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Ecuador, el pueblo que salvó a Correa

Escrito por Hugo Ramírez

hugo ramirezNo fue un acto de “indisciplina policial”: fue otro intento de golpe de Estado contra un gobierno progresista en América Latina y contra un presidente que ha despertado animadversión en varios sectores.

Hugo Eduardo Ramírez Arcos*

Otra vez la inestabilidad

A pesar de que existan distintas definiciones de aquello que se puede entender como un "golpe de Estado", todas tienen elementos recurrentes: la búsqueda del poder político, el uso de la violencia, la ausencia de las vías institucionales para hacer valer las demandas de algún sector social… Los hechos que se registraron el 30 de septiembre en Ecuador no son otra cosa que un golpe de Estado.

Bastaría pensar en un argumento numérico: ocho muertos y 274 heridos. Ese elevado número de víctimas no se produce en una "indisciplina policial", o en un "conflicto entre poderes", como afirmó Jaime Nebot (alcalde de Quito), sin embargo hay mucho más detrás.

Los últimos años de la democracia ecuatoriana han sido de marcada inestabilidad. Desde el 2000, el país ha tenido 11 presidentes, posteriores a la Junta Gubernamental de Salvación Nacional que se instauró ese año a raíz del derrocamiento de Jamil Mahuad. Rafael Correa llegó al gobierno en 2007. Hasta ahora tenía en su haber el mérito de ser el presidente ecuatoriano que, dentro de ese contexto, había logrado devolver la estabilidad institucional al país.

En contra de lo que piensan algunos sectores, el de Correa no es el típico gobierno de izquierda radical. Dentro del mismo conviven personajes que provienen de distintos grupos de interés, así como políticas de gobierno de amplio orden. Esa situación ha llevado a que su popularidad entre algunos sectores no sea tan alta como la de otros presidentes de la región. Su gobierno ha vivido tensiones con los movimientos indígenas, con los maestros y con los sindicatos, tradicionales aliados de los movimientos de izquierda latinoamericanos. Sin embargo, sus principales enemigos políticos están en la derecha y en las élites tradicionales.

Un golpe en toda la línea

La Policía Nacional alegó el recorte de una serie de privilegios, recorte que obedeció, según el gobierno, a la necesidad de reducir los gastos del Estado. Tras declararse en huelga, la Policía hirió al ministro de Relaciones Exteriores, Ricardo Patiño, y atacó al presidente Correa con gases lacrimógenos. El Presidente fue llevado al Hospital Militar, y allí se mantuvo recluido hasta que el Ejército, en medio de un operativo en el que lo acompañaron ciudadanos que salieron a las calles, logró terminar con la revuelta y con su detención.

La Policía no sólo atacó al Presidente: irrumpió en el Congreso y bloqueó algunas carreteras; miembros activos de la Fuerza Aérea se apoderaron del aeropuerto Mariscal Sucre, en Quito; integrantes de sectores de la oposición salieron a las calles; Pablo Guerrero, abogado de Lucio Gutiérrez (ex presidente de Ecuador), se convirtió en uno de los protagonistas del golpe cuando se presentó a la entrada de las instalaciones de la Televisora Nacional; el Movimiento de Unidad Plurinacional, PACHAKUTIK, emitió un comunicado contra el Presidente.

Todos estos hechos, hasta el día posterior al del golpe, provocaron momentos de tensión. La Policía, que se declaró en huelga, expresó que no cumpliría con sus tareas por lo que "cualquier cosa podría suceder". En su gran mayoría la gente se quedó encerrada en sus casas; otros salieron a expresar su oposición al Presidente; y otros más acompañaron a los militares hasta el hospital donde se encontraba recluido.

La delincuencia no desaprovechó la oportunidad: se registraron saqueos en bancos tanto en Quito como en Guayaquil, situación que llevó al gobierno a declarar el "Estado de Sitio", delegando en los militares la responsabilidad de mantener el orden público.

Golpe o no golpe, según y dónde

Preocupa la forma en la cual acciones que en los llamados países del "primer mundo" serían inaceptables, se han empezado a ver como justificadas, comprensibles y hasta legítimas en las democracias latinoamericanas. Las vías de hecho en contra de gobernantes que llegaron al poder democráticamente, se ven ahora como "necesarias" o "desesperadas", cuando son cometidas por los desplazados de las élites políticas.

No hay democracias de segundo nivel. El orden constitucional debe ser respetado y legitimado por igual en todos los países. Siguiendo a Zizek, se puede pensar que "cuando los políticos comienzan a justificar directamente sus decisiones en términos éticos, uno puede estar seguro de que se movilizan hacía la ética para encubrir alguna posibilidad oscura, amenazante"[1].

Esta acotación cobra relevancia si se tienen en cuenta los golpes de Venezuela en el 2002, Bolivia en el 2008 y Honduras en el 2009 que, como dice Atilio Borón, son "países caracterizados por ser el hogar de significativos procesos de transformación económica y social y, además, por estar integrados a la Alternativa Bolivariana para las Américas, ALBA. Ningún gobierno de derecha fue perturbado por el golpismo".[2]

Las fibras sensibles

Para explicar la diferencia entre el éxito del golpe en Honduras al presidente Zelaya y el fallido golpe registrado en Ecuador, Al Giordano identifica dos puntos clave: "Primero, porque el pueblo ecuatoriano tiene una mayor organización social y comunitaria que en Honduras el año pasado. Segundo, porque los acontecimientos del año pasado en Honduras provocaron que los gobiernos de centro izquierda del hemisferio se prepararan para lo que podrían ser más intentos de golpes de Estado en sus países"[3].

Con respecto al primer punto se debe resaltar que el presidente Correa y su "revolución ciudadana" han tocado fibras sensibles de distintos sectores: nacionalizó el Banco Central; realizó por medio de una Comisión de Auditoría al Crédito Público una evaluación de la deuda externa ecuatoriana, renegociando algunos de los compromisos; y no renovó el acuerdo con Estados Unidos sobre el uso de la base militar de Manta. En el plano interno, la nueva Constitución de 2008 incorpora múltiples disposiciones enfocadas en el respeto de los derechos humanos, sumadas al éxito de programas de atención a la pobreza como "Aliméntate Ecuador", así como reformas en los ministerios, como el de Inclusión Económica y Social.

La gente salió a las calles, y la trasmisión en vivo mostró "militares junto al pueblo" (tomando el nombre del libro de Marta Harnecker), que acompañaron la operación hasta el momento en que los policías amotinados comenzaron a disparar sobre ellos. El cuerpo militar se mantuvo fiel al Presidente y cumplió su tarea constitucional.

Siguiendo el segundo punto expuesto por Giordano, se debe anotar que el respaldo internacional superó la exclusiva solidaridad de la centro-izquierda. En este sentido, se celebró en Argentina una cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), convocada por el presidente Evo Morales, en la que participaron gobiernos de distintas ideologías: Hugo Chávez (Venezuela), Sebastián Piñera (Chile), Alan García (Perú). Perú y Colombia cerraron sus fronteras terrestres hasta que se restaurara el orden público constitucional. Francia y Estados Unidos apoyaron al Presidente. La desconfianza sobre la presunta participación de organizaciones financiadas por el gobierno de Estados Unidos es un mal sabor que permanece en algunos sectores.

Una lección para todos

El presidente Correa se mostró firme y en ocasiones retador. Mientras trascurrían los hechos dijo: "No voy a claudicar, de aquí me sacan como presidente o como cadáver"; no cedió a negociar bajo presión con la Policía, y agregó: "Cómo van a agredir al gobierno, agreden a mis conciudadanos, qué les pasa Policía Nacional, ni siquiera es una causa en que un gobierno tirano que haya cometido genocidio, que haya vendido la patria, se sublevan por reivindicaciones monetarias supuestas, ni siquiera reales, es verdaderamente una vergüenza nacional"[4]. Más tarde complementó sus declaraciones: "Hace rato que vienen buscando un golpe de Estado, porque no nos pueden ganar en las urnas y hay compañeros nuestros que no entienden lo que es pertenecer a una misión política".[5]

Los hechos ocurridos dejan una lección importante: "La rapidez de la reacción democrática y popular es esencial para desactivar la secuencia de acciones y procesos del golpismo, que rara vez es otra cosa que un entrelazamiento de iniciativas que, a falta de obstáculos que se interpongan en su camino, se refuerzan recíprocamente"[6]. Aún hoy, salvo los agregados de la Policía, es difícil identificar a los líderes de la revuelta. Sin embargo, queda claro cómo el acompañamiento popular fue, en últimas, el componente fundamental para que los hechos no llegaran más lejos.

* Politólogo, Joven Investigador del Observatorio de Venezuela, Centro de Estudios Políticos e Internacionales (CEPI) Universidad del Rosario. Profesor auxiliar en el curso de Política y Sociedad de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno, y Profesor auxiliar en el curso de Perspectivas de Venezuela de la Facultad de Relaciones Internacionales de la misma Universidad.

Notas de pie de página


[1] Zizek, Slavoj (2003). "Demasiada democracia". 14 de Abril. En línea: http://74.53.109.2/~dwcom/fotocopiadora/CATEDRA por ciento20GRAMSCI/democracia/Zizek por ciento20- por ciento20Demasiada por ciento20democracia.doc

[2] Borón, Atilio (2010). "Nota sobre el frustrado golpe de estado en Ecuador". En línea: http://www.atilioboron.com/2010/10/nota-sobre-el-frustrado-golpe-de-estado.html#more

[3] Giordano, Al (2010). "El intento de Golpe de Estado en Ecuador resultado de la cobardía de la Secretaria Clinton en Honduras". 30 de Septiembre. En línea: http://www.narconews.com/Issue67/articulo4223.html

[4] Ultima Hora (2010). "Correa: ‘No voy a claudicar, de aquí me sacan como presidente o como cadáver'". 30 de Septiembre. En Línea: http://www.ultimahora.com/notas/363699-Correa:-No-voy-a-claudicar,-de-aqui-me-sacan-como-presidente-o-como-cadaver

[5] Presidencia de la República del Ecuador (2010). Presidente anuncia que no claudicará en sus principios. Comunicado de Prensa. 30 de Septiembre. En línea: http://www.presidencia.gob.ec/component/content/article/39-noticias-importantes/208-presidente-anuncia-que-no-claudicara-en-sus-principios-

[6] Borón, Atilio (2010). "Nota sobre el frustrado golpe de estado en Ecuador". En línea: http://www.atilioboron.com/2010/10/nota-sobre-el-frustrado-golpe-de-estado.html#more

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