Educación superior, transformación productiva y política (I): Elementos para la elaboración de escenarios de futuro
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Educación superior, transformación productiva y política (I): Elementos para la elaboración de escenarios de futuro

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Frente al mediocre ritmo de crecimiento y diversificación de la economía y del sector productivo, la encrucijada de la educación superior, el peligroso marchitamiento de la generación de conocimiento y la agudización de la polarización política, se justifican profundas reflexiones sobre estos temas y sus interrelaciones en una perspectiva de futuro.

Tendencias de futuro: todo fluye

Describo tendencias en los campos: demográfico, educación superior (futuros deseados y reales), economía, ciencia e innovación, medio ambiente y corrupción.

Los cambios demográficos incidirán en la dinámica de la educación superior (ES) en la transformación productiva y en la política en América Latina. Ya está ocurriendo con la drástica caída de la tasa de natalidad y la reducción acelerada del bono demográfico, que catalizarían cambios en la planificación y gestión de las instituciones y del sistema educativo, en el proceso de transformación productiva y cambios en la dinámica política

En relación con los escenarios deseados de futuro para la ES tomo el estudio Tendencias deseadas del sistema global de ES. Hacia el año 2050, este texto incluye aspectos como:

  • El aprovechamiento de su pensamiento disruptivo colectivo para crear y promover nuevos paradigmas de desarrollo y responder a necesidades y demandas de la sociedad, con criterios de imperativo moral y de objetivo estratégico.
  • La afirmación de la ES como un derecho justifica el financiamiento público.
  • La interdisciplinariedad y la multidisciplinariedad deben superar el ámbito estrecho e ineficiente de disciplinas aisladas.
  • Hacia 2050 los estudiantes podrán personalizar sus experiencias de aprendizaje como respuesta a sus necesidades únicas.
  • La investigación se realizará bajo diversas modalidades de trabajo en colectivo, aupada por modalidades de gestión más ágiles y competitivas.
  • Deberá ser pertinente a los contextos territorial y nacional, y sin desconexión con la investigación internacional.
  • La descolonización y la apertura epistemológicas deben implicar una más humana relación entre y con los actores de las comunidades universitarias.
  • La asunción de la responsabilidad académica significa la práctica de la libertad epistémica que reconoce diversas formas de conocimiento y supera el eurocentrismo, que conducirá a dejar atrás el frenesí por las clasificaciones de las instituciones de ES. 

Tendencias reales: lo que está sucediendo hoy

En cuanto a las actuales tendencias en ES comento el estudio de Brunner y Alarcón, que señala que es posible anticipar innovación disruptiva en la dimensión global (desde los polos anglosajón y mandarín) e innovaciones incrementales en las dimensiones regional/local. Sin embargo, esos cambios se producirán en un sistema-mundo de la ES con dos restricciones: centro/periferias y la organización capitalista académica a nivel mundial. Por ello, América Latina, si se mantiene la tendencia, se integraría de manera pasiva al mercado global de formación de pregrado y deberá asumir con mayor responsabilidad nacional la formación técnica y tecnológica. La integración al mercado de formación de posgrado será seguidora del norte global.

La tendencia de estancamiento de las economías latinoamericanas se expresará en una débil diversificación y generación de capacidades para la innovación. Esto mantendrá niveles de informalidad muy altos y baja productividad laboral, una fuerza productiva acorralada en la trampa de los ingresos medios.

La tendencia de la revolución tecnológica nano-bio, TIC e IA podría permanecer como externa a la capacidad nacional de generación de conocimiento y mantener la práctica de ser operadores/espectadores del ciclo de vida de dichas tecnologías de punta.   

El cambio climático y la destrucción de los recursos naturales incidirán en la necesidad de que las instituciones de ES generen y apropien conocimiento para la adaptación y mitigación, que las empresas adopten tecnologías limpias y adopten la economía circular, y que el Estado acuerde políticas públicas que converjan con dichos propósitos.

La afectación de los gobiernos latinoamericanos por la corrupción debe generar reacción en la ES para la profundización de la reflexión y práctica de la ética, la integridad científica y los valores morales, y para la generación de conocimiento e innovación para la seguridad y la transparencia. De manera similar en los procesos de transformación productiva sostenible y en el ejercicio de la política.  

Foto: Ministerio de Educación

Educación superior

Abordo en primera instancia el tema de la ES por la importancia de la formación de personal en el crecimiento económico y el desarrollo social –y la consecuente posibilidad de distribución de riqueza– y porque en Colombia un poco más del 90% de la producción científica se genera en las universidades; si bien algunos investigadores invierten la causalidad resaltando la dirección desde el crecimiento económico hacia el fortalecimiento de la educación, la posibilidad, como lo expondré más adelante, de abordar atajos o rodeos en el proceso de transformación productiva permitirá lograr un círculo virtuoso, asumiendo también el uso oportuno y estratégico de conocimiento y tecnología existentes.

De acuerdo con la propuesta de la Misión de Sabios sobre la versión colombiana de universidad de investigación, esta debe enfocarse en dos asuntos: el primero en la resolución de problemas prioritarios para la sociedad colombiana, por sencillos que parezcan, cuya solución afiance la legitimidad de la universidad; el segundo en el trabajo investigativo en la frontera del conocimiento. La profesora Judith Sutz plantea que se requiere impulsar la investigación, desarrollo e innovación (I&D&I) y la aplicación de ese conocimiento para el desarrollo humano sostenible y el desarrollo como libertad, subrayando que el avance del conocimiento no se transfiere de manera automática a un proceso de desarrollo, por lo que se requiere una gestión universitaria y una institucionalidad para lograr dicha transferencia y apropiación del conocimiento. A nivel del sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación (SNCTeI), el Estado debe participar con sus políticas públicas para facilitar y fortalecer los vínculos entre los actores y la generación y transferencia de conocimiento.

La propuesta de Sutz se aproxima a la Misión de Sabios en el sentido de democratizar  las agendas de investigación como una forma de democratizar el conocimiento: ampliando la participación de los actores –universidad, empresa, Estado, sociedad civil– en la toma de decisiones para la identificación y selección de los problemas prioritarios y de las preguntas de investigación; con más énfasis: la universidad debe abordar la “ciencia no hecha” (David Hess) mediante el conocimiento avanzado y con el conocimiento existente, lo cual puede, a diferencia de las tendencias globales anteriormente aludidas, generar innovaciones en estas universidades de países periféricos como Colombia. La cultura universitaria debe cambiar hacia lograr conciencia de que los seres humanos tenemos similares y limitadas capacidades, de la justificación de legitimar otros saberes, y de crear y fortalecer la capacidad de escucha. A todo lo anterior converge la llamada “investigación de salida”, que implica la revisión de las agendas de investigación de los grupos para otorgar prioridad al propósito del buen vivir, y el consiguiente olvido parcial de los papers en los journals acreditados.

Lo anterior implica el cambio en los sistemas de evaluación de la productividad académica tal como lo propone DORA, que desde 2012 formuló unas recomendaciones a los diferentes actores que convergen con las mencionadas democratización del conocimiento y la investigación en salida.   

El caso de la EPFL en Suiza

Vale la pena reflexionar sobre la excelente experiencia en Suiza de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), que desde 2004 y en veinte años se transforma en una universidad de clase mundial. La experiencia parte de un país industrializado, con una cultura proclive al conocimiento y a su aplicación, que cuenta con muy alto nivel de desarrollo humano. Sin ser miembro de la Unión Europea, Suiza ha logrado participar en el mercado único de la Unión.

El cambio en la EPFL se impulsó con la decisión de las directivas de reestructurar la institución con la investigación como elemento articulador central, proyectada al futuro y con un alcance global. Todo esto soportado en el grupo de investigación como célula base, lo que implicó cambios en la contratación del personal investigador/docente; la reestructuración de las facultades alrededor de temáticas transdisciplinarias, transversales y sinérgicas, en particular, el trabajo integrado entre las ingenierías y las ciencias básicas, la participación de las ciencias humanas en las funciones de investigación, formación e innovación.   

Veamos ahora nuestro contexto; siguiendo a Mora Osejo y Fals Borda, somos un país periférico –examinar más adelante el tema de la transformación productiva y la cuantificación del intercambio desigual–; el estancamiento y la lentitud de la ciencia y la innovación en nuestro país tienen profundas raíces culturales; el actual presupuesto para la ciencia y la innovación es el más bajo en un cuarto de siglo, y los beneficiarios se enmarcan en una heterogeneidad estructural en todas las dimensiones.

En consecuencia, asumo la hipótesis de que más que confiar en que varios de los componentes de la exitosa estrategia en la EPFL son a-contextuales y que se podría lograr mejoramientos incrementales en algunos de ellos, una apropiación situada de dicha experiencia requiere una profunda reforma universitaria que genere innovaciones en la planificación, la gestión y en las tres funciones de la universidad, apoyadas por políticas públicas sólidas y convergentes de educación, ciencia-tecnología e innovación y de reindustrialización.      

En la segunda parte se tratarán los temas de la transformación productiva y de la política pública innovadora e integrada requerida para potenciar la educación superior, la reindustrialización y la ciencia e innovación.

Le recomendamos: La calidad de la educación y la quimera de la equidad

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Iván Montenegro
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* Ingeniero industrial y magíster en Estudios Latinoamericanos, consultor, investigador y docente universitario.
imontenegrotrujillo@gmail.com

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* Ingeniero industrial y magíster en Estudios Latinoamericanos, consultor, investigador y docente universitario. imontenegrotrujillo@gmail.com

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