Drogas y dogmas, hacia un cambio del paradigma - Razón Pública
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Drogas y dogmas, hacia un cambio del paradigma

Escrito por Juan Tokatlian

Juan TokatlianEste análisis frío de las cifras y los hechos muestra que el prohibicionismo ha fracasado y además ha causado muchos daños. Ya es hora de volver a la razón.

Juan Gabriel Tokatlian*

La visión de Estados Unidos

El objetivo fundamental de la prohibición del uso de sustancias psicoactivas es lograr la abstinencia para crear una sociedad libre de drogas. Ello implica eliminar el cultivo, producción, procesamiento, tráfico, distribución, comercialización, financiación, venta y uso de un conjunto específico de sustancias psicoactivas declaradas ilegales.

La llamada "guerra contra las drogas" que subyace y sustenta la visión prohibicionista de Estados Unidos ha hecho énfasis, en particular, sobre el combate a los centros de oferta (cultivo, procesamiento y tráfico) de narcóticos. El principio que lo orienta sostiene que una política punitiva severa contra dichos centros:

  • Reduce la disponibilidad de drogas en los principales polos de demanda (por medio de la destrucción y la interdicción)
  • Eleva el precio final (al hacer más costoso todo el proceso productivo) y
  • Evita un aumento en la pureza (al dificultar los procesos de transformación y exportación). 

Eso lleva a que los consumidores recurran menos a las drogas o se sientan disuadidos de ingresar en ese mercado de bienes ilícitos caros, de escasa disponibilidad y de baja calidad.

¿Erradicar para qué?

Pues bien, si se analiza la evidencia que proviene del Departamento de Estado de Estados Unidos y de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, toda esa lógica ha probado una vez más ser falaz y estar basada en  preconceptos ideológicos.

Un aspecto central de la política ha sido la erradicación de cultivos ilícitos, que en América Latina se ha convertido en una práctica rutinaria. Los cuadros I, II y III muestran la persistencia e intensidad de esta política: en 1990, cuando llegaba a su ocaso la Guerra Fría, se erradicaron 23.080 hectáreas de coca, amapola y marihuana; en 2001 -el año de los trágicos ataques terroristas en Estados Unidos- el total erradicado fue de 148.401 hectáreas; en 2009 alcanzó a 209.460,8 hectáreas.

Hay que destacar que ya sea por vía manual o por aspersión aérea, el uso de defoliantes ha sido la característica predominante de la destrucción de los cultivos. El área destruida (unos 28.811 kilómetros cuadrados) en 20 años de erradicación forzada, equivale a cinco y media veces el Estado de Delaware en Estados Unidos, o a once veces Luxemburgo, en Europa.

Baja acá, sube allá

Cabe destacar, asimismo, que aunque la producción de cocaína descendió en Colombia durante el último bienio, en el mismo período creció en Bolivia y Perú. Entre esos tres países andinos se mantiene un área cultivada relativamente estable en los últimos años: en 2003 fue de 155.803 hectáreas y en 2009 de 160.809. A su vez, el total de cocaína producida en los Andes fue de 845 toneladas métricas en 1998 y osciló entre 842 y 1.111 toneladas métricas en 2009.

Por otro lado, mientas México pasó de producir 8 toneladas métricas de heroína en 2005 a 38 toneladas métricas en 2008, Estados Unidos se convirtió en el principal productor de marihuana en 2006. En los dos últimos años, las plantaciones de marihuana en Afganistán crecieron significativamente, hasta el punto de convertir a ese país -ya de por sí el más grande emporio global en heroína- en el mayor productor mundial de cannabis.

Más calidad a menor costo

Ahora bien, la disponibilidad de todo tipo de drogas no cambió en Estados Unidos. De hecho, respecto de hace tres lustros, en ese país se consigue hoy una mayor variedad de mayor pureza. Más aún, en lo que se refiere al precio, el gramo de cocaína pasó de 421 dólares en 1990 a 216 en 2008.

Cuadro I: Erradicación de cultivos de coca en América Latina, 1990-2009

(en hectáreas)
 

 

Bolivia

Colombia

Ecuador

Panamá

Perú

Venezuela

Total

1990

8100

900

30

..

..

..

9030

1991

5486

972

80

..

..

101

6639

1992

5149

959

3

..

..

101

6212

1993

2400

793

5

60

..

..

3258

1994

1100

4910

3

90

..

..

6103

1995

5493

8750

..

110

..

..

14353

1996

7512

5600

..

125

1259

..

14496

1997

7026

41843

..

..

3462

..

52331

1998

11621

66366

..

..

7825

..

85812

1999

16999

43246

..

..

13800

..

74045

2000

7953

47371

..

..

6200

..

61524

2001

9435

84251

..

..

3900

..

97586

2002

11839

122695

..

..

7000

..

141534

2003

10089

132817

..

..

11313

..

154219

2004

8437

147546

..

..

10388

118

166489

2005

6073

170060

17

..

12232

40

188422

2006

5070

213724

..

..

12688

..

231482

2007

6269

219529

 

 

11057

 

236855

2008

5484

229228

10

 

10143

 

244865

2009

6341

165272

6

 

10025

 

181644

Fuente: US Department of State, International Narcotics Control Strategy Reports (1991-2010)

Cuadro II: Erradicación de amapola en Latinoamérica, 1990-2006

(en hectáreas)
 

 

Colombia

Guatemala

México

Total

1990

..

1085

4650

5735

1991

1156

576

6545

8277

1992

12858

470

6860

20188

1993

9821

426

7820

18067

1994

3906

150

11036

15092

1995

3760

86

15389

19235

1996

6028

12

14671

20711

1997

6972

3

17732

24707

1998

..

5

17449

17454

1999

..

1

15469

15470

2000

9254

1

19115

28370

2001

2583

1

19157

21741

2002

3371

1

..

3372

2003

2994

1

20034

23029

2004

4557

..

15925

20482

2005

2121

..

21609

23730

2006

1929

..

16831

18760

2007

375

449

11046

11870

2008

381

536

13189

14106

2009

586

1344

11471

13401

Fuente: US Department of State, International Narcotics Control Strategy Reports (1990-2010)

Cuadro III: Erradicación de marihuana en Latinoamérica, 1990-2006

(en hectáreas)

 

Colombia

Guatemala

Jamaica

México

Total

1990

500

35

1030

6750

8315

1991

..

66

833

10795

11694

1992

49

40

811

12100

13000

1993

50

200

456

9970

10676

1994

14

100

692

14227

15033

1995

20

250

695

21573

22538

1996

..

213

473

22961

23647

1997

..

50

743

23576

24369

1998

..

48

692

23976

24716

1999

..

52

894

33583

34529

2000

..

32

517

33000

33549

2001

..

43

332

28699

29074

2002

..

38

80

30775

30893

2003

..

662

445

36585

37692

2004

..

..

412

30851

31263

2005

..

..

423

30842

31265

2006

..

..

524

29928

30452

2007

 

 

701

21357

22058

2008

 

33

423

18663

19119

2009

 

25.9

254.9

14135

14415.8

Fuente: US Department of State, International Narcotics Control Strategy Reports (1991-2010)

El círculo vicioso

En América Latina, los resultados de la destrucción de cultivos han sido negativos y nocivos.

a. Negativos, porque de ningún modo se ha afectado el poder de los traficantes, ni se han mejorado las condiciones sociales, políticas y económicas en las áreas donde se aplica la erradicación.

 b. Nocivos, porque han creado un ciclo. Una conjunción particular de factores:

  • Destrucción de bosques para establecer cultivos ilícitos;
  • Transformación de plantaciones tradicionales en otras para la producción de sustancias psicoactivas;
  • Presión para erradicación forzada;
  • Uso de técnicas de aspersión área y manual con químicos;
  • Desarticulación de la economía campesina de sustentación;
  • Persecución violenta de pobres rurales (campesinos e indígenas);
  • Ausencia de cultivos alternativos realizables en el mercado;
  • Presencia esporádica y generalmente represiva del Estado;
  • Traslado de plantaciones ilícitas a otras zonas; y
  • Reinicio del ciclo,

han terminado por generar una situación perversa donde, con cada paso y año tras año, se refuerzan los incentivos para continuar con las plantaciones ilícitas.

La eterna tragedia

Es el momento de impugnar con firmeza la "guerra contra las drogas" y concebir nuevas opciones realistas para superar la cuestión de los narcóticos. De lo contrario, el prohibicionismo seguirá adelante con su quimera equívoca de esperar que algún día se produzca en todo sitio y para siempre una sociedad libre de drogas.

Marx sostenía que la historia se repetía dos veces, la primera como tragedia, la segunda como farsa. En esta perpetua cruzada contra los narcóticos la historia resulta eternamente igual: es trágica.

* Profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Di Tella (Argentina).

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