Razón Pública
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El Acuerdo Final, la refrendación y las elecciones de 2018

Escrito por Fabián Acuña

Firma de los Nuevos Acuerdos de Paz con las FARC.

Fabián AcuñaEl gobierno optó por la refrendación en el Congreso, pero si no se acelera su  implementación la suerte del Acuerdo quedará a la merced de quiénes ganen las próximas elecciones. 

Fabián Alejandro Acuña*

Más objeciones

La semana pasada el Congreso aprobó con amplia mayoría la refrendación del nuevo Acuerdo de paz firmado el 24 de noviembre en el teatro Colón. Este nuevo Acuerdo es resultado del diálogo entre el gobierno y las FARC sobre la base de las objeciones y los puntos sugeridos por los representantes del No.

Pese a los diálogos y a los ajustes, permanecemos  dentro  de un escenario donde el tiempo juega en contra de un trámite legislativo y de un desarrollo adecuado de los acuerdos, más cuando por tratarse de un año pre-electoral, en 2017 puede esperarse un ambiente político enrarecido.

El resultado negativo del plebiscito obligó a buscar alternativas para no dejar en vilo el desarrollo legal y el cumplimiento del Acuerdo entre el gobierno y la guerrilla. Las FARC ya habían “refrendado” el Acuerdo con su tropa en la Décima Conferencia, donde además anunciaron el fin de su lucha armada, el inicio de su participación en política y comenzaron el tránsito de sus tropas a las zonas de concentración.  

Aunque algunos afirmaron que era un mejor Acuerdo, más incluyente que el primero, persisten las inconformidades de los representantes del No. La discusión ahora se refiere al mecanismo de refrendación, que según la oposición debería consistir en un nuevo plebiscito y no en un trámite ordinario en el Congreso como decidió el gobierno.

Esta posición fue respaldada por la ponencia de la presidenta de la Corte Constitucional, María Victoria Calle, quien dijo que el “fast track” o trámite legislativo abreviado que se permitía en el Marco Jurídico para la Paz estaba condicionado a una votación favorable en plebiscito, lo cual implicaría una nueva convocatoria a las urnas.

La importancia del “fast track”

Germán Vargas Lleras, líder del partido Cambio Radical, y candidato a la presidencia.
Germán Vargas Lleras, líder del partido Cambio Radical, y candidato a la presidencia.  
Foto: Vicepresidencia de la República

Una vez refrendado el Acuerdo, la urgencia mayor es el tiempo. Ya se ha perdido mucho para comenzar la implementación de lo acordado. El “fast track” incluido en el Marco Jurídico para la Paz permite al gobierno tramitar en el Congreso las reformas legislativas y constitucionales necesarias.

Esto puede hacerse en un tiempo abreviado pues se reducen las discusiones dilatorias en las varias comisiones legislativas y plenarias. Simplemente se aprueban o no los proyectos que presente el Ejecutivo. Este escenario de alguna manera protegería el trámite en el Congreso de las tensiones y cálculos pre-electorales que se presentarán entre el próximo año y el primer semestre de 2018 para los congresistas y fuerzas políticas con aspiraciones presidenciales.

En el trámite legislativo ordinario se sometería la refrendación a los tiempos normales del Congreso: para la legislación ordinaria son cuatro debates, pero para reformas a la Constitución son ocho, lo cual dejaría en manos del juego pre-electoral las discusiones más importantes alrededor del Acuerdo en el Congreso.

Por esta razón, para el gobierno es vital que la votación de la Corte Constitucional de la ponencia de la magistrada Calle no obligue a un nuevo plebiscito para dar paso al “fast track” en el Congreso. De lo contrario las cosas pueden complicarse, sobre todo por la dificultad de mantener unidas a las mayorías oficialistas en el Congreso tan cerca de unas nuevas elecciones.

Refrendación vía Congreso  

Desde hace tiempo se había afirmado que el gobierno no necesitaba la refrendación popular  porque la paz era un mandato constitucional. Ya se habían suscrito acuerdos de paz con otros grupos al margen de la ley sin necesidad de respaldo popular. Sin embargo el gobierno insistió en la vía del plebiscito. Después del resultado adverso debía decidir si realizaba otro plebiscito o si lo hacía por la vía del Congreso.

Con un nuevo plebiscito el gobierno habría asumido un riesgo electoral con tres posibles desenlaces: perderlo nuevamente, ganarlo de manera apretada o ganarlo con amplia mayoría. El primer resultado es negativo; el segundo permitiría el trámite abreviado pero otra vez dejaría en vilo su legitimidad, y el tercer escenario es el mejor, porque daría legitimidad al Acuerdo y obligaría a la oposición a respetar el resultado. Además, ataría al gobierno que llegue en 2018 por el costo político de desconocer dicha votación.

El gobierno eligió la vía “segura” del Congreso donde cuenta con mayoría, además del apoyo de algunos sectores que, a pesar de estar en la oposición, defienden el Acuerdo y que fueron los que finalmente ayudaron a la reelección del Santos en 2014.

No faltaron las críticas del Centro Democrático y otros sectores que ponían en duda la legitimidad del Congreso para la refrendación, pues afirmaban que era necesaria una nueva consulta a la población. A pesar de eso, el gobierno acudió al Legislativo que refrendó los acuerdos con una votación de 205 congresistas a favor (en el Senado 75 de 104 votaron a favor y en Cámara 130 de 166).

Una veeduría ciudadana, iniciativa de jóvenes estudiantes, llamada la “encerratón” hizo el conteo de los senadores que llegaron tarde a la discusión de refrendación y de quienes votaron a favor y en contra.

Partido

Bancada votó SI

Votaron SI

Votaron
No

Total
Senadores

Senadores que votaron No

Alianza Social Independiente

x

1

 

1

 

Alianza Verde

x

5

 

5

 

Cambio Radical

x

9

 

9

 

Centro Democrático

 

 

19

19

Fernando Nicolás Araújo R.,
Everth Bustamante García,
Daniel Alberto Cabrales,
Orlando Castañeda Serrano,
Susana Correa Borrero,
Iván  Duque Márquez,
José Obdulio Gaviria,
María del Rosario Guerra,
Honorio Miguel Henríquez,
Paola Andrea Holguín,
Ernesto Macías Tovar,
Carlos Felipe Mejía Mejía,
Alfredo Ramos Maya,
Alfredo Rangel Suárez,
Nohora Stella Tovar Rey,
Álvaro Uribe Vélez,
Paloma Susana Valencia L.,
Thania Vega de Plazas,
León Rigoberto Barón Neira

Conservador Colombiano

 

13

5

18

Nadia Georgette Blel Scaff,
Javier Mauricio Delgado M.,
Roberto Víctor Gerlein E.,
Luis Emilio Sierra Grajales,
Fernando Eustacio Tamayo T.

Liberal Colombiano

 

16

1

17

Sofía Alejandra Gaviria Correa

MAIS

x

2

 

2

 

Opción Ciudadana

x

4

 

4

 

Partido de Integración Nacional

x

1

 

1

 

Partido de la U

 

20

2

22

Jaime Alejandro Amín,
Miguel Amín Escaf

Polo Democrático Alternativo

x

5

 

5

 

Fuente: “encerratón”, veeduría ciudadana

Aunque el Cuadro anterior solo cubre el Senado, puede verse que de la coalición del gobierno solo Cambio Radical votó unánimemente a favor del Acuerdo. Entre los grandes abanderados del proceso de paz, como el Partido de la U y el Liberal, hubo votos en contra. El Partido Conservador que siempre se presenta dividido (porque así siempre gana más), vio representadas en la votación sus distintas posiciones, algunas más cercanas al gobierno y otras al expresidente Pastrana y/o a Martha lucía Ramírez.

Por otro lado los partidos que se pueden denominar minoritarios en el Senado (Alianza Verde, MAIS, Polo, ASI, Opción Ciudadana, PIN) acompañaron la refrendación en el Congreso.

Acuerdo de paz y campaña 2018

Miembro del senado opositor a los acuerdos y posible candidata presidencial, Martha Lucía Ramírez.
Miembro del senado opositor a los acuerdos y posible candidata presidencial, Martha Lucía Ramírez. 
Foto: Martha Lucía Ramírez

Todo lo anterior lleva a una reflexión final que relaciona la implementación de los acuerdos de paz, el trámite legislativo, los partidos políticos y la campaña electoral de 2018.

En primer lugar, es necesario el trámite abreviado en el Legislativo para todas las reformas legales y constitucionales pertinentes para la implementación del Acuerdo de paz. Un trámite ordinario -extenso- podría depender de la dinámica política pre-electoral que dilata, enrarece y complica las discusiones en el Congreso. Esto se debe a que los congresistas también entran en campaña y necesitan protagonismo (estando a favor o en contra del Acuerdo) para sus campañas de 2018, o suelen entrar en una lógica de chantaje u “operación tortuga” para aprobar los proyectos del gobierno.  

Por otra parte, el resultado adverso en el plebiscito impulsó algunos sectores y candidaturas presidenciales. Martha Lucía Ramírez, quien fue candidata presidencial del conservatismo en 2014, logró protagonismo como representante del No, al igual que el controvertido  exprocurador Ordóñez. El uribismo, que se atribuye la movilización electoral por el No, tiene también aspiraciones presidenciales, aunque aún no hay claridad sobre quién sería su candidato o posibles coaliciones.

La candidatura que se conoce desde hace tiempo es la del vicepresidente Vargas Lleras. A pesar de sus críticas al proceso, en todos los lugares donde ganó su partido, Cambio Radical, también fue mayor la votación favorable en el plebiscito. Además, su bancada votó unánimemente en el Senado a favor de los acuerdos, a diferencia de los otros partidos de la Unidad Nacional. Con todo, los precandidatos presidenciales antes mencionados y sus fuerzas políticas han marcado distancias o no acompañan el Acuerdo de paz con las FARC.

Por otro lado, entre los precandidatos cercanos al Acuerdos podría estar Jorge Robledo, quien tiene dificultad para lograr un apoyo amplio en la izquierda democrática, y Sergio Fajardo, quien ha tenido poco protagonismo en el actual proceso de paz. La realidad es que en esta coyuntura no hay hasta ahora un precandidato fuerte que pueda reunir y liderar las distintas coaliciones a favor de la paz. Y si la implementación del Acuerdo debe dejarse en manos del gobierno y del Congreso que serán elegidos en 2018, no hay buenas perspectivas.

Por esta razón, es necesario un trámite expedito en el Congreso en lo que se refiere a la legislación y a las reformas constitucionales pertinentes, para evitar que en 2018 llegue un gobierno que constituya una coalición legislativa adversa a los acuerdos y que pueda modificar o limitar lo pactado.

 

* Docente-investigador de la facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana.

twitter1-1@acuna_fabian

 

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